Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

jueves, 5 de marzo de 2009

Simbología mironiana

Hace ya un tiempo que publiqué un artículo sobre un cuadro de Miró y recopilé entonces unas brevísimas notas sobre su simbología. Repasando mis artículos para redactar el que estoy escribiendo sobre María Dolores de Aldama y Alfonso, me he percatado de que las mantenía como borrador. Los textos no son míos sino de los autores que se citan, pero como su lectura combinada con el cuadro de Miró pudiera ser interesante para algún lector, me permito publicarlas, respetando la fecha en que las tomé y no adelantándola al momento en que lo hago, lo que las separaría del artículo principal. Pero no se engañen; la simbología mironiana es compleja y extensa. Esto no llega ni a aperitivo de cocina moderna minimalista y escuchimizada.

......................

Pasemos ahora a tratar brevemente el significado de los símbolos que utiliza Joan Miró. Dice Saturnino Pesquero: " ... creo haber encontrado la clave en los dos conjuntos de signos, un total de veinte, que aparecen en sus bosquejos de 1968, llamados Estudio de elementos escenográficos. Estos fueron confeccionados para la representación del espectáculo L’OEIL OISEAU, que debería tener lugar en la apertura de la inauguración de la exposición conmemorativa de los 75 años de la vida del artista, en la Fundación Maeght de Sant Pau de Vença; mas esta iniciativa teatral no se llevó a cabo, según revela J. Dupin: por oscuras razones presupuestarias y administrativas, oscuras como suelen siempre ser y con gran decepción de Miró, el proyecto fue abandonado -J. Dupin 1995:204-".


El Infinito







La Nada

El Enigma







Fuerza vital
Creadora del Espíritu,
une el Cielo y la Tierra


Números: Según el pensamiento de Jung, el poder mágico dado a los números se debía a que estos tienen en la interioridad humana una resonancia de naturaleza arquetípica inconsciente, que decodifica los números como principios ordenadores de la realidad que representan. O, trayendo de nuevo la citación de Jung: (de lo dicho) ... “se deduce incontestablemente que el inconsciente emplea el número como factor ordenador”.

Esta idea junguiana sobre el papel de número en nuestro inconsciente, a mi manera de ver, tendría su inspiración en el pensamiento presocrático, con su concepción armonizadora o estética del número. Esta mentalidad tendrá su expresión máxima en la doctrina de Pitágoras sobre este particular y que Aecio, resume así: “Según Pitágoras, los principios de las formas son los “números”, en cuanto determinan “simetrías”(conmensuraciones), que llamamos armonías”. (Aecio, J. Plazaola, 1973 : 8).

No se puede olvidar que, por esta razón, fue Pitágoras el primero que llamó al Universo “Cosmos”, o sea, mundo armónicamente (numéricamente) organizado y como tal bello, conforme sugiere su étimo griego, el verbo (cosmeo: poner en orden, embellecer).







El Misterio de la Vida y la Creación



La fuerza del Amor y la victoria de la Muerte






La Verdad y la Unidad


Signos Vitales: Simbolizan las fuentes de la Vida. El sol, la luna, los personajes masculino y femenino, que constituyen el contenido de este grupo sígnico, según Cirlot, representan, entre otros, “los seres esenciales” de profunda resonancia en nuestra interioridad, que constituyen la mitología fundamental de toda existencia.

"... Las lindes de esta interior “masía” fantasmagórica mironiana se amplían al paso que su alma se posesiona de su grandeza cósmica.... a partir de la década de los treinta, se acentúa el proceso de simplificación seguido por el artista, que suprime el horizonte lineal o cromáticamente destacado que separaba tierra y cielo, los cuales se fusionan en un único espacio, como si los dos ámbitos unificasen sus campos de acción. Ya no hay dos medios (tierra, cielo) con sus mitologías diferenciadoras; sólo cuenta un único universo que completa su actividad con la del hombre.” (I. Vallés i Rovira, 1990:151-2)".


El sol: El calor y color de la Vida




El poder fecundante


Testículos: Sagrado poder procreador









Poder de la fuerza rebelde e indestructible de la vida




Sexo femenino: Fuego devorador que multiplica la Vida



miércoles, 4 de marzo de 2009

El artista que quiso pintar como un niño

Las escaleras en arcos de fuego atravesando el azul

(Creo conveniente enlazar aquí los trabajos "El universo simbólico de Joan Miró: 1930 - 1980" de Isidre Vallés y el que dedica la web "El español sin fronteras" al artista, aunque en el primero fallen los enlaces a las pinturas que cita, pues su interés supera con mucho este problema, facilmente subsanable con cualquier buscador de imágenes.
Por otra parte, el estudio de la tesis del doctor don Saturnino Pesquero Ramón "Una lectura filosófica a partir de La Masía", del departamento de Filosofía de la Universidad de las Islas Baleares, me ha permitido conocer con claridad la simbología mironiana, en especial lo que denominó "Cortege d'obsessions -Desfile de obsesiones-", en el que aparecen los principales elementos de su lenguaje poético, como el sexo femenino, los testículos, la escala de la evasión, el sol y la luna.).

Érase una vez un niño que se hizo grande. Le divertía tanto embadurnar el espacio de colores que poco a poco solo quiso contar lo que quería mediante dibujos y luces del arco iris. Y mientras los demás se hacían más serios y aburridos cuanto más grandotes, él siguió pintando como un niño y lo que es mejor, descubrió que los niños son quienes mejor cuentan las cosas y describen los cuentos.

Así que continuó dibujando barquitos como todos nosotros; cuatro rayas, cuatro circunferencias pequeñas, un cilindro que echa humo y unas olas picudas. ¿Colores?; ¡claro!. Como tú y yo.. Sacaba la lengua y ¡hala!; el cielo, bien azul y pasteludo, de modo que el fondo de sus cuadros era liso, como en los dibujos animados, monocromático, y sobre él no paraba de dibujar aquellas figuras, casi un esquema de la realidad, que nacían en sus sueños y fantasías, y que tenían un significado clarísimo para la pureza mental de un niño, que le permite contemplar la forma de las cosas percibiéndolas según sus emociones y no según sus intereses.

Formas y figuras.. Con ellas creaba sus cuentos el niño grande. Juntaba unas cuantas, según venían a su mente, componiendo una imagen.. o un poema, que no sabría deciros cual de ellos era. Y como le gustaba jugar, tan pronto utilizaba letras, números o ... ¡hasta escaleras!. Al final del cuento, que absorbías de una vez al ver lo que había pintado, no sabías bien si habías leído palabras o vistos los "santos" -que era como entonces llamábamos a las imágenes del cuento-. Eso si; sentías que te habías dado un baño imaginario en un universo de sueños (aunque ahora que no me oye nadie, recordad que en los sueños de los niños la forma de las cosas, aunque se parece a la real, no es exactamente como las vemos los mayores, tan tristes).

Y como era travieso, se le ocurrió coger las cosas cercanas y pintar con ellas.. ¿O es que tú nunca respiraste sobre un cristal e hiciste dibujos luego?; ¿y tampoco churretones con el chocolate de la taza..?. ¡Qué aburrido eres!.
Así que humedecía en pintura una esponja y tof, tof, apegotaba colores sobre el lienzo; o dejaba libre al diablillo que llevaba dentro y sujetando el pincel con firmeza en una mano, echaba hacia atrás su punta con los dedos de la otra, soltándolo de golpe, de modo que una miríada de gotitas llovía sobre la tela. O sin más, derramaba pintura directamente sobre el cuadro..
En realidad, algo le aseguraba en lo más íntimo que, aunque eran sus manos las que hacían aquello, su sensibilidad danzaba en la sombra, eligiendo automáticamente el como, el donde y el con que.

Le divertía jugar con las líneas. ¿Tampoco has pintado líneas que suben y bajan, que se ondulan como una serpiente, que ..?. A él le gustaban las líneas; se dedicaba a trazarlas, una y otra vez, estudiando sus resultados, lo que sentía recorriendo su camino con la vista..; algo así como si estuviese acariciando un cuerpo de mujer. La curva sugiere, seduce, narra .... ¡Triste mundo aquel que renuncia a la suave vida voluptuosa de la curva turgente!.

Con todo, el niño creció y creció. Pero nunca olvidó lo que fue. Y siempre mantuvo que la verdad había que pintarla con la pureza propia del sentimiento de un niño, pues no se trata tanto de crear algo complicadísimo, para que los demás nos admiren, sino de contar nuestra verdad para que otros, al entenderla, la compartan.
Por eso, nos muestra objetos comunes, que cualquiera tenemos al alcance de la mano, aunque dándoles un significado propio, de manera que mediante ellos pueda contarnos lo que sentía. Y como no hay sentires sin pasión, aprovecha la fuerza del color, cambiándolo cuando se cruzan líneas y figuras, de modo que el conjunto adquiera dinamismo y podamos apreciar el latir de su vida.

En fin. Como no se si he sabido explicar, su arte está muy lejos de lo decorativo, pues no pretende adornar o hacer más hermoso algo. "Es instintivo y experimental, más que racional y exquisito, llevando como nadie el sentimiento humano y la visión de las formas al conjunto de los símbolos esenciales, de denso significado y duradera permanencia".

"... Los lindes de esta interior “masía” fantasmagórica mironiana se amplían al paso que su alma se posesiona de su grandeza cósmica.... a partir de la década de los treinta, se acentúa el proceso de simplificación seguido por el artista, que suprime el horizonte linear o cromáticamente destacado que separaba tierra y cielo, los cuales se fusionan en un único espacio, como si los dos ámbitos unificasen sus campos de acción. Ya no hay dos medios (tierra, cielo) con sus mitologías diferenciadoras; sólo cuenta un único universo que completa su actividad con la del hombre.” (I. Vallés i Rovira, 1990:151-2)".


