Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

sábado, 6 de junio de 2009

Libre soledad

Hace poco que he leído este artículo de Silvia y desde entonces he tenido ganas de escribir algo relacionado con lo que expone, aunque en una línea más general que la del comentario que hice. Y por lo que sea, que no lo se, he sentido la necesidad de hacerlo a través de un cuadro....

Der Mönch am Meer
Caspar David Friedrich
1810 - Óleo sobre lienzo - 110 x 171.5 cm.
Gemäldegalerie - Berlín - Alemania.

Pero esta vez voy a seguir un esquema diferente al que utilizo habitualmente. Si hacéis clic sobre el título de la obra que aparece bajo ella, podréis leer el comentario sobre el cuadro que existe en la página de la U.O.C.. Actuando igual sobre el nombre del autor, abriréis la página que le dedica la Wikipedia y haciendo lo mismo sobre el nombre de la pinacoteca, os llevará a su página, que se ofrece bien en alemán o en inglés. En principio y para lo que pretendo, suficiente. (La imagen se amplia siguiendo el mismo procedimiento)

Expone Umberto Eco -posiblemente el semiólogo vivo de mayor nivel- en "Apostillas a El nombre de la rosa" (Barcelona, Lumen, 1985) que “escribir es construir, a través del texto, el propio modelo de lector” (p. 54) y que “el autor no debería, en buena lid, facilitar interpretaciones de su obra, pues esta, por esencia, debe ser ante todo una máquina de generar interpretaciones” (p.10).
Esta es la razón por la que en este artículo, más que autor, me convierto en espectador del cuadro -lector en caso de un libro-, junto a quien quiera acompañarme. Y que mi interpretación, especialmente después de lo expuesto, no es más que una visión parcial, que debe digerirse junto a cualquier otra para desarrollar una idea mínimamente válida. (Por esto dejé de contestar a los comentarios a mis artículos; como ya expuse, mi texto y los comentarios constituyen un todo indivisible que cada uno debe recoger, sin que yo deba apuntillar nada a estos últimos)

Y ahora si; planteado esto, contemplemos el cuadro.... Cuando lo vi por primera vez en una clase de Pintura Romántica alemana me sobrecogió, mientras que, por el contrario, la representación de cementerios, riscos y castillos derruidos, suele causarme una sensación de puerilidad.

Para comprender una pintura de paisaje es necesario tener en cuenta a dos personajes: el espectador que la contempla y el artista que la crea, ya que no existe una estética en el paisaje hasta que el ser humano se la otorga, pues el artista es quien la identifica y la reproduce, y el espectador quien la interpreta.

En cuanto a la aparición en una obra paisajista de la figura humana, creo que la mejor explicación que podemos hallar se encuentra en la tradición China de paisajes "puros", donde la diminuta figura humana simplemente invita al observador a participar en la experiencia.

Así que comencemos por aproximarnos a la estética que crea el artista en el cuadro. Todos sus lienzos son deslumbrantes por muchas razones, tanto técnicas como sensoriales, pero en "El monje junto al mar", uno de los más apreciados, sorprendió la ruptura del concepto de la perspectiva que aplicaban sus contemporáneos; no la utiliza y da profundidad a la escena mediante una sucesión de planos fuertemente contrastados: una delgada franja de tierra elevada y clara, un mar de un negro profundo y un inmenso cielo nublado, donde sólo se atreven a aparecer tres gaviotas y que quiebra una luz cenital, de manera que aún resulta más inquietante que la mar batida por la marejada. La luz y el color configuran la atmósfera, cuya presencia inunda el lienzo....

Sigue pues un esquema que utiliza la horizontalidad para dar sensación de verticalidad, de profundidad. La imagen no posee un punto de vista sino que se elabora sobre una serie de horizontes visibles, en un espacio de perspectiva invertida, pues prima el fondo sobre el primer plano. Y fijaros en como aproximando la línea de tierra al borde inferior del cuadro y bajando el horizonte marino, de modo que tierra y mar ocupen poca superficie pictórica, obtiene una gran profundidad, pues siempre que una pintura esté cruzada por la línea del horizonte, cuanto más baja se represente esta más fondo se obtiene

La composición es extremadamente austera y sólo una minúscula figura, apenas perceptible, se opone sin gran éxito a su inmensa horizontalidad, introduciendo al espectador en la grandiosidad del paisaje. Algún experto ha sugerido que el monje podría ser una representación del mismo Friedrich, aunque en realidad la identificación de esa persona es irrelevante; podría ser cualquiera, un espectador que ante la inmensidad inabarcable de la naturaleza toma conciencia de su propia pequeñez, uno de nosotros... Friedrich sitúa al ser humano en un reducido lugar en el universo de sus telas y casi siempre de espaldas o en escorzo, de manera que no distinguimos sus rasgos.

Y ahora observemos con atención a ese espectador que contempla la obra. Leamos sus pensamientos... Así que ese hombrecillo podría ser yo... Y el paisaje trasluciría mis sentimientos... Cuando quiero vivir de verdad mi realidad abandono la compañía de los demás y solo conmigo mismo procuro cantarme mis verdades. No es fácil; intento desesperadamente encontrar cualquier disculpa que justifique mi comportamiento, mi manera de vivir.

No se que pinto en esta vida. Ahora, recién cumplidos los 61 años, comienzo a darme cuenta de algunas pocas "cosas" que he querido vivir y de cuales son mis cualidades; en cuanto a las primeras, la mayoría, ¡cómo no!, ya no serán posibles, pues pasó mi momento; nunca supe esperar y en lugar de coger el tren que me llevaría a mi destino, tomé el primero que pasaba.

Mis cualidades son indiferentes. He aprendido mucho y aun así me queda todo por saber. Pero no es eso. Vivo en una sociedad que prima la juventud, pues todo lo que pretende es exprimir a las personas devolviéndoles a cambio lo menos posible, ya que es fácil torear a quien carece de experiencia, suele confiar en sus fuerzas y le han formado en que lo que importa es tener solucionada materialmente la vida, cuanto antes y más, mejor.

¿Donde quedaron los ideales y los sueños que movieron a mi generación?. Estoy convencido de que se ha cometido un error descomunal: se ha puesto todo el esfuerzo en aumentar el nivel económico de las personas y se ha despreciado su formación. En términos de mi oficio, diría que se ha entregado un arma cargada y alimentada a un niño que juega con ella desconociendo la terrible realidad de sus consecuencias.

Me encuentro muy solo, aislado, como el hombrecillo del cuadro. Mi entorno no me ofrece abrigo ni asidero, como tampoco a él esa costa desnuda. Y frente a mí, la Masa; Masa y Mar..; se parecen. Siento que ambas son terribles, despiadadas. Uno de mis orígenes está en la mar, en el Cantábrico. Solo quien, como yo, haya vivido una galerna puede comprenderme. Inmerso en ella, como en la Vida, si te dejas llevar dejas de existir; así que solo cabe desplegar todas tus habilidades y aplicar todos tus recursos, junto con toda la entereza humana disponible, para salir con bien.

No valen esos falsos ánimos, preñados de debilidad, con los que suelen apoyarse las gentes; son ánimos que buscan consolar ocultando, ignorando o reduciendo la gravedad del problema, como si eso bastase para dar solución a nuestras cuitas y, por eso, se reducen en realidad a palabras y algo de compañía.

¡Qué idiotez!. Ante un problema, solo cabe resolverlo; ante una dificultad, solo cabe encontrar como superarla; ante uno mismo, solo cabe crecer día a día.. ¡Y hay que vivir con dignidad!. Y para eso es imprescindible un comportamiento ajustado a la Moral, pues no es válida cualquier respuesta o solución y crecer es aumentar nuestra calidad humana; e imprescindiblemente debemos basarnos en el conocimiento, pues solo este nos permitirá utilizar los medios y procedimientos que nos ayuden.

Por eso el Hombre necesita que le doten de conocimientos y le fortalezcan el espíritu, de forma que esté en condiciones de afrontar lo que le toque en suerte vivir. Vivir es crecer como persona, para lo que se requiere superar la serie de dificultades que la vida nos plantea. ¡Superarlas, enfrentarse a ellas, dejando en el empeño, si es preciso, alma, corazón y vida!. Así crecemos y maduramos; así y solo así, nos sentiremos felices, paladeando el inmenso placer de alcanzar la meta gracias a nuestro esfuerzo. Y si no llegamos...; será para bien, que decía mi abuela.

Pretender, como hacen algunos que dicen ayudarnos, ocultar la gravedad de las situaciones y mantenernos agazapados en espera de que pase el temporal, es capitidisminuir al Hombre. Empequeñecerlo y despreciarlo. Puede salir uno vivo de una galerna porque Dios lo quiso -y solo los que hemos visto la muerte cara a cara tenemos la certeza de que Él lo quiso. Aunque seamos agnósticos-, pero parece más humano y prudente luchar, esforzarse, para salir con bien.

¿Y cómo lucha el Hombre por su Vida?. Con dineros os aseguro que no. ¿O sóis tan simples que os creéis que es posible comprar a la Muerte o atraer a la Felicidad?. Los dineros ayudan a que no se presenten, o a resolver, determinados problemas que origina su carencia; pero ninguno más. El problema no es la falta de dinero en si, sino que hemos creado una sociedad y un estilo de vida en los que no tener dinero es ya un problema. Pero eso es otra historia...

