La calidad técnica de la imagen deja todo que desear, pero puede que por ello centremos nuestra atención en la imaginación y creatividad de quien abandonó en la calle, allí y así precisamente, algo tan simple y sencillo como una pinza de madera para la ropa. Y es que la vida da respuestas sencillas a grandes cargas...
viernes, 18 de septiembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
Como se ha originado
Haber estudiado durante toda mi vida es lo que me ha hecho sentir soledad en mayor medida. Y que mis estudios hayan sido multidisciplinares ha aumentado el dolor que produce siempre aquella.
Hace más de 25 años era profesor en último curso de carrera de una materia que entonces ni se tocaba en la universidad española, mientras que las anglosajonas se volcaban en impartirla. "No corráis que es peor, dijo el cojo cuando se arrancó el toro"; España, siempre.
Esta mañana alguien me pedía que le citase uno de mis escasos límites a no sobrepasar, tan escasos que casi sobran los cinco dedos de una mano. He contestado que el dolor ajeno, no hacer daño en la medida de lo posible; estoy tan harto del dolor que constantemente provoca la ignorancia, origen primario de todo desmán, que aun a sabiendas de que mis palabras llegarán a muy pocos, si llegan, no aguanto sin recordar algunas cosas. En este artículo no voy a revelar más que lo que es del dominio público desde hace muchos años. No puedo ir más allá. Muchas veces enseñar no es otra cosa que ofrecer caminos por si a alguien le resulta atractivo seguirlos.
A ello. Documentaba en aquellos días -hace más de 25 años- un análisis preparatorio académico en un informe norteamericano que había llegado a mis manos. Sus autores, Paul Dundes Wolfowitz y Richard Norman Perle. Desarrollaban una doctrina sobre los intereses geopolíticos de los Estados Unidos en el siglo XXI. Como siempre, faltaban imaginación y creatividad; salvo extrañísimas excepciones el pensamiento se apoya en lo conocido, en lo que ya ha existido, pero si tratamos de aventurar lo que sucederá "mañana" la Historia demuestra que siempre aparecen nuevas técnicas y las sociedades evolucionan constantemente, dando lugar a realidades insospechadas. Solo el Hombre se repite.
Los americanos topan con un gran obstáculo en todos los aspectos de sus asuntos exteriores. Mientras que los españoles tendemos naturalmente a considerar que lo nuestro no vale nada y quizá por ello somos poco dados a la verdadera autocrítica creativa, los norteamericanos contemplan todo bajo el prisma de que su sistema es bueno y que defender sus intereses lo justifica todo. La consecuencia es evidente: si lo mío es bueno resolverá los problemas de otros lugares y en caso de duda nos dedicaremos a defender nuestros intereses por encima de todo. Y no, las culturas y las sociedades son distintas, y si se intenta uniformar las reglas que las rigen el resultado es desastroso.
Esquemáticamente, aquel informe planteaba una afirmación de partida: aproximadamente en 2050 se agotarían las reservas petrolíferas existentes en los Estados Unidos, lo que tendría como consecuencia la dependencia total de estos del suministro de otros estados que siguiesen manteniendo en producción sus reservas petrolíferas, Es decir, que perderían en la práctica su Libertad de Acción y parte de su independencia económica. Inadmisible, intolerable (como tantas veces, solo se ponderaba lo ya existente y conocido, despreciando el futuro a través de la innovación: el fracking).
¿Donde podrían obtener los Estados Unidos el suministro de petróleo necesario para mantener su supremacía y defender sus intereses?. En el área del Golfo Pérsico, donde se encontraban algo más de la mitad de las reservas mundiales y en palabras de los autores "Iraq flotaba sobre un mar de petróleo". Para que más..
Mantenían los autores que la supervivencia de los Estados Unidos exigía controlar la totalidad de los estados del entorno del Golfo Pérsico, dejando para el final Arabía Saudí e Irán; el primero porque era un aliado y el segundo por todo lo contrario, y a la vista del coste que supondría intervenir en él. El resto es casi conocido. Se trabaja a Iraq para que piense que puede ofrecer a su población la recuperación de su antiguo territorio del sur sin que vaya a haber otra respuesta occidental que palabras... Pero la respuesta fue una guerra de liberación de Kuwait, seguida de la ocupación en fuerza del territorio iaquí. Y se inició el despropósito..
Pensaban que los iraquíes les recibirían con flores y música, cual parisinos liberados de los nazis, pero no; a quienes formaban parte del régimen Baaz la invasión les habían jodido vivos y para la mayoría de la población -una sociedad oriental estructurada en tribus y dividida entre chiíes y suníes- la experiencia fue la contraria, la de entrada en París de la Wehrchmat. Como sucede siempre en todo régimen dictatorial, sufre quien se opone y discute al dictador, pero no tanto quien asume la situación y vive su vida; el resultado de esto en Iraq era que buena parte de la población vivía tranquila y suficientemente bien, desconocedora de la imagen que se trasladaba de ellos en Occidente, basada en que hasta los pastores de cabras eran perseguidos sistemáticamente.
El resultado fue que los ocupantes norteamericanos se encontraron aislados socialmente, sin contacto con la gente e ignorantes de lo que implica convivir con población musulmana, que los veía como sus opresores. Los políticos, que desconocen realidades fuera de sus despachos, ignoran que sus órdenes carecen de efectividad más allá de lo que pueden comprar y eso si no les engañan, y sobre todo.., que es muy fácil entrar en un problema, pero extremadamente difícil salir de él con bien (los europeos de toda condición parecen ignorar también esto en el momento en que escribo).
Tras la ocupación, el Mando Militar de Ocupación mandó al paro a la totalidad de las fuerzas armadas y policiales iraquíes, sin pararse a pensar que eso dejaba internamente inerme al país y que aunque sus mandos -tanto más según tuviesen un empleo más alto- formaban parte del régimen derribado, la gran masa de soldados y policías, junto a sus mandos intermedios, lo único que hacían era tener algo que les permitía, a ellos y a sus familias, comer todos los días. ¡¡No seas memo, controla lo que quieras y como quieras, pero mantén las organizaciones que permiten estructurar el estado!!. Para más inri, facilitó que la minoría chií controlase el gobierno, dejando a su aire a la mayoría suní de la población. Si querían montar una bomba con espoleta a tiempos era imposible hacerlo mejor...
Imaginemos que el mapa que vemos es una galleta, que con la mano izquierda la cogemos por la Península Arábiga y con la derecha por Irán; luego giramos las manos para partir la galleta. ¿Por donde se romperá?. Si, lo sabe, la línea de ruptura irá desde Kuwait City a Alepo; por cierto, quizá este último nombre les suene en estos días... Sí, los dos lumbreras que citaba al comienzo proponían que tras el control de Iraq había que orientar el esfuerzo contra Siria, de manera que se mataban -¡órdigas, qué expresión!- dos pájaros de un tiro: se proseguía aumentando el control norteamericano sobre el área petrolífera vertebrada por el Tigris y el Eúfrates, al norte del Golfo Pérsico, y se neutralizaba la presión sobre la frontera norte de Israel, a quien se consideraba no ya aliado sino parte espiritual de los Estados Unidos. En fin, para que cansarles; tras Iraq y Siria, había que ir a por los estados menores de la península Arábiga (por cierto, si a ustedes les interesa lo que sucede en el mundo, habrán oído que hay guerra en Yemen.. Suníes y chiíes dándose de lo lindo).
¿Cual ha sido la realidad?. Esta. Los norteamericanos están dentro de un avispero del que no saben como salir. El poder chií que gobierna en Iraq lo ostenta gente implicada en casos de corrupción antes de la invasión y que desde entonces parecen haber ido a peor. La población suní, sin mayor representación en el poder y bajo la bota de una fuerza de ocupación, se ha ido rebelando cada vez más y sin nada que perder va apoyando a grupos violentos formados y dirigidos en parte por algunos de los militares y policías del antiguo régimen depurados a la brava por los norteamericanos, que hoy tienen un papel importante en el Daesh (nombre que por cierto no les gusta a sus miembros, dado que si en lugar de un acrónimo se considera una palabra su significado no es halagador)
Por otro lado, no cometan el error de pensar, tanto de Iraq como del resto del área, que aquello es humanamente un todo homogéneo; eso solo sucede en los mapas políticos resultantes de la descolonización de las potencias occidentales. Los clanes y tribus tienen un papel esencial y no digamos la división entre suníes y chiíes. ¿Recuedan una guerra entre el Iraq Baaz suní y el Irán chií de los ayatollah que fue toda una carnicería sin otro resultado que esta? Pues más de lo mismo..
¿Se extrañan de que tras todo esto, posiblemente puesto en marcha por tales inteligencias -Wolfowitz fue aquel presidente del Banco Mundial conocido por los tomates en los calcetines-, la población de la zona emigre como alma que persigue el diablo?. No, por el Daesh no tanto, que aunque son unos asesinos están organizando y estabilizando las zonas que controlan; por Bashar Hafez al-Asad, que en su afán tiránico aplasta a su propia población, de lo que sin duda se aprovecha el Daesh.
Esta mañana alguien me pedía que le citase uno de mis escasos límites a no sobrepasar, tan escasos que casi sobran los cinco dedos de una mano. He contestado que el dolor ajeno, no hacer daño en la medida de lo posible; estoy tan harto del dolor que constantemente provoca la ignorancia, origen primario de todo desmán, que aun a sabiendas de que mis palabras llegarán a muy pocos, si llegan, no aguanto sin recordar algunas cosas. En este artículo no voy a revelar más que lo que es del dominio público desde hace muchos años. No puedo ir más allá. Muchas veces enseñar no es otra cosa que ofrecer caminos por si a alguien le resulta atractivo seguirlos.
A ello. Documentaba en aquellos días -hace más de 25 años- un análisis preparatorio académico en un informe norteamericano que había llegado a mis manos. Sus autores, Paul Dundes Wolfowitz y Richard Norman Perle. Desarrollaban una doctrina sobre los intereses geopolíticos de los Estados Unidos en el siglo XXI. Como siempre, faltaban imaginación y creatividad; salvo extrañísimas excepciones el pensamiento se apoya en lo conocido, en lo que ya ha existido, pero si tratamos de aventurar lo que sucederá "mañana" la Historia demuestra que siempre aparecen nuevas técnicas y las sociedades evolucionan constantemente, dando lugar a realidades insospechadas. Solo el Hombre se repite.
Los americanos topan con un gran obstáculo en todos los aspectos de sus asuntos exteriores. Mientras que los españoles tendemos naturalmente a considerar que lo nuestro no vale nada y quizá por ello somos poco dados a la verdadera autocrítica creativa, los norteamericanos contemplan todo bajo el prisma de que su sistema es bueno y que defender sus intereses lo justifica todo. La consecuencia es evidente: si lo mío es bueno resolverá los problemas de otros lugares y en caso de duda nos dedicaremos a defender nuestros intereses por encima de todo. Y no, las culturas y las sociedades son distintas, y si se intenta uniformar las reglas que las rigen el resultado es desastroso.
Esquemáticamente, aquel informe planteaba una afirmación de partida: aproximadamente en 2050 se agotarían las reservas petrolíferas existentes en los Estados Unidos, lo que tendría como consecuencia la dependencia total de estos del suministro de otros estados que siguiesen manteniendo en producción sus reservas petrolíferas, Es decir, que perderían en la práctica su Libertad de Acción y parte de su independencia económica. Inadmisible, intolerable (como tantas veces, solo se ponderaba lo ya existente y conocido, despreciando el futuro a través de la innovación: el fracking).
¿Donde podrían obtener los Estados Unidos el suministro de petróleo necesario para mantener su supremacía y defender sus intereses?. En el área del Golfo Pérsico, donde se encontraban algo más de la mitad de las reservas mundiales y en palabras de los autores "Iraq flotaba sobre un mar de petróleo". Para que más..
Mantenían los autores que la supervivencia de los Estados Unidos exigía controlar la totalidad de los estados del entorno del Golfo Pérsico, dejando para el final Arabía Saudí e Irán; el primero porque era un aliado y el segundo por todo lo contrario, y a la vista del coste que supondría intervenir en él. El resto es casi conocido. Se trabaja a Iraq para que piense que puede ofrecer a su población la recuperación de su antiguo territorio del sur sin que vaya a haber otra respuesta occidental que palabras... Pero la respuesta fue una guerra de liberación de Kuwait, seguida de la ocupación en fuerza del territorio iaquí. Y se inició el despropósito..
Pensaban que los iraquíes les recibirían con flores y música, cual parisinos liberados de los nazis, pero no; a quienes formaban parte del régimen Baaz la invasión les habían jodido vivos y para la mayoría de la población -una sociedad oriental estructurada en tribus y dividida entre chiíes y suníes- la experiencia fue la contraria, la de entrada en París de la Wehrchmat. Como sucede siempre en todo régimen dictatorial, sufre quien se opone y discute al dictador, pero no tanto quien asume la situación y vive su vida; el resultado de esto en Iraq era que buena parte de la población vivía tranquila y suficientemente bien, desconocedora de la imagen que se trasladaba de ellos en Occidente, basada en que hasta los pastores de cabras eran perseguidos sistemáticamente.