No quiero cansaros. Contemplad el cuadro.. Pensad que la vida es como una escalera que todos tenemos que subir, esforzándonos en llegar lo más alto posible. Cuesta.. Pero hay que intentarlo, luchar, tener esperanza... Aunque esas tres rayitas, como los pocos pelos que quedan en una cabeza calva, nos hablen con claridad de nuestras limitaciones.
Y la luna.. Cuantos nos hemos dejado enamorar en una noche de luna... La fuerza generadora de la vida.. O el sol, pura fuerza creadora y vitalizadora, el calor nuestro de cada día...
El Amor nos permite ver más adentro, lo más íntimo; por eso, ya en la Edad Media, en el Arte Románico, el ojo divino significa la fuerza clarificadora de la Verdad, que penetra hasta lo más íntimo del Alma.
¿Y qué decir del azul del mar?. La mar, el agua marina, vivificadora, que nos enriquece y acoge cuando nos baña, fortaleciéndonos. Y los colores..; el negro, carente de luz, que impide ver el camino, mientras que el rojo es pálpito, vía abierta y promesa de vida.
Y, por fin, la estrella... Estrella de Belén, resumen simbólico de la obra del artista, que refulge en la obscuridad, símbolo de la Esperanza que anida en nuestro Espíritu.

Así que aquí os dejo. Volved la mirada al cuadro y pensad en la vida como lo haría un niño. Os sorprenderéis.. Vais a entender mucho más de lo que creéis. Buenas noches y seguid jugando a vivir.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Abuelos

Caminaba de vuelta a casa. Me llamó la atención la pareja de ancianos. Ancianos, tanto por las muestras evidentes de su limitada capacidad física como porque su apariencia no muy boyante resaltaba sus dificultades. Parecían tener algún tipo de problema, pues ella intentaba ayudarle sin mucho éxito, mostrando la misma torpeza de movimientos que él.

Cuando estuve suficientemente cerca me percaté exactamente de lo que les ocurría. El anciano intentaba soltarse las bandas de una mochila roja de lona que llevaba en su espalda, sin que el estado de las articulaciones de sus hombros, codos y muñecas facilitase en modo alguno la operación. Su mujer procuraba ayudarle, aunque la evidente artrosis de sus manos reducía al mínimo su apoyo.

Fue un instante; la realidad iluminó mis entendederas como un fogonazo. Ambos ancianos eran los abuelos de un tierno infante de alrededor de trece años que, mientras aguardaba a su lado, miraba el escaparate de una tienda de informática y daba lametones a un chupa-chups. Y mi lógica secuencial estableció que los ancianos habían recogido al angelito -cuyo tamaño me hizo considerar que pronto buscaría novia- cuando salía del colegio, le habían dado el caramelo -necesario para compensar la mala sangre que origina todo esfuerzo de aprender- y, temerosos de que cualquier trabajo derrumbase la salud de su nieto, le habían liberado de la carga abrumadora de los libros.
Pasé junto al grupo en el instante en que el chupabolas aquel levantó la mirada hacia su abuelo y le dirigió una ojeada cansada, como si proclamase: "A ver cuando me da mi mochila este inútil".

Me alejé.. Y no he podido evitar pensar en esta mentalidad nuestra, que, en lugar de educar, cría cuervos. No es fácil educar; implica decir muchas veces que no y exigir esfuerzo, cuando lo que te pide el cariño es decir que si y suprimir dificultades. Educar implica formar gente responsable, que de la cara ante las consecuencias de su comportamiento y comprenda la importancia de sus actos y omisiones. Educar implica crear en otro las habilidades y conocimientos exigibles para poder vivir con independencia. Educar es regalar libertad. Y la libertad no es gratis; como dijo Churchill, cuesta sangre, sudor y lágrimas. Y es que solo lo que cuesta, vale.

Permítanme dar un salto en el vacío..; lo de menos es que mi pensamiento sea acertado, pues lo importante ahora es explicar algunas pautas vitales de mi entorno. Críos como este de quien os hablo no creo que acepten con facilidad una negativa; presumo que estarán convencidos de que sus deseos, lo posible y lo permitido son la misma cosa; si yo lo quiero así, tengo derecho a que así sea -¡Amén!-.

Estos días, cualquier día, cualquier año, un ... ¿hombre? mata a una mujer, posiblemente porque ella le dio una negativa... Estos días, cualquier día, cualquier año, un ..¿hombre? conduciendo a toda velocidad provoca muerte y mutilación ...; "yo no esperaba que ..".
¿Por qué es raro que estas noticias las protagonicen mujeres?

domingo, 8 de febrero de 2009

Difícil, extremadamente difícil y complejo

Acabo de leer el artículo periodístico que explica por que el excelentísimo señor don Vicente Díaz de Villegas Herrería dimitió de su cargo de Comandante en Jefe de la Misión de Naciones Unidas para la República Democrática del Congo (MONUC). Lo de excelentísimo y señor lo recalco, que aunque títulos y honores dependen hoy en día más de los designios del Poder que de la propia valía de quien los ostenta, no es este el caso, pues en lo que he podido vivir y conocer los ganó desde el primer instante a base de buen hacer, sangre, sudor y lágrimas.

Y su vida, profesional incluso, no hubiese sido la que ha sido sin quien junto a él puso esfuerzo, entrega enamorada y silencio, pasando desde la Universidad de Burdeos a un pequeño pueblo pirenaico o desde el Sáhara a la Embajada de España en París, con el mismo estilo amable y refinado.
(Se nos llena la boca social parloteando sobre la mujer, pero que poco las tenemos en cuenta en realidad. Y ya que viene al caso, metámosnos en la mollera, dura y aterrada, que ellas pueden hacer casi todo lo que hace un hombre y, además, parir un ser humano. Y saben amar, como pocos de nosotros sabemos...)

Los autores del artículo citan lo que creen que puede interesar más a la mentalidad que impera en la sociedad, lo que suele hacer que ignoremos momentos y comportamientos relevantes de lo que se intenta explicar, impidiendo o dificultando, cuando menos, la inteligencia sobre lo escrito.
No mencionan que ganó una Cruz con distintivo rojo en el Sáhara, estando destinado en el Tercio, en circunstancias en las que España se jugaba muchísimo. Y no es lo mismo el distintivo del que pende la condecoración; el rojo implica una acción de guerra..
(Si, la guerra, eso para lo que los Estados crearon los Ejércitos, excepto los españoles, que parece ser que los destinamos a apagar incendios.. Lo que bien mirado hacen mejor los bomberos, sin que quitemos el trabajo y el jornal a gente de otro oficio. Aunque hay quienes tienen una mentalidad tan infantiloide sobre ciertas realidades de la Humanidad, que creen que el simple hecho de que ellos las nieguen las hacen desaparecer de la Historia.. ¡Miserables!).

El artículo que publica "El País" deja muy claro las dificultades a las que se enfrentan las unidades militares que cumplen una misión internacional de implementación de paz. Una cosa son las teorías y otra la realidad. Y cuando lo que está en juego es la vida humana, la aplicación de ideas propias de estómagos ahítos, progresistas y pacifistas teóricos, políticos de cualquier pelaje aterrorizados ante la más mínima asunción de responsabilidad que pudiera poner en peligro su "poltrona", -todos ellos de este "primer mundo" nuestro tan timorato-, conduce inexorablemente a gigantescos baños de sangre. ¿Cuando nos forzaremos a poner delante de nuestras creencias y egoismos, la solución de los problemas?.
(Eso si, hay que reconocer que la sensibilidad de todos nosotros rechaza de plano que a ese negrito de ojos tan grandes, que vemos en la tele, le abulte la barriguita. ¡Con lo guapo que es!).
Porque como descubrió otro compañero nuestro en Angola, entrar en un conflicto es sencillísimo. Lo difícil es salir de él y, ya, hacerlo limpiamente, algo que roza lo imposible. Lo normal es oler intensamente a mierda y, en ese caso, que se enmerde otro, cualquiera, que uno tiene un futuro brillante..

No es la primera vez que este oficial asume más responsabilidad de la que, en esencia, le corresponde, aun a sabiendas de que esa actitud le acarrearía graves problemas, descrédito y mucha tristeza.
Hace años, fui a cenar a su casa; él pasaba por uno de esos momentos amargos, como consecuencia de cumplir con su trabajo y las Ordenanzas. Charlando tranquilamente, en la presencia silenciosa de su mujer, me preguntó de sopetón: "¿Cómo me ves?.
Le contemplé en silencio..; luego me detuve en la mirada de ella.. "Eres fiel a ti mismo", contesté. ¡Qué difícil!. Ser fiel a aquello que uno cree, a lo que se ama, tener amor a la responsabilidad y decisión para resolver -artículo de nuestro Decálogo del Cadete de la Academia General Militar-.

Muchos años antes, charlando en la playa de Berria sobre nuestro oficio, le aseguré que sería injusto que en el futuro él no fuese ascendido a general. Hoy les aseguro a ustedes que acaba de dejar el Servicio Activo uno de los mejores oficiales del Ejército.

miércoles, 28 de enero de 2009

La prueba del espejo

El desgarro de la carne...

"En su pintura el problema del inconsciente, visto con una nueva perspectiva, se hace más complejo: ya no se entiende como algo localizado en el subconsciente, ligado a las pasiones, las emociones y los instintos, sino que actúa según la conciencia y se basa en la razón.

La cuestión es cómo la razón, en el proceso que lleva a cabo para conocer y organizar el mundo perceptible, se basa en algo que es mucho menos seguro que ella misma y sigue un camino que implica tener en cuenta factores erróneos.

Tal vez ni siquiera se trata de relacionar razón e irracionalidad, sino más bien de cuestionar lo que llamamos racionalidad; tenemos que examinar los mecanismos cognitivos a través de los que alcanzamos el conocimiento y someterlos a un análisis crítico, debido a que sobre ellos descansan las funciones del pensamiento.

Es decir, necesitamos defender sobre todo nuestra propia imagen, la de persona racional, que tanto deseamos, aunque no sea real. Entonces podremos decir que hemos afinado tanto el análisis del inconsciente –vieja trampa, siempre eficaz-, que ni siquiera sabemos lo que es la conciencia." (Foro italiano de "Politicaonline")


Portrait of Jacques Dupin, 1990
Francis Bacon
(Hacer clic sobre la imagen; la veréis ampliada)

"Produjo un arte original e inquietante al que llamó arte instintivo. Fiel reflejo de sus propios instintos, la pintura de Bacon es anti-narrativa y sugestiva por definición: Bacon no cuenta, sugiere...

..su capacidad para desconcertarnos a través de lo inusual y lo exagerado.

..deseo de caminar por el borde un precipicio emocional.