En fin. El Hombre vive en tanto en cuanto se esfuerza y procura ser cada día más Hombre, una persona más solida. Y para ello utiliza su mente, su personalidad; voluntad y carácter. Y como nadie nace enseñado, todo es una cuestión de... ¿Instrucción, Educación, Enseñanza, Formación?; llamarlo como queráis, pero ahí reside todo el problema: En que valores criamos y hacemos crecer a las generaciones que nos siguen. Y la vileza más grande que puede cometer un individuo es manipular la formación de sus semejantes en su propio beneficio. Está destruyendo el futuro. Y formar a una persona es enseñarla a pensar con independencia, por si misma, de manera que pueda ser el protagonista de su vida y no una mera marioneta cuyos hilos manejan otros.

Comenzaré mi asalto a la costumbre y mentalidad que encuentro en la gente, declarando que estoy totalmente convencido de que mi esfuerzo es inútil. El resultado es el mismo que razonar con las paredes de un manicomio..: vano esfuerzo enloquecido.

¿Por qué?. Creo que cualquier ser humano nace sabiendo mamar, berrear, dormir, agitarse y cagar; ¿hablo claro, no?. A las 24 horas de ser parido, el Código Civil español le considera persona, lo que hay que entender en el sentido de la acepción 6ª del diccionario de la R.A.E., lo que recomiendo hacer antes de que aparezca en nuestra cara la sonrisa propia de un imbécil babeante, efecto natural en todo aquel que sitúa la convicción propia por encima de toda razón y conocimiento.

Nacemos, a veces, entre mierda -que no será la primera ni la última la próxima mujer que, con los esfuerzos del parto, defeque- y morimos igual, pues la costumbre es dejar de funcionar y se relajan los esfínteres. ¿Pero que es lo que existe entretanto?. Pienso que la respuesta a esta pregunta depende del desarrollo de aquello que más nos caracteriza, la mente, de modo que en tanto en cuanto esta tenga tales o cuales matices y características el individuo será distinto.

Centrémonos pues en nuestra mente.. Hace muchos años, un compañero me dijo algo que tengo siempre presente.... "Cuando alguien tiene muchas ideas variadas es posible razonar con él y convencerle de algo contrario a lo que piensa dándole argumentos suficientes; pero si una sola idea preside su cabeza, se aferrará a ella con fiereza, ya que perderla es tanto como quedarse vacío y eso le horroriza. Así son los fanáticos.".

Ideas, pensar, filosofar... Eso es lo que nos humaniza. Un loro pronuncia palabras, hay animales que parecen sonreír y algunos tienen más bondad en la mirada, y fidelidad en su comportamiento, que más de una persona. Pero para bien y para mal, solo piensa el Hombre.

El Hombre... Una Masa no piensa. Solo el individuo. El pensamiento, con sus inimaginables matices y variables, es privativo de cada uno de nosotros y su ejercicio es una acción de carácter personalísimo -como testar o morirse-, ya que nadie puede hacerlo en nuestro lugar.

Por eso me horrorizan, me repugnan, todas esa manadas humanas que vociferan sus consignas en apoyo de un fin determinado, tanto para ellos como para los ajenos a su idea, basándose no en el diálogo, el acuerdo y el análisis razonablemente ponderado del caso concreto, sino en sus deseos, complejos, miedos, ambiciones, frustraciones y prejuicios, únicas causas que en realidad les agrupan.

Pensar.. Confrontar el contenido de nuestra mente con lo que no reside en ella.. Contemplar algo intelectualmente con detenimiento y atención, analizarlo luego, extraer conclusiones, inducir principios después, para alcanzar un resultado, una idea, un concepto..., que desde entonces tiene que guiar nuestro comportamiento. E ir así entendiéndonos y creciendo como personas, pues aquella confrontación no deja de ser una dura pugna con nosotros mismos, en la que debemos superar nuestros miedos para llegar a ser. Ese es el auténtico camino iniciático del Hombre y como tal, solo es posible hacerlo y vivirlo en soledad, en intimidad.

Así que fijaros en todo lo que da de si contemplar un cuadro. Abre la mente ..... Incluso, alguno podría pensar que esa luz que rompe las nubes es la Esperanza. A pesar de todo.

martes, 2 de junio de 2009

La carta

Creo que fue esta mañana, en la tertulia que mantenemos unos pocos amigos, cuando le comenté a Luis que me había quedado en blanco, que carecía de ideas que desease transmitir a los demás a través de Turulato.

Cosas de la vida... En seis meses mi mujer ha perdido a su madre y a su hermano mayor; el hermano que le queda padece un cáncer de pulmón. Dentro de unos días se oficiará una misa por su descanso y el sacerdote, que no conocía a los fallecidos, pidió que se le escribiese una nota sobre ellos, para que sus palabras tengan cierto fundamento.

Mi mujer escribe a lo antiguo, a lo bello, a mano, descubriéndose en sus rasgos, unas veces nerviosos, otras rápidos, en ocasiones alargados... Luego me ha pedido que pase sus palabras por correo electrónico a la parroquia. La carta manuscrita se la ha guardado ella..

Y es que en lugar de dar alguna referencia o resaltar algún momento de la vida de su familia, lo que ha hecho es escribir una carta a su madre y a su hermano. Y, como solíamos hacer cuando escribíamos cartas, al final se ha despedido de ellos...

Así que me he sentado ante el ordenador y he ido pasando a máquina su carta. (Acabo de quedarme quieto, sin hacer nada, mirando la pantalla..) Me he ido sumergiendo poquito a poco en un baño de dolor. Ella, palabra a palabra, ha ido reviviendo la vida de quienes quería y, según lo hacía, ha ido sintiendo el dolor... Se nota como despacio va rasgando el alma de quien escribe.

Y yo he ido, letra a letra, aprendiendo a vivir. ¿Qué más queréis que os diga?. Que el dolor hay veces que convierte algo en belleza. Que hay sufrires que no son del cuerpo y bailan en lo más íntimo, en el alma o como queráis llamarlo. Y que el silencio es la residencia de la belleza más delicada.

domingo, 17 de mayo de 2009

Cosas urbanas menudas

Siempre he creído que lo grave e importante no tiene mayor trascendencia. Cuando se presenta alguna circunstancia así, tanto los individuos como la sociedad suelen emplear lo necesario para intentar ponerle remedio. Otra cosa es que sea posible; solo los simples pueden pensar que quien tiene poder -el gobierno, por ejemplo- es capaz de solucionar cualquier cosa que se proponga.

Cualquier piloto sabe que los aeropuertos se hacen con hormigón y no solo con celo. Y cualquiera que tenga un conocimiento económico somero, sabe claramente que los recursos disponibles son siempre menores que los problemas que deben atenderse con ellos.

Por eso, me gustaría que la primera frase de todo gobernante a sus conciudadanos, nada más hacerse cargo del poder, fuese: "Dejad de pedid, sudad y que cada uno resuelva todo lo que pueda". Algo así les dijo a los británicos Churchill.. Y ganaron. Aunque él acabó perdiendo las elecciones.

Lo menudo... Siempre pongo como ejemplo un asesinato. La fiscalía, las Fuerzas de Seguridad del Estado, la judicatura, .., todos se esfuerzan al máximo en descubrir lo ocurrido y aplicar la ley. ¿Pero cuantos pequeños hurtos quedan impunes?. Lo menudo, las pequeñas cosas,... La calidad de vida, el grado de civilización de una sociedad determinada, se mide por la eficiente solución que se de a los problemas menudos de las personas.

Los individuos comienzan por intentar sobrevivir. Se agrupan. Y bastante hacen con atender a las grandes y graves dificultades vitales que les retan. Poco a poco, según van satisfaciendo estas, pueden permitirse el lujo de atender algunas de menor importancia y perfeccionar su agrupamiento. Y así, poco a poco, siglo a siglo, parece ser que la Humanidad ....

(Pocas tragedias mayores pueden darse que las que generan esos ilusos de panza satisfecha que, antes que establecer un sistema de alimentación, techo y curación para las gentes, les imponen no se que sistema de elecciones democráticas, partidos y fronteras que aquellas desconocen. Será para venderles luego buenos garrotes p'ascacharse y disfrutalo...).

Así que a lo menudo... Pero aquí. En Zaragoza, donde vivo, hubo tranvías durante muchos años; durante toda mi niñez y juventud. ¡Hasta las narices estábamos de los problemas que ocasionaban por sus tendidos eléctricos, la rigidez inherente a su trazado, las afecciones en el pavimento,..!. Pues bien, al igual que algún programa de televisión que pretende mostrarme como era mi vida en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, causándome gran sorpresa pues casi nada fue como lo exponen y viví, ahora hay unos próceres locales que han descubierto que el tranvía es la panacea.
Uno de ellos, en un momento de locura, reconoció en el periódico que todos ellos se trasladaban en Audi y con chófer, por lo que saber, lo que se dice saber bien, lo que es el transporte urbano, como que no.. También aclaró que lo que pretendían es que los de su barrio se trasladasen al centro a disfrutar con facilidad. Que este se iba a colapsar era lo de menos. Y es que en Aragón ya se sabe: "¡Chufla, chufla, qué como no te apartes tú!.". Al tiempo....

Por eso incluyo a continuación unos artículos aparecidos en diferentes medios entre ayer sábado y hoy domingo. Como siempre hago, los he enlazado -para la posteridad- en el apartado lateral "Hay que leer"; ya, lo de pensar, lo dejo a su voluntad... (Para su cómoda lectura, se amplían clicando sobre ellos)





Pero hay algo más. La crisis esta... La que dentro de unos meses comenzará a producir sus verdaderas consecuencias y no las pequeñas molestias que hemos tenido hasta ahora (hasta hoy he llegado a perder en valor contable hasta un 67% de mis activos...). Y no tengo ganas de broma.
Ya decían en Flandes, según Alatriste, que hasta para que te degüellen es mejor que lo haga un profesional. Más rápido y la ropa se mancha menos.
Así que en lugar de oír las majaderías locales, les dejo la opinión de uno cualquiera.. Que Xavier Sala i Martín sea profesor de Economía en la Universidad de Columbia no tiene mayor importancia. ¡Fíjense que no ha lamido sobre alguno para pegarlo en la sede del barrio del partido!. Con eso está todo dicho...