El resultado fue que los ocupantes norteamericanos se encontraron aislados socialmente, sin contacto con la gente e ignorantes de lo que implica convivir con población musulmana, que los veía como sus opresores. Los políticos, que desconocen realidades fuera de sus despachos, ignoran que sus órdenes carecen de efectividad más allá de lo que pueden comprar y eso si no les engañan, y sobre todo.., que es muy fácil entrar en un problema, pero extremadamente difícil salir de él con bien (los europeos de toda condición parecen ignorar también esto en el momento en que escribo).
Tras la ocupación, el Mando Militar de Ocupación mandó al paro a la totalidad de las fuerzas armadas y policiales iraquíes, sin pararse a pensar que eso dejaba internamente inerme al país y que aunque sus mandos -tanto más según tuviesen un empleo más alto- formaban parte del régimen derribado, la gran masa de soldados y policías, junto a sus mandos intermedios, lo único que hacían era tener algo que les permitía, a ellos y a sus familias, comer todos los días. ¡¡No seas memo, controla lo que quieras y como quieras, pero mantén las organizaciones que permiten estructurar el estado!!. Para más inri, facilitó que la minoría chií controlase el gobierno, dejando a su aire a la mayoría suní de la población. Si querían montar una bomba con espoleta a tiempos era imposible hacerlo mejor...
Imaginemos que el mapa que vemos es una galleta, que con la mano izquierda la cogemos por la Península Arábiga y con la derecha por Irán; luego giramos las manos para partir la galleta. ¿Por donde se romperá?. Si, lo sabe, la línea de ruptura irá desde Kuwait City a Alepo; por cierto, quizá este último nombre les suene en estos días... Sí, los dos lumbreras que citaba al comienzo proponían que tras el control de Iraq había que orientar el esfuerzo contra Siria, de manera que se mataban -¡órdigas, qué expresión!- dos pájaros de un tiro: se proseguía aumentando el control norteamericano sobre el área petrolífera vertebrada por el Tigris y el Eúfrates, al norte del Golfo Pérsico, y se neutralizaba la presión sobre la frontera norte de Israel, a quien se consideraba no ya aliado sino parte espiritual de los Estados Unidos. En fin, para que cansarles; tras Iraq y Siria, había que ir a por los estados menores de la península Arábiga (por cierto, si a ustedes les interesa lo que sucede en el mundo, habrán oído que hay guerra en Yemen.. Suníes y chiíes dándose de lo lindo).
¿Cual ha sido la realidad?. Esta. Los norteamericanos están dentro de un avispero del que no saben como salir. El poder chií que gobierna en Iraq lo ostenta gente implicada en casos de corrupción antes de la invasión y que desde entonces parecen haber ido a peor. La población suní, sin mayor representación en el poder y bajo la bota de una fuerza de ocupación, se ha ido rebelando cada vez más y sin nada que perder va apoyando a grupos violentos formados y dirigidos en parte por algunos de los militares y policías del antiguo régimen depurados a la brava por los norteamericanos, que hoy tienen un papel importante en el Daesh (nombre que por cierto no les gusta a sus miembros, dado que si en lugar de un acrónimo se considera una palabra su significado no es halagador)
Por otro lado, no cometan el error de pensar, tanto de Iraq como del resto del área, que aquello es humanamente un todo homogéneo; eso solo sucede en los mapas políticos resultantes de la descolonización de las potencias occidentales. Los clanes y tribus tienen un papel esencial y no digamos la división entre suníes y chiíes. ¿Recuedan una guerra entre el Iraq Baaz suní y el Irán chií de los ayatollah que fue toda una carnicería sin otro resultado que esta? Pues más de lo mismo..
¿Se extrañan de que tras todo esto, posiblemente puesto en marcha por tales inteligencias -Wolfowitz fue aquel presidente del Banco Mundial conocido por los tomates en los calcetines-, la población de la zona emigre como alma que persigue el diablo?. No, por el Daesh no tanto, que aunque son unos asesinos están organizando y estabilizando las zonas que controlan; por Bashar Hafez al-Asad, que en su afán tiránico aplasta a su propia población, de lo que sin duda se aprovecha el Daesh.
No sé si gozamos en vida de nuestros aciertos, pero sí sé que pagamos todos nuestros errores.
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Sociedad / Economía
jueves, 3 de septiembre de 2015
El anillo
El hombre está quieto a fie firme en la acera de la calleja del casco viejo frente a la iglesia románica de Santiago. Como siempre observa para distraerse la vida de la gente; normalidad, aburrida existencia. Bajo las arquivoltas de la entrada al templo aguanta y espera un pobre a que salgan de misa los fieles, que ni ellos saben si creyentes. Silencio.. Se abre una puerta, se inicia la salida. Desparrame de carne, carencia de felicidad. Al final, aparece una silla de ruedas que empuja con esfuerzo una mujer; está sentada en ella una mujer que el hombre sabe que cumplirá cuarenta años, de grandes ojos verdes bien abiertos, aunque de mirada perdida. Su boca babea, abierta. Su cuerpo pequeño pesará lo que un niño grande. Su cabeza está sujeta por un arnés y su cuerpo atado a la silla mediante cinchas, para que ni se caigan ni se doblen. Sus pies torcidos, en postura incomprensible. Nadie sabe si su mente vive...
Cuesta subir la silla del nivel del atrio al de la acera, superando la estructura de madera de las puertas de Santiago. El pobre espera,... Ya nadie dejará alguna moneda en su mano, que parece resguardarse en el bolsillo, acabada la jornada. El pobre contempla... Sale la mano de su bolsillo y el mendigo se inclina suavemente al paso de la silla, coge con delicadeza la mano de la inválida y coloca en su dedo un anillo ancho, como de plata.
Y aquellos ojos verdes miran el anillo y se llenan de luz
Y aquella boca se distiende aún más en una sonrisa
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Sentimientos
En silencio, amanece el otoño
El hombre está sentado en un velador de una de las cafeterías del plaza. No hay mucha gente. Tarde soleada de agosto. Frente a él, cedros del Libano y abetos. Su mirada flota a la deriva en el ambiente. El tiempo pasa, la vida sigue, sin que atraigan su atención. Mira a su izquierda..; se queda inmóvil. Todo desaparece, excepto una tamizada luz dorada que baña su corazón; el sol se desliza a través del vello del brazo y del muslo de una mujer muy joven, sentada pocos metros más allá. Si no fuese por la luz solo se apreciaría su piel caliente. Pero la luz, la luz... Finísimos hilos dorados que el sol besa suavemente. Y el hombre revive al instante, intensamente, como nació al amor...; quieto, sin aire, desaparecen los años y siente la fuerza pura de la existencia. Amanece la vida....
La tarde es espléndida, el sol se aleja, da gusto estar al aire libre. El hombre observa distraído como la vida pasa, como las gentes se repiten, uniformes los gestos y palabras. Unos pretenden decir a los demás que ellos son alguien, otros pasean impávidos sus tosquedades, todos procuran ocultar fracasos y tristezas, intentando olvidar lo que duele todo lo que no se vivió. Abruma y aburre no poder distinguir con claridad unas personas de otras. Su mirada vaga de un lugar a otro, hasta que contempla algo que brilla con luz propia: bajo los soportales se acerca caminando lentamente una pareja. Son mayores, bastante mayores, alguno diría que ancianos. Él marcha un pasito por delante, empujando con su mano izquierda una silla de ruedas vacía, mientras toma con su mano derecha la izquierda de ella, que le sigue dócilmente. La expresión del hombre es serena, tranquila; no está agobiado, aunque si se intuye lo mucho que ha entregado. La de ella no existe; sus ojos se pierden en el infinito, alimentados por una mente vacía que ya no late. Se acercan pasito a paso, con mimo, recorriendo el otoño de la vida, prendidos en su amor...
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Amor
lunes, 6 de julio de 2015
Grecia (y 2)
En cuanto al problema griego, creo que el referéndum se convocó y se preparó para que su resultado fortaleciese a Tsipras ante su población. Pensar que una votación ajena controle las decisiones de los dirigentes de la UE y la opinión de todas sus poblaciones me resulta un despropósito.
La llamada democracia se ha sacralizado de tal modo (si de verdad fuese tan maravillosa luciría por si misma, sin tener que pregonarla constantemente) que nadie se atreve a ir en público contra esa imagen. Otra cosa y así se comprueba constantemente, es como se decide más allá de las palabras.
Lo que hay que corregir en Grecia no es ya su deuda sino la generación de esta. Recurramos para verlo con claridad a una familia que estuviese en la misma situación. ¿La solución a sus problemas y al impago a sus acreedores está en perdonarle o reducirle el principal, disminuir o incluso pasar a 0% el interés, ampliar el plazo de devolución o cualquier otra novación del préstamo?. El problema reside en que gastan más de lo que ingresan, lo que se conoce como Déficit, que se acumula cada mes -por poner un periodo cualquiera- al del anterior, resultando la Deuda familiar. Si la familia no se aprieta el cinturón o se le aprietan los huevos desde fuera hasta lograr que gaste solo lo que tiene y deseablemente un poco menos para ir devolviendo lo que debe, cualquier medida, cualquiera, mantendrá el problema, la enfermedad económica familiar, por toda la eternidad. Y esa respuesta a sus dificultades comienza tanto por eliminar cuanto gasto sea prescindible como por reestructurar la economía familiar, lo que en el caso de un Estado implica legislar tributariamente con sentido y estructurar organismos y sistemas eficientes de recaudación.
Es cierto que todos los Estados mantienen cierta cantidad de Déficit y Deuda, limitados en el área Euro al 3% y 60% respectivamente de su P.I.B., cantidades que se consideran "manejables", aunque esto significa en realidad que es una "herencia" que podemos dejar a nuestros hijos sin ahogar su futuro, aunque sodomizándoles. Porque pagar hay que pagar lo que debemos, ya que si no pago alguien no cobra y en lo que yo me beneficio, alguien resulta perjudicado. Es lo mismo que mi derecho y mis obligaciones; si nadie se obliga, nadie podría disfrutar de derecho alguno, ya que yo "tengo derecho a .. porque alguien se obliga a ..".
Lo que sucede es que no nos damos cuenta de que se puede pagar antes o después, creyendo que solo se pagan las deudas después de recibir el préstamo y eso es falso. Veamos...; y no voy a dar un ejemplo, sino una realidad vivida durante toda mi vida profesional. Tal ayuntamiento -o cualquier organismo- necesita que tal empresa -un autónomo lo es- realice un trabajo para él o le suministre lo que sea. La empresa, sea unipersonal o multinacional, sabe que tan lustroso y demócrata organismo, elegido popularmente precisamente para vivir del cuento, paga casi después de unos 300 días de recibir el trabajo o suministro. Así que, si puede, en lugar de ofertar el precio correcto suma una cantidad por el retraso, otra por la jodienda y otra por si las moscas, de manera que el precio resultante se cobra la deuda "antes"; al final se cobra de sobras y muchas veces bastaría el primer plazo.
Lo que sucede democráticamente es que la gente quiere creer, pues cuanto menos esfuerzo mejor y se cabrea e indigna cuando se le exige que se esfuerce y cumpla -recuerde lo bien que le sentó y como agradeció la última multa de tráfico- , por lo que elige a quien le va a regalar la existencia, sin percatarse que este en lugar de reagalarle, le chuleará antes que después. Y el electo hace las mil y una para mantenerse en la poltrona, a costa de ser despreciable. Al cabo, pagamos todos. Siempre se paga. Y además, deber siempre nos retrasa el vivir.
Lo que hay que corregir en Grecia no es ya su deuda sino la generación de esta. Recurramos para verlo con claridad a una familia que estuviese en la misma situación. ¿La solución a sus problemas y al impago a sus acreedores está en perdonarle o reducirle el principal, disminuir o incluso pasar a 0% el interés, ampliar el plazo de devolución o cualquier otra novación del préstamo?. El problema reside en que gastan más de lo que ingresan, lo que se conoce como Déficit, que se acumula cada mes -por poner un periodo cualquiera- al del anterior, resultando la Deuda familiar. Si la familia no se aprieta el cinturón o se le aprietan los huevos desde fuera hasta lograr que gaste solo lo que tiene y deseablemente un poco menos para ir devolviendo lo que debe, cualquier medida, cualquiera, mantendrá el problema, la enfermedad económica familiar, por toda la eternidad. Y esa respuesta a sus dificultades comienza tanto por eliminar cuanto gasto sea prescindible como por reestructurar la economía familiar, lo que en el caso de un Estado implica legislar tributariamente con sentido y estructurar organismos y sistemas eficientes de recaudación.