..la vida y la muerte se entremezclan, sin estar en absoluto exentas de lo grotesco.

Como Antonio Saura observa, el arte de Bacon es una mezcla sorprendente que combina ''la razón y la sinrazón, la inteligencia y el frenesí, el control y la desmesura'' (El País, 29 Abril 1992, pág. 29).

...el análisis de la figura humana conduce a una dramática distorsión,
casi una metamorfosis, de aquella,
que parece ser vista a través de un espejo,
que distorsiona las formas de la anatomía humana.

Esta ambigüedad formal se refleja en la opinión del propio pintor sobre la imagen: ''es una especie de paseo por la cuerda floja entre lo que se llama pintura figurativa y lo que se llama abstracción... es una tentativa de introducir lo figurativo directamente en el sistema nervioso con mayor violencia y penetración''. (Fundación BBVA - "Pintura al desnudo" - Museo de Bellas Artes de Bilbao - 11 de junio al 19 de agosto de 2001)


He ido publicando lo anterior con solución temporal de continuidad; mi intención ha sido proporcionaros información poco a poco, de manera que, aunque no os atraiga el asunto que trato, lo hayáis leído antes de cansaros. Adentrarse en el Arte, como en cualquier área del conocimiento, requiere calma, so pena de indigestarse.

Y ya es hora de que en lugar de citar a otros, os cuente lo que siento. Si ...; siento, que no pienso, pues según voy siendo más viejo me doy cuenta de que solo pienso en mí, mientras que todo aquello que está más allá de mi piel, lo siento. Intuición ..

¿Sabéis?. Cuando me confesaba durante la misa diaria a la que asistíamos los alumnos del colegio de Jesuitas, la cuestión esencial residía en contabilizar y declarar el número de ocasiones en que había cometido actos impuros, tanto con el pensamiento como de palabra u obra.
Y como todas las noches antes de dormirme no podía contenerme ante las oleadas de imágenes y pensamientos impuros -"su blusa resaltaba la turgencia de sus pechos, cuyo incio nacarado apreciábase al llevar desabrochado el botón superior de la prenda"-, no paraba de obrar .... ¡Un pecador!.
Pero claro..; después de las orgías y depravaciones que pueden imaginarse, superado el furor que me dominaba al seguir mis instintos, caía en una gran preocupación ... Me sentía perverso. Y necesitaba algo que me redimiese ... Así que, físicamente relajado, me veía vestido de misionero en el África, atendiendo a negritos desvalidos ..; o bien mi imaginación me transportaba al Coliseo romano, donde era devorado por los leones sin renegar de la Fe..., ante la mirada enamorada de una muchacha cuya túnica ajustada me permitía apreciar sus curvas voluptuosas .... ¡Hala, otra vez!.

Este sencillo ejemplo puede servirnos para aproximarnos a la personalidad del artista, de quien ya publiqué otra pintura. A modo de boceto, imaginemos el devenir de la personalidad de un muchacho homosexual, tratado con morfina durante sus ataques asmáticos debidos a su alergia a los perros y a los caballos, que dicen que se sentía atraído sexualmente hacia su padre, un individuo nervioso y de genio, que había sido capitán en el ejército británico y que se dedicaba a preparar caballos de carreras.
La crisis entre ellos estalló cuando el padre parece que descubrió al hijo contemplándose extasiado ante un espejo y vestido con la ropa íntima de su madre. Y todo, a mayor abundamiento, ambientado en la sociedad británica posvictoriana y protagonizado por quien tiene tal sensibilidad artística que será el pintor figurativo más importante del siglo XX.

Imaginaros.. ¿Qué tormentas anímicas se desarrollaron en la mente de Bacon?; ¿cómo afectaron a su personalidad?. El hecho es que Francis Bacon vivirá durante toda su existencia balanceándose en un trapecio vital, que oscilaba desde el estilo más exquisito hasta las experiencias más sórdidas, posiblemente como consecuencia de un proceso incontrolable que buscaba compensar la maldad con el refinamiento y mediante el que aquel hombre procuraba evitar autodestruirse. Y repitiendo una y otra vez los mismos caminos trillados, como en "Le Mythe de Sisyphe"..

Y como todos aquellos que viven algo parecido, al vivir pendiente de si mismo, se tornó un egoista solitario. En realidad, quien tantó y tan bien contempló el mundo exterior, no salió de si mismo. Una brutal y terrible contradicción. Hasta el fin..; falleció ateo y famoso, acompañado y cuidado por monjas católicas y en soledad.

Sigo.. Tengo, entre otras muchas, una manía: Me importa poquísimo el producto y mucho como se elaboró y quien lo hizo. Por eso, me resulta interesantísimo, y me esfuerzo en lograrlo, entender por que algo tomó cuerpo.. Y ante el retrato de Jacques Dupin, tras el impacto visual inicial, me pregunto: ¿Por qué?.

Está claro que Bacon no se limita a reflejar el aspecto físico del retratado, sino que -como expliqué en este artículo- se lanza de cabeza a representar la psicología del personaje, a la vez que desdeña su entorno social. Nos está diciendo pues algo muy importante -y más en los tiempos que corren-: No hay que tener en cuenta quien es socialmente alguien, sino solo quien es; y más.. También nos dice que el aspecto físico no revela nada en si mismo, sino que lo que nos hace humanos y nos permite convivir con mayor éxito, es el carácter que aflora y transmite nuestro cuerpo.

El carácter..., la personalidad... ¿Cómo aprehenderla, cómo?. Y pensando sobre ello he recordado "la prueba del espejo"; prueba que convenientemente modificada formó parte del entrenamiento de cierta gente. Aún sigo practicándola a ratos, aunque sin intensidad.
Imaginaros una pequeña cabina, suficiente unicamente para que dentro pueda estar de pie y solo de pie, una persona; absolutamente vacía y totalmente pintada en negro mate, aislada de cualquier sonido exterior y en una de cuyas paredes hay un espejo que refleja aumentado, pero sin deformarlo, el rostro de aquella persona. Y en el techo, un foco de luz dirigido de manera que la cara se mantenga perfectamente iluminada.

Entráis en ella.., os quedáis frente al espejo sin poder giraros ... Y pasa el tiempo.. Solo os contempláis... Y más ... Y más .... Hasta que la imagen reflejada parece adquirir conciencia, comienza a conversar con vosotros y os susurra primero, para después gritaros, todo aquello que ocupa vuestra mente y queréis ocultar. Algunos se desmayan, otro padecen alucinaciones...

Pues bien. Creo que Bacon, aunque siguiendo otra metodología, llegó a resultados similares y, además, no solo sobre si mismo sino sobre todo lo que su mirada era capaz de abarcar. No solo experimentó como las peculiaridades humanas adquirían vida propia, sino que comprobó como disolvían, hasta convertirlo en una masa pastosa e irreconocible, ese cuerpo que creemos tan sólido.
Y antes de alcanzar ese punto, sintió como una mirada que penetre profundamente en el ser humano percibe sus rasgos no tal cual son físicamente, sino como existen según el alma que los dirige. Terrible. La presión anímica fue tan fuerte que antes de volverse loco, pintó como un loco...

Volvamos al retrato del señor Dupin.... Fijaros en que el cuerpo queda materializado mediante dos trazos blanquecinos que insinúan sus contornos laterales; absolutamente simple, si, pero solo un gran maestro podría concebirlo, para un instante después crearlo a pulso y de un solo trazo, mediante dos golpes de su muñeca.

El entorno es negro, solo la persona importa; no preguntéis que ropas viste, ni donde se encuentra, ni por el ambiente. ¡El Individuo!, solo él, ocupa el foco de nuestra atención, sin concesión alguna que permita distraernos. Tonos azul eléctrico, rosas, negros y pinceladas blancas; trazos diagonales y curvos, para crear dinamismo. Poco más y nada menos.

Todo se reduce al rostro..., o más bien a uno de sus lados. Recordad las influencias geométricas de sus comienzos..; aquel no deja de ser la agrupación de dos grandes áreas circulares en torno al ojo y a la boca, otra triangular para la nariz, cuyo eje establece el límite vertical de luces y sombras, y una elipsoidal donde está situada la oreja. .. ¿Qué ocurre?; ¡ah, ya, qué os creíais que todo eso de la pintura geométrica era como dar cortes con un hacha!. ¡Pero si el padre de la criatura, Paul Cèzanne, es una pura suma de áreas geométricas!

Esa cara habla..; especialmente cuando nos detenemos a contemplar sus ojos.. El izquierdo, definido, enfocado en algo muy lejano o, quizá, detenido en el espacio íntimo de quien dialoga sobre la Existencia...; pero es que el derecho, casi inapreciable, le sirve de apoyo y contrapunto, de modo que siento que tiene más fuerza la mirada oculta que la visible.. ¿Apreciáis como lo ha pintado?; tan apenas es una elipse negra, en cuya parte superior ha dado una pincelada clara para crear el párpado de arriba y dos trazos minúsculos que nos transmiten la sensación de los límites del ojo.

¿Y esa boca?. Carnal..., con volumen ... Observad como la proyecta esa pincelada blanca del labio superior y el juego de tonos rosas y azul eléctrico, tendentes al gris...; disfrutad de esa pincelada oscura, un trazo convexo sin más, que crea el orificio nasal y que salta en el aire para mediante un trazo cóncavo, menos intenso, delimitar la aleta de la nariz. Luego, un sombreado en uve da volumen a la mejilla y enlaza con la oreja. ¡Geniales y seguros golpes de muñeca que guían una mano maestra!.

¡Y la fortaleza del mentón!; poco más que una pincelada blanca sobre un triángulo grisáceo... Juegos de luces y sombras, mediante pinceladas rectas en diagonal, dan vida a la cara, mientras que la combinación de pinceladas rosas menudas con sólidos trazos negros y curvos, separan la oreja en el aire...

¿Qué más queréis?. Contemplar al señor Dupin. Charlar con su imagen; que cada uno saque sus conclusiones, todas válidas. Pero no dejéis de preguntaros si estáis viendo representada su cara o su psicología.
Maravillas del Arte..