En el resto de la entrevista que hoy publica "Heraldo de Aragón", en la página 34 de la Sección de Economía, dice más. Pero para no cansarles, solo copiaré lo siguiente:

H.A.- :¿Cómo valora las medidas que se están tomando en España para salir de la crisis?.
X.S.M. -: Fatal. El gobierno de España está pensando en políticas de demanda (aumentar la de coches, la de vivienda, ..), pero el problema español no es de demanda sino de oferta. Por tanto las políticas de demanda van en la dirección equivocada. Las que hay que hacer son de aumento de productividad, competitividad,.., políticas de oferta. España tiene un problema clarísimo de productividad, que se ve en el paro.
H.A.-: ¿Por donde pasaría su recetario?.
X.S.M.-: Por la innovación. Todo el mundo habla de innovar, pero no saben muy bien que es. Cuando dicen que hacen políticas de innovación, lo que hacen es políticas de I+D, que no es innovación. Gastar en I+D no es innovar; investigar cosas que luego no se implementan en el mundo empresarial no sirve para nada. lo que gastes en I+D es irrelevante, lo que importa es lo que obtengas de ese gasto. Por tanto, que el gobierno induzca a gastar en I+D no sirve de nada, lo que hay qu hacer es crear el entorno adecuado para que los ciudadanos tengan ideas y puedan implementarlas.

viernes, 1 de mayo de 2009

¡Me importa un pito!

En mi calle hay una tienda de ultramarinos atendida por chinos, supongo, pues mi perspicacia no llega a tanto como para distinguirlos de otros orientales. Una de sus características -de la tienda, no de los chinos- es que debe gozar de la misma extraterritorialidad que su embajada, a tenor de algún artículo invisible de los Convenios de Viena de 1961 y Nueva York de 1969, dado que está exenta del cumplimiento de cualquier norma española, central o autonómica, sobre horarios comerciales y de cualquier control sobre la venta de alcohol a menores.

Al pasar esta noche frente a su puerta, de vuelta de una cena, unos chicos que salían a la calle después de comprar unas botellas de licor, me han dicho de buenas a primeras: "Tenemos dieciocho años", a lo que les he contestado en el mismo tono amable: "¡Me importa un pito!".

Y es que creo que la gente va con el paso cambiado. Hoy he enlazado en el apartado lateral de este blog "Hay que pensar sobre.." un artículo de Juan Manuel de Prada, que tiene relación con el asunto. Así que pensemos un poquito...

Lo que les debiera haber dicho a esos chicos, y muchísimo antes a sus padres y maestros, es que no se trata de si cumplen la norma que permite hacer lo que sea, por lo que su acto es legal, sino, además, de si están convencidos de la bondad de lo que hacen. Es decir: ¿que importancia tiene la moral en su comportamiento?.

Porque legal es toda norma que se aprueba y publica siguiendo el procedimiento normativo previsto, esté firmada por Adolf Hitler o Iósif Stalin. Y legítima cuando dicho procedimiento emana del órgano elegido democráticamente, caso que se produce cuando al frente del Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei Adolf Hitler es nombrado Canciller tras ganar, primero, las elecciones y coaligarse, después, con otras fuerzas políticas. Y eso, sin alejarnos mucho..

Así que va siendo hora de asumir y exigir con todas las consecuencias que la elaboración legislativa legítima debe basarse inexcusablemente en la Moral, que es lo mismo que la Ética, pues lo ético no es otra cosa que lo conforme a la Moral (R.A.E.).

Y sobre todo les debiera haber dicho que no piensen en los derechos que tienen. Que de tanto derecho propio vamos a ahogar a los demás y de tanto derecho ajeno, nadie va a poder respirar siquiera. Que dejen de mirarse el ombligo y de divertirse bebiendo; que le pongan más imaginación al existir; que cumplan primero sus deberes y solo después exijan sus derechos; que sean su propio líder y critiquen ferozmente todo aquello -incluido lo que digo- que les intenten inculcar, pues solo deben asumir las ideas tras su análisis y crítica exigente.

Y que esto exige una preparación intelectual intensa y profunda durante años, cuyo resultado será que tendrán la posibilidad de ser libres y no simples miembros de una jauría berreando cualquier necedad, para que se aprovechen unos pocos. Y también que huyan de quienes les ofrecen éxito y fama material en poco tiempo, pues ese camino es la mayor "picadora de carne humana" que existe.

Y para ir acabando, un pensamiento sublime..: Sobre cualquier mierda hay un montón enorme de moscas. Disfrutan. Son muchas. Pero eso no cambia que sea mierda. Pura y enroscada.

A estas alturas, algún soplamingas sentirá lástima de los chavales y dirá que son muy jóvenes para esas exigencias, pensando que tienen que disfrutar, pues están en la edad.. ¿Cuando les exigimos pues, cuando vayan a violar a la niña de catorce años o al recibir el Sagrado Sacramento de la Extremaunción?.

viernes, 24 de abril de 2009

No creo, no se, pero si

La Main de Dieu
1896
mármol tallado por Soudbinine en 1902
94 x 82,5 x 54,9 cm
Musée Rodin - Paris

En 1890, varios periódicos se hicieron eco de una teoría artística un tanto paradójica: Rodin pretendía, en efecto, que en cada bloque de mármol había una estatua. Se trata sólo de adivinarla y de hacerla realidad quitando el mármol sobrante ("Le Temps", edición de 21 de diciembre de 1890 y "Le Nouvelliste", edición del 29 de diciembre de 1890). Sorprende esta opinión de Rodin, a quien, como la inmensa mayoría de sus contemporáneos, apenas le gustaba trabajar el mármol y, aunque se deja filmar por Sacha Guitry -Ceux de chez nous-, martillo y cincel en mano, trabajando en la gran "Ariane", Rodin es ante todo y sobre todo un modelista. Amasa con sus manos una materia fácilmente modelable, la arcilla, a la que puede darle tanto la forma que desea como añadir o quitarle masa según su voluntad. Más tarde trabajará el yeso, componiendo nuevos grupos a partir de elementos modelados anteriormente.

La razón de que el artista no talle el mármol es que aparece un nuevo sistema que reparte el trabajo necesario para crear la escultura y que se basó en un aparato denominado "metteur aux points": una vez que la obra ha terminado de modelarse en arcilla sobre una base de yeso, pasa a las manos de un ajustador mecánico que desbasta el bloque y finalmente a las de quien realiza las operaciones necesarias de tallado para finalizarla.

Toda la operación se hace, desde luego, bajo el control del artista, pero su precisión deriva de la máquina de "poner en los puntos" inventada al principio del siglo XIX por Nicolás Gatteaux; a partir de las indicaciones establecidas por las cotas en el espacio de unos puntos básicos, una cabeza rotativa, accionada por una máquina de vapor en 1844 y más tarde por un motor eléctrico, permite ir desbastando el bloque de mármol hasta lograr la figura deseada, aunque el artista se reserva el control del proceso en todo momento.
(Web "Musée Rodin - Collections - sculpteur - La Main de Dieu)


Al tratar de explicar algo sobre esta obra me enfrento a mi mismo. La dificultad no está en analizar sus aspectos artísticos sino en partir de algo que me enseñaron y aconsejo: Ante todo, contemplar y sentir; después, pensar.
Es decir, el Arte en cualquiera de sus manifestaciones es absolutamente inútil si no invade el espíritu, lo que no quiere decir que sintamos el Síndrome de Stendhal, sino que tenemos que percibir que se nos quiere transmitir algo a través de él.
El arte no es más que sentimiento. Pero sin la ciencia de los volúmenes, de las proporciones de los colores, sin la dirección de la mano, el sentimiento más vivo se paraliza. (Testamento de Rodin, fragmento).

¿Y por qué afirmo que me enfrento a mi mismo?. Pues porque siento que lo que Rodin plantea es que fuimos creados por Dios; lo hace a través de un gesto artístico: el de la mano del escultor, que golpe a golpe va modelando al Hombre, otorgándole las características propias de su especie.
Y he escrito a propósito "golpe a golpe" porque no soy, ¡en absoluto!, creacionista, sino evolucionista, lo que no es incompatible con la creación de un Dios omnipotente, aunque si con la limitación de lo inteligible por el Hombre, que suele calificar como imposible aquello que no entiende.
Y la Historia de la Ciencia sonroja a toda mente inteligentemente abierta con la sucesión de negaciones de la Realidad, realizadas y mantenidas por aquellos que solo admiten lo que sus limitadísimas entendederas captan.

¿Puede crear la Fealdad?; ¿la Fealdad Espiritual es consustancial de la Maldad?. ¡Nada de matices y medias verdades!. Llamemos a las cosas por su nombre. Así que escribo sobre el Mal en su estado Puro.
No, siento que es imposible que la Fealdad cree; ¡destruye!. Solo la Belleza Espiritual es creativa. La Fealdad, como mucho, desarrolla; y la diferencia es esencial. Porque para mí, el Arte es Creación. Y, quizá.., las características de la la Creación del Hombre fueron la Libertad, el Amor y la Belleza.