Es cierto que todos los Estados mantienen cierta cantidad de Déficit y Deuda, limitados en el área Euro al 3% y 60% respectivamente de su P.I.B., cantidades que se consideran "manejables", aunque esto significa en realidad que es una "herencia" que podemos dejar a nuestros hijos sin ahogar su futuro, aunque sodomizándoles. Porque pagar hay que pagar lo que debemos, ya que si no pago alguien no cobra y en lo que yo me beneficio, alguien resulta perjudicado. Es lo mismo que mi derecho y mis obligaciones; si nadie se obliga, nadie podría disfrutar de derecho alguno, ya que yo "tengo derecho a .. porque alguien se obliga a ..".
Lo que sucede es que no nos damos cuenta de que se puede pagar antes o después, creyendo que solo se pagan las deudas después de recibir el préstamo y eso es falso. Veamos...; y no voy a dar un ejemplo, sino una realidad vivida durante toda mi vida profesional. Tal ayuntamiento -o cualquier organismo- necesita que tal empresa -un autónomo lo es- realice un trabajo para él o le suministre lo que sea. La empresa, sea unipersonal o multinacional, sabe que tan lustroso y demócrata organismo, elegido popularmente precisamente para vivir del cuento, paga casi después de unos 300 días de recibir el trabajo o suministro. Así que, si puede, en lugar de ofertar el precio correcto suma una cantidad por el retraso, otra por la jodienda y otra por si las moscas, de manera que el precio resultante se cobra la deuda "antes"; al final se cobra de sobras y muchas veces bastaría el primer plazo.
Lo que sucede democráticamente es que la gente quiere creer, pues cuanto menos esfuerzo mejor y se cabrea e indigna cuando se le exige que se esfuerce y cumpla -recuerde lo bien que le sentó y como agradeció la última multa de tráfico- , por lo que elige a quien le va a regalar la existencia, sin percatarse que este en lugar de reagalarle, le chuleará antes que después. Y el electo hace las mil y una para mantenerse en la poltrona, a costa de ser despreciable. Al cabo, pagamos todos. Siempre se paga. Y además, deber siempre nos retrasa el vivir.
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Sociedad / Economía
Grecia (1)
Que Grecia entró en lo que hoy es la UE falseando todas sus cuentas se supo siempre. Que su sistema económico es caótico, cosa del dominio público (p.ej.- no tienen Catastro y los que aquí conocemos como I.B.I. se gestiona en función del recibo de la luz, pues si gastas es que tu piso es grande). Se sabe todo. ¿O es que piensan que los que dirigen el cotarro se chupan el dedo?.
Bien, me preguntarán ¿y entonces por qué se les aceptó?. Pues porque por un lado eran tiempos de vacas gordas, su volumen económico es pequeñísimo en proporción al conjunto, su presencia adorna -por aquello de la Historia- y a la Masa le agradan los adornos, que solo hay que ver como engatusan con ellos los seres públicos, y sobre todo, sobre todo, por su posición geoestratégica...
Miren un mapa, si es que ven algo, cosa que cada día dudo más según contemplo lo que me rodea. El crudo de toda el área petrolifera del Golfo Pérsico -¡tela eh!- que se transporta por vía marítima a las economías europeas y Costa Este U.S.A. sigue la ruta Rojo-Suez-Mediterráneo-Gibraltar (sin duda habrán estado atentos a la ampliación del Canal de Suez de hace bien poquito para duplicar su capacidad de paso)(e irán entendiendo porque el U.K. no deja en nuestras manos el control del estrecho de Gibarltar). Y por citar otra pequeñez, Rusia mantiene cuatro Flotas operativas importantes, la del Norte, la del Mar Negro, la del Pacífico y la del Bático. Por eso se mantiene como Potencia Continental y no Atlántica, pues ya me dirán como "chuta" la del Norte en buena parte del año a través del Ártico, la del Pacífico otro tanto y además con el "portaviones" japonés justamente enfrente de sus rutas y China "tocándole los bajos", la del Báltico intentando salir cual acorazado Bismark a través de los estrechos de Dinamarca y los Escandinavos y Alemania -gente amateur y poco seria- controlando hasta el aire que respiras. ¿Qué queda?. Pues si, la del mar Negro, donde son capaces por salir a la mar de montar y mantener el pifostio de Ucrania, ocupar Crimea, mover los Balcanes como se movieron y aún no están quietos, fracturando estados, creando otros nuevos y..
Y porque es el área de ruptura, dado que los estados control de zona son los que son, accesibles a chantajes y dineros, inestables (¿les suena lo de Grecia y las tensiones de la política turca, estado amenazado en sus bajos por el despiporre islámico y kurdo; les suena cómo está Libia y cual es la situación en Egipto?). Si lograsen salir al Mediterráneo a través de los Dardanelos aquella ruta petrolífera quedaría controlada. Por eso su interés prioritario fue siempre el área Balcánica, Anatolia y la Península Ibérica. No hay nada como apretarle a tu contrincante los bajos para que silbe lo que quieras. Piensen en cuanta sangre se derramó y en que condiciones, en la antigua Yugoeslavia. Y como consecuencia la Historia se desarrolla como se desarrolla...
En fin. Que a base de populismos y ambiciones lo que lleva una temporada en juego no es Gracia -¡no sean simples, por favor!- sino Europa en si. Primero el Euro y luego la Unión. Y España no es precisamente ni Alemania, ni Francia ni UK. Cuidadín...
Miren un mapa, si es que ven algo, cosa que cada día dudo más según contemplo lo que me rodea. El crudo de toda el área petrolifera del Golfo Pérsico -¡tela eh!- que se transporta por vía marítima a las economías europeas y Costa Este U.S.A. sigue la ruta Rojo-Suez-Mediterráneo-Gibraltar (sin duda habrán estado atentos a la ampliación del Canal de Suez de hace bien poquito para duplicar su capacidad de paso)(e irán entendiendo porque el U.K. no deja en nuestras manos el control del estrecho de Gibarltar). Y por citar otra pequeñez, Rusia mantiene cuatro Flotas operativas importantes, la del Norte, la del Mar Negro, la del Pacífico y la del Bático. Por eso se mantiene como Potencia Continental y no Atlántica, pues ya me dirán como "chuta" la del Norte en buena parte del año a través del Ártico, la del Pacífico otro tanto y además con el "portaviones" japonés justamente enfrente de sus rutas y China "tocándole los bajos", la del Báltico intentando salir cual acorazado Bismark a través de los estrechos de Dinamarca y los Escandinavos y Alemania -gente amateur y poco seria- controlando hasta el aire que respiras. ¿Qué queda?. Pues si, la del mar Negro, donde son capaces por salir a la mar de montar y mantener el pifostio de Ucrania, ocupar Crimea, mover los Balcanes como se movieron y aún no están quietos, fracturando estados, creando otros nuevos y..
Y porque es el área de ruptura, dado que los estados control de zona son los que son, accesibles a chantajes y dineros, inestables (¿les suena lo de Grecia y las tensiones de la política turca, estado amenazado en sus bajos por el despiporre islámico y kurdo; les suena cómo está Libia y cual es la situación en Egipto?). Si lograsen salir al Mediterráneo a través de los Dardanelos aquella ruta petrolífera quedaría controlada. Por eso su interés prioritario fue siempre el área Balcánica, Anatolia y la Península Ibérica. No hay nada como apretarle a tu contrincante los bajos para que silbe lo que quieras. Piensen en cuanta sangre se derramó y en que condiciones, en la antigua Yugoeslavia. Y como consecuencia la Historia se desarrolla como se desarrolla...
En fin. Que a base de populismos y ambiciones lo que lleva una temporada en juego no es Gracia -¡no sean simples, por favor!- sino Europa en si. Primero el Euro y luego la Unión. Y España no es precisamente ni Alemania, ni Francia ni UK. Cuidadín...
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Geoestrategia
sábado, 18 de abril de 2015
Se abre la Luz, brota la Esperanza
Vivir. Buscar, a ciegas. Vía Dolorosa, no porque nuestra existencia sea un valle de lágrimas, que no sé quien parió la oración pero intuyo que mucho no entendía, sino porque esforzarse cuesta y sin esfuerzo nada se encuentra. Todos tenemos muchos días malos y también paladeamos mucha tristeza y amargura; sin duda, sin duda.. También vivimos momentos alegres, plenos; que sean pocos o muchos no es argumento que nos permita negar que existe la felicidad, aunque sea a sorbitos dispersos.
Decía que el de la oración, por mucho poder religioso que tuviese, no se enteró de que iba la Fiesta. Mucha gente reduce todo al sufrimiento y así vivir es sin duda una valle de lágrimas. ¿Y a qué conduce sufrir, sin más, sin otra meta, sin comprender nada?. Meditemos.. ¿La Pasión no tuvo otro objeto que el mero sufrimiento?. ¿Eso es todo, a eso se reduce todo?. ¿Un padre arreando tralla al hijo para descojonarlo vivo?. ¿Un castigo?. ¿Por qué, para qué?. ¿Nada más?. ¿Todo se reduce a sufrimiento, lágrimas y castigo?.
¡Qué pobreza miserable la de quien piense y sienta así!. Déjenme desahogarme... Nos domina el Miedo. Por eso, cual niños indefensos, cuando algo nos asusta o nos agrede, corremos gritando y reclamando hacia papá y mamá pidiendo a gritos no solo amparo sino que resuelvan nuestro problema e impidan que suframos cualquier agresión. ¿Y donde queda la Libertad?. Somos muy gallitos proclamando derechos y libertades, pero a la hora de la verdad nos arrugamos y ansiamos que nos den todo resuelto, aunque eso implique renunciar a tratar el asunto libremente por nuestros medios, con nuestras ideas y según nuestro criterio. Pobres diablos.....
El Hombre no solo existe, sino que Vive. Existe una piedra. Nosotros Vivimos y eso implica no solo ser sino formarnos, asimilar experiencias, aprender, moldearnos, crecer. Crecer... Se nos creó Libres, cosa que nos jode sobremanera. Nos encanta ser libres para tocarnos las pelotas o para hacer lo que nos sale del níspero, pero cuando hay que afrontar dolores y problemas, resolver desencuentros, superar obstáculos vitales, .., el Hombre hace lo mismo que quien esto escribe cuando era niño y tenía examen de matemáticas: ir a rezar, brazos en cruz, prometiendo que si aprobaba dejaba de comer galletas durante tres días.
¿Han corrido fondo campo a través alguna vez?. Fondo, más de 10 quilómetros, más .. Vivir la existencia no deja de ser una prueba de fondo. Sale uno dispuesto, preparado, en plenitud, .. Y poco a poco entran en juego, acompañándote, el calor, o el frío, o ninguno de los dos, la lluvia, o una sequedad como la de la sauna, el terreno sube, o baja que de todo hay, te vas deshidratando, ¡cómo corre ese fulano y yo no puedo con mi alma!, un tropezón, una rozadura en el talón, o en la entrepierna -que tiene pelotas la cosa-,.. Hay corredores que no llegan, hay quien no se atreve ni a competir consigo mismo, hay algunos muy preparados que se hunden, hay ... de todo, como en botica. Y somos nosotros, cada uno, si, quien tiene que correr solo, superar dificultades, vencer sufrimientos, entregar lo que tenemos, para intentar llegar a la meta.
Somos Libres. La primera Libertad a obtener es ser libre íntimamente, y eso exige ser claro con uno mismo. Y así es en todos y cada uno de los Hombres (para iletrados, especie que comprende Mujeres y Hombres). Que alguien en particular clame: ¿cómo permite Dios este sufrimiento, esas atrocidades?, no deja de ser una petición de eliminación de la Libertad. Somos libres para todo. Cada uno de nosotros. Podemos hacer el bien o el mal, podemos ser tiernos, bondadosos o monstruos. ¡Libres, coño!. Pero eso exige coraje. Es más fácil cuando vienen mal dadas o abruma la miseria humana, cuando el horror del Miedo atenaza, reclamar que Alguien resuelva por nosotros. ¡NO!. Se nos creó libres precisamente para que nos superásemos, para que venciésemos nuestras limitaciones, para que aguantásemos dolores y sufrimientos, para que afrontásemos esfuerzos, para ir más allá a cada paso, en fin, para ser mejores a cada instante, para dejar atrás el egoismo. Para vencer al Miedo. Si hay dolor, si se actúa bárbaramente, si se cometen atrocidades, no echemos la culpa a nadie más que a quienes las llevan a cabo libremente; lo contrario sería pedir que la libertad solo existiese a ratos, o para nosotros, no para ququien pudiera hacer daño. Somos iguales y si defiendo mi libertad tengo que asumir la de otro cualquiera para horrorizar.