(Exposición: 3 de febrero - 19 de Abril, El Prado)
(Museo Provincial de Zaragoza: amplísimo, y quizá excesivo, análisis de la violencia en la pintura desde Goya; hasta el 8 de marzo)

sábado, 17 de enero de 2009

Después de Navidad

Prometí en privado explicar en público por que he ido perdiendo el sentido de la Navidad. No he querido hacerlo durante estas pasadas Fiestas; bastante esfuerzo hago para superar sus celebraciones y tolerar su ambiente. Así que hoy, cuando ya han pasado y he comprobado, cenando esta noche casi solo en un restaurante, que la gente vuelve a tener presente su realidad, asumo la tarea.

Con independencia de orígenes históricos y motivaciones eclesiales, considero que para celebrar como es debido la Natividad de Jesús hay que creer en Él; mantener lo contrario es tanto como pretender sentirse transportado al séptimo cielo durante el renacimiento del Santuario 神道 de Ise, cuando no se tiene ni repajolera noticia de los Kami.

Bien. Y si creemos en Jesús, parece contradictorio celebrar su nacimiento en "El Corte Inglés"; es que no pega mucho... Como tampoco resulta congruente conmemorar lo vivido aquella noche sacando la vajilla de Limoges y el servicio de plata inglesa, mascándose unas angulas y bebiendo Roederer. Muy propio no es, la verdad.

Pues bien. Religiosa, lo que se dice religiosa, tal cual, .. No, mi familia no lo fue nunca. En toda mi vida solo he ido a la Misa del Gallo dos veces; una cuando era muy niño y estaba medio dormido, y otra ya casado y con hijos, donde pretendimos esforzarnos y aproximarnos al sentido religioso de esa Noche, en la que me encontré inmerso en una misa descomunal que aprovechaban los curas de mi parroquia para montar un espectáculo tan brillante como la cena que describía antes. No es eso. Creo que no es eso. Siento que no es eso.

Luego, las fechas.. Cuando era niño las Navidades comenzaban cuando terminaban los exámenes del primer trimestre escolar, pocos días antes de Nochebuena. Eran una especie de chute..; en pocos días pasabas del aburrimiento habitual a vivir en un ambiente surrealista, con lucecitas en las calles y regalos a los pies de los guardias de la porra -con casco colonial británico de color blanco-, para inmediatamente calentarte las meninges con lo que traerían los Magos de Oriente -cual ministro actual de Hacienda de cualquier gobierno-, cuya partida te situaba de nuevo en aquel ambiente inicial de paella y pollo domingueros.
Ahora no. En noviembre comienzan aquellos grandes almacenes a encender lucecitas y la tele a plantearte que para echar el polvo que nunca echarás necesitas oler a malvavisco, ajustarte un peluco rebosante de botoncitos minúsculos y adquirir un "pichorro" -vulgo, chisme, cacharro- electrónico cuyo manual eres incapaz de entender -en caso de que lo leyeses, cosa que no sucederá nunca-.
Y es que antes había un día mágico, el de Reyes, para regalar ilusiones y cumplir sueños. Pero ahora no, que ya somos "modelnos". Ahora hay que tener en cuenta a San Nicolás, a Papá Noël y a Santa Klaus -que no son el mismo, ni acuden al mismo territorio-, a los Reyes Magos, al Olentzero, a ... (¿saben?; parece ser que lo mismo que cada capital de provincia quiere tener aeropuerto transoceánico, también se va a garantizar la igualdad estatutaria autonómica en este aspecto, dentro del área legislativa de "Regulación de actividades comerciales, lúdicas y afines").
De manera que cuando llega la última decena de diciembre estás de un insensible subido. Ya pueden anunciar el santo advenimiento, que ni te inmutas. ¡Hasta el moño, sin un duro y toda tu inconsciencia anotada en la tarjeta de crédito!.
P'a más jodela, que dicen en algún lugar del Pirineo, como uno ha viajado -o sea, vivido mayormente largas temporadas junto a las gentes de diversos sitios- anda algo tarumba. En no se donde el tiempo fetén es el de la Nochebuena, pero por allá es el de Navidad y más acá el día de san Esteban y los Reyes no se celebraban donde vivía ... Para Año Viejo hay que ir a Río y por estos días en que escribo, la señora rumana que trabaja a ratos en casa celebra la Pascua. Yo estoy muy mayor ya para tanto trajín...

Y no nos olvidemos de la fraternidad universal.. "Mira Gundisalvo, tu primo Euvigio"; ¡ah, la familia!. Te sientes como un criminal si no compartes mesa, mantel y cama -si cama, que resulta que la cabezada acostumbran a echarla acostados y claro ..-, con un fulano o (¿y ahora qué, listos; escribo eso de ciudadanos y ciudadanas, compañeros y compañeras,..?) que solo ves una vez al año y tragando, con quien no te relacionas y que no se comporta ni bien ni mal, sino solo diametralmente opuesto a como tú lo haces.

Y luego los restos.. Quizá es lo más duro. Cada vez que en agosto tengo que meterle el diente al turrón de Jijona que fuimos incapaces de tomar en Navidades ...; cuando la pasta que se forma en la boca va poco a poco impidiendo todo movimiento y un líquido transparente y grasiento dibuja churretes por tu cuerpo... ¡Es que es muy duro, oiga!.



Navidad, Nochebuena, sardinas en aceite, noche estrellada, luz de luna helada, un puesto perdido, añoranza del calor de la mujer que amo, lágrimas sordas recordando la sonrisa de mis niños, silencio sin disparos, mirada al compañero ...
Y la manada, en torno a unas brasas que miraba con fijeza, se transforma en hombres, según escuchan como uno libera desde las tripas más profundas y cada vez más alto y claro, el murmullo de un villancico. Y luego, levantando los ojos a las estrellas, a la Esperanza, alguien canta una jota....


¡Magnífico!

Es conocido los problemas que suscita el botellón: ruido para los vecinos, basuras… Un empresario de Santiago de Compostela, Luís Rodríguez ha tenido una idea para obtener una fuente alternativa de ingresos de su pub.

Los jueves en su local se paga una entrada de cinco euros por persona, pero se pueden traer todas las bebidas del exterior. El local pone los vasos, los hielos y un recinto cerrado con música y baños.

Ejemplo de como se puede sacar dinero de debajo de las piedras. Es ahora el momento de agudizar el ingenio y pensar que es lo que nuestros clientes realmente necesitan para ofrecérselo. El dueño de pub podría haber dicho que su negocio era servir copas, pero se ha dado cuenta que su negocio es el ocio nocturno. ¿Cuál es tu verdadero negocio? ¿Cómo puedes ofrecerle a tus clientes más por su dinero o lo mismo por menos?

(Fuente: "El Blog Salmón")

lunes, 5 de enero de 2009

Sueños e ilusiones

"¡Ero cataña!". Como Patachunga camina sin muletas -eran azulitas, ¡más monas!-, desde la Nochebuena pasea despacio y va observando lo que se vive a su alrededor. "¡Ero cataña!". El niño va embutido como un salchichón; apenas asoman sus mejillas -modelo Heidi (para los no iniciados, como pompones sonrosados)- pues lo han envuelto a conciencia. A pesar de ello, estira los brazos y, mientras una de sus manos agarra una pernera de quien supongo es su padre -no se lo que dirá su madre-, señala hacia la pequeñísima caseta de madera de la castañera con el mismo entusiasmo con el que Rodrigo de Triana anunció Guanahaní.

Dentro de unos momentos pasará por la plaza donde estamos la Cabalgata de los Reyes Magos. "¡Ero cataña!" es de las pocas frases que he podido entender, pues lo que me rodea es una algarabía infantil de padre y muy señor mío. Sonrío.. Es de los pocos momentos del año durante los que he sido siempre feliz; durante toda mi vida. De niño, ¡ni les cuento!; cuando tuve hijos y les llevaba a la Cabalgata, .... ¡la lecheeeeee!. Y ahora, que soy solo un mero espectador, creo durante un rato que la gente es buena.

Suelo quedarme quieto, observando una cara, un gesto, unos ojos ... ¡Si supiese pintar!. Los mayores viven por y para los niños, los aupan, les indican, les dicen cosas para excitarlos.. "¡Ya vienen, ya vienen ... Mira, es Baltasar... Quizá vaya ahí tu camión...!". Y los niños no dudan, pues mantienen libre al Mundo de la Nada mientras imaginan con pureza que existen los sueños.

Y destapan el mundo mágico de mis recuerdos...

"Obélix, mañana tienes que llevar a los Reyes Magos; tripulaciones de lujo, váis los jefes, que la chusma prefiere ver el espectáculo. Despegáis a las 17:00". Era el 5 de enero de hace años.. El alcalde de la ciudad en cuya proximidad estaba la base había solicitado que Sus Majestades de Oriente llegasen volando... Lógico; desde tan lejos y con tanto trabajo...

Así que a la hora convenida, transformado en un ser atractivo, gracias a mis arreos de vuelo, recibí con gran reverencia a S.M. Baltasar, que ya desde niño fue mi preferido. Simpático y señorial, me dio un suave tirón en la mejilla y me regaló un caramelo de violeta antes de entrar en la cabina. Cuando me dijeron por el intercomunicador interno que habían conseguido acomodar a S.M., a su plumero y a sus pajes .... "Torre Eco Tango buenas tardes, permiso turbinas...".

Y allí nos fuimos.. ¡Piloto real, nada menos!. Nuestro destino era el campo de fútbol de la ciudad, donde seguro que el agudo de turno había mantenido muy seriamente que aquello era muy grande y allí cabía lo que fuese.. ¡La madre..!. ¡Qué no se pueden hacer las cosas sin profesionales!. Pero bueno, un día es un día. Quizá por eso "Larry" -el oficial de Operaciones- había designado las tripulaciones como lo hizo..

Cuando tuvimos a la vista el estadio, del tamaño de un sello de correos, visto desde el aire, descendimos y puestos uno tras otro los tres helicópteros hicimos una pasada a baja altura y poca velocidad... No te da tiempo a ver mucho, pero si lo suficiente como para darnos cuenta de que la tribuna era una masa efervescente....

A la hierba, llegar, lo que se dice llegar, llegamos bien. Los mecánicos abrieron las puertas y los Reyes bajaron con la cabeza gacha, embistiendo con el plumero p'alante, pues no tenían otra manera de bajar con aquello puesto. Y se armó, ¡vaya que si se armó...!. Según los críos vieron a Sus Majestades de Oriente se desmandaron..