Por esto, para ambientarnos en la temática de la obra, sugiero cuatro lecturas; son densas, pero están excelentemente redactadas y, aunque exigen una lectura detenida, se comprenden bien. No es necesario leerlas para seguir con facilidad lo que voy a exponer, aunque si creo que su lectura atenta es un complemento ideal a la temática de la escultura sobre la que trataré a continuación.
La existencia humana, comentada en este artículo; el carácter conservador de la persona, en este; el fin de la existencia, tratado aquí; y la Belleza, o algo más, pensada en Monocordio.


Comencemos por analizar el ambiente artístico y los aspectos conceptuales de la obra. Como afirma John L. Tancock, Auguste Rodin demostró que una imagen podía ser totalmente expresiva aunque le faltaran casi todos los rasgos distintivos que demandaba el gusto académico de su tiempo. De este modo trabajó en cabezas, torsos, pies y sobre todo manos. Esta síntesis se aprecia en esculturas como "El secreto o "La catedral". No obstante, derivada de su interés por temas bíblicos, "La mano de Dios" es quizá uno de los ejemplos más bellos de su etapa de madurez, a partir de la década de 1880 del siglo XIX.

La obra tuvo su origen en las pruebas que realizó con fragmentos de "Los Burgueses de Calais"; tal vez, con las manos de Pierre y Jacques de Wiessant, que mostraban gestos de despedida y desesperación, lo que nos demuestra la capacidad del artista para lograr transmitir significados muy diferentes basándose en un elemento escultórico común.

De acuerdo con Irene Korn -"Auguste Rodin. Maestro en escultura"-, la pieza está ligada temáticamente a "La Puerta del Infierno" (entrar en el Musée Rodin / pinchar "français" / en la columna de la izquierda, "Collections" / sobre el disco "sculpteur" / en "Illustrations", sobre "La Porte de l'Enfer 1 2 3"). Las obras del programa escultórico concebido inicialmente para la entrada al nuevo Museo de Artes Decorativas de París comenzaron a rebasar sus límites originales y algunas, como "Eva", "Adán" o "Las tres sombras" (seguir la misma ruta que he mencionado para "La Puerta del Infierno" hasta "Illustrations" y allí pinchar sobre los nombres de cada una de estas tres obras), fueron convirtiéndose, una vez acabadas, en esculturas exentas que por su contundencia formal exigían vida propia.

Aunque en dos de sus maquetas aparece "La mano de Dios" como parte del proyecto de la citada Puerta, Tancock prefiere catalogar la primera como posterior, en unión con la controvertida "Mano del diablo", también conocida como "Demonio" o "Espíritu demoníaco", de la cual emerge Eva.

El escultor daba varios nombres a sus obras. Así, "La mano derecha", "La gran mano derecha", "Dios" o "El Creador" son algunas de los primeros títulos para esta magnífica escultura. Mientras que Rodin representó a Dios con una mano derecha, símbolo de poder, fuerza, coraje y triunfo, al Príncipe de las Tinieblas lo plasmó a través de una mano izquierda, que remite a lo ambiguo, engañoso, falso y débil.

Así, el fragmento del cuerpo se convertía en un microcosmos sagrado y simbólico. De la mano del Creador apoyada sobre una gran roca emergen en remolino, como en un beso, dos figuras: Adán y Eva, que, a la vez que surgen, se unen; pasión vital, rasgo del hombre y de la mujer desde la primera que existió y el primero que la amó. Sus cuerpos nacen de la materia, ahí donde esta pierde su dureza para transformarse en Arte.

Pobres seres, aquellos a quienes un pudor antinatural, incrustrado en su mente con fiereza durante el periodo educativo, les hace sentir que lo que tiene relación con el cuerpo humano -¡obra de Dios, perfecto en su pura Belleza!- es asqueroso y malo. Quienes así creen, sienten u obran, no hacen más que intentar castrar y eliminar la Creación Divina. ¡Qué horror!.

Con esta sublime interpretación del Génesis, Rodin mostró, en piedra y después en metal, a la Fuerza Primigenia. "La Mano de Dios" es una obra emblemática. La mano como instrumento de la Creación, tanto que conduce a Rodin a proclamar: "Dios pensó -admitiendo que podemos imaginar el pensamiento de Dios- al crear el mundo, en modelarlo, igual que lo hace un escultor".

Memoria quizá de símbolos medievales, de los libros de Iluminación, que mostraban al Todopoderoso como una mano que emergía de las nubes. Es probable que, así, Rodin retomara el concepto de la piedra filosofal, cuya esencia representa la purificación de la materia.

Henri Bergson escribió: "Representa el momento fugaz de la Creación, que nunca se detiene; ese es el sentido genial de Rodin, donde él mismo es una eterna fuerza creadora. Él que vive en la intención, vive libre, vive creando, vive como un Dios".

Las obras de Rodin están cargadas de un profundo conocimiento de las pasiones humanas, pues no en vano fue un profundo seductor. "Que la Naturaleza sea su única diosa. Hay que tener en ella una fe absoluta. Estar seguros de que jamás es fea y nuestra ambición debe limitarse a serle fiel. Toda ella es bella para el artista, pues en todo ser y en cada cosa, su mirada penetrante descubre el carácter, es decir, la verdad interior que se transparenta bajo la forma. Y esta verdad es la belleza misma. Hay que estudiar religiosamente, ya que no puede dejar de encontrarse la belleza, porque se encontrará con la verdad." (Testamento de Rodin, fragmento)

Es importantísimo que nos detengamos a apreciar la desproporción entre el tamaño de la mano de Dios y el del hombre que sostiene con ella. El dominio que parece ejercer sobre él, sobre su vida y su destino. Parece jugar a su antojo, disponiendo cada detalle sin importarle lo qué pueda sentir ese ser diminuto. Parece dejar que el azar juegue continuamente con el futuro de la vida humana y que imponga al Hombre los ritmos temporales como si fuese un pequeño juguete, como si eso no tuviese que ver con tres cuestiones esenciales para todo Hombre:
  • ¿Por qué he nacido?. Yo, precisamente, y no otro
  • ¿Mi presencia vital, sirve a una causa concreta?
  • ¿Qué importancia tiene que yo exista para la Humanidad?

Entremos ahora en la propia obra, en su interior, en aquello que quiere "decirnos"... Durante su vida, Rodin fue acusado por cierta crítica filistea de mutilar sus figuras, de amputar brazos, decapitar torsos, y otras lindezas parecidas. Estos ataques, además de estúpidos, estaban mal encaminados, pero no carecían totalmente de fundamento. La mayoría de las figuras de Rodin han sido más pequeñas de lo que debieran haber sido como esculturas independientes; es como si hubiesen soportado una opresión, una fuerza compresiva que les hubiese impedido desarrollarse.

Los contemporáneos de Rodin pasaron por alto esta incapacidad de sus figuras -con la excepción de Balzac- para crear una tensión espacial expansiva a su alrededor, porque lo que les interesaba eran las interpretaciones literales. Posteriormente, Rodin concitó gran interés desde la década de 1940, que se centró en la maestría de su toque modelador sobre la superficie escultórica. No obstante, es esta incapacidad, la existencia de esa terrible presión sufrida por las figuras de Rodin, lo que nos proporciona las claves de su contenido real, aunque éste sea negativo.

Muchas tallas de mármol están concebidas de forma que parezca que sólo están a medio emerger de la piedra sin tallar, pero en realidad da la impresión de que están comprimidas desde arriba, como si una fuerza invisible las empujase hacia abajo. Si lleváramos el proceso que se insinúa hasta sus últimas consecuencias, las figuras no emergerían independientes y libres, sino que sencillamente desaparecerían, volviendo a ser "introducidas" en el bloque del que brotan.

Incluso en los casos en los que aparentemente la figura contradice la presión ejercida sobre ella, se tiene la sensación de que la figura sigue siendo una criatura incompleta, que todavía no ha salido de la mano moldeadora del escultor. Tal mano fascinaba a Rodin. La describió sosteniendo una figura inacabada y un puñado de tierra y la llamó... "La mano de Dios".

Y se lo explicó así a Isadora Duncan, a quien sedujo, como a otras muchas..: “Ningún buen escultor puede modelar una figura humana sin hacer hincapié en el misterio de la vida: este y aquel individuo, en sus efímeras variaciones, no hacen sino recordarle el tipo inmanente; el escultor se ve continuamente llevado desde la criatura al creador... Por esto muchas de mis figuras tienen una mano o un pie todavía aprisionado en el bloque de mármol; la vida está en todas partes, pero raramente llega a completar la expresión o al individuo con una libertad perfecta” (Isadora Duncan, My Life, Londres, 1969).

Sus figuras están físicamente comprimidas, aprisionadas, dominadas por la fuerza de Rodin. Objetivamente hablando, son expresión de su propia libertad e imaginación. Pero, dado que la arcilla y la carne son para él ambivalentes y guardan en su mente una relación funesta, el escultor se ve forzado a tratarlas como si supusieran un reto para su propia autoridad y potencia.

Aunque os resulte soberbio, le comprendo perfectamente. Como dije al principio, siento que al crearme se me ha concedido la Libertad, incluso para relacionarme con mi Creador; además, se me hizo Bello, en el más absoluto significado de la palabra; y mi génesis fue tal acto Amoroso, que cuanto más aleje mi existencia del Amor seré más intensa y profundamente desgraciado, pudiendo llegar a desvanecerme en las Sombras del Vacío.
De modo que durante todos los instantes de mi vida, "se inconscientemente" lo anterior y contrapongo mis posibilidades con mis fundamentos, sin llegar a resolverme nunca.