Establece el Espíritu Jinete que cuando tengas delante un obstáculo lances el corazón más allá del mismo y luego vayas a recogerlo sobre tu caballo. No es posible vivir sin un mínimo de coraje. Ir en busca de una meta, de quien somos, de descubrirnos a nosotros mismos. Somos grandes. ¡Pero hay que demostrarlo!. Y lo jodido es que cuanto más vales, más tralla te arrea la vida; puedes dar más que otros, así que a vivir, que son dos días y queda mucho camino que recorrer..
He corrido. Campo a través. Fui jinete. No me engaño. Lo que he expuesto es verdad. Pero también sé que cuesta mucho, muchísimo, vivir según digo. Tanto, posiblemente, que nadie lo logra del todo. Invade la desesperanza, como la Nada de la Historia Interminable. Nos sentimos solos. ¡Realmente somos tan débiles!.
Contemplemos la fotografía que antecede a este párrafo.... Estamos en el Monte de los Olivos. Atardece... Contemplamos frente a nosotros la Ciudad Vieja de Jesrusalem; distinguimos sin dificultad la cúpula dorada de la Roca, musulmana, la gris del Santo Sepulcro, cristiana, la explanada del Muro de las Lamentaciones, judía. A nuestra derecha queda Getsemaní. En la vaguada que nos separa de la ciudad y a los pies de esta, la muralla pre romana; adosado a esta, pero a extramuros, el cementerio musulmán y frente a él, a nuestros pies, el cementerio judío.
¡Cuanta Historia!. ¡Cuanta sangre derramada por el Hombre, gritando todos que la suya era la verdad verdadera, cuando en realidad muchos solo querían dineros y vivir como los ricos. Tanto tienes, tanto vales. ¿Eres famoso?; existes. ¿Pobre y desconocido?; basura. Cuanta muerte durante siglos solo por ambición de quienes marchan incansables en pos de riqueza y poder, ahora, hoy, sin otra meta, sin otro fin.
Aquí vivió y murió Jesús. Si se cree que era Dios, del modo que sea, que nunca lo entenderé, ni me importa entenderlo, ni me esforzaré en entenderlo, pues si lo lograse vaya mindundi de dios, que cualquiera puede descubrir su Misterio, si se cree, digo, ¿por qué sufrió físicamente y emocionalmente como debió hacerlo?. Dicen que cómo consecuencia de que Dios, su Padre, estaba hasta las tetas del comportamiento del Hombre y, siendo eterno, no solo hasta entonces sino hasta el fin de la especie, por lo que iba a darle un escarmiento de no te menees; por eso, Jesús, también Dios, su Hijo, le dijo en un aparte: Castígame a mí y así te quedas contento, y déjales tranquilos, que en realidad no saben hacer la O con un canuto. ¡Qué digo yo que vaya padre, si necesita tranquilizarse a base de tales sopapos!.
Pues miren. Yo creo que fue, simplemente, una demostración absoluta de Amor y Libertad. Entrega sin límite. Confianza total. Si, nos muestra, soy Dios, de una manera que ni entiendes ni comprenderás; te creé grande, único, a mi imagen y semejanza, Hombre, y solo hay un modo de ser así: Ser Libre. De verdad. Totalmente. Y eso implica que puedes hacer lo que quieras, desde ser bueno hasta ser una bestia. Todos y cada uno de vosotros.
Iría contra mis propios actos, contra mi mismo, que carezco de tiempo y sé desde el primer instante cual va a ser el último, interrumpir el ejercicio de tu Libertad. Aunque sea monstruoso. Te creé así sabiendo cual sería el resultado hasta el final. Te creé por Amor, porque Yo te quiero (¡ay qué joderse Padre, no te entiendo!; ¿quererme a mí?). Y como Enamorado, absolutamente entregado a ti, me pongo en tus manos para que hagas conmigo lo que quieras, hasta torturarme y eliminarme físicamente. AMOR...
Pero esto que acabo de decir sería falso y yo soy la Verdad, si te guiase o controlase de algún modo. Tu Libertad tiene que ser total para que te des cuenta de que mi Amor es Absoluto, sin límites. No te condiciono, no te limito en modo alguno, no me protejo con ninguna cortapisa. Eres Libre. Te quiero. Haz lo que quieras, aunque me inundes de tristeza. Aquí estoy, en Getsemaní, en el Monte de los Olivos, en el Pretorio, recorriendo la Vía Dolorosa, en el Gólgota. Por LIBERTAD. Para que asumas que te creé, que naces de mí, que mantengo mi unión contigo y que eres Libre de ser y para ser. ¿Qué mejor y mayor prueba de que se respeta y mantiene tu Libertad que la de que atentes contra tu Creador hasta matarlo sin que Él haga nada, pudiendo hacerlo todo?.
Y en ese momento de Amor y Libertad, la mirada se alza y percibe lo que no vió, lo que pasaba desapercibido: En la parte alta de la ciudad brota una luz intensísima, que sea abre y expande cual si quisiera abrazar la Vida entera.
NUNCA, nunca me abandonas Padre. Aunque te rechace y te niegue. ¡AYÚDAME!
Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
penas que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.
Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.
Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.
Tengo estos huesos hechos a las penas
y a las cavilaciones estas sienes:
penas que vas, cavilación que vienes
como el mar de la playa a las arenas.
Como el mar de la playa a las arenas,
voy en este naufragio de vaivenes,
por una noche oscura de sartenes
redondas, pobres, tristes y morenas.
Nadie me salvará de este naufragio
si no es tu amor, la tabla que procuro,
si no es tu voz, el norte que pretendo.
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonriendo.
Miguel Hernández
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Creencias,
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Viajes
lunes, 16 de febrero de 2015
"Fieras"
He encontrado un raro manuscrito. Un artista, un pintor, escribió hace algo más de cien años lo que sentía. Buscaba contar a los demás lo que contemplaban sus ojos. Pero era un rebelde. Soñaba con seguir su propio camino, aquel que le señalaba su corazón. Me callo; es mejor que sea él quien os hable....
"¿Cómo contaros lo que siento, lo que creo?. Solo tengo mis manos y mis pinceles. No se trata de trasladaros un paisaje o un retrato, que la fotografía lo hará cada día mejor, ni de interpretarlo mediante formas y colores que puedan reconocerse, como se ha hecho durante tanto tiempo. Quien paga manda y quien encargaba un cuadro imponía sus condiciones, y al dinero no le gusta perder tiempo en adivinanzas; quiere tenerlo claro y saber al primer golpe de vista de que va el asunto.
"¿Cómo contaros lo que siento, lo que creo?. Solo tengo mis manos y mis pinceles. No se trata de trasladaros un paisaje o un retrato, que la fotografía lo hará cada día mejor, ni de interpretarlo mediante formas y colores que puedan reconocerse, como se ha hecho durante tanto tiempo. Quien paga manda y quien encargaba un cuadro imponía sus condiciones, y al dinero no le gusta perder tiempo en adivinanzas; quiere tenerlo claro y saber al primer golpe de vista de que va el asunto.
Los Impresionistas.. Sintieron que encerrarse en su estudio e ir recreando lentamente sobre un lienzo lo que querían representar, probando tonalidades, componiendo sesudamente el escenario, trasladando detalles y detalles, no era lo suyo. ¡Deseaban frescura en su pintura!. Pensaron que tenían que capturar el instante mágico que conquistaba su corazón a través de su mirada y que eso obligaba a pintar muy rápido, antes de que el tiempo modificase la luz y eso originase un ambiente distinto. Y dicho instante no esperaba; había que estar presente en el sitio y con los útiles necesarios cuando aparecía aquella imagen. Tenían que pintar al natural y abandonar el estudio. Ay... Si hacían eso no podían perder tiempo eligiendo entre muchos colores, detallando figuras, situando todo. ¡Había que ir rápido!; e ir rápido obliga a aligerarse, a llevar lo imprescindible. Así que a pintar al aire libre, con cuatro colores y, si se quiere captar la Impresión del Sol Naciente sobre el agua marina, la pintura tiene que ser decidida, breve. Lúcida...
Pero quiero ir más allá. ¡Siento pasión por el color!. Disfruto investigando los efectos plásticos de la pintura, mediante los que puedo exagerar la realidad para hacer mi pintura más comprensible y comunicativa. Y lo que deseo es expresar emociones, de manera que tengo que sintetizar, no puedo perderme en detalles accidentales, tengo que ser conciso y jugar con la discontinuidad para aprovechar sus efectos visuales.
Soy, me siento, un poeta. No me importa el sentido profundo de las cosas. Mi estética es violenta, aunque busco que sea a la vez armoniosa, que violencia y armonía solo sirven si caminan juntas. ¡Fuera el pesimismo, viva la esperanza!. ¡Me rebelo ante la concepción clásica del realismo idealista!. Tengo que lograr que quienes contemplen mi pintura comulguen con mi sensibilidad cuando estoy en contacto con la naturaleza y para ello es esencial que mis pinceles sean subjetivos, que hablen por mí y no por la realidad. Busco provocar sensaciones violentas en el espectador que contemple la imagen que nace en mi mente de poeta y para ello -no tengo dudas- hay que emplear el color en toda su potencia. ¡Pretendo que mi visión sea más auténtica que la realidad!; de esta bastará tomar algún que otro elemento indispensable... Crearé, pues, por medio del color..."
Muelle de Le Havre al atardecer
Raoul Dufy
1901 - Óleo sobre tela - 73 x 60 cm. - Musée Calvet - Aviñón. Francia
Poco puedo explicarles sobre la obra que antecede. Cuando revisaba la obra de Dufy -pues este artículo nace de la petición de una amiga que va a asistir a la inauguración de su exposición- he contemplado esta vista del muelle y al instante he sentido como caía sobre mí toda mi infancia. ¿Podría expresar mejor el autor un ambiente que logrando impactar el alma del espectador?. No es aún obra fauvista, pues se entiende que su estilo es posimpresionista, pero el artista caminaba en busca de la luz y anuncia la Abstracción... Contémplenla. Descubrirán rectángulos y triángulos por doquier, formas geométricas y un descomunal estudio de luz/no luz. Luz del cielo que se desvanece, luz humana que se recoge en hogares y lugares carentes de iluminación, y profunda ausencia de luz en las aguas que soportan la luz. Expresión, luz y geometría. Dufy anuncia, quizá aún sin saberlo, una nueva tendencia, el Fauvismo.....

Retrato de mujer - La raya verde
Matisse
El color es consecuencia de la luz. Luego el mejor camino si se quiere disertar sobre esta es exponer el color. Este retrato puede contemplarse inicialmente entrecerrando los ojos...; contemplamos el rostro de una mujer de pelo negro y cuya cabeza está iluminada lateralmente por un sol intenso. Hay mucha luz...; tanta que nos obliga a entornar los ojos. Pensemos y recordemos... ¿Vemos siempre lo mismo, tanto si está nublado como al mediodía de un día de pleno verano sin una nube?. Lo que contemplamos es un análisis de la luz mediante el color; reparen en la pasión roja de la blusa, que llega a comerse en algún punto el escote en pico, que por otra parte no está detallado ni continuado, en los contrastes cromáticos de los fondos tras la forma, en los perfilados de esta, en las pinceladas, importantes por su fuerza que no por su finura.
Por un lado, las variaciones sobre el negro, tornando por zonas al azul, no son otra cosa que el resultado de una alta iluminación; las sombras, el pelo oscuro, brillan y están saturadas. El resultado se aprecia muy bien sobre el acero; un pavonado saturado torna a reflejos azulados según el ángulo de incidencia de la luz, si esta es intensa. Y en el cabello muy negro, espeso y largo, recogido, el efecto es el mismo, al igual que en las cejas.
Por otro lado, la piel de la cara tiene una tonalidad igual ... si la luz es frontal; pero no si una de las mejillas está plenamente iluminada y la otra no. La tonalidad rosa de la piel, altamente iluminada, tenderá a verdosa, mientras que el brillo de las mejillas será distinto, según la iluminación recibida, provocando que un lado se deslice a tonalidades amarillentas y el otro hacia rosáceas. No, el retrato ni es un capricho ni una boutade; es pura experimentación lumínica. Y de nuevo refuerza los efectos de la luz remarcando los perfiles.
La blouse roumain
Matisse
El Fauvismo es ante todo el resultado de la libertad de creación artística. Se liberaron de los prejuicios de la anatomía, de la perspectiva convencional - de manera que la profundidad está ausente-, de las proporciones exactas. Construyeron su propia técnica: simple, directa, de colores puros; aspiraban a captar rápidamente la imagen que brotaba en su mente y para ello recurrían a un dibujo sencillo, parecido a veces a la traza arabesca. Pero su sencillez no debe engañarnos, pues junto al color es el elemento esencial de la obra. En muchas ocasiones aparece un contorno negro que suple la falta de modelado, logrando a través del perfilado de figuras y objetos incrementar presencia y a la vez sintetizarla.
