Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

viernes, 29 de marzo de 2013

Sensaciones de marino

Mi abuelo vivió de la pesca desde principios del siglo XX; en 1910 se le hundió el Mª Isabel con 16 hombres y hasta el día de hoy no hemos sabido nada. Mi familia salió adelante gracias a la mar y desde que tengo memoria recuerdo artes y costeras.

El problema pesquero no es de hoy. Como en toda actividad humana, hay épocas de bonanza y otras.. Desde niño he visto echar la anchoa por la borda para cumplir la cuota; primero pescas todo lo que puedes y luego ajustas, despreciando parte. En la bahía de mi pueblo, cuando era niño, salías al amanecer en un bote aprovechando la marea y entre dos personas era posible volver al mediodía con unas 9 docenas de peces (breca, faneca, pancho, lubina pequeña, ..). Hoy es raro pescar algo; entre la traina y la contaminación no ha quedado bicho. Excepto los mubles, gordos como bueyes, que comen mierda de las alcantarillas.

En mi pueblo llegó a haber una flota de algo más de 300 barcos; se la cargó la legislación, como a los porteros y serenos. Muchos armadores eran marineros que se habían gastado lo que tenían en arranchar un barco: 100 quintales de nevera, alrededor de 15 hombres en la mar (incluido el propio armador que actuaba como patrón), un anciano en tierra y a vivir de la partija. Cuando en 1960 se promulgó la Ley General de la Seguridad Social, creando verdaderamente lo que conocemos como tal, el sistema ya no fue posible; con las partijas, primero se pescaba, luego se pagaban los gastos y el dinero limpio se partía entre los pescadores. Desde entonces y sin ingresar un cuarto, el armador tenía antes que pagar a fecha fija las cuotas de la Seguridad Social; y muchos no tenían más que deudas con los bancos, como Waldo, el patrón del "Negro Zumbón" (así lo llamábamos por llevar la obra muerta totalmente de negro). La quiebra y las tripulaciones a verlas venir, que paro no había. Gracias que fueron unos años buenos y creo que aún conserva la Venta el récord mundial de toneladas de anchoa desembarcadas.

Las fábricas emigraron. No todas, que algunas de fama tenían músculo comercial y financiero, y pudieron aguantar. Para paliarlo se recurrió primero a la Congeladora; es decir, que se vendía lo posible al precio que permitía ganar algo y el resto se enviaba a la planta congeladora del pueblo para ir dándole salida poco a poco. Tampoco era nuevo el asunto, que, en contra de lo que creen quienes no han visto más agua que la de la bañera, el pescado permanece en frío en el barco durante lo que dura la marea -y pueden ser semanas- hasta la llegada a puerto; piensen que en aquellos años un barco pequeño podía embarcar 5 toneladas de pescado como poco y procuraba entrar en puerto, el que fuese, cuando no cupiese un bonito tomatero.

Ni aun así... Hubo que montar máquinas de más caballos, timones compensados, mucha más electrónica y más moderna, .. Ya no era suficiente el Cantábrico y el Gran Sol, ni las costeras tradicionales: de febrero a mayo, anchoa; de finales de mayo a primeros de octubre -y es mucho decir- el bonito que venía detrás comiéndosela; y desde entonces a enero besugo y lo que fuese. Así que comenzamos a bajar a Dakar... Otros marcharon a Terranova.

España es una potencia pesquera. Pero la mar se ha sobreexplotado; hemos pescado en nuestros litorales hasta casi agotarlos, luego hemos ido más allá, luego hemos pescado no sé que y lo hemos comercializado, aunque no se comiese antes, luego hemos creado granjas marinas, luego hemos importado ... Y de pescar bonitos de uno en uno, primero a la cacea y luego a cebo vivo -que es lo mismo, excepto por el usar paja o parrocha- hemos pasado a las artes quilométricas flotando en la mar o a las técnicas de arrastre o..

Los franceses lo explicaban muy bien cuando los conflictos en el Cantábrico: cuando se planteó que los sistemas tradicionales de pesca, intensivos en manos de obra, iban siendo cada día menos rentables y la industria pesquera se asfixiaba, nuestro gobierno nos dijo que armásemos embarcaciones más modernas, capaces de practicar una pesca intensiva, y tuvimos que endeudarnos para seguir ese camino. Y ahora nos dicen que esquilmamos el mar. La típica reacción a corto de los gobiernos.. En fin; que la anchoa en veda y el resto, casi.

Cada vez más lejos... De niño conocía una merluza, blanca como el nácar que decía mi tía Gloria. Hoy leo en las etiquetas de la pescadería que la hay de no sé cuantos orígenes y contemplo sus colores... No, señora, no; no es problema de fresco, que le aseguro que la gigantesca cantidad de pescado que se ofrece no abandonó coleteando desesperado la mar ayer por la noche.
 
Sucede que la mar va muriendo y cada vez comemos más sucedáneos.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Creo en lo que digo, aunque no soy creyente

No va a haber diálogo, por lo menos por mi parte. Lo mismo que en Derecho existen actos personalísimos, como el testar, que no pueden ser delegados en ningún caso ni bajo circunstancia alguna, creer es también algo que depende solo de..

De... No, no esperes que escriba de uno mismo. La Existencia y la Vida son un regalo de Abba, y creo que creer es enamorarse y eso no es algo que se logre estudiando ni razonando. Sucede cuando ocurre. Y cuando algo se ajusta a eso y escapa a nuestra comprensión, yo por lo menos, creo que ¡tuf!, estalla, porque en Su plan, el que rige todo, pues es imposible que algo exista o se produzca fuera de Su voluntad, así está establecido.

¿Establecido?. Si, establecida la oportunidad, que luego, en uso de eso tan terrible que conocemos como Libertad, podemos aprovechar o no. Él sabe todo desde el Cero al Infinito y no se sorprende, pero respeta desde Su concepción nuestra Libertad de Acción.

Tú me enseñaste algo esencial. Un axioma. Amar es entregarse. Sin entrega no hay amor. Sin amor no hay Fe. Y todo lo que vive en el Amor es incomprensible y por lo tanto no se puede activar por la razón, el estudio o ateniéndose a conceptos. Es una experiencia íntima, en soledad, en que uno se Entrega en los brazos del Amor mientras le dice: en tus manos me encomiendo, sin reservas, en mi totalidad, hoy y siempre.

jueves, 21 de febrero de 2013

El adiós

Mira, gira la cabeza. Su mirada recorre el entorno. Vacío. No hay nadie más. Siente como lo vivido invade su alma en un instante, expulsando bruscamente toda esperanza. Vacío. La soledad se abre paso hasta su corazón. Sabe que nunca más volverá a verlos. Vacío. Le falta el aire, el pecho se hunde, la carne se desgarra. Aúlla. 

Su mirada desciende a la tierra. Su espalda se dobla, sus hombros se derrumban. Paso a paso se aleja pesadamente de si mismo

domingo, 17 de febrero de 2013

¡No pases!

Cuando llegué a la sala de espera estaba sentada cerca de la puerta y solo me percaté de su presencia cuando la recepcionista me indicó tras que paciente pasaría a consulta y me volví para para ver quien era. Luego, como los mocos hacen estragos en esta época y la sala estaba a rebosar, me senté lejos de la muchacha, en el pasillo, muy cerca de la puerta tras la que atendía el médico.

Tras pasar algunos de los que iban antes que ella se levantó y se sentó a mi lado, no porque mi belleza serrana la atrajese sino para que no se le pasase el turno; la pobre estaba que no se tenía en pie.. En estas llegó su padre; ¡qué mala pinta pensé!. La ropa que vestía estaba muy usada, desteñida en parte y con manchas aquí y allá; azules las deportivas, los vaqueros, el anorak y la camiseta, con un cuello desmesuradamente desbocado.

No era ya que la largura de su abundante melena, muy negra y descuidada, y su altura, le hiciesen parecer un guerrero apache, sino que el tostado de su piel, curtida por surcos de muchos aires, y la fortaleza de sus grandes manos, que seguramente eran su instrumento de trabajo, imponían cierto temor respetuoso.

Se quedó de pie, apoyado en la pared, y comenzó a hablar con su hija. ¿A qué hora te fue a buscar el yayo?; ¿has tomado la medicina?; ¿y la escuela?... Quería saber y preguntaba, aunque sin agobiar; dejaba espacio entre una cuestión y otra, mientras contemplaba a su hija con una mirada de grandes ojos negros. Su hija le respondía con cierto cansancio derivado del trancazo, pero que no me impedía sentir con claridad que estaban acostumbrados a compartir sus vidas.

En estas la llamó el médico. Se levantó y avanzaron hacia la consulta, lo que me permitió darme cuenta de que ella era poco más que una niña, con ese aspecto extraño de quien aún no sabe quien es en realidad. Al darse cuenta de que su padre la seguía, se volvió, agachó un poquito la cabeza y le dijo en voz baja: ¡No pases!. El padre se quedó cortado, quieto.. Ella entró en la consulta y se cerró la puerta; él se sentó a mi lado, se inclinó hacia adelante y apoyó los codos sobre los muslos. Giró hacia mí la cabeza, me miró y mientras sonreía suavemente comentó para si en voz alta: ¡Con la de veces que la he bañado y la he tenido en brazos!.

Su mirada se hizo tierna sorpresa y su rostro, iluminado por una sonrisa resplandeciente y una dentadura perfecta, era bellísimo, muy dulce.

domingo, 10 de febrero de 2013

Vacío

Entraron cuando yo llevaba ya un rato sentado. Padre e hija; esta, niña en esa edad que apuntan ligeramente los pechos sin abandonar la infancia, érase alguien a los juegos de un móvil pegada y el padre, típico hombre gris, en jersey y vaqueros gastados, con gruesas gafas sin estilo, de canoso pelo revuelto, era la imagen de haber perdido toda batalla, aunque físicamente siguiese vivo. Parecían considerar que tomar un sandwich era una fiesta.

El padre hablaba al principio a la niña casi constantemente, mientras esta, sentada en postura de loto sobre el sillón corrido que bordeaba las mesas, se dedicaba a jugar a no sé que en el móvil sin mirarle; resaltaban su infancia tanto los colorines de una margarita de punto que adornaba el móvil de tono chillón como el entero desapego que mostraba hacia su padre.