Cogito ergo sum

Somos un instante en el tiempo y el espacio de La Mano de Dios

domingo, 19 de abril de 2009

Será que es domingo

Todos los días comienzan para mí de la misma manera: leyendo diversos periódicos. Una parte importante de lo que leo es información económica. Y quienes me leen, saben de mi genio cuando escribo sobre ciertos asuntos; no soy tolerante -en el sentido acomodaticio, cobarde y perezoso de hoy en día- e intento concluir mi opinión poniendo en tela de juicio el asunto, cofrontándolo con lo que puedo haber estudiado durante años y con lo experimentado durante mis 60 años de vida. Y siempre, siempre, huyendo con pavor de cuanto proclame a gritos babeantes cualquier manada de gente.

Será que hoy es domingo. Será que estoy equivocado. Será que soy agnóstico. Será que también busco que la Fe en el Amor acaricie mi piel del alma. Será que aún me estremezco. Será que hay que ser humilde. Será que hoy es día de recogimiento, de acercarse a la Verdad.

Será que he leído este artículo

jueves, 9 de abril de 2009

Ayer poeta, hoy Pensador

El Pensador
1881 - bronce por vaciado - 71,5 x 40 x 58 cm
Auguste Rodin
Musée Rodin

He comenzado este artículo con la foto que aparece en la web del Museo. Lo he creído conveniente para que fuese más fácil captar el tamaño, relativamente pequeño en proporción a la figura humana, que tuvo esta escultura originalmente.
Suelo comenzar con alguna introducción antes de incluir imágenes en mis artículos, pero esta vez prefiero que os sumerjáis en la contemplación de la escultura de la que os voy a hablar, para que mi explicación pueda apoyarse en lo asumido con anterioridad por la mirada. Y como pretendo que os empapéis visualmente, incluyo a continuación dos fotografías de mayor tamaño, que, como siempre, podéis ver ampliadas clicando sobre ellas con el ratón.

La primera, en color, os permite apreciar desde el lado derecho de la obra las tonalidades de la escultura en bronce y corresponde a una exposición organizada por Caixaforum; la segunda, en blanco y negro, permite algo muchísimo más complejo desde el lado izquierdo: la influencia de la luz sobre una obra de arte.
Mirad.. Vemos gracias a la luz; sin ella no hay color, como habrá comprobado el lector que practique el buceo según desciende a más profundidad. Y también la luz, en combinación con las variaciones de volumen de los cuerpos, crea las sombras, lo que unido a nuestra visión estereoscópica -aunque no todas las personas tienen la misma agudeza visual- nos permite apreciar el relieve, las distintas formas de los objetos.


El artista trabaja con la luz.. El pintor la tiene siempre presente para lograr el cromatismo del cuadro, pero juega con ventaja, tanto por las posibles combinaciones que puede obtener de su paleta como al representar en dos dimensiones, lo que obliga a que las perspectivas disponibles para el espectador sobre un cuadro colgado en una pared no vayan más allá de las que se obtienen desde los puntos de cierto arco de circunferencia y la influencia de los focos de luz que iluminan la obra, aun siendo importantísima, vaya pareja, pues el cuadro siempre tendrá las espaldas cubiertas.
Por contra, el escultor tiene que resolver muchísimos problemas relacionados con la luz. A no ser que la escultura esté policromada -lo que no es habitual hoy en día-, toda ella tendrá una única tonalidad, por lo que será a través de la forma como tendrá que conseguir expresar lo que necesita, sin poder apoyarse en la posibilidades y variaciones de los colores. Y además una escultura puede contemplarse desde delante, de lado, por detrás, desde abajo, desde... ¿En que lugar se expondrá, como y por donde la iluminarán, ..?. ¡Angustioso!.

Pero si contempláis con calma esta representación en que solo existen variaciones de grises, descubriréis las maravillosas posibilidades de la luz... Una obra de arte y más si es una escultura, requiere tanto su espacio como el mimo de una estudiadísima iluminación.

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En el año 1880, el Estado francés encargó al artista Auguste Rodin la realización de un relieve destinado a decorar la entrada de un supuesto Museo de Artes Decorativas de París que finalmente no fue creado. El escultor trabajó durante años en el proyecto, pero la obra, basada en La Divina Comedia de Dante, no llegó a ocupar el sitio para el que había sido concebida. Sin embargo, de la monumental empresa de Rodin, titulada La Puerta del Infierno (La Porte de l'Enfer), surgieron piezas independientes que se transformarían luego en iconos de la escultura moderna; entre ellas El Pensador (Le Penseur), El Beso (Le Baiser) y La Eterna Primavera (L'Eternel Printemps)

El Pensador es, sin duda, la escultura más célebre de Rodin. Titulada inicialmente por su autor El Poeta y luego Dante Pensando, en principio la pieza iba a estar situada en medio de una serie de condenados al Infierno esculpidos en bajorrelieve y que aparecían meditando su destino. Modelada entre los años 1880 y 1882 en un estilo que mezcla realismo y romanticismo, la obra muestra el gusto del escultor por la falta de acabado que tanto admiraba en alguna de las obras de Miguel Ángel. Rodin se refirió a ella manifestando: "Un hombre desnudo sentado sobre una roca (...). Su cabeza sobre su puño, preguntándose. Pensamientos fértiles nacen lentamente en su mente. Él no es un soñador. Él es un creador".


Al situarla en el centro del dintel de la Puerta del Infierno, se concibió como una representación de Dante situado en una posición dominante sobre la turba de los condenados que son conducidos hacia el Abismo. Muestra al Hombre reflexionando sobre su destino y al creador sobre su obra. Apreciamos a simple vista la magnitud de esta meditación; el personaje aparece imperturbable, sumido en sus reflexiones, librando una dura batalla interna.

Rodin expresa su fuerza, de una potencia retenida, a través de la musculatura, pero no muestra la fuerza psíquica mediante la apariencia externa, sino a través de la inferencia de un fenómeno interior, el del ánimo de quien experimenta tormentos morales o angustias humanas que se generan y manifiestan desde el alma.

La importancia que el artista otorga a la luz y la técnica del modelado es impresionista; sin embargo, el vigor con que Rodin manifiesta las formas, el trabajo de la materia y la naturaleza de su textura dejan entrever rasgos expresionistas.

La referencia a Dante persistió por lo menos hasta 1885, año en que Mirbeau escribió: "El Dante está sentado, su cabeza inclinada hacia adelante, el brazo derecho descansando sobre la pierna izquierda, mostrando en su desnudez un bello y trágico movimiento".

Poco después, sin embargo, la referencia a Dante se diluyó en una dimensión más universal; con su fuerza contenida, su torso musculoso, este hombre desnudo, absorto en su meditación, materializa en su cuerpo miguelangelesco a El Pensador.

Rodin explicó así esta transformación: "En el frente de esta puerta, pero sobre una roca, profundamente absorto en su meditación, Dante encuentra su forma poética; detrás de él están Francesca, Paolo y todos los personajes de la Divina Comedia. Este proyecto se anuló. Delgado y ascético, vestido con sencillez y aislado dentro del conjunto, mi Dante no hubiese tenido significado. Siguiendo mi inspiración original, ejecuté otro "Pensador", un hombre desnudo sentado sobre una roca, los dedos de los pies agarrándose en los bordes de la roca, con su cabeza apoyada sobre su puño, preguntándose. Pensamientos fértiles nacen lentamente en su mente. Él no es un soñador. Él es un creador."

El Pensador fue expuesto por primera vez en su talla original -71,5 x 40 x 58 cm.- en Copenhague, en 1888, como una escultura de bulto redondo -exenta-, cuerpo entero y sedente. En 1902 se hizo un nuevo vaciado, que aumentó sus dimensiones -1,98 x 1,29 x 1,34 cm- y peso -aproximadamente, 650 quilos-, y cuyo resultado se presentó en el Salón de París de 1904, suscitando vivas reacciones de la crítica. Más tarde, en 1906, la obra se instaló delante del Panteón, siendo la primera realización de Rodin erigida en un espacio público de la ciudad. Considerada como un símbolo socialista por los conservadores, en 1922 la estatua fue transferida con su pedestal a los jardines de l'Hotel Biron -actual Musée Rodin-; otra reproducción domina la tumba de Rodin y su esposa, en Meudon.

La primera versión de El Pensador fue realizada en terracota y de las numerosas reproducciones expuestas en museos de todo el mundo, la más importante se encuentra en el Musée Rodin de París. Sobre esta pieza emblemática dijo el poeta Rainer Maria Rilke: "Todo su cuerpo se ha vuelto cráneo y toda la sangre de sus venas, cerebro".

Para el público, El Pensador se convirtió en un ícono del hombre meditando acerca de su destino y preparándose para la acción. En el pensamiento de Rodin, su significado evolucionó desde la representación de Dante hacia la imagen del Hombre, que, esforzándose convulsivamente por superar su animalidad, recibe una Inspiración misteriosa, que ilumina su mente y origina su primer pensamiento.

El Pensador debe mucho al arte clásico -en particular al Torso de Belvedere, sito en los Museos Vaticanos- y renacentista -el Lorenzo de Medici sentado y el Moisés de Miguel Ángel-. Lo que distingue a Rodin es la manera de expresar el esfuerzo del pensamiento a través de la contracción de todos y cada uno de los músculos del cuerpo, de forma que el mismo resulta palpable.

"(...) Ante todo estableced netamente los grandes planos de las figuras que vais a esculpir. Acentuad vigorosamente la orientación que vais a dar a cada parte del cuerpo, a la cabeza, a los hombros, a la pelvis, a las piernas. El arte exige decisión. Es por la bien acusada fuga de líneas, que os sumergiréis en el espacio y que os haréis dueños de la profundidad. Cuando nuestros planos estén definidos, todo habrá sido hallado. Vuestra estatua vive ya. Los detalles nacen y se disponen por sí mismos, de seguido." "Yo no soy un soñador, soy un matemático. Mi escultura es buena porque es geométrica. No niego que hay exaltación en mis obras, pero es porque en ellas hay verdad. Esa exaltación no está en mí, sino en la naturaleza en movimiento". Auguste Rodin.