Cuando me quise dar cuenta corría hacía mí la marabunta.. ¡Niños y niños, de todos los pelajes y tamaños, en desbandada incontenible!. Delante, con los brazos en cruz y dándome la espalda, corría marcha atrás un municipal -con porra y eso-, tal cual defensor de rugby que retrocede hacia la línea de touchdown, mientras se le viene encima una locomotora..

Le grité por el intercomunicador al mecánico que lanzase a Baltasar y a sus negritos hacia la estampida, que se subiese como un "cuguete" -raudo y veloz-, que nos largábamos de allí a toa .., antes de que alguno de aquellos tiernos angelitos se diese de morros contra los rotores o se nos enredase en ellos el plumero...

¿Saben?. Patachunga, con muletas y to, daría lo que fuese por volverlo a vivir. ¡Qué caras, qué ilusión en aquellos niños!. No oía nada, con el casco puesto y cinco equipos de comunicaciones conectados simultáneamente en mis auriculares, pero ¡veía..!. Contemplé la belleza de la vida, la inocencia, la imaginación, los sueños, .... en su estado más puro, una y mil veces.

¡Gracias Baltasar!. Me voy a la cama, que son las dos de la mañana. ¡A ver cómo te portas!.

sábado, 3 de enero de 2009

Mismamente, una bobada

Una tarde aburrida..; como muchas otras. La televisión insoportable y sin acceso al mando a distancia que me permitiría atisbar un documental a mi gusto en las cadenas de cable o en Arte; sin obligaciones que cumplir; unos contemplando el fútbol con pasión, otras siguiendo una serie que desarrolla problemas femeninos de forma concentrada.
Y los ojos muestran cansancio tras horas de lectura. ¿Qué que estoy leyendo?; relatos de Chesterton con el padre Brown como protagonista -aquí podrán leerlos en inglés-, una obra sobre usos y costumbres culinarias durante el Imperio Romano -que comencé a hojear y que me está resultando interesantísima- y un diccionario de términos arquitectónicos que leo despacito para asimilar bien sus conceptos.

Así que me dedico a mirar por la ventana del cuarto desde donde les escribo... ¿Y?. Bragas; un montón de bragas al viento, tal cual. Y es que en el bloque colindante, en apartamentos sucesivos, viven dos mujeres, una viuda y otra soltera -asistan a las juntas de las comunidades de propietarios, ¡so vagos!, y ya verán lo que aprenden-.
A lo que íbamos.. La viuda -que como le dijeron a una: "No llore mujer, que su marido estará en el Cielo, pero usted se ha quedado en la gloria"-, que puede hacer por fin lo que le da la gana, tiende unas bragas gigantescas -y eso que está esmirriadilla, que sufrió mucho cuidando a su difunto-, de un color carne opaca que da grima mirarlas, modelo Bridget Jones -si no saben de que hablo, tranquilos; no es cosa de sufrir sin fundamento-.
La soltera, a su izquierda, dispone en el tendedero un surtido de minúsculos tangas. Casi todos de encaje, aunque en ellos no cabe ... -es mejor que deje este particular-, y que muestran todas las tonalidades del arco iris..., menos el color carne opaca.

La viuda es una mujer callada, delgadita, más mayor que yo, y que viste con esmero; se desliza en silencio, tal cual vive. La soltera, hablar, lo que se dice hablar, nada; compite en figura con su vecina y se mueve con la mirada baja, aunque no alcanzo a comprender bien por que; viste desapercibida, o sea, para que no la miren, cosa que conseguiría con facilidad en cualquier circunstancia.
Así que una aspira, ya, a vivir tranquila y en paz. Y la otra, no lo se; creo que es buena persona y es posible que haya olvidado que es el carácter lo que nos hace atractivos a la postre y no el cuerpo.

Pero a lo que iba, que me disperso que dice mi Curri, ... Las bragas. Que la viuda ha optado por la comodidad y no pasar frío, está claro. ¿Pero no es un contrasentido que su "invisible" vecina use los interiores que puede deducirse, señoras y señores del jurado -¡uy, que me pierdo!-?. Quizá no... Y es que la esperanza es lo último que se pierde.

(Como ven, cualquier cotilla es un aburrido)

Impactante

Acabo de contemplar extasiado en CTK la película de animación Persépolis (pinchar en los bocadillos de conversación de las escenas, para desarrollar su contenido). Es extraordinario que vea la televisión, así que para que esté sentado con la boca abierta y sin sentir el paso del tiempo, parece que aquella obra merecerá algo la pena ...

Creo que con los dos enlaces que he establecido podéis haceros una idea suficiente de su contenido. Me parece que sus dibujos son magníficos; consiguen trasladar la existencia humana con gran sencillez plástica, mayormente en blanco y negro, lo que contribuye a fortalecer la fuerza de las escenas en color.

En cuanto al argumento ... ¡Ay, si fuese capaz de ...!. Aún tengo que digerirlo; me costará tiempo, dada su densidad. En esencia, es la vida de cualquiera, durante todas las etapas de la existencia. Presenta debilidades, sentimientos, angustias, contradicciones, alegrías, ...., ¡y qué se yo!, que experimentamos antes o después; de todos ellos resultan éxitos y fracasos, lo habitual.

Pasé hace mucho una prueba singular dentro de un entrenamiento especial de mi oficio.. Consistía en mantenerse firme durante bastante tiempo con los ojos bien abiertos frente a un espejo situado a corta distancia del propio rostro; había gente que se desmayaba. Y es que ir penetrando en nuestro interior puede ser muy duro .... Pues bien. Contemplar la película ha sido, a veces, un ejercicio parecido. Pero muy clarificador...

Incluyo un tráiler de la película. Está en francés, su idioma original, pues es bueno olvidarse del doblaje e intentar captar los matices de la voz, que la interpretación no es solo gesto sino también sonido.


Persepolis, Film a voir et a revoir

viernes, 19 de diciembre de 2008

Se acerca..



Lo que veis se aproxima a la imagen que tengo a estas alturas de lo que sería vivir en paz. Faltan las botellas de armagnac y ron castaño. Y mi música, pero os dejo que oigáis con el corazón la que os apetezca. Os deseo que ... No, por Dios, lo de siempre no.

Deseo que seáis capaces de regalaros un tiempo de silencio, para vosotros solos; durante su transcurso usad la imaginación .... Deseo que os alcance la Esperanza, que la sintáis en lo más íntimo.

Que os abandone la ambición, en cuanto solo sirva para haceros poderosos. Que seáis capaces de defender al débil y de mantener la verdad. Que no prostituyáis aquello en lo que creéis. Que los temores no dirijan vuestra conducta, de modo que mostréis alzado el rostro, como los valientes, que sintiendo tanto miedo como cualquiera se sobreponen a las consecuencias con que este amenaza.

Que os llegue a poder la curiosidad, por todo y sobre todo. Que la Vida sea para vosotros un descubrimiento paso a paso. Que disfrutéis aprendiendo. Que os sintáis humildes ante los demás.

Y deseo que Améis, aunque solo sea un poquito más a cada momento. Que disfrutéis regalando, más que recibiendo. Que prefiráis un abrazo, una sonrisa y una mirada que os embriaguen la Vida de ternura.

Desde un sillón, contemplando el fuego, borracho de "agua de vida", deseo para mí y para todos un comportamiento moral, noble y bueno.

Y olvidaros del éxito. Es una memez.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Quise, no pude

Ayer quise escribir algo; quise, pero no pude. 12 de diciembre, se casaron mis padres. Acuden los recuerdos. No, tranquilos, no os preocupéis; en alguno de vuestros comentarios a aquellos artículos en los que dejo que mi intimidad aflore y con ella parte de mis tristezas y miserias, noto que os preguntáis por el estado de mi ánimo y concluis que está de capa caída. No hay tal; a mis años dedico algún que otro rato a repasar lo vivido, de manera que asumo lo que toca. Eso si, sin aderezo, digiriendo la vida como fue, desnuda de polvo y paja.

El salón es grande y ella que fue fuerte y solida, pequeñita ahora. Está sentada en un sillón orejero junto al ventanal cerrado del balcón, para que pueda distraerse con el paso de luces y gentes, pero no mira. Sus ojos ven, pero no contemplan; se pierden suavemente en la lejanía, retornando la mirada dentro del alma, a ese armario donde almacenamos los recuerdos.

Está sola. Alguien plancha en el cuarto del fondo; murmullo en el silencio. La contemplo largo rato; me sonrió cuando entré, luego siguió viviendo, a lo suyo. Se nota que somos iguales. Nos perdemos en los sueños, viajamos por la vida, solos y recreando la existencia. La vida nos exigió fortaleza y, si, con fuerza te comportas, pero hay que tener algún refugio, un regazo que te acoja. Y algunos solo pueden arrebujarse en sus sueños.

Sola.. Sigue mi miranda fija en ella.. En la mujer que parió un 14 de julio y que encarcelaron en septiembre con su hijo de tres años y su niña recién nacida; ella no hizo nada, solo que su marido siguió aquello que creía y ella se quedó en casa. Y a la que antes de enero dieron "el paseo" a Jesús del Monte; en el borde del precipicio, le dieron primero un tiro en la nuca al seminarista y luego la pusieron a ella, con la niña en brazos, allí ... Se hizo pis, así lo contaba, y quizá con sus nervios lloró la niña. Les dio pena. Salvó su vida y colaboraron a que yo, más joven, escriba hoy.

Silencio. Miradas, fijas, densas; la mía en ella, la de ella, en si. Al cabo.., me levanto. "Mamá...". Vuelve despacio la cabeza.. Me ve, me mira, me contempla ... Veo totalmente abiertos sus ojos, limpios y claros ... Me ve, me mira, me contempla ...

Su cara es solo piel fina y transparente. Y luz. La ilumina la sonrisa más suave y dulce que puede imaginarse. Y paz. "Mamá..; tengo que irme...". Me ve, me mira, me contempla ... Cojo su mano, ayer fuerte, hoy nudosa; beso suavemente su mejilla. Me ve, me mira, me contempla ... Y me perdona, sin razón y sin pedirlo. Por Amor. Y me siento desnudo.