El hombre preguntaba..: ¿qué tal el cole, cómo te va con las amigas, quieres ir al cine, ..?. Deduje que, como otras parejas similares que había en la sala, era un padre que tras la ruptura con su pareja salía con su hija cuando le tocaba. Paternidad a fecha fija, como la de alguna otra mesa como la de nuestros protagonistas, ocupadas por un adulto y su hijo.

Poco a poco el padre fue siendo vencido por el silencio de la hija y la ausencia de su mirada. Su presencia era invisible para la niña y esta era sorda a su palabra. La cara del hombre adquirió poco a poco una expresión ausente, mezcla de agotamiento y de tristeza. La niña dejó de jugar y dirigió al suelo la mirada. El padre dirigió la mirada al infinito, sobre toda cabeza, con los ojos bien abiertos. Y así quedaron cuando me fui...


martes, 5 de febrero de 2013

Loca

La he visto otras veces. De presencia aseada, aunque vestida sin cuidado. Ve de frente, con fijeza, aunque  no mira habitualmente más que lo que necesita su actividad y, desde luego, solo contempla algo que existe en su interior y a lo que no tengo acceso. Desde que coincidimos por primera vez procuro evitarla, pues es diferente y eso me asusta; todos deben sentir algo parecido y parece que se comportan igual, pues siempre está sola.

Esta tarde entré en una cafetería a tomar algo. El local es alargado, con la barra a la derecha y una hilera de mesas a la izquierda, dejando entre ambas espacio libre; solo al fondo, terminada la barra, las mesas están dispuestas de pared a pared y una de ellas queda exactamente enfrente de la puerta de entrada, de modo que quien la ocupa mira mayormente a los que llegan. 

Nada más entrar, mi mirada la descubrió en la mesa del fondo. Sola. Vestida de azul. Con el cabello recogido en la cola de caballo que siempre lleva. Inmóvil. Me acodé a media barra y de cuando en cuando la contemplaba... La expresión de su cara no mostraba tristeza u otro sentimiento parecido; me dio la impresión de que esperaba..

Sentí que se le habían pasado los años esperando. En silencio. Que quizá de tanto esperar se le habían acabado las lágrimas, que para no ahogarse se había refugiado en ese lugar íntimo en el que todos guardamos los sueños. De cuando en cuando giraba levemente la cabeza a un lado y otro, como buscando encontrar a alguien entre la gente, quizá esperando encontrar una mirada, una sonrisa, un gesto amable.. Nada.

Cuando me fui seguía sola, esperando, soñando o yo que sé. Loca 


martes, 8 de enero de 2013

Contemplando como se ondula la mirada

Como me explicó la mujer que primero amé, soy un vivencialista contemplativo; si alguien sabe lo que es, que me lo explique. Así he ido viviendo y así he ido sufriendo, pues tiendes a alejarte de los demás y a observarles como hace el entomólogo con sus bichos. Y los demás y yo mismo, necesitamos que nos atiendan, que participen con nosotros en el juego de la vida. Pero.., cuando tu personalidad tira de ti en ese sentido, sientes necesidad de alejarte de esos seres tan extraños, maniáticos, egoístas e ignorantes. Debilidad, sin más. Necesidad de amor, sin menos.

Como ven soy un dechado de frustraciones. Cosas de cuando era niño. Pero sirve para algo, para acercarte al Arte. Y es que el artista -que conste que no lo soy, que eso requiere muchísimo más que contemplar el entorno y digerirlo- es siempre alguien con una gran capacidad de percibir algo concreto entre lo que le rodea y asumirlo dolorosamente como propio. Si, el Arte duele, pues si no queda reducido a mero comercio o soberbia expositiva de uno mismo.

He escrito dos párrafos.. Si meditamos, ambos hablan de dolor. Y de eso trata este artículo, de mostrarles la personalidad de una obra herida por la soledad y la necesidad de los demás, a quienes a la vez se rechaza, pues molestan tanto por la ignorancia del sufrimiento como por la falta de coincidencia de intereses con aquella personalidad.

Muchas personas cuando mencionas a Edvard Munch recuerdan su obra "El grito". ¿Y eso es todo...?. Como todo artista Munch es bastante más que esa obra, que la publicidad, tan ansiosa de controlar a la Masa, utiliza para focalizar la atención de las gentes en un esforzado intento de mantenerlas en la ignorancia.

Munch es símbolo, línea y color, consecuencia este de la influencia del Impresionismo, aunque la reciba de sus corrientes posteriores. Recurre a una paleta cromática violenta, en que los colores no responden a los que se encuentran en la naturaleza sino que los emplea como una herramienta capaz de incidir en nuestra percepción y que conjuga con la línea, tanto recta como curva, haciéndola sinuosa cual reflejo de una mente que va desequilibrándose.., para poder expresar las emociones más elementales: ansiedad, miedo, amor y odio.

En 1889 escribió: "Ya no debes pintar interiores con hombres leyendo y mujeres sentadas. Deben ser seres que respiren y sientan, que amen y sufran". Desarrolla un salto pictórico hacia adelante, en el que ya no se trata tanto de reflejar la realidad como de mostrar lo que expresa el espíritu. Las personas no se comunican, aparecen aisladas y en cierto sentido, se confrontan con su entorno; observan silenciosas, reflexionan quizá sobre el sentido de la existencia, las contradicciones vitales, sobre su propia soledad...



Edvard Munch - 1891 
Óleo sobre lienzo. 92 x 73 cm. 
The National Gallery. Oslo. Noruega.

Observemos.. Compone la obra en dos espacios, separados por esa negra barandilla. Traza, con flexibilidad y rápidos movimientos de muñeca, desde el vértice superior derecho del cuadro -a nuestra izquierda- hacia el inferior izquierdo, una multitud de líneas paralelas de pequeñísimo tamaño. Estas, junto a unos manchurrones no muy grandes, desarrollan la imagen de edificios, personas y mobiliario urbano; incluso crea los chaflanes de los edificios no mediante líneas sino recurriendo a tonalidades diferentes. Líneas, como tales, solo aparecen las propias del balcón y aquella negra de la barandilla.

La perspectiva es perfecta; contemplen la figura, las casas, la calle, ... Están en la debida proporción en función de la distancia al ojo del observador, disminuyendo según se alejan. Por otro lado, aquella a manera de lluvia fina de pequeños trazos de colores, que desciende diagonalmente de arriba hacia abajo, se equilibra con la barandilla que se escapa de la obra desde abajo hacia arriba, consiguiendo un gran dinamismo pictórico.

El resto.., un hombre que quizá mira sin ver y medita sobre no se sabe bien que. Mantiene la levita y el sombrero de copa, lo que permite considerar que no se ha acomodado aún; ha salido al balcón a echar un vistazo a la calle, a comprobar el ambiente..; posiblemente haya visto algo en ese momento que ha atraído su atención y su mente ha volado...


En el puente 
Edvard Munch - 1901
Óleo sobre lienzo. 136 x 125, 5 cm. 
Colecciones Municipales. Oslo. Noruega

Cuatro espacios: el puente con las tres muchachas, el río, el terreno donde se levantan la casa y la vegetación y el cielo. De nuevo la diagonal compone ambientes y dinamiza, mueve la pintura; enérgicamente en el puente, con suavidad en la orilla y la tapia. Combinando todas, movimiento..

De nuevo lo figurativo se obtiene mediante el color y trazos simples; el dibujo desaparece. Las muchachas son color: ocre el vestido de una y el pelo de otra, pajizo el cabello de otra y el sombrero de la que está en medio, negras las coletas y negro un cinturón. Con eso solo, tres personas; con eso logra que sintamos su pensamiento...

Oscuro, negro, el río, como el pensamiento, como el sentimiento de quien nada espera, de quienes saben que morirán en el lugar remoto donde nacieron sin conocer otra cosa. Lucha de verdes y marrones la orilla, descrita como una contienda en la que el verde esperanza intenta crecer mientras el árido secano lo ahoga, lo envuelve, lo anula..

Verde esperanza de lo que fue un día vegetación del jardín, invadida hoy por la negrura de la Nada, que la oculta más a cada instante y llena de monstruos los sueños del mañana. Y todo cubierto por un cielo helado...

¿Donde está el cogollo de la obra?; no técnica sino emocionalmente. ¿Qué me altera y atrae?. Una respuesta evidente podría ser el pensamiento humano, materializado en las figuras de las tres muchachas... Pero no, no termina de convencerme.

¿Ese cielo que más que atraernos hacia su luz repele fríamente nuestra mirada?. ¿Esa casa fría, de contraventanas cerradas y no ya sin humo sino sin chimeneas siquiera?. ¿Esa ardilla gigante de enorme cola verde, nacida de una vegetación desmadrada de la que nadie se preocupó jamás, que planta cara a un perro que parece haber parido esa masa desbordada y amorfa que solo un loco calificaría de árbol?.

Pues no. Lo que atrae mi atención es el contraste. Las tres muchachas están llenas de vida, relucen. Todo lo que les rodea, aterra...

jueves, 3 de enero de 2013

Autodeterminación

Hace unos días se publicó en El País este artículo. Aunque lo que expone es algo elemental en Teoría del Estado, si permite plantear una seríe de cuestiones y que cada lector responda lo que considere más conveniente y sensato.

* ¿Quién podría exponer su opinión ejerciendo el voto?; ¿solo los nacidos en el territorio?; ¿también los residentes, aunque no fuesen nativos?; ¿en este último caso, bastaría estar censado como residente en el momento del sufragio?; ¿o se debería exigir un plazo de residencia?; ¿en este caso, cual sería el plazo?.

* Dado que cuando se decide mediante plebiscito no debe ignorarse a quien resulte afectado directa e inmediatamente por las consecuencias del sufragio, ¿deben votar solo los citados en el apartado anterior de este artículo?; ¿o debería contarse también con la opinión de los habitantes del país del que forma parte el territorio?; si es así, ¿con qué efectos?. 