El Pensador está concebido como una forma cerrada que concentra un gran poder interno; parece quieto, pero el brazo derecho apoyado sobre la pierna izquierda origina una gran rotación del cuerpo, que traslada al espectador una sensación dinámica de giro. A la vez, esa diagonal que dibuja el brazo derecho nos dirige hacia su gran masa escultórica, las piernas.
Por otra parte, la mano doblada debajo del mentón -otra diagonal más pequeña- deja descubierto el rostro, con lo que apreciamos la integración corporal que realiza Rodin, en la que nada se esconde.


Existe un recorrido dinámico marcado por la diagonal del brazo derecho para terminar en la postura de reposo de su brazo izquierdo y en la posición de sus piernas, que materializa un eje diagonal desde la cabeza hasta el pie izquierdo. A pesar de que el brazo derecho sostiene mayor peso corporal, hay un gran equilibrio, ya que el volumen de las masas de ambos brazos tiene la misma trascendencia y ambos convergen en una misma pierna.

La obra está estructurada sobre grandes diagonales, que la confieren dinamismo y vitalidad, y a la vez sobre grandes planos triangulares, de modo que las formas se abren, como en la parte frontal de sus piernas, recogiendo el espacio. De esta manera, aparecen grandes huecos que circundan la escultura e impelen al espectador a recorrerla e introducirse dentro de la misma, impregnándose de su gran contenido psicológico.

En el cabello se observa un tratamiento discontinuo de su volumen, que logra un gran resultado estético.

Hay que resaltar el tratamiento de los volúmenes, basado en el empleo de grandes masas, y de las superficies, influenciado por la admiración que sentía hacia el acabado sin finalizar de la época tardía de Miguel Ángel. Rodin no cae en el virtuosismo, deja aflorar su instinto en busca de expresividad, sin perseguir la belleza clásica -en la cual hay más resolución anatómica-, y no le preocupa la musculatura en sí sino la potencia que transmiten las formas, ya que, posiblemente, su objetivo fuese hacer vibrar a la materia.

Trata la figura como un pretexto que le permite ir en busca permanente del mundo interior. El Pensador es una muestra fidedigna de ello, por su actitud volcada hacia el pensamiento, por la tranquilidad que transmite, por el carácter basado en su espiritualidad y pasividad, por su soledad y preocupación, todo, en contraposición con lo explosivo de la forma, plena de vida, energía y movimiento, de manera que esta contraposición genera dramatismo y permite al artista resumir de una manera extraordinaria la psicología del Hombre, haciendo vibrar la materia gracias a la luz.

Transmite en su obra que el hombre necesita despojarse de toda influencia para lograr una verdadera pureza de pensamiento interior y refleja que es preciso abstraerse del mundo exterior, y esforzarse en alcanzar un grado profundo de meditación, para poder lograr el equilibrio espiritual.

Medita y mira hacia abajo...; quiere ver sus propios pasos, el camino que ha recorrido, pues sabe que en lo vivido, en la experiencia, en sus muchos errores y algún acierto, está la fuente del conocimiento que nos permite aprender y ser mejores personas. Y ese aprendizaje exige reposo, calma, detenerse a reflexionar..; de ahí que se encuentre sentado.

Por otra parte, si bien la obra es una escultura, tiene contenido literario, ya que nos hace sentir algo así como si estuviera hablando, como si estuviera viva.

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Hasta aquí he escrito un extracto de los muchos textos que he consultado; extracto que he interpretado según mi criterio y redactado de la manera más clara que he sido capaz. Pero queda algo muy importante y más en esta obra: mi opinión sobre ella, desnuda de conocimiento técnico o artístico, la del hombre que contempla y siente.

¿Qué siento?.. Soledad. Claro que percibo a ese hombre concentrado sobre si mismo, discurriendo, pero le siento solo. ¿Por qué?. Pues porque no sonríe; y tampoco espero que lo haga nunca.
Fijaros en que no menciono la palabra tristeza. No, la tristeza abate y este hombre aparece entero, fuerte. Pero muy solo.

Y creo que, aunque él todavía no se ha dado cuenta, tiene miedo. ¿Por qué?. Contemplad sus pies, especialmente sus dedos..; engarfiados al suelo, a cada pequeño resalte rocoso, dispuestos a servir de firme apoyo en el inicio de la carrera que emprende en un instante quien huye de algo terrible. Los mismos apoyos que busca un velocista de 100 metros lisos cuando apoya sus pies antes del disparo de salida.
Luego observad la inclinación del cuerpo hacia adelante, la postura de las piernas.. Cualquiera de nosotros se ha sentado alguna vez a meditar; cómodamente en un banco, la espalda recostada, quizá cruzando una pierna sobre la otra, dispuestos a permanecer así...
Pero él no. Sin percatarse, sus músculos están tensos, listos para responder, dispuesto a saltar en un instante... No se en que está pensando, pero no es agradable; es algo que torna inquieto a cualquiera y que le va a obligar a moverse, a actuar...

Y entonces me pregunto.. ¿y si más que miedo lo que quiere transmitirnos el artista es un concepto básico?. ¿No será que lo que quiere expresar a través de El Pensador es que aprendemos analizando nuestros errores, los que nos condenan al fracaso, extrayendo consecuencias para el futuro y poniéndonos a continuación en marcha, ya que todo pensamiento sin acción es inútil?....

Quizá alguno de vosotros tenga la respuesta..

domingo, 5 de abril de 2009

Viajeros

Fuíme esta semana pasada de viaje. En el AVE. Bien. Me gusta más "El Pato", aunque "baila" algo más, que el Siemens. Y a 301 kms/h ni te enteras.
En la estación coincidí con el ex-rector de esta universidad y hoy director del Centro Nacional de Referencia de las Encefalopatías Esponjiformes Transmisibles, y con el Presidente de Ibercaja, que acudía a Madrid por aquello de la brillante, eficiente y deliciosa gestión de ciertas cajas de ahorros, cuyos despropósitos vamos a pagar nosotros, nuestros hijos y hasta .., pues aunque nunca se lo hayan imaginado la casi totalidad del dinero que el Estado pone sobre la mesa sale del bolsillo de los ciudadanos corrientitos.

Alejose el profesor hacia un vagón de clase turista, aunque le perdí de vista. Subió el presidente de la Caja a uno de club y apareció ufano, brillante y poderoso un pequeño líder sindical local, a quien estos ojitos vieron en tiempos utilizar el palo del cartel que portaba para arrear lo que quiso y más a un policia nacional (seguro que económicamente humilde) que intentaba impedir que asaltase, con una furia que daba miedo, la entrada de unos grandes almacenes... (La escena está grabada en vídeo y la emitió la televisión de aquí).
A lo que iba.. Subióse el sindicalista a la mejor zona de la clase club..; ya saben, comida a la carta y servicio de bar en la butaca del propio cliente. Y tranquilo y feliz, rindió viaje en Madrid.

Me parece muy bien. Ójala todos pudieran viajar tan confortablemente. Pero sigo preguntándome quien pagó el billete..... Y si no sería más decoroso que, dado quien es y lo que representa, viajase en turista...

Zaragoza y la Memoria

Zaragoza es la ciudad donde vivo, aunque no nací ni he vivido siempre en ella. No es bella, pues, aunque en el siglo XVII fue conocida como la Ciudad de los Palacios y alguno llegó a considerar que se asemejaba a Florencia por su riqueza monumental, los Sitios de Zaragoza se encargaron de arrasarla -información somera aquí y más extensa en esta página-; como no somos de los U.S.A. y Hollywood no es nuestro, se han conmemorado de esas maneras, que si llegamos a ser yankees nos forramos haciendo películas y saben de aquellos héroes hasta en El Álamo...; si, ese de la película, cacho mamón -y también mamona, que es bien propio-.

Aunque bien es verdad que por lo menos nos hemos acordado ... -poco, eso si, que la Historia no da votos a mamandurria alguno y conocer en profundidad cualquier asunto no es progresista, pues tiende el ilustrado a ser crítico y no oveja fiel, por lo que al final terminan entre todos empalándole el culo y helándole el alma- ..., acordado decía, de aquellas gentes que supieron luchar y dar su sangre por lo que creían suyo, lo mismo que quienes vivían ...-los hubiesen parido donde fuese, como hoy en día-... entonces en Gerona, que también le echaron un par, aunque, quizá, por aquello de que don Mariano Álvarez de Castro era granadino -nacido a'laico de la calle de san Antón- y no fue una gesta autonómica... -tampoco recuerdo ninguna, más allá de cierta especie de chantaje político-.. los altísimos y excelsos actuales mandamases de Cataluña no han considerado que merezca relevancia.

Y es que hay que distinguirse aunque sea jodiendo, que no hay mejor manera de echar un capote a los complejos, manías, problemas y prejuicios propios de cualquier memo, y aquí añado con fruicción mema, que gritar mucho, ir en manada, defender lo que ni se ha analizado en profundidad ni sometido a crítica ni se domina intelectualmente y perfumarse todas las mañanas con la meada del líder. ¡Ah!, que me se olvidaba: Atacar hasta la indecencia a todo lo cristiano..., que es algo tan perverso que hasta tiene la culpa de que el Paloma F.C. -el equipo de mi pueblo- no juegue la Champions... y no favorecer ni defender nunca lo del otro, aunque lo merezca y sea razonable. ¡Pero que hijos -e hijas, indudablemente- de la gran puta por parte de padre! (por parte de madre quedaría simpático).