Se llamaba Lucía. Mi madre. Hoy era su santo. Quise, pero no pude; hoy os cuento..

lunes, 8 de diciembre de 2008

Una tarde

Una tarde cualquiera, un balcón y una ventana de castaño. Alma de niño, cuerpo grande. Descorre un poco el visillo, mira la plaza. Siente lo que no sabe. Comenzó con una risa, siguió su pelo al viento. Lo bañó la música.

Mira, no ve; porque solo su corazón puede ver. Los ojos, solo sombras y colores. Pierde la mirada, atardece, tejados bajos, oro viejo, verdes prados. En la terraza, en el otro extremo de la plaza, guateque. Sueña. Su mano desciende, el visillo apaga la mirada, viejas maderas acunan la sien. Silencio.

La plaza tiene marco de plataneros y un kiosco en el centro. Juegan los niños, recuerdan los viejos. Un compañero le acompaña, una amiga la guarda. Y sin entender porque hoy y no mañana, siente por primera vez que hay aguamarina en su mirada. Él hace de poste, ella ..; él no lo sabe, que nada importa más allá de su sonrisa.

Pasaron años.. No se si corrió la vida; vivió unos pocos días, duró la mayoría. De niño, poco; de grande, el cuerpo. De aprendiz, el alma. Su mente, preguntas. Sus manos, caricias. Su boca, un te quiero.

Y aquí estoy. Jodido y viejo. Una tarde cualquiera. Saboreando desde chico colores de aguasmarinas.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Así creo

Voy a escribir hoy sobre un cuadro de un pintor post-impresionista. Como deseo realizar mi exposición de la manera más clara posible, de modo que mis escasos conocimientos puedan ser recogidos con facilidad por quien me lea, antes de tratar sobre aquella obra quiero situar a su autor en el tiempo, para facilitar su engarce con el arte pictórico de finales del siglo XIX.

El Post-Impresionismo como movimiento no existió nunca. El término fue inventado por Roger Fry en 1910 aprovechando una exposición en Londres de pintores franceses denominada “De Manet al Post Impresionismo” y para referirse al grupo "Les Nabis". Las obras de Cézanne, Van Gogh, Seurat, Gauguin o la de los Simbolistas, todos ellos con características muy acusadas, responden a este término, pero la palabra no llega a definir un tipo de pintura unitaria.

El término designa, más bien, un espacio cronológico que va desde 1880 a 1906 (año de la muerte de Cézanne) y engloba las diversas respuestas que se dieron ante la superación de la realidad de la naturaleza y del Impresionismo. A partir de entonces encontramos el origen de las nuevas propuestas plásticas en que se basará el arte del siglo XX, el arte de las Vanguardias.

El Post-Impresionismo era tanto una extensión del Impresionismo como un rechazo a sus limitaciones. Los post-impresionistas continuaron utilizando colores vivos, una aplicación compacta de la pintura, pinceladas distinguibles y temas de la vida real, pero intentaron llevar más emoción y expresión a su pintura; sus formas, más exageradas, el uso del color, estructura y líneas prepararon el terreno para los estilos que seguirían en el siglo XX, como el Fauvismo o el Cubismo. Aunque a menudo exponían juntos, no se trataba de un movimiento cohesionado y trabajaban en áreas geográficas distantes entre sí -Van Gogh en Arlés, Cézanne en Aix-en-Provence, por ejemplo-.

(Todas las imágenes se amplían pinchando sobre ellas)


Principales pintores impresionistas


Organigrama postimpresionista

Kalia en su artículo "La primera pregunta" pone en relación Arte y Filosofía. Leyéndola he aprendido, lo que no es ninguna novedad, me he dado cuenta de por que nos llevamos tan bien y he decidido que en lugar de comentar aquel artículo podría colaborar modestamente con ella analizando el cuadro de Gauguin con el que ilustra sus palabras desde el punto de vista pictórico.


Autorretrato
Gauguin
1902-03. Óleo sobre lienzo. 42 x 25 cm.
Öffentliche Kunstsammlung Basel. Kunstmuseum. Suiza.

La obra que cita doña Kali es la que culmina el trabajo artístico de Gauguin, aunque no la última. Suponiendo que desapareciese lo que quiso decirnos a través de su pintura, seguiría latiendo lo planteado en ella. Contaba que no le puso un título hasta que la finalizó y fue entonces cuando se le ocurrió el que ha llegado hasta nosotros, largo e inquietante, aunque a través del análisis de cómo desarrolla la obra es difícil aceptar que no tuviera in mente desde el comienzo las cuestiones que originan el nombre.

Si nos atenemos al título de la obra y lo relacionamos con lo que vemos podríamos pensar que en el primero encontramos preguntas y en el lienzo respuestas. ¿O quizá no?. ¿Y si el título es lo de menos, poco más que una concesión para comenzar a guiar a los espectadores, y la obra es solo un planteamiento visual inquietante, que no ofrece respuestas ni soluciones y que obliga a quien la contempla a pensar, a pensar …?.

La importancia del cuadro reside también en su contexto. Meses antes de pintarla las cosas se torcieron de tal manera que todo hacía presagiar un trágico final, que sin embargo tardaría un lustro en llegar; su situación económica se vuelve prácticamente insostenible -lo que no le impediría rechazar una asignación del gobierno francés por considerarla una "limosna"- y la sífilis y el alcoholismo convierten su estado físico en una tortura. La pintura aparece con claridad como una especie de testamento del artista, en el que Gauguin parece señalar lo primitivo, lo inocente, como único camino a seguir.

Gauguin, antes de pintar el cuadro, comentó en aquellos días de 1897 que se había intentado suicidar con arsénico dado su precario estado de salud, aunque el golpe más duro le llegó literalmente por correo: en la primavera de aquel año una carta le informaba de la muerte, con apenas 21 años, de su hija Aline, lo que supuso no sólo la ruptura del artista con su esposa, a la que acusó irracionalmente de la pérdida de su hija, sino con la Fe que aún podía conservar. Por eso, había renegado de Dios -en una devastadora carta fechada ese mismo año, Gauguin afirma: “Mi hija ha muerto. Ya no quiero a Dios.”- y se cuestiona las preguntas fundamentales que dan título a la obra.

En este estado mental Gauguin emprende la titánica tarea de pintar dicho testamento artístico, la obra que reúna en si misma todas las demás: "¿Quienes somos?, ¿de donde venimos?, ¿a dónde vamos?", que no es solo la obra más colosal que Gauguin pintó en vida (139 por 375 cms.) sino que desarrolla por completo la doctrina filosófica y pictórica del artista.

D'ou venons nous? Que sommes-nous? Ou allons-nous?
1897. Óleo sobre lienzo. 139,1 x 374,6 cms.
Museo de Bellas Artes de Boston. Massachussetts. USA.

Se trata de un enorme friso con el que el pintor desea formar parte de los más reputados "decoradores de murallas" como él mismo decía. En una carta dirigida a su amigo Monfreid, Gauguin cuenta el proceso de elaboración del lienzo: "He de confesarte que mi decisión estaba ya tomada para el mes de diciembre. Pero entonces quería, antes de morir, pintar un gran cuadro que llevaba en la mente y, durante todo el mes, he trabajado día y noche con un ardor inaudito (...). El aspecto es terriblemente zafio (...). Se diría que está sin terminar. Aunque sea cierto que nadie es buen juez de sí mismo, me parece que este lienzo supera no sólo a los anteriores sino también a los que pueda hacer en el futuro. He puesto en él, antes de morir, toda mi energía y tanta pasión dolorida en circunstancias terribles y una visión tan límpida, sin correcciones, que desaparece la prematurez y surge la vida (...). Las dos esquinas superiores son de un amarillo metálico con la inscripción a la izquierda y mi firma a la derecha, como un fresco con los bordes estropeados puesto sobre una pared. (...). Creo que está bien".

La descripción que hace del lienzo es la siguiente: "Sobre una tela de saco llena de nudos y rugosidades; de ahí que su aspecto sea tremendamente zafio (...). En la parte inferior derecha, un bebé dormido y tres mujeres en cuclillas. Dos figuras vestidas se comunican sus pensamientos; una figura enorme intencionadamente y a pesar de la perspectiva, también en cuclillas, levanta el brazo y mira extrañada, a loa dos personajes que osan pensar en su destino. Una figura central coge una fruta. Un par de gatos junto a un niño. Una cabra blanca. El ídolo, con ambos brazos alzados misteriosa y rítmicamente parece indicar el más allá. Otra figura reclinada parece escuchar al ídolo; finalmente una vieja, próxima a la muerte, parece aceptar y resignarse a lo que piensa; a sus pies, un extraño pájaro blanco, sujetando con su pata a un lagarto, representa la inutilidad de las palabras vanas. Todo transcurre junto a un riachuelo, a la sombra de los árboles. A pesar de los cambios de tonalidad, el paisaje es constantemente azul y verde Veronés. Sobre él, todas las figuras desnudas destacan por su intenso color naranja".

La regla pictórica de la primacía compositiva establece que el motivo principal ocupa el centro del lienzo, con toda lógica desde el punto de vista de quien fija la mirada y atención en él; lo que vemos a la derecha del cuadro -nuestra izquierda- tiene más importancia que lo situado a la izquierda -a la derecha del observador- y lo más próximo prima sobre lo lejano. Lo anterior no obedece a capricho alguno sino que corresponde tanto al orden que sigue la mirada humana cuando observa algo, primero lo cercano y luego lo lejano, como al convencionalismo histórico de que lo situado a la derecha del lugar principal es más importante que lo que se haya a la izquierda de este. Un ejemplo de este tipo de composición se encuentra en "El Expolio de Cristo".

Con un formato llamativamente horizontal, el lienzo sigue una evolución cronológica. Si atendemos a la regla de la primacía compositiva, deberíamos contemplarlo desde nuestra izquierda, pero si prestamos atención al título que le da el artista el orden debería ser el contrario. En mi opinión debe hacerse en ambos sentidos; creo que la obra es en si misma una especie de Ouróboros, que no tiene principio ni fin. Y creo que Gauguin lo pensó así, pues lo mostró con claridad; solo hay que mirar...

