Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

viernes, 18 de marzo de 2005

Paul Klee


"El Timbalero"
1940 - Fundación Paul Klee - Kunstmuseum. Berna

Uno de mis cuadros preferidos. El artista desliga el color del dibujo y utiliza los colores primarios con una maravillosa simpleza. Su trazo es fuerte, decidido. El resultado irradia calor.
Fijaros en la expresividad del ojo.. Nos observa.. ¡Y sólo son dos trazos curvos y un punto!. ¿Y no le véis aporrear el timbal?. ¡Sí es que sus brazos se mueven!; y eso que están hechos sin levantar la mano, con una sola pincelada..
¡Qué delicia!.

5 comentarios:

Rachel dijo...

También me gusta esa pintura. No entiendo nada sobre ese arte, pero me gusta esa imagen. No sé. Despierta en mi una sensación de fuerza y desconcierto a la vez.

Turulato dijo...

Raquel.. El arte, como la vida, no se entiende. Sólo se siente. Y hay tantas maneras de sentir como personas; todas son ciertas. Tu análisis del cuadro -"fuerza y desconcierto"- es magnífico.
Sé de tí lo que sé de la brisa.. Nunca la he visto, pero sé que existe. De tarde en tarde percibo su aliento. Tus visitas son como la brisa, leves y plenas de vida.

Leodegundia dijo...

Con Klee nos encontramos de nuevo en la pintura abstracta y por alguna razón que desconozco no logro enlazar con ella, algunos cuadros por su colorido pueden resultar agradables, pero no me producen ningún sentimiento que me pida volver la vista a ellos por segunda vez.
Un saludo

Turulato dijo...

¡Cuanto voy a tener qué trabajar contigo, Leo!.

thalatta dijo...

A mi me pasa como a Leo, a veces... y es que esto es como la vida que hay que pararse dos veces y mirar más allá que un solo vistazo