Bien. Ahora que he dicho una miajica de lo que pienso y siento, volvamos a hablar de Zaragoza.. Esta ciudad, que a mí no me gusta desde el punto de vista arquitectónico, parece haber comprendido que la mejor defensa es atacar.

Y organizará en 2014 otra Expo, Floralia, además de irse preparando para intentar ser en 2016 Capital Europea de la Cultura ..., para lo que creo que le falta mucho, pues aunque es una ciudad grande, no es una gran ciudad.

jueves, 5 de marzo de 2009

Simbología mironiana

Hace ya un tiempo que publiqué un artículo sobre un cuadro de Miró y recopilé entonces unas brevísimas notas sobre su simbología. Repasando mis artículos para redactar el que estoy escribiendo sobre María Dolores de Aldama y Alfonso, me he percatado de que las mantenía como borrador. Los textos no son míos sino de los autores que se citan, pero como su lectura combinada con el cuadro de Miró pudiera ser interesante para algún lector, me permito publicarlas, respetando la fecha en que las tomé y no adelantándola al momento en que lo hago, lo que las separaría del artículo principal. Pero no se engañen; la simbología mironiana es compleja y extensa. Esto no llega ni a aperitivo de cocina moderna minimalista y escuchimizada.

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Pasemos ahora a tratar brevemente el significado de los símbolos que utiliza Joan Miró. Dice Saturnino Pesquero: " ... creo haber encontrado la clave en los dos conjuntos de signos, un total de veinte, que aparecen en sus bosquejos de 1968, llamados Estudio de elementos escenográficos. Estos fueron confeccionados para la representación del espectáculo L’OEIL OISEAU, que debería tener lugar en la apertura de la inauguración de la exposición conmemorativa de los 75 años de la vida del artista, en la Fundación Maeght de Sant Pau de Vença; mas esta iniciativa teatral no se llevó a cabo, según revela J. Dupin: por oscuras razones presupuestarias y administrativas, oscuras como suelen siempre ser y con gran decepción de Miró, el proyecto fue abandonado -J. Dupin 1995:204-".


El Infinito







La Nada

El Enigma







Fuerza vital
Creadora del Espíritu,
une el Cielo y la Tierra


Números: Según el pensamiento de Jung, el poder mágico dado a los números se debía a que estos tienen en la interioridad humana una resonancia de naturaleza arquetípica inconsciente, que decodifica los números como principios ordenadores de la realidad que representan. O, trayendo de nuevo la citación de Jung: (de lo dicho) ... “se deduce incontestablemente que el inconsciente emplea el número como factor ordenador”.

Esta idea junguiana sobre el papel de número en nuestro inconsciente, a mi manera de ver, tendría su inspiración en el pensamiento presocrático, con su concepción armonizadora o estética del número. Esta mentalidad tendrá su expresión máxima en la doctrina de Pitágoras sobre este particular y que Aecio, resume así: “Según Pitágoras, los principios de las formas son los “números”, en cuanto determinan “simetrías”(conmensuraciones), que llamamos armonías”. (Aecio, J. Plazaola, 1973 : 8).

No se puede olvidar que, por esta razón, fue Pitágoras el primero que llamó al Universo “Cosmos”, o sea, mundo armónicamente (numéricamente) organizado y como tal bello, conforme sugiere su étimo griego, el verbo (cosmeo: poner en orden, embellecer).







El Misterio de la Vida y la Creación



La fuerza del Amor y la victoria de la Muerte






La Verdad y la Unidad


Signos Vitales: Simbolizan las fuentes de la Vida. El sol, la luna, los personajes masculino y femenino, que constituyen el contenido de este grupo sígnico, según Cirlot, representan, entre otros, “los seres esenciales” de profunda resonancia en nuestra interioridad, que constituyen la mitología fundamental de toda existencia.

"... Las lindes de esta interior “masía” fantasmagórica mironiana se amplían al paso que su alma se posesiona de su grandeza cósmica.... a partir de la década de los treinta, se acentúa el proceso de simplificación seguido por el artista, que suprime el horizonte lineal o cromáticamente destacado que separaba tierra y cielo, los cuales se fusionan en un único espacio, como si los dos ámbitos unificasen sus campos de acción. Ya no hay dos medios (tierra, cielo) con sus mitologías diferenciadoras; sólo cuenta un único universo que completa su actividad con la del hombre.” (I. Vallés i Rovira, 1990:151-2)".


El sol: El calor y color de la Vida




El poder fecundante


Testículos: Sagrado poder procreador









Poder de la fuerza rebelde e indestructible de la vida




Sexo femenino: Fuego devorador que multiplica la Vida



miércoles, 4 de marzo de 2009

El artista que quiso pintar como un niño

Las escaleras en arcos de fuego atravesando el azul

(Creo conveniente enlazar aquí los trabajos "El universo simbólico de Joan Miró: 1930 - 1980" de Isidre Vallés y el que dedica la web "El español sin fronteras" al artista, aunque en el primero fallen los enlaces a las pinturas que cita, pues su interés supera con mucho este problema, facilmente subsanable con cualquier buscador de imágenes.
Por otra parte, el estudio de la tesis del doctor don Saturnino Pesquero Ramón "Una lectura filosófica a partir de La Masía", del departamento de Filosofía de la Universidad de las Islas Baleares, me ha permitido conocer con claridad la simbología mironiana, en especial lo que denominó "Cortege d'obsessions -Desfile de obsesiones-", en el que aparecen los principales elementos de su lenguaje poético, como el sexo femenino, los testículos, la escala de la evasión, el sol y la luna.).

Érase una vez un niño que se hizo grande. Le divertía tanto embadurnar el espacio de colores que poco a poco solo quiso contar lo que quería mediante dibujos y luces del arco iris. Y mientras los demás se hacían más serios y aburridos cuanto más grandotes, él siguió pintando como un niño y lo que es mejor, descubrió que los niños son quienes mejor cuentan las cosas y describen los cuentos.

Así que continuó dibujando barquitos como todos nosotros; cuatro rayas, cuatro circunferencias pequeñas, un cilindro que echa humo y unas olas picudas. ¿Colores?; ¡claro!. Como tú y yo.. Sacaba la lengua y ¡hala!; el cielo, bien azul y pasteludo, de modo que el fondo de sus cuadros era liso, como en los dibujos animados, monocromático, y sobre él no paraba de dibujar aquellas figuras, casi un esquema de la realidad, que nacían en sus sueños y fantasías, y que tenían un significado clarísimo para la pureza mental de un niño, que le permite contemplar la forma de las cosas percibiéndolas según sus emociones y no según sus intereses.

Formas y figuras.. Con ellas creaba sus cuentos el niño grande. Juntaba unas cuantas, según venían a su mente, componiendo una imagen.. o un poema, que no sabría deciros cual de ellos era. Y como le gustaba jugar, tan pronto utilizaba letras, números o ... ¡hasta escaleras!. Al final del cuento, que absorbías de una vez al ver lo que había pintado, no sabías bien si habías leído palabras o vistos los "santos" -que era como entonces llamábamos a las imágenes del cuento-. Eso si; sentías que te habías dado un baño imaginario en un universo de sueños (aunque ahora que no me oye nadie, recordad que en los sueños de los niños la forma de las cosas, aunque se parece a la real, no es exactamente como las vemos los mayores, tan tristes).

Y como era travieso, se le ocurrió coger las cosas cercanas y pintar con ellas.. ¿O es que tú nunca respiraste sobre un cristal e hiciste dibujos luego?; ¿y tampoco churretones con el chocolate de la taza..?. ¡Qué aburrido eres!.
Así que humedecía en pintura una esponja y tof, tof, apegotaba colores sobre el lienzo; o dejaba libre al diablillo que llevaba dentro y sujetando el pincel con firmeza en una mano, echaba hacia atrás su punta con los dedos de la otra, soltándolo de golpe, de modo que una miríada de gotitas llovía sobre la tela. O sin más, derramaba pintura directamente sobre el cuadro..
En realidad, algo le aseguraba en lo más íntimo que, aunque eran sus manos las que hacían aquello, su sensibilidad danzaba en la sombra, eligiendo automáticamente el como, el donde y el con que.

Le divertía jugar con las líneas. ¿Tampoco has pintado líneas que suben y bajan, que se ondulan como una serpiente, que ..?. A él le gustaban las líneas; se dedicaba a trazarlas, una y otra vez, estudiando sus resultados, lo que sentía recorriendo su camino con la vista..; algo así como si estuviese acariciando un cuerpo de mujer. La curva sugiere, seduce, narra .... ¡Triste mundo aquel que renuncia a la suave vida voluptuosa de la curva turgente!.

Con todo, el niño creció y creció. Pero nunca olvidó lo que fue. Y siempre mantuvo que la verdad había que pintarla con la pureza propia del sentimiento de un niño, pues no se trata tanto de crear algo complicadísimo, para que los demás nos admiren, sino de contar nuestra verdad para que otros, al entenderla, la compartan.
Por eso, nos muestra objetos comunes, que cualquiera tenemos al alcance de la mano, aunque dándoles un significado propio, de manera que mediante ellos pueda contarnos lo que sentía. Y como no hay sentires sin pasión, aprovecha la fuerza del color, cambiándolo cuando se cruzan líneas y figuras, de modo que el conjunto adquiera dinamismo y podamos apreciar el latir de su vida.

En fin. Como no se si he sabido explicar, su arte está muy lejos de lo decorativo, pues no pretende adornar o hacer más hermoso algo. "Es instintivo y experimental, más que racional y exquisito, llevando como nadie el sentimiento humano y la visión de las formas al conjunto de los símbolos esenciales, de denso significado y duradera permanencia".