* En aplicación del mismo derecho a decidir (nótese que se exige un derecho primario, por lo que corresponde al individuo) ¿debería realizarse un cómputo único y total?, ¿o debería computarse separadamente el voto por cada una de las circunscripciones del territorio?; en este caso ¿que acción resultaría de no haber una única decisión mayoritaria común en todas las circunscripciones?; si no es así, ¿que efectos tendría la decisión mayoritaria en el territorio?; ¿se permitiría, en aplicación de un derecho tan básico, que las circunscripciones contrarias a la mayoría se escindiesen a su vez?.

* Y más, y más y más....

En resumen. Los experimentos se pueden hacer y deben hacerse. Pero, so pena de que sean con gaseosa, meditando muy bien y realizándolos con profesionalidad. Que donde puede generarse sufrimiento, sobran aficionados

domingo, 23 de diciembre de 2012

Nació sonriendo la Esperanza y el Amor

Había pensado enlazarla en la versión con subtítulos en español, aun con sus espantosas faltas de ortografía, pero creo que cada uno debe escribir en su corazón según sienta. La felicidad depende de nosotros. ¡FELIZ NOCHEBUENA!. De todo corazón.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Una comida cualquiera

El restaurante es sencillo y agradable. Y se come bien, incluso a veces algún plato que sorprende tanto por su sabor como por su originalidad. Pero no les voy a contar nada esta vez sobre la comida ni sobre el local, sino sobre el ambiente; de lo que quiero hablarles es de la gente que me he encontrado allí este mediodía. No lo tomen como crítica, que todos cojeamos de algún lado, sino como mera descripción de semejantes; o sea, que si yo les veo así.., ¡cómo me verán ellos a mí!.

Nos hemos acomodado en una sala donde solo había otra mesa ocupada, en la que esperaban tres personas mayores, de los de la Quinta Edad. Se hallaban junto a la ventana, en la que colgaban de una barra de madera a media altura unas cortinas de tela blanca, con bordaditos, muy monas. Nuestros mayores, con toda naturalidad, habían colgado sus bastones y muletas de dicha barra, imagino que para tenerlas al alcance de la mano. El efecto era sorprendente, tanto desde dentro como desde la calle, pues la ventana parecía el escaparate de una ortopedia.

Pero bueno, al fin y a la postre a todo se acostumbra uno y terminas olvidándote del mostrario -como dice a voz en grito algún gitano del mercadillo-, excepto cuando un abuelo necesita el convoy y soluciona la cuestión descolgando la muleta, trincándola por el pie y sirviéndose de ella para acercar el servicio de vinagreras, cual hábil crupier recogiendo fichas en mesa de ruleta.

Vuelvo a lo mío, unas pochas con almejas, hasta que un alarido me desconcentra. ¿Qué pasa, qué pasa?. Nada importante, salvo que los tres, una mujer y dos hombres, son sordos, deben de tener el sonotone estropeado y en lugar de hablar, gritan como si les fuese la vida en ello. Así nos vamos enterando que son un matrimonio y el hermano de ella, tión; que el hijo del matrimonio les va a joder las Navidades, según clama su tío, pues les dará aquello que no les gusta y que por él, unas sopas de ajo y a dormir.

¿A TI LA VERDURA NO TE VA, EH?, vuelve a la carga el soltero dirigiéndose a su cuñado, que como no le oye sigue a lo suyo, que no es otra cosa que intentar que su dentadura masque los langostinos con aguacate que le han servido, tras aclararle que era eso del aguanosequé, pues creía que era un bicho. Y el hombre va despacio, no porque no le guste lo verde sino porque no tiene dientes y su dentadura postiza es de aquellos modelos de mi juventud, que a cada movimiento se desacoplaban, tocaban una sinfonía e iniciaban una salida triunfal.

Pero dejemos a nuestros mayores, que uno va acercándose a sus filas y cualquier día voy con trompetilla. Además se acaban de sentar en otra mesa un señor de mediana edad y dos mujeres que, sin ser viejas, posiblemente nunca fueron jóvenes, acompañados por un niño de unos cuatro o cinco años, cuya cabeza busca el suelo mientras mira al techo; inténtenlo, inténtenlo.. Mareante.

Serio que te c...., el chaval se marca un paseíllo por el comedor que no lo mejora Manolete en sus mejores días. Torero él, nos mira desafiante según pasa bajo nuestra vista; no cabe hacer juego de miradas, que no se presta, ya que analiza a los comensales cual matarife al gocho por san Antón.

Completan la mesa los jóvenes papás de nuestro manolete, que llegan poco después. De los cinco servicios que tiene la mesa, pues está junto a la pared y no caben más, uno lo ocupa el caballero maduro, otros dos la mujeres que llegaron con él, otro el papá casi treintañero y el que resta, el niño. Su madre, se queda de pie tranquilamente, quizá porque está preñada, puede que porque nunca la consideraron en demasía; y no crean que unos momentos, nooo..

Son padres modernos, que dialogan con el churumbel con tanto interés como algunos le explican al perrito que no ladre y les obedezca. Y el rorro responde de la misma manera, pues se mete debajo de la mesa, se echa en el suelo y se reboza. Por fin sus papás deciden que debe sentarse en su silla -la de calle, con ruedas- para echarse la siesta.., y comienzan a negociar.

Contemplo atónito como para llegar a un acuerdo el papá se dirige a su heredero en inglé. Separa las palabras como Jesús Gil, con su misma soltura, adornándolas con un acento entre baturro y maño. Cada dos o tres se vuelve hacia los adultos restantes y les explica lo más complicado: yes quiere decir si. La madre bípeda ayuda, explicándole en español que tiene que ser bueno.

Al cabo lo sientan en la sillita y el niño se estira al instante con la misma energía que un luchador de grecorromana intentando evitar la puesta de espaldas. Para sosegarle, se sientan todos y se ponen a mascar, mientras la madre -preñada- se va a la calle a pasear al hijo hasta que se duerma. Como no come, digo yo que mantendrá el peso recomendado y el tocólogo estará contento.

Cuando estoy terminando mis naranjas con crema de éclair, entran de nuevo madre y niño, que parece que se ha dormido al fin. No se despierta, pues nadie les hace caso, ni al crío ni a la madre, que se sienta al fin en donde es debido. Y para que no resuelle cubren la sillita con cuanta cazadora tienen a mano, de modo que parece un iglú de colores.

Así que como yo tampoco deseo que despierte, me despido....




martes, 4 de diciembre de 2012

Señores soldados

Por alguna que otra noticia, por más de un recuerdo, me han venido a la mente tres señores soldados de la Infantería Española. Uno de ellos, don Pedro Calderón de la Barca, escribió el verso que podéis leer algo más adelante, explicando quienes eran los que servían al Rey en los Tercios, posiblemente porque ni el monarca ni nadie en la Corte se acordaba de quienes morían defendiendo los intereses de la Corona. Los otros dos, entre muchos, eran don Miguel de Cervantes y Saavedra, y Garcilaso de la Vega, que la pluma ha sido apoyo durante siglos de la espada. 



Ese ejército que ves
vago al yelo y al calor,
la república mejor
y más política es
del mundo, en que nadie espere
que ser preferido pueda
por la nobleza que hereda,
sino por la que él adquiere;
porque aquí a la sangre excede
el lugar que uno se hace
y sin mirar cómo nace
se mira cómo procede.

Aquí la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un soldado
tiene mayor calidad
que el más galán y lucido;
porque aquí a lo que sospecho,
no adorna el vestido al pecho,
que el pecho adorna al vestido.

Y así, de modestia llenos,
a los más viejos verás,
tratando de ser lo más,
y de parecer lo menos.

Aquí la más principal
hazaña es obedecer,
y el modo cómo ha de ser
es ni pedir ni rehusar.

Aquí, en fin, la cortesía,
el buen trato, la verdad,
la fineza, la lealtad,
el honor, la bizarría;
el crédito, la opinión,
la constancia, la paciencia,
la humildad y la obediencia,
fama, honor y vida son,
caudal de pobres soldados;
que en buena o mala fortuna,
la milicia no es más que una
religión de hombres honrados".

Quizá por eso, ningún señor soldado de aquellos Tercios consistió nunca, aun a riesgo de vida, que le hablasen alto, pues no es posible hacerlo a gente que teniendo por todo patrimonio su memoria y por todo capital sus recuerdos, vive con el temple que muestra don Julián Romero, uno de los más afamados Maestres de Campo de entonces, como testimonia su postrera carta al Rey Felipe II:

Ha que sirvo a Vuestra Majestad cuarenta años la Navidad que viene, sin apartarme en todo este tiempo de la guerra y los cargos que me han encomendado y en ello he perdido tres hermanos, un yerno y un brazo y una pierna y un ojo y un oído [...] y ahora últimamente un hijo en el que yo tenía puestos mis ojos [...] y por otra parte ha de nueve años que me casé pensando en poder descansar y después acá no he estado un año entero en mi casa”.

domingo, 7 de octubre de 2012

Las espeluncas

Cuando uno es joven aprende cosas muy curiosas; como este texto, que tuve que memorizar tal cual lo hice con el Orate frates.., bajo pena de agua. ¡Qué tiempos!.

Las espeluncas que pasteurizan la desamortización del dextrocalio, no argumentan la saponificación de la sinéresis. Aforando subvalveas y exviajados en la leticenia emboica de los hemalios, no palentografiamos el ecubeo de las murtas. Asaz, desconsiderado y ambrósico, el prontuario descabezado de la pronuba no desconceptualiza su vivencial atavismo, sino que desentumecense los silurgos similicandentes que nos venían antiliquizando. Ni luxuarios pírricos ni gamberrongos en contumacia, saponificaron nunca la pintura quiliástica, sino que fueron estas eternas satisfacciones las que desnaturalizaron las Meninas y la Gioconda y desagnotizaron amoniacalmente toda la pintura antipicassiana. ¿Despanzurramiento?, No, prosodia colorista; esto es, colodia prosorista. Ni más ni menos la concatenación exorcista.

lunes, 1 de octubre de 2012

Desde la ventana....