Logran un conjunto expresivo y armónico. El cuadro es un espacio espiritual, que no trata de copiar el color y la luz, como habían hecho los impresionistas, sino de expresar la luz a través del color. Los Fauvistes inician el camino hacia la Abstracción....
Terrza junto a la playa
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Arte
domingo, 14 de diciembre de 2014
La verdad
Hacia el fin del Adviento, preparación y anticipo de Navidad, tras encender las velas del amor, de la paz, de la tolerancia y de la fe, que acabarán consumidas -bien lo sé-, pero que renacerán una y otra vez en días venideros, quiero transmitirles algo. Con torpeza, pero algo que voy entendiendo con los años...
Sea cual sea el ambiente en que cada uno vive, sea cual sea la capacidad económica de la que dispone, sea cual sea aquello en lo que cree -o no cree, que es también una forma de fe-, sean cuales sean las circunstancias del momento, sea lo que sea, lo cierto es que se reúnen las gentes en busca sentirse unos a otros. Proclamamos deseos de Paz -con mayúscula- y Felicidad -también- que después no ponemos en práctica. Es cierto..
El primer paso es la Familia. Y no he encontrado un árbol más adecuado a lo que digo que el que veis. Está en todas las casas, no deja de ser esencia de hogar -nunca mejor dicho- y muestra de que a la postre todos limpiamos junto a otros la suciedad.
Nos reunimos. En familia. Con nuestras cosas, que muchas veces... Pero nos reunimos. Y se sonríe más lo lo que es habitual. Está bien... Nos acercamos en busca de calor, de lo que únicamente podemos tener a través de otros: Humanidad. Fracasamos, si, pero retornamos a lo mismo. Y es que somos Hijos de Amor y siempre iremos en su busca. Rabiando, negándolo. Pero en su busca. Lo necesitamos. Sin Él dejamos de Ser.
PAZ Y ESPERANZA
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Sentimientos
jueves, 11 de diciembre de 2014
Ese instante...
Negro Rojo Negro
Mark Rothko - 1968
Óleo y papel encolado sobre lienzo - 83 x 65 cm
Colección Abelló
Me siento raro. Este artículo no es más que el relato de algo que me ha sucedido, mientras que el resto de los que contiene la etiqueta Arte de este blog exponen mi opinión sobre un autor u obra concretos, o me sirvieron de apoyo para mostrar lo que sentí en algún momento. Y no sé bien como enfocarlo, pues inevitablemente tengo que hablar de mí y no es fácil. Creo que lo mejor será contarles lo que me ha ocurrido en el mismo orden que pasó, trasladarles lo que dije e intercalar mis sensaciones. A ello pues.
He visitado alguna exposición estos días. En una de ellas estaba la pintura que encabeza este artículo. Recorrí las salas despacio, sin dedicar atención a los cartelitos que aclaran obra, autor y alguna otra cosa. No piensen que lo hago ni por soberbia ni por tener gran conocimiento del Arte, sino porque lo único que busco son sensaciones, placer, pinceladas, cromatismos, composición,...; que la obra sea de no sé quien o se titule no sé como me resulta indiferente. Por experiencia, estoy convencido de que la mejor manera de asimilar algo es el placer que proporciona lo que sea.
Tuve mala suerte, pues mi visita coincidió con una guiada de un grupo numeroso. Para quien como yo busca contemplar y dejar que algo le penetre, oír, quiera o no, el sonsonete de sus datos no resulta agradable. Comprendo y apoyo la visita guiada, pero creo que debería realizarse en un horario distinto al del espectador puro y duro. Así que en lugar de seguir la disposición de las obras en el orden en que el comisario de la exposición las había situado, para que quien las contemplase pudiera escuchar como dialogan entre ellas en silencio, fui de aquí para allá evitando coincidir con el grupo y las explicaciones de la guía.
Permítanme hacer un inciso para aclarar lo del diálogo. Las obras se exponen con algún criterio, sea el cronológico, que nos permite comprobar la evolución pictórica, sea mediante secuencia de estilos, por lo mismo de antes y porque nos ayuda a escuchar los lenguajes visuales que los artistas han desarrollado para expresarse, sea, en fin, oponiendo obras de épocas tan distintas que su confrontación nos obligue a aceptar que el Arte lo es en si mismo con independencia de su técnica. Así, en la exposición a la que me refiero podían verse, sin moverse de un punto concreto, un Greco girando la vista a la derecha y un Bacon haciéndolo a la izquierda.
Sigo. Decidí adelantarme y centrarme en la contemplación de un cuadro, el de la imagen que abre este artículo. Frente a él había un banco vacío y me senté para entregar mi mirada a la pintura y dejar que esta me hablase.. El Arte no habla sin parar; está silencioso, luego, cuando quiere susurra algo, luego calla y puede que no hable más. Y hay veces que te arrolla y se abre....
Al rato llegaron la guía y su gente. Ella se colocó a un lado del cuadro, el grupo lo hizo en semicírculo alrededor y me quedé sentado en el centro de este y sin nadie delante. La guía comenzó diciendo que estaba ante el segundo cuadro más valioso de la exposición -gran detalle artístico-, pues el Bacon aún era más caro. Apasionante. Aclaró luego que Rothko sabía pintar bien -¡sorprendente!- a pesar de lo que se podía pensar al ver la obra. Comentó que el banco estaba puesto precisamente allí porque era una obra que exigía dedicarse a contemplarla durante un buen rato y habían pensado que el banco invitaba a hacerlo, y preguntó si aquella pintura le gustaba a alguien.... Silencio general.
Nueva pregunta. ¿Quizá le guste al caballero que está sentado?. Y el caballero contestó con un movimiento afirmativo de su cabeza. Sonrisa de la guía.. ¿Quiere explicarnos por qué?. Suspiré con suavidad y me levanté lentamente; avancé y me coloqué junto a la pintura, en el lado contrario al que estaba la guía. Y hablé...
Negro, rojo, negro. Color. Aparentemente no hay más. Una banda roja situada sobre un fondo negro que la desborda hacia arriba y hacia abajo. Negro, suma de todo color. Cromatismo puro. ¿Qué es la pintura, color, dibujo?. La pintura, el Arte, es un lenguaje; hay quien logra jugar con las palabras tan maravillosamente que es capaz de mostrar a los demás lo que siente. Otros lo hacen con sonidos, con la música. Pero hay quien no tiene habilidad ni con la palabra ni con el sonido. Con todo, necesitan expresarse. Sienten y lo hacen con pasión.
Recurren a otro tipo de lenguaje. El Arte. Como cualquiera de nosotros, intentan trasladar sentimientos, tristezas, odios, amores, dolor, ... Y sus manos describen mediante trazos y colores. Fíjense.. El rojo es el color de la sangre, de la vida; reparen en que los bordes están deshilachados.. Esa banda es como un reflejo de la existencia; a veces intensa, a veces desgarrada. Pero la vida no es solo pasión, grandes experiencias, felicidad; vivir es también sumar momentos de dolor, de preocupación, de duda sobre lo que nos espera. Y a mis años les aseguro que hay felicidad, pero mucho esfuerzo, grandes tristezas, ..; negruras, en fin. El cuadro no es más que nuestra vida. La de cualquiera. Nosotros ponemos los detalles. Algo así como contemplar el fuego en una noche de invierno mientras estamos solos. Y hay que ser un artista enorme para llevarnos a ella mediante dos colores, rojo y negro.
En estas una señora me preguntó: ¿Cómo le gusta vivir?. Mire usted, respondí, hay dos maneras de vivir; imagínese que la vida es un río. Puede sentarse a verla pasar y apreciar cuanto sucede ante sus ojos; pero también puede desnudarse, bajar, entrar en el agua y viajar con la corriente experimentando cuanta le ocurra durante la travesía. Me miró y comentó: Ya sé cual es la suya; y sonrió.
Y ante mi sorpresa y cierto desconcierto, la sala entera comenzó a aplaudir. Alcancé a ver como me miraban dos mujeres jóvenes, emocionadas y sonrientes. La guía aplaudía más que nadie mientras repetía: No estaba preparado, ¿eh?. Les aseguro que me quedé parado, sin saber que hacer. Quizá fue eso que dicen mi momento de gloria.
He visitado alguna exposición estos días. En una de ellas estaba la pintura que encabeza este artículo. Recorrí las salas despacio, sin dedicar atención a los cartelitos que aclaran obra, autor y alguna otra cosa. No piensen que lo hago ni por soberbia ni por tener gran conocimiento del Arte, sino porque lo único que busco son sensaciones, placer, pinceladas, cromatismos, composición,...; que la obra sea de no sé quien o se titule no sé como me resulta indiferente. Por experiencia, estoy convencido de que la mejor manera de asimilar algo es el placer que proporciona lo que sea.
Tuve mala suerte, pues mi visita coincidió con una guiada de un grupo numeroso. Para quien como yo busca contemplar y dejar que algo le penetre, oír, quiera o no, el sonsonete de sus datos no resulta agradable. Comprendo y apoyo la visita guiada, pero creo que debería realizarse en un horario distinto al del espectador puro y duro. Así que en lugar de seguir la disposición de las obras en el orden en que el comisario de la exposición las había situado, para que quien las contemplase pudiera escuchar como dialogan entre ellas en silencio, fui de aquí para allá evitando coincidir con el grupo y las explicaciones de la guía.
Permítanme hacer un inciso para aclarar lo del diálogo. Las obras se exponen con algún criterio, sea el cronológico, que nos permite comprobar la evolución pictórica, sea mediante secuencia de estilos, por lo mismo de antes y porque nos ayuda a escuchar los lenguajes visuales que los artistas han desarrollado para expresarse, sea, en fin, oponiendo obras de épocas tan distintas que su confrontación nos obligue a aceptar que el Arte lo es en si mismo con independencia de su técnica. Así, en la exposición a la que me refiero podían verse, sin moverse de un punto concreto, un Greco girando la vista a la derecha y un Bacon haciéndolo a la izquierda.
Sigo. Decidí adelantarme y centrarme en la contemplación de un cuadro, el de la imagen que abre este artículo. Frente a él había un banco vacío y me senté para entregar mi mirada a la pintura y dejar que esta me hablase.. El Arte no habla sin parar; está silencioso, luego, cuando quiere susurra algo, luego calla y puede que no hable más. Y hay veces que te arrolla y se abre....
Al rato llegaron la guía y su gente. Ella se colocó a un lado del cuadro, el grupo lo hizo en semicírculo alrededor y me quedé sentado en el centro de este y sin nadie delante. La guía comenzó diciendo que estaba ante el segundo cuadro más valioso de la exposición -gran detalle artístico-, pues el Bacon aún era más caro. Apasionante. Aclaró luego que Rothko sabía pintar bien -¡sorprendente!- a pesar de lo que se podía pensar al ver la obra. Comentó que el banco estaba puesto precisamente allí porque era una obra que exigía dedicarse a contemplarla durante un buen rato y habían pensado que el banco invitaba a hacerlo, y preguntó si aquella pintura le gustaba a alguien.... Silencio general.
Nueva pregunta. ¿Quizá le guste al caballero que está sentado?. Y el caballero contestó con un movimiento afirmativo de su cabeza. Sonrisa de la guía.. ¿Quiere explicarnos por qué?. Suspiré con suavidad y me levanté lentamente; avancé y me coloqué junto a la pintura, en el lado contrario al que estaba la guía. Y hablé...
Negro, rojo, negro. Color. Aparentemente no hay más. Una banda roja situada sobre un fondo negro que la desborda hacia arriba y hacia abajo. Negro, suma de todo color. Cromatismo puro. ¿Qué es la pintura, color, dibujo?. La pintura, el Arte, es un lenguaje; hay quien logra jugar con las palabras tan maravillosamente que es capaz de mostrar a los demás lo que siente. Otros lo hacen con sonidos, con la música. Pero hay quien no tiene habilidad ni con la palabra ni con el sonido. Con todo, necesitan expresarse. Sienten y lo hacen con pasión.
Recurren a otro tipo de lenguaje. El Arte. Como cualquiera de nosotros, intentan trasladar sentimientos, tristezas, odios, amores, dolor, ... Y sus manos describen mediante trazos y colores. Fíjense.. El rojo es el color de la sangre, de la vida; reparen en que los bordes están deshilachados.. Esa banda es como un reflejo de la existencia; a veces intensa, a veces desgarrada. Pero la vida no es solo pasión, grandes experiencias, felicidad; vivir es también sumar momentos de dolor, de preocupación, de duda sobre lo que nos espera. Y a mis años les aseguro que hay felicidad, pero mucho esfuerzo, grandes tristezas, ..; negruras, en fin. El cuadro no es más que nuestra vida. La de cualquiera. Nosotros ponemos los detalles. Algo así como contemplar el fuego en una noche de invierno mientras estamos solos. Y hay que ser un artista enorme para llevarnos a ella mediante dos colores, rojo y negro.