Organiza la composición en tres a modo de escenarios: uno grande y oval en el centro y dos circulares a los lados. A la derecha del cuadro –según miramos, a nuestra izquierda-, nos muestra hacia donde vamos ….. Pinta una mujer joven, sin ajar, en contraposición a una anciana de cabellos blancos, que, al igual que en el conjunto central del niño y del joven, bien pudieran ser la misma persona en dos tiempos distintos, mostrándonos con claridad el transcurso inexorable de la vida de todos nosotros. La más mayor tapa con una mano su mirada y con la otra su oído, como si no quisiese admitir lo que la aguarda, la Muerte, el fin de la vida. O el principio de la Existencia.

Junto a ellas, un ave de plumaje blanco que sujeta bajo sus patas un animal que parece un lagarto, al que describió como una especie de frailecillo y que algunos dicen que representa el Más Allá, aunque ya expuse que el autor manifestó que simbolizaba la futilidad de las palabras vanas; o lo que es lo mismo, la inutilidad de todas las mentiras con las que nos engañamos en relación a las verdades de la Vida, intentando acomodarla a nuestra conveniencia y manías. Buena iconografía, que muestra que por muy tortuoso, rastrero y serpenteante que sea aquello que nos engaña, la Verdad lo atrapará con firmeza e inmovilizará sin que pueda librarse de la presa.

En el centro, medita sobre quienes somos.. Pasean dos mujeres -quizá, pues bien pudieran ser un joven y un anciano-, dialogando concentradas sobre algo muy importante, símbolo de la necesidad humana de inquirir respuestas, de profundizar en las razones de la existencia … Parecen más un sueño, nacido de la mente del hombretón dubitativo que se rasca la cabeza, que una presencia real. Fijaros en como refuerza con sus vestidos, que parecen túnicas griegas, la idea que quiere trasladar, en el fondo cromático que las soporta, que siguiendo la técnica del "bocadillo" semeja nube de pensamiento, y en la postura que adoptan -la mano de una de las figuras se apoya en el hombro de la otra, como acompañando y reforzando su expresión-.

Un hombre, robusto y grande, parece perplejo y se rasca inquieto la cabeza, observando a ambas mujeres o, quizá, pensando en algo que no comprende, sin encontrar una respuesta, sin saber como solucionar la situación que le inquieta, como si la vida le diese la espalda o, en realidad, mostrando lo poco que es capaz de comprender el Hombre, aunque eso no haga decrecer su soberbia….
Reparad en su anatomía; en su fortaleza física.. Ahora volved a contemplar el autorretrato de Gauguín que muestro al comienzo del artículo; su cuello, su cabeza... ¡Fuerza!. ¿No os parece que ambos cuerpos, el del hombre que nos da la espalda y el que el artista representa de si mismo, se asemejan?. Como comenta Marían, el ánimo del artista cuando pinta el cuadro está cercano al de un ser que nada entiende...

Un joven en la flor de la vida recoge el fruto de un árbol, formando pareja con un niño que la come y que bien pudiera ser él mismo unos años antes. No parece una referencia al Paraíso sino más bien a la inocencia de la vida en si misma, simbolizada en la desnudez, y al ansía de vivir, simbolizada, a su vez, mediante la tendencia a disfrutar del placer de comer una fruta fresca, que nos lleva a experimentar con lo que existe en nuestro entorno, lo que nos hace aprender y desarrollarnos. Junto al niño, una cabra y unos gatos, recordándonos que el Hombre no es el único ser vivo y que existen otros junto a nosotros.

El ídolo, un tanto alejado en el espacio pictórico, situado algo más allá de los hombres y mujeres que aparecen en la escena de la vida, simboliza la espiritualidad del Hombre, la imperiosa necesidad de tener presente a nuestro Creador y de vivir en su busca, a su encuentro, y la necesidad de dar respuesta a los enigmas de la existencia que no alcanzamos a comprender.

Próxima a él, también situada a cierta profundidad en el ambiente de la obra, aparece la figura de una mujer que se aleja del ídolo dándole la espalda mientras mantiene la mano derecha sobre su pecho; se aleja de la fe que ya no siente, no por capricho sino por que está convencida de su pérdida. En verdad lo cree así, como muestra la posición de su mano sobre el corazón, órgano que simboliza el sentimiento y que sea la diestra, que se emplea en los juramentos más formales. A sus pies y cerca, dos aves, posiblemente un ánade, ave arisca y desconfiada –el más cercano al espectador- y una gallinácea.

A la derecha del ídolo y algo más al fondo, bajo la rama de un árbol, al pie de un matojo y en zona de sombra, pintado con la misma tonalidad que la de la piel de los personajes que no están iluminados directamente por el sol, aparece nítidamente lo que podríamos ver tanto como una especie de caracola como parte de un ofidio anillado de buen tamaño enroscado en espiral, con la boca abierta y que está devorándose a si mismo, mordiéndose la cola.
No he podido encontrar en las diversas fuentes consultadas una explicación iconográfica. Pocos citan su presencia y quienes lo hacen no van más allá de calificarla como extraña y describirla físicamente como lo he hecho antes. ¿Recordáis lo escrito sobre el "Ouróboros" y su significado?; ¿no parece encuadrar muy bien en el ciclo vital que describe el pintor, y que no tiene principio ni fin, en el Eterno Retorno del que ya trató Kalia en este artículo y también en este otro?.

A la izquierda del cuadro –la derecha del espectador- se plantea de donde venimos … La mujer, la madre, útero vital, está representada por tres mujeres jóvenes -según Gauguín, aunque parece más bien que la figura que sitúa más próxima al observador sea un hombre joven, tanto por su torso como por el corte de su cabello y taparrabos, lo que concuerda mejor con el habitual origen familiar de la existencia humana- y el comienzo de la vida por un niño pequeño recostado y dormido en el suelo, mientras un perro reposa vigilante, símbolo de fidelidad y lealtad, que el autor, posiblemente, asocia a si mismo y mediante el cual nos quiere asegurar su firme creencia en lo que manifiesta en la obra. No dejéis de reparar en la actitud huidiza y de cierto rechazo de la mujer que nos da la espalda...

Al fondo del cuadro, un río próximo ya a su desembocadura –otra alegoría sobre la Existencia-, en la que formará con las mareas una barra –espacio final a superar antes de ser admitido en la Inmensidad-; una montaña –muestra de las dificultades que obstruyen el camino- cierra la escena y al fondo, un mar azul sobre el que se desarrollan nubes que ocultan lo que pudiera existir en el horizonte y que señalan nuestro desconocimiento del Más Allá, del que solo podemos intuir su existencia.

Ambienta la escena en Tahiti, paraíso tropical, pleno de luz y color, espacio y tiempo de libertad, por el que Gauguin lo abandonó todo y que enriquecerá aún más su paleta de colores puros y cálidos, planos, creando obras de belleza excepcional, que llevaban el sello del clasicismo más puro pero sin las coacciones esterilizadoras del academicismo.

Kalia, cuya actividad intelectual es constante, después de leer este artículo me ha hecho varias preguntas. Alguna me ha hecho reflexionar; por ejemplo, me ha hecho destacar que una de las figuras del trío de "de donde venimos" es un hombre joven y el ropaje talar de las dos pensadoras de "quienes somos".
Pero me ha planteado una cuestión a la que en principio no le di mayor importancia, pero que según la analizo me va intrigando cada vez más. Y es que estoy cayendo en la cuenta de que el cuadro no es tan sencillo de contemplar...

La luz.. ¿Donde está el foco lumínico de la escena?. Vais a necesitar una regla estrecha -o un lápiz largo- y ampliar la imagen del cuadro pinchando en ella... ¿Ya?. ¿Veis que el brazo izquierdo del hombre que se rasca la cabeza, perteneciente al grupo "quienes somos", está en sombra?; la sombra la produce el cuerpo del hombre joven que coge la fruta... Bien. Situad la regla de modo que enrase y enfile la sombra del brazo.. ¿Hacia donde se levanta apuntando la regla?. Hacia la pieza de fruta..

Ahora fijaros en que la cara de la mujer desnuda que está de espaldas en el trío "de donde venimos" está en escorzo y ligeramente iluminada, mientras que su espalda, el resto del cuerpo, está claramente en sombra, pues el foco está frente a ella. Colocad la regla de modo que pase su borde por el centro del hombro de esa mujer, dejando a vuestra derecha su cara iluminada y a vuestra izquierda la cara plena de luz de la mujer que ocupa el centro del trío, llegando desde la cabeza del niño dormido en el suelo.. ¿Hacia donde se levanta apuntando la regla?. Hacia la pieza de fruta..

De manera que el foco que ilumina la escena está, más o menos, en un claro situado sobre la pieza de fruta, entre las ramas del bosquecillo de mangalares donde el pintor ubica el conjunto y que permite que pasen sin dificultad los rayos del sol. La luz desciende casi en vertical, creando un como lumínico que deja dentro de él un conjunto brillantemente iluminado y el resto en sombra; clara sombra del trópico, pero sombra. Llega algo de luz a la mujer joven de la pareja de "hacia adonde vamos" y a la túnica del chaval, en el área de sus rodillas, que come la fruta mientras está sentado, pero nada comparable con las tonalidades de quienes están incluidos en aquel cono.

¿Cabría pensar que Gauguin, que tan bien conoce la luz y el cromatismo, haya pintado así sin otra intención que el cuadro le quedase bonito, cuando sabemos, por la propia declaración del artista, que la obra está llena de intención?. No es admisible. Además recordad lo que escribía: todas las figuras desnudas destacan por su intenso color naranja.

No; el resultado es que ... ¿como explicarlo?, hay dos cuadros. Uno, el evidente, el que describe en su carta y que, aun así, altera al pintar alguno de los personajes, como ya hemos visto. Y este ignorante Turulato cree que hay otro, que exige atención a los detalles y analizar su simbología. Ambos tratan de lo mismo: La Existencia Humana. En su significado más profundo; aquel que solo alcanza a ver el hombre a través del sufrimiento.