Casas antiguas de Krumau 1914 
Colores opacos y lápiz, sobre papel japonés
32,5 x 48,5 cm 
Albertina, Viena, inv. 31158

El niño se sienta dulcemente en el sillón de mimbre del mirador y deja que su cabeza se incline hasta apoyar la sien en el cristal, donde la piel va dejando su rastro perlado y húmedo. Sus ojos abiertos no parpadean; miran sin ver, pues más que contemplar, sueñan. No tiene amigos, pues estudia en otro lugar y viene a casa de sus abuelos solo durante las vacaciones, donde se sumerge en aromas de la mar y en ambiente espeso de mayores. Así que sus días se reducen al despertar de ruedas de carro sobre la calle, a sirenas de barcos, a mantequilla entre helechos y a olores de tahona de Harino Panadera, mientras lee sin parar viejas novelas de aventuras. Y descansa soñando, apoyada la cabeza en un cristal cualquiera...

¿Y qué sueña?. Lo que mira. Puede ser una niña que cruza la calle o las casas frente a él en las que tropieza su mirada. Le basta. En su mente brota lo que era una vez y nadie sabe si fue, y poco a poco va desgranando cuanta historia necesitamos para sentirnos vivos. Hoy fija sus ojos en las casas ancladas al otro lado de la plaza y que limitan su pequeño mundo. Son su teatro de títeres. Unos colores, gentes adivinadas antes que vistas, miles de objetos, .. Suficiente; el mueve imaginariamente los hilos que dan vida a sus marionetas.

Las casas ocupan casi todo el espacio. El cielo aparece solo a los lados de las dos más altas y aun así, solo son dos retazos tan blanquecinos que parece que nadie los habita. Siente que su teatrillo de marionetas es como una cárcel barata de donde la existencia tiene escasas posibilidades de escapar. Las dos más grandes están en el centro, resaltando su importancia, atrayendo su atención, de manera que las demás pierden contenido y se subordinan a ellas, desapareciendo casi, excepción hecha de las cuatro líneas que definen su existencia.

Se da cuenta de que esas casas apenas esbozadas mediante unas pocas líneas y algunas sombras, le marcan también el camino. La que ve a su derecha también es grande, pero los colores de la vida han huido de ella, y su trazado al bies da profundidad de campo, marcando la diagonal de su alero el centro de la imagen, que se encuentra en el cruce de la medianera de las dos casas mayores con la esquina de la cubierta del pobre edificio que guarda frente a ellas el espacio, sugiriéndonos que allá abajo hay una calleja por donde se mueven pobres diablos.

Hay volumen ante sus ojos. Lo crean tanto ese edificio dispuesto en diagonal y el edificio terroso de diminuto tejado verde, situada en el centro, que con su única ventana posiblemente sea un almacén oscuro, como la acumulación de volúmenes, tejados, ventanas y tendederos, muchos solo esbozados, que conforman la vanguardia de un ejército miserable dispuesto en profundidad. Ante el portón rojo de dicho almacén y también en diagonal, encuentra la vista una casita, esbozada solo en sus muros pero cuyo tejado de marrones manchurrones parece formar una cama con aquel portón como cabecero... Aunque en realidad crean entre ambos otra calleja y refuerzan la sensación de espacio y profundidad.

La composición es brillante. La fuerza del color y la disposición de los volúmenes orientan su atención hacia el ambiente de las dos casas centrales, en mayor medida hacia la de su derecha. Hay equilibrio; como el que sentimos al contemplar la fortaleza del múltiple apoyo interdependiente de semicúpulas que desarrolla Ναός τῆς Ἁγίας τοῦ Θεοῦ Σοφίας (es que el niño es de aquella vieja escuela del latín y griego, que a pesar de exigente, y dicen que dura, no le traumatizó).

Y lo mismo que el templo justinianeo eleva sus minaretes turcos de cigarro al cielo, aquí lo hacen tres chimeneas: una solo delineada, a la izquierda de la mirada, que de tan blanca contrasta con el tono merdolero del tejado desde el que brota, insinuándonos que, aunque nos cueste creerlo, siempre puede elevarse al cielo la pureza sencilla; otra en la casa grande de tejado más oscuro, que quiebra lo tenebroso de su base con la claridad y la manchita verde esperanza de su fábrica; y cerrando el triángulo, en el edificio delineado en diagonal a la derecha, un interesantísimo ejercicio de contraste cromático y obtención de volumen gracias al de su chimenea. Por un lado, su colorido, mezcla de marrón y blanco, la hace resaltar de la construcción sobre la que está, independizándola y proyectándola de forma separada en el espacio; y por otro, dicho colorido combinado con el tono rojo sangre de su tubo alzado, la adelanta al caserón que está más atrás.

Al niño le alcanza la rabia, propia de la soledad, con la que han volcado los colores. Fuerzan la atracción de la mirada, apresan la atención, focalizan el punto de vista. A brochazos, unas veces de aquí para allá y otras de un lado a otro, con descuidado cuidado, contrastando blancas superficies con otras de fuerte y cálida tonalidad, seduciendo a quien contempla, buscando siempre dar sensación de pendiente a los tejados y verticalidad a los muros. El cromatismo del ambiente baila con el espectador, subyuga por su fuerza, que busca trasladar la realidad de la existencia diaria de sus moradores, insinuando más que mostrando, en contraste con esas vidas apenas delineadas o esbozadas, puramente falsas, que interesadamente nos cuentan.

Atraen su mirada las ventanas abiertas, el colorido de la ropa tendida y el tono verde del interior de las viviendas. ¡Hay vida, hay esperanza!. No ve a nadie, pero siente como vibran las personas. Y es que si somos algo, somos Vida. Nos podrán caer encima las diez de últimas y la biblia en verso, pero no perdamos nunca las ganas de vivir, no abandonemos nunca la Esperanza.

Y así, poquito a poco, pasa el niño las horas

viernes, 21 de septiembre de 2012

Disección de España


Hoy, 6 de septiembre, se reúnen en Madrid los gobiernos de Alemania y España, acompañados de un nutrido grupo de empresarios, donde hablarán seguramente sobre las condiciones para poder otorgar más ayudas financieras a España o a su sistema bancario. En ambas partes ha aumentado el interés en los últimos meses sobre los temas a tratar y en España se espera con expectación la decisión del Tribunal Constitucional alemán, que es crucial, del día 12, sobre la legalidad o no del rescate europeo y las obligaciones derivadas para los alemanes.

En Alemania aumenta la critica contra la supuesta "mentalidad de fiesta" de los españoles; en España los medios cada vez son más críticos con la supuesta dureza de la canciller Merkel. Pensamos que la situación es mucho más compleja que la que presentan ambos gobiernos y la mayoría de los medios. España no es Grecia, pero España puede ser un paciente crónico si Alemania, junto con Europa, no contribuye a solucionar sus verdaderos problemas.

España no debería recibir más dinero sin que se cambie a fondo el sistema político y económico, hoy en manos de una oligarquía política aliada con la oligarquía económica y financiera, y sin que se aumente la participación ciudadana real en las decisiones políticas. Para no perpetuar la crisis y endeudar a los españoles durante generaciones, el Gobierno español debe reformar a fondo la administración de las comunidades autónomas y los ayuntamientos, en su mayoría en bancarrota y completamente fuera de control, sometiendo a referéndum el modelo de Estado. Este tema es la clave del futuro de España, porque las regiones, ayuntamientos y diputaciones son los responsables de los dos tercios del gasto público -234.000 millones frente a 118.000 el Estado en 2011-, excluyendo la Seguridad Social -23.000 millones-, y este gasto se realiza en condiciones de descontrol, despilfarro y corrupción totalmente inaceptables.

Las verdaderas razones de la crisis del país, en consonancia con lo dicho, nada tienen que ver con salarios demasiado altos -un 60 % de la población ocupada gana menos de 1.000 euros/mes-, pensiones demasiado altas -la pensión media es de 785 euros, el 63% de la media de la UE- o pocas horas de trabajo, como se ha trasmitido a veces desde Alemania. A España tampoco le falta talento, ni capacidad empresarial o creatividad, pues tiene grandes pensadores, creativos, ingenieros, excelentes médicos y gestores de primer nivel.

La razón de la enfermedad de España es un modelo de Estado inviable, fuente de todo nepotismo y de toda corrupción, impuesto por una oligarquía de partidos en connivencia con las oligarquías financiera y económica, y con el poder judicial y los organismos de control a su servicio. En España no existe separación de poderes, ni independencia del poder judicial, ni los diputados representan a los ciudadanos, solo a los partidos que los ponen en una lista. Todo esto lleva también a una economía sumergida que llega al 20% del PIB y que frena la competencia, la eficacia y el desarrollo del país. Además, detrae recursos con los que podrían financiarse educación y sanidad.

Las ayudas para España, igual que para otros posible candidatos a ser rescatados, no deben ir a bancos ya casi en bancarrota y fuertemente politizados. En la CAM, el Gobierno ha comprometido 16.000 millones de dinero público en lugar de cerrarla; en Bankia 23.000 y el Ejecutivo acaba de darle 5.000 millones urgentemente para cubrir pérdidas en vez de cerrarla, y además de forma tan extraña que despierta todo tipo de recelos. ¿Por qué se ha utilizado el dinero de los españoles (FROB) en vez de esperar los fondos de la UE? Es lícito suponer que el motivo no es otro que las entidades financieras no quieren que la UE investigue sus cuentas.

Control estricto y duras condiciones. Grecia ha demostrado que las ayudas europeas tienen que estar vinculadas a un control estricto y duras condiciones. Esas condiciones no pueden representar solamente recortes sociales o subidas brutales de impuestos, como hace ahora el Gobierno de Mariano Rajoy con la excusa de Europa. En España se tiene que hacer algo más que recortar gasto social, que de todos modos es mucho más bajo que en Alemania, y hay otros gastos infinitamente más relevantes que se pueden eliminar.