En estas una señora me preguntó: ¿Cómo le gusta vivir?. Mire usted, respondí, hay dos maneras de vivir; imagínese que la vida es un río. Puede sentarse a verla pasar y apreciar cuanto sucede ante sus ojos; pero también puede desnudarse, bajar, entrar en el agua y viajar con la corriente experimentando cuanta le ocurra durante la travesía. Me miró y comentó: Ya sé cual es la suya; y sonrió.
Y ante mi sorpresa y cierto desconcierto, la sala entera comenzó a aplaudir. Alcancé a ver como me miraban dos mujeres jóvenes, emocionadas y sonrientes. La guía aplaudía más que nadie mientras repetía: No estaba preparado, ¿eh?. Les aseguro que me quedé parado, sin saber que hacer. Quizá fue eso que dicen mi momento de gloria.
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Arte
sábado, 22 de noviembre de 2014
Pasa la vida...
Esta mañana leí este artículo y recordé.. Recordé un anochecer de hace muchos años, cuando acababa de terminar el bachillerato y preparaba la oposición. No sé como será hoy, que oigo que "mi hija ha aprobado la oposición, pero sin plaza", cuando por principio una oposición no se aprueba nunca, pues si hay X plazas las X mejores calificaciones la superan. Y sanseacabó. El resto son demostraciones de gente inculta.
¿Ven?; soy viejo. Cada dos por tres divago. Pero los años tienen también cosas magníficas, como que uno comienza a distinguir entre la bruma esbozos de respuestas a preguntas que nunca hizo, pero que hay que contestar para saberse. Saberse...; cada vez que reparo en ello sonrío con cierta tristeza. ¡Qué poco sé y nada supe antes, sobre mi y los caminos que seguí!.
Los dueños de la academia preparatoria tenían las ideas clarísimas. Lujos cero, dureza sin cuento, exigencia toda. Y los aspirantes a pretendientes tenían la misma calaña, que los recién incorporados asumíamos con rapidez al procurar sobrevivir en aquel ambiente. Llegué con 16 años y convivía con quien tenía 30, pues a quienes provenían de la Guardia Civil o eran suboficiales del Ejército se les permitía presentarse con más edad. Y es que obtener plaza costaba años. La preparatoria tenía unas habitaciones alquiladas en una casa. No recuerdo que hubiese siquiera retrete y si no estábamos en clase, teníamos la calle.
Aquel anochecer esperábamos en la calle a que se iniciase la clase. Formábamos un grupo en la acera, en el que los más curtidos llevaban la voz cantante y los nuevos nos manteníamos en silencio, escuchando momentos vividos, tanto durante las pruebas de años anteriores como de sus vidas. Con todo, siempre había algún imprudente que metía baza en ocasiones a pesar de no saber bien de lo que hablaba; y ese fue el caso. La mayoría estaban lejos de su tierra y de sus familias; se hablaba de los padres...
Alguien que no recuerdo hablaba del suyo; lo hacia -así lo comprendo hoy- no ya desde el respeto sino desde la lejanía, tanto física como emocional, pues más que describir con cariño a un hombre real esbozaba un ser imaginario a quien le gustaría tener a su lado en aquel momento para evitarle sufrir el esfuerzo tan duro que hay que asumir para crecer.
En aquel momento intervino... Veo ahora mismo su cara con toda nitidez. Era gallego y guardia civil; colgaba de sus labios un pito de Ideales, de los de papel amarillo; de pelo muy negro ensortijado.. Habló con un cerrado acento gallego: ¿Qué padre tienes? Carallo, no sabes quien es. ¿Qué crees, qué ni siente ni padece?. Tu padre es un hombre como todos, como cualquiera de nuestros padres. ¿Mira, ves esa tía?. Pues tu padre, si la viese, la desearía; como tú, como yo, como todos nosotros, que estamos más salidos que una mona.. Si quieres a tu padre rapaz, comienza por sentirlo como es.
No recuerdo más. No hace falta más. Capté con viveza lo que mi antiguo quería decirnos. Solo podemos vivirnos unos a otros si sentimos enfrente la realidad del otro, con sus negruras y también sus bondades, que de todo tenemos. ¡Realidad, realidad, y no personajes inventados para no tener que esforzarnos al vivir!.
Tengo 66 años. Comienzo ahora a vislumbrar la realidad de mis padres. Si lo hubiese hecho desde que era joven no hubiese cambiado mucho mi vida, que todos mis fracasos me los he ganado a pulso yo solito, sin ayuda de nadie. Pero posiblemente mi mirada no sería a veces tan triste......
¿Ven?; soy viejo. Cada dos por tres divago. Pero los años tienen también cosas magníficas, como que uno comienza a distinguir entre la bruma esbozos de respuestas a preguntas que nunca hizo, pero que hay que contestar para saberse. Saberse...; cada vez que reparo en ello sonrío con cierta tristeza. ¡Qué poco sé y nada supe antes, sobre mi y los caminos que seguí!.
Los dueños de la academia preparatoria tenían las ideas clarísimas. Lujos cero, dureza sin cuento, exigencia toda. Y los aspirantes a pretendientes tenían la misma calaña, que los recién incorporados asumíamos con rapidez al procurar sobrevivir en aquel ambiente. Llegué con 16 años y convivía con quien tenía 30, pues a quienes provenían de la Guardia Civil o eran suboficiales del Ejército se les permitía presentarse con más edad. Y es que obtener plaza costaba años. La preparatoria tenía unas habitaciones alquiladas en una casa. No recuerdo que hubiese siquiera retrete y si no estábamos en clase, teníamos la calle.
Aquel anochecer esperábamos en la calle a que se iniciase la clase. Formábamos un grupo en la acera, en el que los más curtidos llevaban la voz cantante y los nuevos nos manteníamos en silencio, escuchando momentos vividos, tanto durante las pruebas de años anteriores como de sus vidas. Con todo, siempre había algún imprudente que metía baza en ocasiones a pesar de no saber bien de lo que hablaba; y ese fue el caso. La mayoría estaban lejos de su tierra y de sus familias; se hablaba de los padres...
Alguien que no recuerdo hablaba del suyo; lo hacia -así lo comprendo hoy- no ya desde el respeto sino desde la lejanía, tanto física como emocional, pues más que describir con cariño a un hombre real esbozaba un ser imaginario a quien le gustaría tener a su lado en aquel momento para evitarle sufrir el esfuerzo tan duro que hay que asumir para crecer.
En aquel momento intervino... Veo ahora mismo su cara con toda nitidez. Era gallego y guardia civil; colgaba de sus labios un pito de Ideales, de los de papel amarillo; de pelo muy negro ensortijado.. Habló con un cerrado acento gallego: ¿Qué padre tienes? Carallo, no sabes quien es. ¿Qué crees, qué ni siente ni padece?. Tu padre es un hombre como todos, como cualquiera de nuestros padres. ¿Mira, ves esa tía?. Pues tu padre, si la viese, la desearía; como tú, como yo, como todos nosotros, que estamos más salidos que una mona.. Si quieres a tu padre rapaz, comienza por sentirlo como es.
No recuerdo más. No hace falta más. Capté con viveza lo que mi antiguo quería decirnos. Solo podemos vivirnos unos a otros si sentimos enfrente la realidad del otro, con sus negruras y también sus bondades, que de todo tenemos. ¡Realidad, realidad, y no personajes inventados para no tener que esforzarnos al vivir!.
Tengo 66 años. Comienzo ahora a vislumbrar la realidad de mis padres. Si lo hubiese hecho desde que era joven no hubiese cambiado mucho mi vida, que todos mis fracasos me los he ganado a pulso yo solito, sin ayuda de nadie. Pero posiblemente mi mirada no sería a veces tan triste......
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Vida
martes, 4 de noviembre de 2014
Sensaciones de un fisgón
Ayer puse un cuadro en mi página de Facebook y mantuve con una amiga un diálogo a bote pronto sobre lo que ambos íbamos sintiendo. Yo jugaba con cierta ventaja, pues ella es una persona que se abre a lo que contempla y deja que le inunden sensaciones, sin defenderse. Esto, lisa y llanamente, es el único camino para saber (de) y sentir el Arte.
Pero como esta noche soy yo mismo, un simple fisgón de pueblo, que vive entregando la mirada, imaginando la vida y creando historias según lo que transcurre ante sus ojos, necesito mostrarles otra obra, también de Salvador Dalí. Y desde este mirador voy a hacer lo mismo que les he pedido: dejar suelto el pensamiento e ir escribiendo aquí lo que va naciendo en mi mente.
Punta es Baluard de la Riba d'en Pitxot, Cadaqués
Salvador Dalí
c.1919 - Óleo sobre lienzo - 20.3 x 28 cm.
The Salvador Dalí Museum - San Petersburgo (Florida). USA.
Antes, en la Colección E. y A. Reynolds Morse, Cleveland (Ohio).
Contémplenla. Dejen que transcurra el tiempo. Permitan que sus colores vayan creando respuestas en su mente. Olvídense de quien la creó, en que año, cuanto mide, donde está, cuanto vale y todos esos detalles secundarios que suelen contar los guías sin pasión, aquellos para quienes la vida se reduce a comer, cagar y dormir. Miren, miren, miren... Poco a poco irán naciendo sensaciones en su mente, quizá recuerdos de algún lugar, momentos vividos; podría suceder que hasta reaccionen físicamente. Irán deduciendo lo que sentía el pintor, por que se decidió por ese paisaje, que le unía al lugar, por que pintaba con ese estilo concreto, si lo que ven es obra primeriza o no. Déjense llevar... Se lo ruego. Solo tenía 14 años cuando habló con el color, que un niño todavía no sabe decir demasiado bien con palabras lo que siente el corazón y este se desborda a cada instante. Como el mío por la niña rubia en tarde agosteña.Salvador Dalí
c.1919 - Óleo sobre lienzo - 20.3 x 28 cm.
The Salvador Dalí Museum - San Petersburgo (Florida). USA.
Antes, en la Colección E. y A. Reynolds Morse, Cleveland (Ohio).
Pero como esta noche soy yo mismo, un simple fisgón de pueblo, que vive entregando la mirada, imaginando la vida y creando historias según lo que transcurre ante sus ojos, necesito mostrarles otra obra, también de Salvador Dalí. Y desde este mirador voy a hacer lo mismo que les he pedido: dejar suelto el pensamiento e ir escribiendo aquí lo que va naciendo en mi mente.
Dos chavales gitanos
Salvador Dalí
c. 1921 - Gouache sobre papel - 49.5 x 74.5 cm
The Salvador Dalí Museum, St. Petersburg (Florida)
Proviene de la Sala Gaspar, Barcelona - Colección E. and A. Reynolds Morse, Cleveland (Ohio)
la luna menguante, pone
cabelleras amarillas
a las amarillas torres.
La noche llama temblando
al cristal de los balcones,
perseguida por los mil
perros que no la conocen,
y un olor de vino y ámbar
viene de los corredores.
Los ojos de los chavales me atraen como imanes al hierro. Me quedo quieto, fija la mirada en ellos. El resto del cuadro se difumina. Sus miradas me atrapan. Yo también miré así. Mirada lejana, mantenida, que solo ve dentro de uno mismo. Poco a poco voy percibiendo un matiz..; el niño de nuestra izquierda mira dentro de si, pero tengo la impresión que el de nuestra derecha nos contempla, sintiéndonos extraños a su mundo, para poder centrarse aún más en sus ausencias y pasiones.
Pudieran ser hermanos. Se llevan muy poco... Tan juntos, tan niños.. Anímicamente se parecen como dos gotas de agua.{Con cinco años, sus padres lo llevaron a la tumba de su hermano y le dijeron que él era su reencarnación, una idea que él llegó a creer. De su hermano, Dalí dijo: ..nos parecíamos como dos gotas de agua, pero dábamos reflejos diferentes... Mi hermano era probablemente una primera visión de mí mismo, pero según una concepción demasiado absoluta}.
¿Qué sienten para mirar así, qué han vivido?. Ausencia; alguien falta. Soledad. Posiblemente, el pintor utiliza la imagen de los niños como recurso para hablarnos de si mismo; ¡es tan duro confesar lo que uno siente y más cuando el alma salta en jirones! {En febrero de 1921 su madre murió a consecuencia de un cáncer de útero. Dalí tenía 16 años. Sobre la muerte de su madre diría más tarde que fue "el golpe más fuerte que he recibido en mi vida. La adoraba. No podía resignarme a la pérdida del ser con quien contaba para hacer invisibles las inevitables manchas de mi alma"}.
Todo gira en torno a esas dos miradas. El pintor nos habla de algo -lo que sea, que cada uno sienta lo que sea-, pero lo dice a través de dos niños, de sus ojos, de como miran. Por eso los sitúa al frente y en el centro de la obra. ¡Es qué se salen del cuadro!. No cuida el detalle, pues todo lo describe mediante manchas y intensos colores planos. Pero nos habla, ¡claro que nos habla!; quiere sensaciones y no razones. La ropa de los niños..; no hay dinero, viven en la calle, son gitanos. Lo que cuentan sus ojos no tiene nada que ver con lo superfluo, sino con la intimidad misma de cada uno.