Volvamos a nuestro cono de luz.. Dentro de él quedan cinco figuras: El joven que está de pie en primer plano recogiendo la fruta, el hombre que se rasca la cabeza, el niño recostado y las dos figuras que nos dan frente del trío "de donde venimos" y que bien pudiéramos considerar como sus padres. Y Gauguín resaltó a través de la luz a todos ellos; los hace protagonizar la obra, de manera que no pudo dudar de que un buen observador, después de contemplar el cuadro completo y que él había explicado por carta, alcanzaría a "ver" este otro cuadro más chico.

Sigamos esta posibilidad.. Podemos deducir que tenemos unos padres jóvenes y a su hijo pequeño dormido, a un hombre fornido de no mucha inteligencia y que duda hasta de si mismo, y a un hombre joven que está cogiendo una pieza de fruta.


Ya he explicado la posible simbología de cada personaje, así que pensemos.. Placer de vivir e inocencia...; incomprensión y duda ...; familia ... y cierto rechazo o desprecio hacia ella. Todo resaltado, dentro de un hermosísimo triángulo rectángulo que definen las líneas entre los pies del joven que está de pie, la pieza de fruta que recoge del árbol y la esquina inferior del cuadro, a nuestra derecha. Y en semipenumbra, ocupando el triángulo rectángulo que con el anterior forma el cuadrado de la imagen y que comparte hipotenusa con el primero, la pareja de mujeres que discurren y la mujer que nos da la espalda, a nosotros y al grupo familiar ..., aunque sin dejar de mirarlo con cierta envidia..

Creo que el título del cuadro sigue siendo el mismo, pero otra su lectura.. Se nace en familia, aunque no todos disfrutan de ella, para vivir algo que nadie comprende, posiblemente porque por mucho que pensemos nunca seremos capaces de entender la vida, aunque hay algo en lo que debemos basar la existencia: la alegría y el placer de vivir, de aprender, de desarrollarnos, que, digan lo que digan, no es algo malo y es lo que más nos aproxima al origen de la vida, al Edén; aunque se corra el riesgo de equivocarse y coger algún fruto que nos expulse de la felicidad...

(Me estoy perdiendo... Gauguin está roto, rabioso. Reniega de Dios, charla con Él, le agrede con sus preguntas, le dice que no quiere saber nada del Padre. Así, como Tú me hieres, lo hago yo. ¡¡Cómo duele sentirse abandonado!!. ¿No me oyes?. ¡Dime algo!, dime algo ...

Porque se que Eres, aunque lo niegue. ¡No creo en Ti!. ¡Entérate!. Si, claro, ya digo que no Existes, pero ... Te vas a enterar. ¡No quiero saber nada contigo!. No existes, no existes, no puedes existir, no me puede doler tanto... ¡Dios mío!. ¡Vete a paseo!.

Soy grande y he vivido, pero soy a tu lado como un niño. Protégeme, por favor.... Duele, me duele.. ¡Por favor!; por piedad....

Silencio

Turulato va desintegrándose. Observa al joven tahitiano, en pie. No hay fuerza en él. Solo alza las manos hacia ... Arriba está la Luz. ¿Qué es Luz?. ¿Toma algo o implora?. La fruta.., ¿qué simboliza?; quizá Todo, puede que nada. Tentación. Dios ayuda.

Nada se, nada comprendo. En mi mente galopan desbocados los sueños, imágenes en estampida. Estoy agotado. Como Mishima. Japón, Tahíti, el Pacífico.... Comparad sus cuerpos.)


Hasta aquí el comentario pictórico.. Ahora, permitid que se abra Turulato y que aproveche lo expuesto por Kalia para sincerarse un poquito... Este domingo volvió de visita.. Si, ella, la que no queremos contemplar a pesar de que a todos nos visitará. La Muerte. Una habitación de una clínica cualquiera, como la de Patachunga. Una cama, un sofá, un sillón, todos de cualquier parte; o de ninguna, quien sabe.

Un cuerpo cansado; respira. Hace un ruido gutural. Ha muerto. Turu ha visto suficientes muertos; son claros como el agua. No tengáis duda. Morir es un suspiro, un ruido y un silencio. Si miráis la Vida, la sentiréis, aunque estéis ciegos; si ha venido la Muerte, aún más. La cara, aquella que besastéis, la boca que os hablaba, adelgaza, se afina en un instante. La mano, aquella que sudaba a veces, pergamino seco. El color, que enrojecía de amor, pasión y rabia, cera de convento.

Piensas. Miras. Callas. Miras. Piensas. Vacío, vacío... ¿Es real o sueño?. ¿Existe muerto o existo yo?. Esa pared, esa cama, ¿las veo o las imagino?. Las doce..; silencio, duermen. ¿He querido?. Las dos..; silencio, cruje algo. ¿Quién soy?. Las cuatro..; estoy pegajoso, silencio, el muerto está quieto. ¿Por qué estoy vivo?. Las seis..; la ropa, pica. ¿Estarás en algún lado?. Las ...; ruidos, vienen, ¿qué tal la noche?, ya es de día. ¡¡¡ Quiero saber!!!. Necesito saber algo..., por favor, estoy agotado, cansado de estar cansado.... Coger mi mano, no puedo más. No se si existo.

Vivir es saber que servimos para que se cumpla algo que siempre ignoraremos. Quizá aceptarlo es la única manera de ser dichosos. Pero también, cuanto más vivos estemos, más, más, más y más nos preguntaremos en silencio.. ¿Por qué, por qué, por qué ...?. Esa es mi vida, este es Turulato.


(“El Arte Negro y su influencia en la pintura postimpresionista: Gauguin 1848- 1903” de Edorta Kortadi): Ya desde 1888, Gauguin había comenzado a inspirarse en la cerámica antropomórfica de asas separadas, a menudo en forma de estribo, que se encuentra al norte del Perú y en especial en el valle del Chanca. René Huyghe escribió: “Tenemos y conocemos datos de que en su casa había una colección de estas vasijas y estatuillas, y de que trató con el viejo Maury que poseía una admirable colección de piezas arcaicas”. Gauguin había estudiado atentamente diversas obras precolombinas, sobre todo mexicanas, aprovechando la Exposición Universal, realizando numerosos dibujos e iniciándose así en un estilo descriptivo en que el Arte Maya le proporcionó numerosos ejemplos de utilización de segmentos perpendiculares para lograr grecas mediante trazos desorganizados. Así mismo, aprendió ciertos esquematismos de los tratamientos simplificados del rostro humano, familiares en particular al Arte Zapoteca, como los ojos y la boca en forma almendrada rasgada por un trazo horizontal.

Desde su infancia se había familiarizado con ellas y ahora surgían desde su silencio interior, donde habían estado siempre presentes. Esta influencia de los objetos hará que considere siempre a los objetos personas como elementos temáticos y los utilice con fines iconográficos, y en función de los temas plásticos que persigue, integrándolos sin finalidad pictórica. Según Jean Laude, ya desde sus primeras esculturas y cerámicas realizadas en Bretaña, estilizaba las figuras presentándolas siempre como “objetos vueltos hacia el espectador”.

Su arte consiste en simplificar las formas cerradas, restringir el uso de los modelos, independizar los objetos del medio atmosférico, construyendo las figuras con cierto hieratismo. Busca eliminar lo individual y fugaz en pro de lo que es más general y estable, esforzándose en integrar la forma en un ambiente luminoso sin recurrir al claroscuro. Concluye Gauguin.. “El Arte Primitivo proviene del espíritu y emplea a la naturaleza, mientras que el arte seudorrefinado procede de la sensualidad y sirve a la naturaleza”.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Sobremesa

La cocina era grande, de pueblo, cuadrada. A un lado la ventana, al otro la puerta. Entre estas, los fogones de carbón con mandos de latón dorado, el fregadero y los mármoles; enfrente, en la pared, el reloj de madera lacada de los años de Napoleón III y bajo él la gran mesa redonda, cubierta con un hule de cuadros blanquiazules. Pocos muebles, guardianes de chismes encantados. Y allá arriba, colgando de un cordón trenzado una bombilla que daba una suave luz amarillenta y de un clavo una cinta enrosacada, que parecía bañada en miel, donde paraban moscas aburridas de la vida.

Anochecía. Se esperaba "el parte", que daba puntualmente la radio y mientras se oía en ella la voz, cálida y cortada a la vez, de Erostarbe, crónica fiel de las traineras. Ruidos, ya pocos; algún carro que se retiraba desde el muelle viejo, retazos de conversaciones tramadas por voces broncas de la mar, pasos ...

El aire, ambiente espeso de hogar. Preñado de merluza y borboteante de marmite, aroma intenso de jibiones fritos con cebolla. Mi abuela, mi madre y mis tías, trajinaban; el Santón pensaba en lo vivido. El niño, sentado en una banqueta baja de madera gastada, contemplaba a su abuelo..

Le apodaba así; hablaba nada, miraba muy lejos. Su pelo, rayos de luna; su piel, cuero curtido color tabaco. Manos anchas de viejo arriero, nudosas, por dedos chicotes marineros. Su vestido, camisa blanca cerrada y pantalón negro. Su pensamiento, quien lo sabe.

Acabada la cena, el abuelo se pone de pie y recoge del mueble donde guardan los cacharros, la pitillera, el cenicero, el mechero de cuerda y los cigarros. El niño le sigue con la vista; vuelve a tomar asiento. Despacio, que la reuma manda.

Y con la prisa de los años, gozándose en las pocas veces que le quedan, se prepara un cigarro. Solo uno, un placer y nunca un vicio. El abuelo se convierte en rito, sus movimientos pura parsimonia. Cuando todo está listo, fuego. Y luego, humo. El niño observa y aprende lo que es la vida en silencio.
La cara, antes mar rizada, pasa a calma. Placer, hondura íntima de vida; gozar, razón alegre del vivir. El abuelo sonríe quedo, le mira entregándole el azul del mar de sus ojos y el niño va comprendiendo que gozos y placeres solo alcanzan a quien entrega antes esfuerzo, corazón y vida.

Todo acaba; pura voluta azulada que se aleja en el recuerdo. Somos tanto como riqueza haya en la memoria y por patrimonio, en verdad, tenemos los recuerdos. Así que el niño recuerda, hoy, el sosiego y la calma de una mano fuerte que acaricia tierna su cabeza, cuando todo acabó en humo y aquellos viejos útiles se guardaron para no encenderse más.

Un beso

Agua clara


Madoff - Efecto Ponzi


Primera parte


Segunda parte