Además, los casos de corrupción resultan tan escandalosos, incluso en el propio Gobierno, que uno solo puede llegar a una conclusión: el dinero de Europa no puede ser manejado por personas tan increíblemente venales. La semana pasada el ministro de Industria, Soria -imputado también por corrupción urbanística en Canarias-, acusó en el Consejo de Ministros al ministro de Hacienda de favorecer descaradamente a la empresa líder de renovables, Abengoa, de la que había sido asesor, en la nueva regulación de estas energías, que reciben anualmente más de 7.000 millones de euros de subvenciones. Y Rajoy, al que entregó una carta probatoria, ni dijo ni hizo absolutamente nada.

No puede permitirse por más tiempo este nivel de corrupción, y menos aún a 17 regiones funcionando como estados independientes, con todos los organismos multiplicados por 17, desde 17 servicios meteorológicos a 17 defensores del pueblo, con 200 embajadas, 50 canales de TV regionales en pérdida, 30.000 coches oficiales o 4.000 empresas públicas que emplean a 520.000 personas, creadas específicamente para ocultar deuda y colocar a familiares y amigos sin control ni fiscalización alguna. En conjunto, unos 120.000 millones, equivalentes al 11,4% del PIB, se despilfarran anualmente en un sistema de nepotismo, corrupción y falta de transparencia.

Y con esto se tiene que acabar, entre otras cosas, porque ya no hay dinero. Los últimos datos de las cuentas públicas conocidos la pasada semana son escalofriantes. El déficit del Estado a fecha de julio ascendió al 4,62% del PIB, frente a un déficit del 3,5% comprometido con la UE para todo el año (del 6,3% incluyendo regiones y ayuntamientos). Pero lo realmente inaudito es que España está gastando el doble de lo que ingresa. 101.000 millones de gasto a fecha de julio frente a 52.000 millones de ingresos, y precisamente para poder financiar el despilfarro de regiones y ayuntamientos, que no están en absoluto comprometidos con la consolidación fiscal.

El tema del déficit público es algo que roza la ciencia ficción y que ilustra perfectamente la credibilidad de los dos últimos gobiernos de España. En noviembre de 2011, el Gobierno dijo que el déficit público era del 6% del PIB; a finales de diciembre el nuevo Gobierno dijo que le habían engañado y que el déficit era superior al 8%, y que se tomaba tres meses para calcularlo con toda precisión. A finales de marzo se dijo que definitivamente era del 8,5%, y ésta fue la cifra que se envió a Bruselas. Dos semanas después, la Comunidad de Madrid dijo que sus cifras eran erróneas y el Ayuntamiento de la capital igual…, por lo que el déficit era ya del 8,7%. Sin embargo, la semana pasada el INE dijo que el PIB de 2011 estaba sobrevalorado y, con la nueva cifra, el déficit era del 9,1%; dos días después, Valencia dijo que su déficit era de 3.000 millones más, o sea que ya estábamos en el 9,4% y las otras 15 CCAA y 8.120 ayuntamientos aún no han corregido sus cifras de 2011. Lo único que sabemos es que están todas infravaloradas. El déficit real de 2011 puede estar por encima del 11%, y en 2012 se esta gastando el doble de lo que se ingresa. Como dice el Gobierno de Rajoy, “estamos en la senda de convergencia”. Y es verdad… de convergencia hacia Grecia.

Claramente, la joven democracia española tiene todavía muchos déficits de representatividad y de democracia que deberían interesar muchísimo a la canciller Merkel y también a Europa, si queremos evitar una Grecia multiplicada por cinco y salvar el euro. Esto es lo que ha hecho posible el despilfarro masivo de las ayudas europeas, con una asignación disparatada de las mismas, a pesar de que estas ayudas han supuesto una cifra mayor que la del Plan Marshall para toda Europa.

Es frustrante que a causa de este sistema oligárquico nepotista y corrupto se destroce talento y creatividad y que ahora muchos jóvenes se vean forzados a trabajar fuera, muchos en Alemania. Esa situación ha llevado a una distribución de riqueza que es de las más injustas de la OCDE. La antaño fuerte clase media española está siendo literalmente aniquilada. Resumiendo: no es una falta de voluntad de trabajo, como se piensa tal vez en algunos países del norte de Europa, lo que hace que España sufra la peor crisis económica de su Historia. Es un sistema corrupto e ineficiente. La crítica del Gobierno alemán y sus condiciones para un rescate de España se deberían concentrar en la solución de esos problemas. En caso contrario, solo conseguirán que una casta política incompetente y corrupta arruine a la nación durante varias generaciones.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Gentleman Jack, boy

Nighthawks 
Edward Hopper
1942 - Óleo sobre lienzo - 72,2 x 144 cm.
Instituto de Arte de Chicago - USA

¿Qué hago aquí, qué hago aquí..? Que importa....; da lo mismo. ¿Qué sitio mejor que un diner que flota a la deriva en la noche? La noche no habla; es en si misma silencio. Quienes la habitamos somos solitarios que nadamos en la madrugada rumiando miserias y caminando sobre el vacío; quienes tienen algo a que aferrarse quieren verlo y viven al sol. No tengo nada... Nada; ese es mi universo. Como esos dos...; ¡vaya jetas!, parecen buitres esperando devorar sus propios cadáveres. ¿Y ese?; lleva tanto tiempo tras la barra que si le dejan salir no sabría como vivir. Ha anidado ahí y tras ella otea a sus presas. Este es mi equipo: tres personajes vacíos.

Me atrajo el neón. Será porque hace poco que funciona. Su luz nos atrae como a las moscas; apenas prestamos atención a otra cosa. Tal resplandor en la obscuridad funciona como un imán de cuya fuerza nadie puede escapar; fuera reina lo tenebroso, que se retrae por la falta de claridad. La forma del local asemeja el cuerpo de un halcón con las alas recogidas, que se lanza despiadado hacia su presa, el corazón de cualquier perdido como yo; se proyecta en diagonal desde la puerta, como las líneas de la barra, hasta esa esquina redondeada, cual pico que vuela en busca de carne que desgarrar, dinamismo en estado puro, mientras que el interior actúa como jaula de zoológico dispuesta a atrapar tras sus rejas cristalinas a quienes transiten a su alcance.

Hace unos momentos giré la cabeza hacia la esquina.. Aquí todo es claro, fuera oscuro, vacío. La ciudad es hembra solitaria; nadie pasea en sus aceras, el tendero recogió el escaparate, y ni siquiera sé si hay alguien en el interior de esas casas de ventanas que gritan ausencia, cual cuencas de calavera. Claro y oscuro; ambos se apoyan y contrastan mutuamente lo que cada uno significa. Solo contemplando la luz sentimos el temor que produce su ausencia y únicamente perdidos en la negrura comprendemos la Luz. Tenemos tan poco brillo que necesitamos que nos deslumbre el neón. Brillo vital..; lo perdí hace tanto tiempo que ya no recuerdo cuando y como me abandonó. Por eso me sumerjo en este ambiente artificial,  pura claridad, que se derrama sobre la acera como una muralla que me defiende de la negrura de la noche y de la falta de vida del entorno callejero.

Cuando se bucea en la intimidad de un solitario se descubre que bastan cuatro pinceladas para describirme; todo lo que hay son líneas puras, colores planos, formas geométricas, luces intensas y sombras profundas. Sencillez y quietud; si, todo es estático, excepción hecha del pensamiento, de los sentimientos...¡Pienso, pienso sin saber bien qué!. Esta maldita jaula solitaria se diseñó para pensar; y para olvidar... O más bien para creer que se puede olvidar. ¡Qué engaño!; cuando caes en su trampa descubres que nada se olvida y te ahogas en tus propios sentires. Aquí estamos gente del oficio, profesionales del recuerdo y la frustración, a quienes acompaña el caballero de Tennessee de 80º.

Un día quisimos ser Knickerbocker's.. No es sencillo; es fácil entrar en la ciudad, pero no tanto que la ciudad entre en ti y te transforme. América es distinta; nunca tuvo reyes o tipos así que la dirigiesen. Te obliga a enfrentarte a ti mismo en lugar de girar desesperadamente la mirada en busca de quien pueda resolver tu problema. Y muchos no son capaces de superar la prueba, cruel combate contra la propia desconfianza y temores.

América es joven. Un gran pintor hablaría sobre ella en sus cuadros de una manera sencilla, con un estilo puro; no como esas imágenes llenas de matices, enormemente complejas en su composición que nos han contado la historia de pueblos viejos. Aquí la composición es extraordinariamente equilibrada: espacio de luz, espacio de sombra; punta de flecha, muro de calle y edificios que la contiene; personajes esenciales y nadie más; escenario central que atrae la mirada, entorno que lo envuelve en penumbra.. Y el vacío; o la soledad, que para el caso es lo mismo y hay genios que saben pintarlo.

¡Qué cosas!. Dejo vagar la mente y me pongo a filosofar. Quizá porque quise ser ....

domingo, 22 de julio de 2012

Cada día más claro

"Que un país lleve cinco reformas laborales en tres años (adivine de qué país hablo), cuatro del sistema financiero, y una reforma constitucional, afecta, y mucho, al inversor extranjero. ¿Cómo va a meter uno sus cientos de millones de dólares, o los de sus accionistas, en un sitio en el que las normas cambian de un día a otro? O ¿cómo va a comprar alguien bonos de un país cuyos Gobiernos regionales tardan meses en publicar sus cuentas públicas que, por otra parte, siempre son mayores de lo presupuestado?" 

Pablo Pardo | Washington (El Mundo)

Hace unos años entramos en crisis; España y parte del Primer Mundo. ¿Las causas?; últimas, ambición y ausencia de Moral. Pero acerquémonos a nosotros mismos.. Queremos tener, cuanto más mejor; debería satisfacernos el esfuerzo, de manera que no solo nos sosegase tener algo sino que nos enorgulleciese, aún más, el haberlo logrado gracias a nuestra capacidad y a nuestro trabajo, pues la vida es algo así como un contrato, por el que el Hombre se obliga al luchar por sus metas y la Existencia le entrega a cambio alguna que otra cosa.