"... Los lindes de esta interior “masía” fantasmagórica mironiana se amplían al paso que su alma se posesiona de su grandeza cósmica.... a partir de la década de los treinta, se acentúa el proceso de simplificación seguido por el artista, que suprime el horizonte linear o cromáticamente destacado que separaba tierra y cielo, los cuales se fusionan en un único espacio, como si los dos ámbitos unificasen sus campos de acción. Ya no hay dos medios (tierra, cielo) con sus mitologías diferenciadoras; sólo cuenta un único universo que completa su actividad con la del hombre.” (I. Vallés i Rovira, 1990:151-2)".


No quiero cansaros. Contemplad el cuadro.. Pensad que la vida es como una escalera que todos tenemos que subir, esforzándonos en llegar lo más alto posible. Cuesta.. Pero hay que intentarlo, luchar, tener esperanza... Aunque esas tres rayitas, como los pocos pelos que quedan en una cabeza calva, nos hablen con claridad de nuestras limitaciones.
Y la luna.. Cuantos nos hemos dejado enamorar en una noche de luna... La fuerza generadora de la vida.. O el sol, pura fuerza creadora y vitalizadora, el calor nuestro de cada día...
El Amor nos permite ver más adentro, lo más íntimo; por eso, ya en la Edad Media, en el Arte Románico, el ojo divino significa la fuerza clarificadora de la Verdad, que penetra hasta lo más íntimo del Alma.
¿Y qué decir del azul del mar?. La mar, el agua marina, vivificadora, que nos enriquece y acoge cuando nos baña, fortaleciéndonos. Y los colores..; el negro, carente de luz, que impide ver el camino, mientras que el rojo es pálpito, vía abierta y promesa de vida.
Y, por fin, la estrella... Estrella de Belén, resumen simbólico de la obra del artista, que refulge en la obscuridad, símbolo de la Esperanza que anida en nuestro Espíritu.

Así que aquí os dejo. Volved la mirada al cuadro y pensad en la vida como lo haría un niño. Os sorprenderéis.. Vais a entender mucho más de lo que creéis. Buenas noches y seguid jugando a vivir.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Abuelos

Caminaba de vuelta a casa. Me llamó la atención la pareja de ancianos. Ancianos, tanto por las muestras evidentes de su limitada capacidad física como porque su apariencia no muy boyante resaltaba sus dificultades. Parecían tener algún tipo de problema, pues ella intentaba ayudarle sin mucho éxito, mostrando la misma torpeza de movimientos que él.

Cuando estuve suficientemente cerca me percaté exactamente de lo que les ocurría. El anciano intentaba soltarse las bandas de una mochila roja de lona que llevaba en su espalda, sin que el estado de las articulaciones de sus hombros, codos y muñecas facilitase en modo alguno la operación. Su mujer procuraba ayudarle, aunque la evidente artrosis de sus manos reducía al mínimo su apoyo.

Fue un instante; la realidad iluminó mis entendederas como un fogonazo. Ambos ancianos eran los abuelos de un tierno infante de alrededor de trece años que, mientras aguardaba a su lado, miraba el escaparate de una tienda de informática y daba lametones a un chupa-chups. Y mi lógica secuencial estableció que los ancianos habían recogido al angelito -cuyo tamaño me hizo considerar que pronto buscaría novia- cuando salía del colegio, le habían dado el caramelo -necesario para compensar la mala sangre que origina todo esfuerzo de aprender- y, temerosos de que cualquier trabajo derrumbase la salud de su nieto, le habían liberado de la carga abrumadora de los libros.
Pasé junto al grupo en el instante en que el chupabolas aquel levantó la mirada hacia su abuelo y le dirigió una ojeada cansada, como si proclamase: "A ver cuando me da mi mochila este inútil".

Me alejé.. Y no he podido evitar pensar en esta mentalidad nuestra, que, en lugar de educar, cría cuervos. No es fácil educar; implica decir muchas veces que no y exigir esfuerzo, cuando lo que te pide el cariño es decir que si y suprimir dificultades. Educar implica formar gente responsable, que de la cara ante las consecuencias de su comportamiento y comprenda la importancia de sus actos y omisiones. Educar implica crear en otro las habilidades y conocimientos exigibles para poder vivir con independencia. Educar es regalar libertad. Y la libertad no es gratis; como dijo Churchill, cuesta sangre, sudor y lágrimas. Y es que solo lo que cuesta, vale.

Permítanme dar un salto en el vacío..; lo de menos es que mi pensamiento sea acertado, pues lo importante ahora es explicar algunas pautas vitales de mi entorno. Críos como este de quien os hablo no creo que acepten con facilidad una negativa; presumo que estarán convencidos de que sus deseos, lo posible y lo permitido son la misma cosa; si yo lo quiero así, tengo derecho a que así sea -¡Amén!-.

Estos días, cualquier día, cualquier año, un ... ¿hombre? mata a una mujer, posiblemente porque ella le dio una negativa... Estos días, cualquier día, cualquier año, un ..¿hombre? conduciendo a toda velocidad provoca muerte y mutilación ...; "yo no esperaba que ..".
¿Por qué es raro que estas noticias las protagonicen mujeres?

domingo, 8 de febrero de 2009

Difícil, extremadamente difícil y complejo

Acabo de leer el artículo periodístico que explica por que el excelentísimo señor don Vicente Díaz de Villegas Herrería dimitió de su cargo de Comandante en Jefe de la Misión de Naciones Unidas para la República Democrática del Congo (MONUC). Lo de excelentísimo y señor lo recalco, que aunque títulos y honores dependen hoy en día más de los designios del Poder que de la propia valía de quien los ostenta, no es este el caso, pues en lo que he podido vivir y conocer los ganó desde el primer instante a base de buen hacer, sangre, sudor y lágrimas.

Y su vida, profesional incluso, no hubiese sido la que ha sido sin quien junto a él puso esfuerzo, entrega enamorada y silencio, pasando desde la Universidad de Burdeos a un pequeño pueblo pirenaico o desde el Sáhara a la Embajada de España en París, con el mismo estilo amable y refinado.
(Se nos llena la boca social parloteando sobre la mujer, pero que poco las tenemos en cuenta en realidad. Y ya que viene al caso, metámosnos en la mollera, dura y aterrada, que ellas pueden hacer casi todo lo que hace un hombre y, además, parir un ser humano. Y saben amar, como pocos de nosotros sabemos...)

Los autores del artículo citan lo que creen que puede interesar más a la mentalidad que impera en la sociedad, lo que suele hacer que ignoremos momentos y comportamientos relevantes de lo que se intenta explicar, impidiendo o dificultando, cuando menos, la inteligencia sobre lo escrito.
No mencionan que ganó una Cruz con distintivo rojo en el Sáhara, estando destinado en el Tercio, en circunstancias en las que España se jugaba muchísimo. Y no es lo mismo el distintivo del que pende la condecoración; el rojo implica una acción de guerra..
(Si, la guerra, eso para lo que los Estados crearon los Ejércitos, excepto los españoles, que parece ser que los destinamos a apagar incendios.. Lo que bien mirado hacen mejor los bomberos, sin que quitemos el trabajo y el jornal a gente de otro oficio. Aunque hay quienes tienen una mentalidad tan infantiloide sobre ciertas realidades de la Humanidad, que creen que el simple hecho de que ellos las nieguen las hacen desaparecer de la Historia.. ¡Miserables!).

El artículo que publica "El País" deja muy claro las dificultades a las que se enfrentan las unidades militares que cumplen una misión internacional de implementación de paz. Una cosa son las teorías y otra la realidad. Y cuando lo que está en juego es la vida humana, la aplicación de ideas propias de estómagos ahítos, progresistas y pacifistas teóricos, políticos de cualquier pelaje aterrorizados ante la más mínima asunción de responsabilidad que pudiera poner en peligro su "poltrona", -todos ellos de este "primer mundo" nuestro tan timorato-, conduce inexorablemente a gigantescos baños de sangre. ¿Cuando nos forzaremos a poner delante de nuestras creencias y egoismos, la solución de los problemas?.
(Eso si, hay que reconocer que la sensibilidad de todos nosotros rechaza de plano que a ese negrito de ojos tan grandes, que vemos en la tele, le abulte la barriguita. ¡Con lo guapo que es!).
Porque como descubrió otro compañero nuestro en Angola, entrar en un conflicto es sencillísimo. Lo difícil es salir de él y, ya, hacerlo limpiamente, algo que roza lo imposible. Lo normal es oler intensamente a mierda y, en ese caso, que se enmerde otro, cualquiera, que uno tiene un futuro brillante..

No es la primera vez que este oficial asume más responsabilidad de la que, en esencia, le corresponde, aun a sabiendas de que esa actitud le acarrearía graves problemas, descrédito y mucha tristeza.
Hace años, fui a cenar a su casa; él pasaba por uno de esos momentos amargos, como consecuencia de cumplir con su trabajo y las Ordenanzas. Charlando tranquilamente, en la presencia silenciosa de su mujer, me preguntó de sopetón: "¿Cómo me ves?.
Le contemplé en silencio..; luego me detuve en la mirada de ella.. "Eres fiel a ti mismo", contesté. ¡Qué difícil!. Ser fiel a aquello que uno cree, a lo que se ama, tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver -artículo de nuestro Decálogo del Cadete de la Academia General Militar-.

Muchos años antes, charlando en la playa de Berria sobre nuestro oficio, le aseguré que sería injusto que en el futuro él no fuese ascendido a general. Hoy les aseguro a ustedes que acaba de dejar el Servicio Activo uno de los mejores oficiales del Ejército.