Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

sábado, 19 de marzo de 2005

Quiero compartir

Empiezo a escribir sin haber determinado el título del artículo. Sé lo que quiero expresar pero condensarlo ahora en una o dos palabras me es imposible.
Nadie, nadie puede vivir en soledad. No sé muy bien Que creo y me atrevo mucho menos a suponer que es lo que cree quien me lee. Pero.., a estas alturas y marchitadas casí todas mis ilusiones, he dejado de lado parte de mi soberbia y, en lugar de guiarme por mi cientificismo anterior, me abandono al "ojo clínico" que todo lo vivido ha creado en mí .
Y mi "ojo clínico" percibe con una fuerza extraordinaria que he nacido como parte de un Todo. No tengo la menor idea de porque ní que es lo que se quiere de mí, pero anhelo compartir mi vida con otros {Ahora mismo acabo de saber como titular estas palabras}. No es una entelequia; no pretendo dispersarme sino paladear cada uno de los instantes de convivencia con otras personas que me regala la existencia. Pequeños pasos, pequeños detalles, pequeños placeres...
¿ Sino qué creéis que hago aquí ?. Abrirme ante vosotros, disfrutaros...
Pero surgen problemas.. Convivir no deja de ser un conflicto. Pensemos en el caso más claro.., en la pareja. Por un lado ponen en juego el sentimiento que les une y sus "bondades" personales; por el otro sus egoismos, sus manías, sus complejos...
Permitidme que reduzca lo positivo al sentimiento, al afecto o al amor -sí lo hay-, y que aglutine todo lo negativo en una sola realidad : Nuestro(s) miedo(s).
Como con la salud, sólo reparamos en lo que no va bien, en nuestros problemas, en nuestra melancolía.. Sí maridáis estos dos últimos párrafos, pocos reparan en el Amor.. No da problemas. Pero nuestros miedos lo pueden triturar...
Vivir es pues, convivir y convivir es vivir enamorado. Lo único que se nos exige es no tener miedo, vencerlo, expulsarlo de la vida....
¡Valentía!. Sólo quien sabiendo de su miedo, sintiendo que cala hasta los tuétanos, se entrega y se arriesga e intenta superarlo, vivirá. Lo de menos es el resultado. Sólo importa luchar y entregarse.. Que cada uno encuentre porque y a quien.

3 comentarios:

Luis Miguel Caboblanco dijo...

¡Hola Turulato!

Mi comentario obedece, en primer lugar, a la obligación de agradecerte que, una vez más, alabes mi Blog en uno de tus artículos. Celebró que valores los contenidos, con los que intento que la gente conozca/conozcamos porqué somos como somos. Posiblemente a aquí a unos dias, los posts empiezen a demorarse un poco en el tiempo, porque una reseña diaria mínimamente bien escrita y documentada, requiere un tiempo que estoy empezando a redistribuir a favor de otros menesteres.

Tu petición acerca del Derecho romano no ha caido en saco roto. Realmente, es de las más fáciles que me podrías solicitar porque cursé 4 años de Derecho, con éxito dispar. En estos momentos me planteo acabar la carrera para intentar dar un impulso a mi vida, tanto profesional como personal y es por ello, por lo que sospecho que mantener el blog, se me hará un poco cuesta arriba a partir de ahora. Incluso valoro la posibilidad de continuar en el mundo académico por medio de un doctorado, así que, como creo que tu pasate por ello, agradezo cualquier comentario que puedas hacerme al respecto.

Ah! compartimos otra afición: La aviación. Mi padre fue técnico de mantenimiento de sistemas de radar del Mirage F-1. Cuando decidas lanzar un blog alusivo al tema, tendrás un nuevo lector y quien sabe si colaborador.

Un saludo

Turulato dijo...

Luís, pensaba responderte aquí brévemente pero el asunto merece algo de publicidad. Permíteme que escriba un artículo...

thalatta dijo...

A mi me da que primero nos debemos entregar a nosotros mismos ¿cómo saber luchar por alguien si por nosotros no sabemos?. Me planteo también si de verdad hemos amado... ná, es el momento...