Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

domingo, 7 de octubre de 2012

Las espeluncas

Cuando uno es joven aprende cosas muy curiosas; como este texto, que tuve que memorizar tal cual lo hice con el Orate frates.., bajo pena de agua. ¡Qué tiempos!.

Las espeluncas que pasteurizan la desamortización del dextrocalio, no argumentan la saponificación de la sinéresis. Aforando subvalveas y exviajados en la leticenia emboica de los hemalios, no palentografiamos el ecubeo de las murtas. Asaz, desconsiderado y ambrósico, el prontuario descabezado de la pronuba no desconceptualiza su vivencial atavismo, sino que desentumecense los silurgos similicandentes que nos venían antiliquizando. Ni luxuarios pírricos ni gamberrongos en contumacia, saponificaron nunca la pintura quiliástica, sino que fueron estas eternas satisfacciones las que desnaturalizaron las Meninas y la Gioconda y desagnotizaron amoniacalmente toda la pintura antipicassiana. ¿Despanzurramiento?, No, prosodia colorista; esto es, colodia prosorista. Ni más ni menos la concatenación exorcista.

2 comentarios:

Anderea dijo...

Ja, ja, ja... Parece un texto de aquellos del Miranda Podadera que teníamos que recordar para trabajar la ortografía. Bueno, no exactamente. Más bien parece lo siguiente de lo siguiente.

Ja, ja, ja, ja... ¡Qué bueno! ¿Y tienes almacenado mucho de "eso" en tus neuronas? Ja, ja , ja... Ayyyy! Ja, ja, ja...

managram dijo...


Don Hipólito "El Redicho", alcalde de su pueblo, ejercitaba su oratoria así:

"La contumacia de las circunstacias insólitas es la base mas simple de la metensícosis...."