Tras ellos, un pueblo, un lugar pequeño, sin otra importancia que la vida de sus gentes, de como transcurre la existencia. Una plaza, sin más detalle que unas pocas prendas de ropa de colores tendida entre dos árboles cualquiera. Atardece, que la luna asoma ya para sus hijos, gitanos de verde luna, para una mujer sin rostro, chal de oro, falda de sangre desteñida ...
A nuestra izquierda, un hombre encorvado, que la vida pesa, anónimo de cara y presencia, toca un organillo que nadie oye. ¡Y qué más da!, que toca sus dolores, para oír algo que le recuerde que está vivo, aunque él dejó hace tiempo de sentirse así. Casas vacías, chimeneas frías, ventanas cerradas. Nadie más en la plaza. Brincan en el aire sonidos limpios....
Ajo de agónica plataPudieran ser hermanos. Se llevan muy poco... Tan juntos, tan niños.. Anímicamente se parecen como dos gotas de agua.{Con cinco años, sus padres lo llevaron a la tumba de su hermano y le dijeron que él era su reencarnación, una idea que él llegó a creer. De su hermano, Dalí dijo: ..nos parecíamos como dos gotas de agua, pero dábamos reflejos diferentes... Mi hermano era probablemente una primera visión de mí mismo, pero según una concepción demasiado absoluta}.
¿Qué sienten para mirar así, qué han vivido?. Ausencia; alguien falta. Soledad. Posiblemente, el pintor utiliza la imagen de los niños como recurso para hablarnos de si mismo; ¡es tan duro confesar lo que uno siente y más cuando el alma salta en jirones! {En febrero de 1921 su madre murió a consecuencia de un cáncer de útero. Dalí tenía 16 años. Sobre la muerte de su madre diría más tarde que fue "el golpe más fuerte que he recibido en mi vida. La adoraba. No podía resignarme a la pérdida del ser con quien contaba para hacer invisibles las inevitables manchas de mi alma"}.
Todo gira en torno a esas dos miradas. El pintor nos habla de algo -lo que sea, que cada uno sienta lo que sea-, pero lo dice a través de dos niños, de sus ojos, de como miran. Por eso los sitúa al frente y en el centro de la obra. ¡Es qué se salen del cuadro!. No cuida el detalle, pues todo lo describe mediante manchas y intensos colores planos. Pero nos habla, ¡claro que nos habla!; quiere sensaciones y no razones. La ropa de los niños..; no hay dinero, viven en la calle, son gitanos. Lo que cuentan sus ojos no tiene nada que ver con lo superfluo, sino con la intimidad misma de cada uno.
Tras ellos, un pueblo, un lugar pequeño, sin otra importancia que la vida de sus gentes, de como transcurre la existencia. Una plaza, sin más detalle que unas pocas prendas de ropa de colores tendida entre dos árboles cualquiera. Atardece, que la luna asoma ya para sus hijos, gitanos de verde luna, para una mujer sin rostro, chal de oro, falda de sangre desteñida ...
Sobre el rostro del aljibe,
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
.........
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
A nuestra izquierda, un hombre encorvado, que la vida pesa, anónimo de cara y presencia, toca un organillo que nadie oye. ¡Y qué más da!, que toca sus dolores, para oír algo que le recuerde que está vivo, aunque él dejó hace tiempo de sentirse así. Casas vacías, chimeneas frías, ventanas cerradas. Nadie más en la plaza. Brincan en el aire sonidos limpios....
la luna menguante, pone
cabelleras amarillas
a las amarillas torres.
La noche llama temblando
al cristal de los balcones,
perseguida por los mil
perros que no la conocen,
y un olor de vino y ámbar
viene de los corredores.
Al fondo, a nuestra derecha, se escapa o viene una calle, que todo lo que se pinta en diagonal se mueve y no sé bien si se desliza, como la existencia, hacia mí o yo la dejo atrás. Puede que los niños hayan venido por ella y pasen de largo, casi rozándome, como me sucede tantas veces con tanto y yo sin enterarme; puede que los niños estén quietos, mirando solo, pues vale lo que se dice con los ojos, que las palabras sirven más para engañar. Puede que aquella calle no sea más que la descripción de la vida que dejamos atrás o puede que sea camino que nos conduce a lo que no sabemos, ya que somos caminantes y el camino se hace al andar.....
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Arte
martes, 14 de octubre de 2014
Silencio, mirada, pasión
Es de noche. Sentados en una terraza casi vacía cara al mar. Ella, pelo corto, ojos grandes, almendras negras que brillan como brillantes, de mirada directa. Él, muy moreno, enjuto, hablar calmado de palabra firme y segura. Les han servido un helado. No son naturales de estas tierras, aunque su palabra es española; emigrantes del Magreb, quizá. Él habla bajo, ella escucha. Escucha y mira.
Llegan a mis oídos retazos de lo que afirma el hombre, pues no dialoga sino que se vacía despacio, desnudándose y mostrando orgulloso alma, corazón y vida. De vez en cuando calla, como si quisiese escoger algo de su intimidad que aún no ha entregado y parirlo para que ella lo acoja. Durante sus silencios mueve lentamente la cucharilla de plástico y recoge algo de helado que lleva hasta su boca, dejando que su mirada se pierda donde ni él sabe. Ella hace el mismo gesto, pero en absoluto silencio. Ella no habla. Ella solo le prende totalmente con su mirada, penetrante, sin apartar los ojos ni un instante, mientras se mantiene ligeramente inclinada hacia él.
Él le dice recto, con verdad: Cuando tú levantas de la cama y te vas, yo ya no duermo. Imposible. Solo vacío. Ella no contesta. Le contempla. Sabe que no puede responder lo que él sueña. Le mira y sus ojos, fijos en la cara del hombre, le bañan el rostro con la misma luz intensa con que la luna baña el mar. Quedan en silencio. Y mientras él, que en ningún momento se ha quejado, vuelve a dejar que su mirada de concentre en lo más íntimo, ella, abrazando con sus ojos al hombre con tal pasión que la luz muestra ser pura materia, adelanta despacio la mano, toma una pizca del helado de él, lo deposita y lo derrite entre sus labios de carne y sangre.
Llegan a mis oídos retazos de lo que afirma el hombre, pues no dialoga sino que se vacía despacio, desnudándose y mostrando orgulloso alma, corazón y vida. De vez en cuando calla, como si quisiese escoger algo de su intimidad que aún no ha entregado y parirlo para que ella lo acoja. Durante sus silencios mueve lentamente la cucharilla de plástico y recoge algo de helado que lleva hasta su boca, dejando que su mirada se pierda donde ni él sabe. Ella hace el mismo gesto, pero en absoluto silencio. Ella no habla. Ella solo le prende totalmente con su mirada, penetrante, sin apartar los ojos ni un instante, mientras se mantiene ligeramente inclinada hacia él.
Él le dice recto, con verdad: Cuando tú levantas de la cama y te vas, yo ya no duermo. Imposible. Solo vacío. Ella no contesta. Le contempla. Sabe que no puede responder lo que él sueña. Le mira y sus ojos, fijos en la cara del hombre, le bañan el rostro con la misma luz intensa con que la luna baña el mar. Quedan en silencio. Y mientras él, que en ningún momento se ha quejado, vuelve a dejar que su mirada de concentre en lo más íntimo, ella, abrazando con sus ojos al hombre con tal pasión que la luz muestra ser pura materia, adelanta despacio la mano, toma una pizca del helado de él, lo deposita y lo derrite entre sus labios de carne y sangre.
Y la noche queda en silencio. Sin aire
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Sentimientos
miércoles, 1 de octubre de 2014
El Viaje (2)
Y a la cama, tras mis días de niño.... Que llegarían días jóvenes, de fuerza, con las hormonas disparadas, la voz cambiante, y el instinto por guía, que a esas alturas no existe otra ciencia que la del impulso y despropósito. Pero no está mal. El Viaje sigue... Y crecer es viajar, acumular a veces equipaje, soltarlo otras, elegir destino y subir al tren de la Vida, o dudar, no atreverse y dejar pasar, de manera que nace un recuerdo y aparece una duda que existirá siempre.
Allí, en el pueblo, el niño fue encontrando amigos, que acompañaron sus horas, que le entendían lo que otros no; amigos a quien contar magníficas historias, que daba igual que fuesen ciertas o inventadas. Creció él, crecieron ellos, y de paseos y charlas pasó a notar que cuando veía a aquella chica brotaban los sueños; y tras una chica fue otra y luego otra y .., aunque los sueños siempre fueron los mismos. Simplemente, alguien le tenía en cuenta, para alguien él era maravilloso y no el perdulario que contemplaba descorazonado cada mañana en el espejo nada más levantarse.
Y claro, tanto fue el cántaro a la fuente que una tarde agosteña, bajo un platanero de la plaza, hablando él sin saber que decía, una chica de cabello hijo del sol y ojos de la mar le bañó en sonrisas, y le propuso acertijos que eran bromas .... Desde ese instante descubrió alelado que era Ella. Pasaron los años, dudas e intentos, y una noche quedó grabada a fuego en el alma, pues entrelazaron sus manos y se dijeron por primera vez un te quiero. Te quiero.... Y en la sombra de una calle, en el silencio de una noche, aún no sabe si entregó o le ofrecieron el primer beso enamorado.
En el pueblo, el niño, ya grande, aprendió la grandeza y maravilla del amor. Vivió la amistad. Madrugadas en voz baja en el Pasaje, prendida el alma por el batir de olucas en la arena de la orilla, mientras la Luna, la madre de la magia, vestía de blanco la mar. Vivía aprendiendo, sin parar un segundo, mientras iba de la Zeca a la Meca por las Siete Villas o marchaba imitando a Nuvolari unas veces a Bilbao y otras a Santander, que no solo de romerías, playas y pequeños achuchaderos vive la Humanidad.
Aprendiendo.. Les confesaré algo. Pero no lo cuenten, que como casi todo lo mío no merece la pena y suele mostrar más que nada mi torpeza. Recuerden que era un niño grande, que para ser hombre hay que viajar lejos y tomar muchos trenes. Pues viene a resultar que una tarde subimos a Peña Cabarga, en cuya cima había un bar elegante sin apenas público y en el que decidí quedar como .. ¡y yo que sé!. ¡Sí señor; cómo todo un hombre de mundo! Llevaba 250 pesetas aquella tarde -el litro de la mejor gasolina rondaba las 6 pelas-, todo mi capital, y mientras ella -la mujer sin duda tiene la cabeza sobre los hombros- pedía una Coca Cola, este memo -suyo siempre- descubrió en las estanterías una botella de cognac Napoleón y ¡hala macho, qué son dos días y de esta das el golpe!
Dios mío... Cual mezcla de David Niven y Sean Connery pedí con firmeza: ¡Una copa de Napoleón!. Y el barman, con estilo señorial, atendió mis deseos. Según daba sorbitos -que entonces los licores no eran lo mío y me sentaban como un tiro-, comencé a pensar: lo que te va a costar, campeón; no tienes suficiente dinero... Tardé tanto en pedir la cuenta que un poco más y aún estamos allí. Al fin y con voz de pito, pregunté cuanto era y .... 242 pesetas señor, me dijo quien vestía black tie mientras clavaba sus ojos en mí. Aún sigo teniendo pesadillas.
Sigue el Viaje. El niño grande no paraba, quería y necesitaba coger muchos trenes y recorrer rutas, aprendiendo todo lo que ignoraba. Ya le dijo Ella años después: te notaba unas ganas enormes de volar. El niño grande tenía que madurar; en todo. Y viajó a muchos lugares, convivió con gentes de otras lenguas y costumbres, comió cosas muy raras, trabajó en muchas y diversas cosas, estudió, leyó,.. Y sufrió, sufrió mucho.
El hombre volvía al pueblo. Iba enterrando a sus mayores. Viajes cortos, a la playa donde amó tanto, donde rió siempre, donde no entraba en los días grises de mala mar pues imponía el ronco bramido de la bruma. Y cogía de nuevo el tren que le alejaba de sus amores. Ahora ya no queda nadie a quien enterrar. El niño ya es hombre, aunque lo duda a veces. Y hace unos días volvió al pueblo...
No conocía a nadie. Pero encontró a Chomin. Este según le vió dijo: ¿No eras el novio de MJSM?. Unas pocas palabras, funden el alma. Siempre... El hombre quiso ser niño de nuevo y bajar del tren en la estación tras su viaje mágico. Preguntó.... Chomin le contestaba mirando fijo. A G le enterramos hace año y medio... ¿Y P?. Se ahorcó en 2010.