Los humildes, que carecían de mucho de lo que veían en la publicidad y que según esta les convertiría en personajes de éxito, Hombres felices con camisa, al dejar de lado la Moral sucumbieron a toda ambición, ponderando ante todo poseer, viviendo su propio Cuento de la Lechera. Y los poderosos, borrachos de riqueza, buscaron no ya poseer sino dominar sin tasa, por cualquier medio, vencidos por la soberbia.

No relato lo sucedido, que está en la mente de todos. Vivimos un tiempo apasionante, pues la crisis que nos afecta es tan profunda que obliga a un cambio radical en la Sociedad para que la vida siga. Pero aún no lo asumimos. Sobrevivir exigirá sus precios; desaparecerán personas, familias y grupos, estados y maneras de vivir. Oficios que han mantenido a las gentes pasarán al olvido y aparecerán otros que habrá que aprender desde cero y que aún ni imaginamos. Es decir, vamos a entregar sangre, sudor y lágrimas, como ofreció sir Winston Churchill, para superar esta crisis. Y muchos perecerán en el camino... Vivir tiempos en que el Mundo renace es un duro privilegio.

La gente común está desconcertada. Y se siente traicionada. Desconcertada porque no sabe como salir de esta y traicionada porque siguieron como corderos el camino que los Amos marcaban y hoy claman: ¿si ajustamos nuestra conducta a lo que ofrecían los que dirigen la sociedad, por qué han resultado falsas sus promesas?. Y políticos, altos dirigentes públicos y privados, y demás gente de oropel, no saben que hacer.., porque nunca supieron hacer nada.

De ahí el párrafo que inicia este artículo. El dirigente social, carne de los medios de comunicación, parece que dirige a los demás, pero no es así. Contemplemos, y no solo veamos o miremos, a los políticos, grandes empresarios y financieros, dirigentes de organizaciones, altos funcionarios nombrados a dedo para controlar la Iglesia, el Estado, la Administración de Justicia, la Instrucción y Enseñanza, la Economía, el Ejército, ...... Atendamos a sus palabras, que no pasan de ser intentos de disculpar su ignorancia y su torpeza, cuando no su cobardía y mala fe. Hubiese sido indiferente su presencia.

Somos iguales a ellos y ellos a nosotros. ¡Admitid de una vez que están donde están y son como son porque representan a la sociedad que dirigen!. ¿Recordáis aquel tiempo en que tuvisteis unos ahorros y los invertisteis?; ¡qué alegría cuando comprobasteis que os llegaban intereses y que su valor aumentaba!. Pero meditad...; ¿era porque verdaderamente habíais tomado decisiones correctas o porque invertisteis en momentos en que nadie perdía?; ¿simplemente ganabais o ganabais más que nadie..?. Es fácil flotar en mar llana, pero solo un gran marino, y con suerte, sabe lo que hacer con mar gruesa...

Hace años, estudiando Teoría del Estado, escuché una idea que hoy podríamos aplicar: Italia paga a sus dirigentes y luego los ignora, viviendo día a día ajena a sus leyes e instituciones; gracias a eso sobrevive. Y es que según aclara la Teoría Económica todos los individuos buscamos lograr el máximo beneficio en aquello a lo que nos dedicamos y a consecuencia de eso ajustamos nuestra actuación para lograr dicha meta. ¿A qué se dedican nuestros dirigentes?; ¿al bien común?.

Estoy firmemente convencido de que, aquí y en todo lugar, ahora y siempre, su meta ha sido mantenerse en el poder. Tiene lógica... Solo podré hacer algo si estoy vivo, de modo que sobrevivir es presupuesto ineludible para obrar. Pues la vida de quienes nos dirigen es el poder; si no tienes poder, si pierdes el sillón, tus ideas no pasan de palabras y pensamiento. Solo quien puede ordenar el cumplimiento de algo a las gentes, por tener el poder de firma que otorga el cargo que sea, está en condiciones de dirigir la sociedad.

Pero eso ha llevado a que centren su actividad en su pequeño mundo, en el ambiente que les es propio y que en España controlan con mano de hierro. No perciben nada de lo que sucede fuera de él. Hablan y hablan para seducirnos y que creamos que están pendientes de nosotros; imponen medidas que nos dirigen unas veces para allá y otras para acullá, pero en realidad todo su esfuerzo e interés está en seguir mandando.

¿Son competentes, saben, están preparados?. Podría contestar que a los hechos me remito... Pero meditemos de nuevo.. ¿Quién se mueve sale en la foto? - que estableció Alfonso Guerra-. ¿Progresa adecuadamente quien se integra en el grupo o quien se individualiza por sus buenas ideas y soluciones?. ¿La lealtad, que implica siempre exponer la realidad y no negar errores y problemas, es buena para quien desea alcanzar un nivel más alto?; ¿ o tendrá mejores resultados en su carrera siendo prudente, allanando situaciones, callando conciencias y acompañando al jefe en sus ratos de ocio y manías?.

Acabo de escuchar a un político importante del partido que gobierna España que la solución no les compete y que existe un contubernio judeo masónico (ya me entienden) de los especuladores para expulsarnos de la Unión. Por cierto; yo, desde los seis años o antes especulo con notas, ligues, si llegaré a fin de mes,  y demás. ¡DEJÉN DE TOCARME LA MINGA DE UNA VEZ!. Que todos queremos más y más y máaaaaasss...

Así que esta tropa se dedica tanto a echar balones fuera como a desplegar cortinas de humo. Una de estas, que me atañe de cerca, pues aunque siempre me sentí guerrero y nunca funcionario, me regulan como tal, consiste en ignorar que si el delegado de gobierno, el consejero, la directora de área, ...., se ponen serios, sacan la precisa mala hostia y mandan porque para eso cobran, el funcionario rinde a mil por uno. ¡A ver si ahora resulta que la culpa de la enseñanza pedorra que tenemos es del bedel!.

Por eso publico esto que he leído por ahí... "En mi corta vida he visto que la mayoría de los sufrimientos de la gente tienen su origen en la ignorancia y en la miseria. La importancia de la primera brota de que es casi imposible un buen juicio sin conocimiento y la de la segunda de que cuando sobrevivir es algo difícil de alcanzar, discurrir pasa a ser secundario. Por eso, quien ambiciona el poder como sea promueve la ignorancia y maneja con eficacia la pobreza.

Asisto atónito a un debate televisivo -uno más y otro- sobre funcionarios. Todo se reduce a que como vienen mal dadas, ¡a por ellos!. Los mismos que en tiempos de vacas gordas ni pensaban en la calidad de la Función Pública, hoy, desesperados y rabiosos, ahogados económicamente, arremeten contra cualquier señuelo que se les ofrece como carnaza, de manera que apartan su atención de los verdaderos responsables.

El poderoso siempre logra satisfecho que el común se abra las tripas entre si, mientras él sigue mandando, por los siglos de los siglos amén. Pero no es eso lo importante. No. En absoluto. Hace casi treinta años cierto jefe de logística elaboró un informe económico sobre consumo energético en ciertas instalaciones, proponiendo la adopción de medidas concretas que ahorrarían a la Hacienda varios millones. Cual no sería su sorpresa cuando en menos de un mes enviaron desde Madrid la respuesta de una empresa de consultoría privada, contratada por el "jefazo" y por la que se había pagado una factura millonaria, con conclusiones casi idénticas.

¿Cómo explicarlo?. De un modo sencillo. Si el mandamás aceptaba el informe técnico del funcionario, no tendría más remedio que solicitarle los que fuesen precisos en el futuro y sujetarse a dichos criterios técnicos, sin poder mangonear intereses y dinero. Pero si basaba su decisión en lo expuesto previo pago por un particular contratado para dicho fin y orientado a lo que convenía al mandamás, podía hacer de su capa un sayo entonces y siempre.

Un funcionario de carrera, que ha alcanzado su categoría mediante oposición pública y goza de estabilidad en el empleo, tiene en principio una capacidad de independencia muy superior al empleado público que puede ser despedido y cuyos ingresos dependen de la voluntad de la parte contratante, del que manda. De ahí la exigible situación pública de jueces, policías y militares, por citar solo algo clarísimo.

No, no se está jugando en el tablero que los funcionarios cobren más o menos (lo que ahorra la rebaja es modesto), ni dar ejemplo a la sociedad, ni que los que tienen mayor seguridad en el empleo apoyen en mayor medida (no son mayoría, pues los empleados públicos sujetos a contrato en régimen administrativo o laboral pueden ser despedidos como cualquier otro contratado). Lo que se está jugando la Sociedad española es que la función pública esté a sueldo del partido político que manda.. Ustedes han alimentado al mostruo, así que disfruten cuando les exploten. Servus."

miércoles, 27 de junio de 2012

Caballos para Ainhoa

Comencé dibujando barquitos con proas y popas puntiagudas, y chimeneas que echaban tirabuzones de humo. Y supe que era mayor cuando me di cuenta de que mientras hablaba por teléfono pintaba cosas en cualquier papel que tuviese a mano. Luego me di cuenta de que tenemos un problema y eso sin necesidad de despegar rumbo a las estrellas: cuando somos grandes nos cuesta mucho decir te quiero o mamá, tengo miedo. Pintar o como queráis llamarlo, es un camino que nos permite llegar a los demás, decirles cosas que no nos salen, pues desde no se sabe cuando el Hombre ha expresado buena parte de lo que ha sentido mediante líneas y colores. Así que, casi por instinto, manchamos nuestros dedos y pintamos un bisonte en la roca oscura de un lugar cualquiera o nos quedamos mirando fijamente una superficie limpia y ...

La imagen, como la Música, es lenguaje. Nos permite decir a otros cosas que no sabemos decir con palabras. Por cierto, hay quien sabe hablar sin palabras, lanzando al viento su mirada, lo que no deja de ser una manera de pintar en el aire. La Pintura, el Arte todo, tiene otra ventaja: es Universal, un lenguaje único. Solo precisa, como cualquier otra manera de entenderse, algo muy sencillo: atender a lo que se dice, escuchar; y no hay mejor manera de hacerlo que entregar alma, corazón y vida.....

Hasta que surgen Las Vanguardias la pintura reflejaba imágenes que cualquiera puede identificar. Pero tenemos una necesidad insaciable de expresar sentimientos. A finales del XIX los pintores buscaban caminos que les permitiesen mostrar no ya lo concreto y tangible sino sueños, sentimientos, estados de ánimo,.. Hace no muchos años, en un examen de Arquitectura se pidió a los alumnos que tocasen lo que había en un recipiente bajo su mesa, sin verlo, y que dibujasen la sensación que les producía. Ese reto fantástico y vanguardista, pintar lo que sentimos, bien ante lo que vemos bien ante sueños desbordados, lo inició Cézanne.

Descubrieron que si en lugar de reflejar algo como es en realidad intensificaban o alteraban los colores, o recurrían a describirlo mediante las diferentes formas de la geometría (rostros triangulares, tejados rectangulares,..), o lo mostraban mediante curvas dinámicas, plenas de movimiento, o ..., lograban fijar la atención en aquello que les emocionaba. Que el contenido pareciese poco real o incluso que se difuminase al cabo en una explosión de manchas y rayas, era poco importante; habían logrado plasmar la imaginación y el sentimiento, sin más. ¿O es que no habéis cerrado nunca los ojos con fuerza y visto dentro de vosotros un caleidoscopio de colores?.

Se que no hace mucho Ainhoa ha estado trabajando en el colegio con unos caballos.. El caballo es un animal magnífico. A poco de comenzar mis clases de equitación, el oficial de Caballería que las impartía ya lo dejó claro... ¡Caballéeeeroooooo, tenga en cuenta que lo único que le diferencia de su montura es que esta es inteligente!. Los caballos nos van a permitir entender los sentimientos de un artista del grupo Der Blaue Reiter; solo tenemos que abrir bien los ojos...

Los pequeños caballos amarillos
1912 - Óleo sobre lienzo - 66 x 104 cm. -Staatsgalerie Stuttgart

¿Qué es lo que contemplamos?. Si nos limitamos a ver, responderemos que tres caballos bayos, unas nubes, un pedazo de tierra, mucho azul, algo de verde y bastante rosa con tendencia al malva. Daremos media vuelta, aburridos, y buscaremos algún lugar donde poder estar a gusto con la mente en blanco. Pero también podemos mirar, deteniéndonos en los detalles y humanizarnos; es decir, preguntarnos por que el artista ha colocado las figuras como lo ha hecho y ha empleado esos colores y no otros. Curiosidad...

Comienza el siglo XX, o acaba el XIX, que no hay que discutir por día más o menos. Hay una tendencia pictórica, el Orfismo, que es curva y color; resulta un término medio entre la pintura geométrica y la expresionista, y culmina la marcha hacia lo abstracto. Nos interesa mucho para aproximarnos al cuadro que tratamos de sentir esta tarde. Curva y color... Contempladlo despacio, detenidamente.. ¿Cuantas líneas rectas hay?; ¡es pura curva, redondeces continuas, una tras otra!. Solo allá arriba, perdido no se sabe bien por que, hay un triangulito blanco, que parece una montaña nevada.

Pero estamos contemplando una obra expresionista. ¿A qué viene esto del Orfismo?; pues a que  constituye, con independencia de las fechas de sus obras, un antecedente del Expresionismo, de manera que Franz Marc recibe una intensa influencia de Delaunay -ritmo y color-, que combina con el predominio del sentimiento y de lo subjetivo que muestran los expresionistas, provocando una sensación antirracional, reforzada por sus composiciones dinámicas, desordenadas y asimétricas. Sus temas son figurativos, pero, por lo dicho, describen las figuras en el extremo de lo posible, haciendo colisionar líneas, colores y tonalidades lumínicas.

(Esta tendencia la desarrollaron artistas alemanes, que mucha filosofía y romanticismo, mucha lógica, pero como demuestran los hechos juegan con fuego y terminan a veces ...)

Para terminar este boceto del ambiente artístico que envuelve a la pintura que os presento, tengo muchísimo interés en que disfrutéis con este audiovisual sobre el Fauvismo. Creo que muestra unas imágenes espectaculares y una explicación sencilla y clara. No os lo perdáis.

Tengo la tentación de dejaros aquí solos y que con lo que habéis aprendido contempléis la obra expuesta más arriba y lleguéis a vuestras propias conclusiones. Pero ya que las sensaciones ante el Arte son privativas de la mirada que contempla y del cerebro que digiere, dando a luz ideas y sentimientos tan válidos unos como otras, expondré las mías.

Está claro que lo más importante para el artista son los caballos. Ocupan no solo el centro de la obra sino que están en primer plano y llenan el espacio. Su color dorado impacta, pues intensifica de tal modo la tonalidad de la capa baya que un poco más y deja de serlo. Marc sueña con un mundo idealizado y lo expone a través de la Naturaleza y los animales, en especial de los caballos. Animales cuyas formas redondeadas y rotundas nos trasladan la intensidad de lo que siente, cual hembras de curvas generosas que cruzan bamboleantes ante los ojos de un hombre deseoso. Los colores, por sus tonalidades e intensidad, crean una atmósfera idealizada, potenciando el efecto de la bondad de la Naturaleza (propio de quien no ha vivido su duro y exigente día a día).

La descripción que hace mediante trazo y color transmite una sensación de fuerza física y de intensa espiritualidad, pues exige entregarnos a la contemplación, cesar en nuestra actividad y dejar que la energía de la escena nos envuelva, como místicos del Arte. Solo sumergiéndonos en la imagen llegaremos a ella, como tenemos que hacer con quien amamos. Y es que creo que Marc nos explica su idea de la Creación; lo hace a través de la Naturaleza, pura, sin contaminar, como demuestra la intensidad y fuerza de sus colores, y de los animales, que según cree viven más en sintonía con ella.

Nos habla de la utopía de un mundo paradisíaco, mediante formas nuevas y colores simbólicos, pues estableció sus propias leyes cromáticas, según las que el azul representaba el principio masculino, el amarillo el femenino y el rojo la materia. Si observamos el cuadro, los caballos son en este caso yeguas y el entorno, tierra, cielo y agua, materia y masculinidad.

¿Pero y esos ramalazos verdes?; recordar el audiovisual y el cuadro de madame Matisse. Hay un efecto óptico que se produce cuando una luz clara y muy intensa incide sobre una superficie, que consiste en que la tonalidad del color de esta varía, de manera que la piel humana intensamente iluminada por el sol parece ser de tonalidad verdosa en zonas de contraste. Creo que las áreas verdes en los límites de la piel de los caballos responde a este efecto empleado por Matisse.

Y eso es todo. Que la Roja se la juega y estoy encantado con el efecto que produce en los españoles, que prenden su bandera en los balcones, pintando su identidad común de vivos colores. ¡Chunda, tachunda, chunda, chunda, chun,...!

domingo, 24 de junio de 2012

El niño se negó a ser adulto

Al niño le habían salido pelos, olía a no sé que y de vez en cuando más que palabras le salían pitidos. Estaba desconcertado. Desde hacía un tiempo, cuando se cruzaba con alguna niña, se sentía tonto; pero no tonto a secas, sino absolutamente tonto, tonto del bote. Y no entendía nada. Se dedicaba a contemplar a cuanto bicho viviente pasaba cerca de su oteadero, del mirador circular de la casa que daba a la plaza y cinco calles, observándoles con la misma mirada con la que el águila controla a quien puede ser su presa.

Y seguía sin entender nada, sin encontrar respuesta a una pregunta que ni siquiera sabía cual era. Antes o después topó, así, a lo torpe, con un ser extraño; aparentemente como él, pero redonda, con bultos. Y enmudeció..; y su cara se puso roja como si fuese un cangrejo recién cocido. Y en una maniobra elegantemente inteligente, se dio media vuelta y se largó tan mudo como al principio.

Pasó algo de tiempo. Hubo más topetazos. Poco a poco se iba convenciendo de algo sorprendente: era invisible. Ya no importaba ni su mudez ni su cara arrebolada; simplemente las chicas, aquellos seres redondo - abultados, parecían no verle, de modo que su actitud era indiferente al caso. Indiferente para ellas, claro, porque el niño necesitaba cada día más su cercanía.

Y siguieron corriendo los días.. Ya no era invisible; ya le decían hasta adiós. E iba comprendiendo que tratar a ciertas chicas le alegraba la vida. La cuestión era que, mientras otros las hacían reír y sabían bailar, él solo las necesitaba; necesitaba querer... Era preciso atraer su atención, ¿pero cómo?. Pensando, pensando, concluyó que lo único que podía ofrecer a una chica era él mismo; la cosa está jodida, pensó, pues a esas alturas hasta discurría algo y ya soltaba tacos. ¡Vaya oferta, él y na más!.

Y sin más, a su estilo, el de siempre hasta hoy, pensó.. O más bien sintió, que es lo que siempre ha hecho en lugar de discurrir. Sintió que necesitaba querer, para compartir y ser querido, y que eso no admitía engaños; solo encontró una manera de no engañarse.. No engañar a los demás es muy fácil, pues basta no mentirles, pero no engañarse a uno mismo cuesta mucho, mucho, mucho.. Solo hay una manera de lograrlo: tener clarísima la realidad y mantenerse firme en ella a pesar de los temores que nos genere.

Así ha vivido desde entonces. No es agradable. Se sabe extraño. Las personas procuran encontrar componendas que sosieguen los pensamientos que les asustan, unas veces susurrándoles que mañana será mal día, otras que ayer fue un fracaso, a veces que lo vivido es falso...; se autoengañan. Él no deja de ser niño, sigue siéndolo, y un niño no tiene tiempo, no siente en realidad el mañana, ni el ayer y todo se reduce a te junto o no; un niño es realidad y no explica, solo siente y vive. Por eso el niño sigue siendo un niño, quizá grandón, pero poco más.

     

sábado, 2 de junio de 2012

Para gusto..

El niño ha terminado de comer; solo, como todos los días, en uno de los laterales de granito del fregadero de la cocina. Luego, lee el periódico en un sillón orejero del cuarto de estar; siempre lo hace, desde no recuerda cuando. Más tarde, poco antes de que se vaya al colegio, llega su padre; también come solo, en silencio, pero en el cuarto de estar. Nadie habla.

Y todos los días, cuando su padre come, hay un momento en el que el niño se acerca a él; se queda de pie a su lado, junto a la silla en que se sienta. ¿Me das un poco?; es para gusto. Una cucharada de lentejas, un pedacito de fielete, ...; cualquier cosa. Y se va tranquilo al colegio, con buen sabor de boca....

(Dedicado a LF, en recuerdo de su bellísima anécdota)

martes, 15 de mayo de 2012

Mareando la perdiz

Iba a escribir una carta independiente, pero lo que tratas me da pie para escribir lo que quería y a la vez, contestarte. Comenzaré por algo intrascendente en apariencia, aunque creo que nos permite apreciar con claridad la realidad de algo que expones: los japoneses..

No son educados, exactamente. Durante siglos han vivido en una sociedad rural, agraria y sujetos a un régimen feudal; tengamos presente que hasta la Era Meiji, durante la que el Japón se abre al resto del mundo en la última parte del XIX, debido en buena parte a que el comodoro Perry impuso por la fuerza el fin del aislamiento y del estilo samurai, su estructura económica y social era medieval. Eso mantuvo vivas unas costumbres basadas más en las formas y el respeto que en los afectos.

Los japoneses no se tocan, acuerdan aún hoy muchos matrimonios y crecen sometidos a un fortísimo sentido de responsabilidad social. Hace no mucho, quizás no más de tres años, la prensa japonesa ensalzó a un Rato cualquiera que convocó a una asamblea a sus empleados, les pidió perdón por no haber sido capaz de resolver los problemas, asumió su responsabilidad y mientras la tropa se inclinaba se espachurró lanzándose por la ventana. Todo un modelo..

Y es que ellos sienten el suicidio de un modo diametralmente opuesto a como lo hacemos nosotros. Para su mentalidad, el Hombre es un componente más de la Naturaleza (y esta es el Todo) y solo incardinado en esta tiene comprensión; lo individual solo se considera como una vía de fusión con aquella, pero sin valor por si mismo. El suicidio debe ser honorable según su causa y entonces eleva al sujeto a la Perfección, lavándole sus impurezas; si el seppuku no es exigible, al no afectar a la honorabilidad del comportamiento -lo que reduce esta vía al noble y al guerrero, que sigue el Bushido- lo que hace el común es trabajar como una mula y los que tienen inquietudes espirituales se esfuerzan en diluirse mental y emocionalmente en el Todo o en la Nada, que para gustos colores.

Esto de estudiar le vuelve a uno rarito.... Seguiré con lo que quería decirte: fidelidad y rabia. Y sé, recalco sé, pues la existencia me ha convencido de ello, que a estas dos cuestiones se reduce casi todo, por no decir todo. La fidelidad a la que me refiero no es la que piensas. Es más importante. Me refiero a la fidelidad a uno mismo, a la propia conciencia o subconsciente o intuición o creencias o como queramos llamarlo, que no tengo claro que en la realidad, que siempre es clara y sencilla, no sean lo mismo. 


Clara y sencilla..; la realidad, la vida, es así. Nosotros somos quienes las enmerdamos. Y si no lo vemos así contemplemos a un niño de pocos años. Es absolutamente natural; nos mira a los ojos directamente sin complejos o temor, pregunta lo que no imaginamos cuando nadie lo espera, se toca tranquilamente eso para investigar que es, juega imaginando sin restricciones, ... Y ahora, si fuera posible, observémosle de mayor: más conchas que un galápago. Poco queda de aquella naturalidad. Y una cosa es que no nos relacionemos con el prójimo como elefantes en cristalería y otra radicalmente distinta es basar la conducta en el resultado, teniendo poco en cuenta nuestras creencias.

Comencé a discurrir sobre ello cuando vi aquella mujer espléndida.. ¿Sabes?; ellas han sido siempre mi inspiración. Han actuado como catalizadores en las reacciones de mi vida y al contemplarla, y sentirla, tan voluptuosa, sensual, carnal, abierta, ...., al percibirla tan natural, comencé a ver con claridad. Pero retrocederé... Todos sabemos quien y como somos, pero nos esforzamos en ocultarlo tanto a los demás como a nosotros mismos. Es muy duro reconocerse. Habitualmente usamos una apariencia .. ¿conveniente?, con la que nos sentimos cómodos y con la que podemos convivir, con otros y con nosotros.

Pero eso implica que nos traicionamos, que dejamos de ser quienes somos y adulteramos lo que sea de nuestra personalidad. ¿Lo hacemos por conveniencia y presión social?; puede ser, si, pero también por miedo a sabernos. Para saberse y obrar en consecuencia hay que tener un par, y si por algo se caracteriza la persona es por sus temores.

Podemos ser buenas personas; y reconozco que mucha gente tiene los sentimientos que corresponden a gente así. Pero no se trata de eso, no. Tras contemplar a aquella mujer.. (si algún lector piensa que mis ideas se centran y limitan al fornicio está equivocadísimo, pues me refiero más bien a quien tiene cualquier tipo de inquietud, de fuego en el cuerpo y este lleva años buscando su camino, brotar, existir; aunque reconozco que recurro para explicarme al ejemplo más fácil de captar, que sí se centra en lo sexual). Decía que tras recibir aquel impacto  tan humanamente femenino comencé a pensar... Ella puede estar enamoradísima de su Pepe, pero podría ser que su existencia no comenzase y acabase en este; tiene unas necesidades, físicas, intelectuales y emocionales, que nacieron con ella y que tendrá que lidiar a lo largo de su vida, le guste o no. No puede reducirse a ser meramente pareja fiel de su Pepe, so pena de ser infiel a si misma, reduciendo en proporción similar las posibilidades de su existencia. Como todos, vamos..

Es curioso.. Ser ella, ser fiel a lo que es, pudiera conducirla a no ser fiel en el sentido matrimonial o de pareja. ¿Malo, criticable?; creo que no o más bien, no tengo asentado mi criterio. De entrada, diría que eso es solo una muestra de las muchas contradicciones que se generan en el individuo al convivir con otros. No sé si su Pepe la satisface vitalmente, pero no me quedo ahí.. No se trata de si encuentra a alguien que se ajuste a su realidad, la satisfaga física y emocionalmente, y la complete como persona, sino de si eso es posible (parto de un axioma y es que el Hombre es social y no puede existir en soledad; sin otros, no hay humanidad).


Como esa plenitud es una meta teórica, me planteo que es en verdad tanto lo debido como lo más eficiente para alcanzar el mayor beneficio al menor riesgo: ¿quebrar la propia identidad en beneficio ajeno o ejercerla quebrando otras?; ¿mantenerse fiel socialmente o ser fiel a uno mismo?. Como he expuesto muchas veces, la respuesta exige cambiar de plano, como propusieron los teólogos tridentinos de la Compañía de Jesús. Nada de deberes ni rentabilidades. Basémonos en el Amor.. Renunciar y perder por amor. Pero sé que esto no evita en muchas ocasiones la autodestrucción, la muerte del amor y al cabo el daño al otro. Se puede herir desapareciendo y también estando presente con amargura. 


Rabia... Lo anterior trataba del individuo y esta de su respuesta ante lo ajeno. Expuse que según crecemos -es un decir- desarrollamos un personaje público que usamos de puertas afuera, como si la sociedad fuera Internet y buscásemos que los demás conociesen de nosotros el ser inventado y no quien somos en realidad.

Eso exige establecer unas ideas, comportamientos, reglas, moral, estilo, .., que sean acordes con nuestro personaje. Sabemos allá dentro, en nuestro interior, que ese individuo que nos representa en buena parte es falso, pero lo compensamos gracias a lo cómodos que vivimos sin las tensiones que nos generaría aparecer ante los demás como somos en realidad. Reducimos tensiones, soslayamos temores...

Pero inevitablemente todos hacen lo mismo y conviven personajes imaginarios. No hay mayor problema con esta ficción mientras no hay determinada intimidad, pero cuando alcanzamos cierto grado de proximidad con otros las ficciones ajenas chocan con las nuestras y surge el conflicto.

Lo sentía ayer por la noche, en la sobremesa de la cena. Mentalidades antiguas, de misa, aperitivo, paella y pollo los domingos. Personalidades de señorita que sabe coser y tocar el piano. Argüí con delicadeza comportamientos actuales...; nada. Irritación. Cuando cruzan tu vida personalidades reales y que con todas sus carencias responden a los momentos que viven, puede ser que confrontes tus opiniones con las suyas y que al cabo haya acuerdo o no -que no es tan importante, pues lo distinto pudiera ser consecuencia de diferentes referencias-, pero cuando tratas con quienes sienten hoy sujetos a la mentalidad del siglo XIX, la única respuesta que recibes es el temor. Rabia.

La realidad agrede a quien no la acepta. Se impone, guste o no, se quiera o no. Y aquellos que pueden vivir hoy en un tiempo pasado, porque disponen de medios materiales, sujetos a una mentalidad desaparecida, no comprenden las nuevas reglas y se sienten indefensos ante lo que no entienden. Como no han luchado -no están acostumbrados, gracias a sus posibilidades materiales-, no se esfuerzan en superar los obstáculos. Pero no pueden dejar de sentir que viven en un ambiente extraño y su reacción es agresiva. No tienen iniciativa y eso hace que su única respuesta sea una muestra de rabia e impotencia.

También cabe algo así en quien no dispone de aquella defensa material y sí está acostumbrado a esforzarse, ya que el catalizador de la situación reside en una combinación de inteligencia y necesidad, por lo que la rabia aparece en quien no comprende, aunque se esfuerce. En resumen, la aplicación del principio de rentabilidad -que no es solo económico-, nos lleva a coger el camino más fácil y acomodarnos.  


Es esa agresividad, esa rabia de la Masa, la que presiona a los individuos. Individuos capaces no hay tantos y prima además aquel principio, por lo que la tendencia general es a ser masa y comportarse tan temerosamente como un rebaño de ovejas.

No se si he logrado aclarar mi pensamiento. Pero intento comprender las reacciones de quienes conviven a mi alrededor para así poder ser más coherente con mi realidad.

Perdón por este ladrillo...