Allí, en el pueblo, el niño fue encontrando amigos, que acompañaron sus horas, que le entendían lo que otros no; amigos a quien contar magníficas historias, que daba igual que fuesen ciertas o inventadas. Creció él, crecieron ellos, y de paseos y charlas pasó a notar que cuando veía a aquella chica brotaban los sueños; y tras una chica fue otra y luego otra y .., aunque los sueños siempre fueron los mismos. Simplemente, alguien le tenía en cuenta, para alguien él era maravilloso y no el perdulario que contemplaba descorazonado cada mañana en el espejo nada más levantarse.
Y claro, tanto fue el cántaro a la fuente que una tarde agosteña, bajo un platanero de la plaza, hablando él sin saber que decía, una chica de cabello hijo del sol y ojos de la mar le bañó en sonrisas, y le propuso acertijos que eran bromas .... Desde ese instante descubrió alelado que era Ella. Pasaron los años, dudas e intentos, y una noche quedó grabada a fuego en el alma, pues entrelazaron sus manos y se dijeron por primera vez un te quiero. Te quiero.... Y en la sombra de una calle, en el silencio de una noche, aún no sabe si entregó o le ofrecieron el primer beso enamorado.
En el pueblo, el niño, ya grande, aprendió la grandeza y maravilla del amor. Vivió la amistad. Madrugadas en voz baja en el Pasaje, prendida el alma por el batir de olucas en la arena de la orilla, mientras la Luna, la madre de la magia, vestía de blanco la mar. Vivía aprendiendo, sin parar un segundo, mientras iba de la Zeca a la Meca por las Siete Villas o marchaba imitando a Nuvolari unas veces a Bilbao y otras a Santander, que no solo de romerías, playas y pequeños achuchaderos vive la Humanidad.
Aprendiendo.. Les confesaré algo. Pero no lo cuenten, que como casi todo lo mío no merece la pena y suele mostrar más que nada mi torpeza. Recuerden que era un niño grande, que para ser hombre hay que viajar lejos y tomar muchos trenes. Pues viene a resultar que una tarde subimos a Peña Cabarga, en cuya cima había un bar elegante sin apenas público y en el que decidí quedar como .. ¡y yo que sé!. ¡Sí señor; cómo todo un hombre de mundo! Llevaba 250 pesetas aquella tarde -el litro de la mejor gasolina rondaba las 6 pelas-, todo mi capital, y mientras ella -la mujer sin duda tiene la cabeza sobre los hombros- pedía una Coca Cola, este memo -suyo siempre- descubrió en las estanterías una botella de cognac Napoleón y ¡hala macho, qué son dos días y de esta das el golpe!
Dios mío... Cual mezcla de David Niven y Sean Connery pedí con firmeza: ¡Una copa de Napoleón!. Y el barman, con estilo señorial, atendió mis deseos. Según daba sorbitos -que entonces los licores no eran lo mío y me sentaban como un tiro-, comencé a pensar: lo que te va a costar, campeón; no tienes suficiente dinero... Tardé tanto en pedir la cuenta que un poco más y aún estamos allí. Al fin y con voz de pito, pregunté cuanto era y .... 242 pesetas señor, me dijo quien vestía black tie mientras clavaba sus ojos en mí. Aún sigo teniendo pesadillas.
Sigue el Viaje. El niño grande no paraba, quería y necesitaba coger muchos trenes y recorrer rutas, aprendiendo todo lo que ignoraba. Ya le dijo Ella años después: te notaba unas ganas enormes de volar. El niño grande tenía que madurar; en todo. Y viajó a muchos lugares, convivió con gentes de otras lenguas y costumbres, comió cosas muy raras, trabajó en muchas y diversas cosas, estudió, leyó,.. Y sufrió, sufrió mucho.
El hombre volvía al pueblo. Iba enterrando a sus mayores. Viajes cortos, a la playa donde amó tanto, donde rió siempre, donde no entraba en los días grises de mala mar pues imponía el ronco bramido de la bruma. Y cogía de nuevo el tren que le alejaba de sus amores. Ahora ya no queda nadie a quien enterrar. El niño ya es hombre, aunque lo duda a veces. Y hace unos días volvió al pueblo...
No conocía a nadie. Pero encontró a Chomin. Este según le vió dijo: ¿No eras el novio de MJSM?. Unas pocas palabras, funden el alma. Siempre... El hombre quiso ser niño de nuevo y bajar del tren en la estación tras su viaje mágico. Preguntó.... Chomin le contestaba mirando fijo. A G le enterramos hace año y medio... ¿Y P?. Se ahorcó en 2010.
El Hombre se fue y ya solo, al anochecer, salió a la terraza de la casa, se sentó mirando sin ver la mar
Y lloró
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Sentimientos
domingo, 28 de septiembre de 2014
El viaje (I)
Noche mágica de un niño, pues la magia nace de la luna, como cuando le llevó su madre a la capilla por pasillos desiertos para asistir a la Misa del Gallo o cuando contempló la ciudad desnuda y sola desde las ventanillas del coche mientras bajaba, también con su madre, a recoger en la estación a su hermano mayor que llegaba de madrugada. Los recuerdos despiertan... O cuando recorría de la mano de su abuelo, silenciosos ambos, la noche bilbáina por calles apenas iluminadas y aún con esqueletos que fueron casas, hijos de la guerra.
Pero la magia imborrable sería la del viaje. El expréss salía para Bilbao a las 02,50, aunque solo sobre el papel, que aún recuerda cuando lo hizo a las 09,00 y pasó la noche entre los andenes, la cantina, la sala de facturación y otras maravillas llenas de sorpresas de la estación de Campo Sepulcro. Luego, el departamento, de tejidos espesos, maderas oscuras, mesitas plegables y algún desconocido. Pero sobre todo, paisajes..., como también se llamaba la revista de la RENFE que miraba siempre en casa del abuelo.
Niño de nariz fundida con el cristal de la ventanilla, paladeando lugares mágicos que existían, aunque para él solo fuesen visiones que pasaban ante su mirada de ojos muy abiertos. Castejón, vías, humos, negrura y soledad; viuda de Solano, pastillas de café con leche, Logroño; .. Pero sobre todo, ¡Orduña!; allá arriba, la Virgen de la Antigua, abajo nosotros, pequeñitos dentro de un gusano metálico al que había que uncir otra máquina suplementaria, que si no, no subía y eso soltando carbonilla a chorros, que se metía en el ojo con gran facilidad y te hacia llorar.
Ya en Bilbao, en una calle muy corta, tras bajar las escaleras de Abando, parábamos siempre en La Concordia, café señorial donde los hubiese, de asientos tapizados en cuero rojo y camareros con delantal blanco hasta el tobillo. ¿Qué desea el señor?. Y el señor tenía unos 10 años, pero iba aprendiendo así a comportarse como tal. En aquel lugar comencé a saber lo que era almorzar un excelente filete Café de París, a conversar bajo, a tratar con respeto, ... A todas esas costumbres tendentes a convivir sin molestar y que hoy una piara de zafios describen ignaros como de pijos.
Subiendo dichas escaleras se alcanzaba la entrada a la estación de Abando, de la RENFE, pero si nada más hacerlo viraba uno a la izquierda se dirigía a la estación de FEVE, paralela a la anterior y desde donde arrancaba a las 14,00 el tren para Santander. Y si ya desde Orduña mis ojos se iban llenando de montes y verde oscuro, la vía estrecha desde Bilbao a Santander transcurría por un canal vivo de verde claro, que se abría de golpe en ocasiones, tras alcanzar el Valle del Asón, a espacios donde la mirada podía perderse a lo lejos en busca de sueños. Bajábamos del tren en la pequeñísima estación de Cicero, donde tomábamos el autobús que llevaba a los viajeros al pueblo por la carretera de los puentes, ya que nuestra casa familiar está en lo que es en realidad una isla y se llega bien sobre las marismas bien sobre un estrecho arenal que más de una vez superó el Cantábrico.
En el pueblo mi vida era libertad. Despertaba a la mañana en un silencio roto por las ruedas del carro del lechero en el empedrado de la plaza donde se alzaba la casa y me llenaba el olor a pan tierno de tahona, recién horneado en Harino Panadera. Desayuno de pan cortado de bolla marinera tostado al fuego, que no había modernidades, untado con mantequilla hecha batiendo nata, que se conservaba entre hojas de helecho. Y luego, salía a la calle, que nunca acera, pues los vehículos que solía ver eran la tartana del alcalde, tirada por un borrico y con asiento de listones de madera de colores, y una rubia, que no era otra cosa que un coche no muy grande con una carrocería de dos volúmenes -lo que hoy llamamos familiar- en la que las puertas laterales y trasera eran de madera clara.
Pasaba los días con Nandín, marinero que ya no embarcaba y cuidaba en tierra los almacenes del armador -que eso era mi abuelo-, empleo conocido en la mar como el anciano. Pegado como una lapa, le veía calafatear los botes auxiliares que luego embarcarían para pescar parrocha durante la época de pesca a cebo vivo durante la costera de bonito, o llevar un arte en el carro al Muelle Viejo, que aún no existía el Nuevo. Cuando Nandín se alejó en la niebla, me heredó su sucesor, Agustín, a quien mis amigos y yo llamábamos señor Agustín; nos llevaba a las marismas en un bote a pescar a mano cámbaros cerberos, que en otras tierras sé ahora que llaman nécoras, y a llenar garrafas de agua dulce, clara y fresca de una fuente que manaba a la mar entre unas rocas.
Agustín, que semejaba ser escocés, de tez rubicunda y ojos azul claro, de piel curtida por el viento, cruzada por cuanta cicatriz puede tallar la vida y tostada por sol de invierno, no había tenido suerte en la vida. Llegó a ser patrón y luego a armar y arranchar su propio barco, pero roló su suerte y acabó de marinero en el rol de alguno de los Ríos de nuestra casa, pues todos los barcos de abuelo eran Río algo, desde que perdió el María Isabel con 16 tripulantes de los que nunca más se supo.
A la atardecida marchaba con el abuelo a La Costera, la emisora de la Cofradía instalada en La Venta, que no es más que lo que llaman en otros lugares Lonja. Allí entraba en el Pósito, el almacén general donde los barcos encontraban todo lo que necesitaban para arranchar durante las mareas -tiempo en que el barco se mantiene pescando en la mar-. Y desde allí viví una galerna de verdad y no esas mariconadas de los metereólogos de hoy, con todo el pueblo en la plaza, de pie y en silencio frente a Teléfonos, que en las casas no había. Salía una de las telefonistas a la acera y decía: El Santa Teresa de Jesús entró en Gijón; y veías como unas mujeres y unos niños se abrazaban. Mientras, el resto era silencio.
Una galerna.... Mar llana, en calma, rizada, marejadilla, marejada, fuerte marejada, gruesa, muy gruesa, arbolada y montañosa. Aquella hizo pasar la mar sobre Berría, llevándose casas y carretera. En casa retemblaban todas las ventanas, aun estando bien trancadas, el barómetro caído a tope, y durante las pleamares, lloviendo, la mar ocupaba el pueblo; en casa, entró en el portal y llegó al segundo escalón de la escalera. Montañosa..; son muros de agua de 20 metros de altura que vienen hacia uno... 20 metros.. Un edificio de unos 9 pisos... Se recuperó el casco de un barco; una ola había arrancado el puente, con quien estaba atado al gobernalle. La tripulación estaba en los relinchos -el área interior donde duermen-; habían clavado las entradas.
Dejémoslo atrás, que no lo olvidemos. Decía que tras La Costera acudía, acompañando a mi abuelo, a casa de mi tio, en cuya planta baja se abría desde un almacén de vinos hasta una pequeña fábrica de conservas, pasando por una sala donde daban meriendas previo encargo y una larga barra desde la que despachaban buen vino de Rioja, embutidos y latas de conservas. El local disponía de amplias mesas de pies de hierro y tablero de mármol, donde los marineros bebían chiquitos, acompañándose de una galleta maría, mientras alguno dibujaba a lápiz sobre el mármol cualquier pez, mostrando un dominio y una finura que convertían su obra en Arte.
Terminaba el día en la cocina, donde tras cenar mi abuelo fumaba un cigarrillo, convirtiendo aquello en un rito que yo contemplaba en silencio. Sacaba de un armario boquilla, tabaco, papel, encendedor y cenicero, montando despacio la fumada, que disfrutaba con gran calma mientras yo contemplaba sus ojos cerrados, su barbilla alzada y su gesto de placer. Luego, tras mirar la hora en el reloj Napoleón que presidía la pared, encendía la radio y seleccionaba el canal marítimo para oír las conversaciones de los barcos y enterarse de como iba la cosa.
Y a la cama, tras mis días de niño.
Pero la magia imborrable sería la del viaje. El expréss salía para Bilbao a las 02,50, aunque solo sobre el papel, que aún recuerda cuando lo hizo a las 09,00 y pasó la noche entre los andenes, la cantina, la sala de facturación y otras maravillas llenas de sorpresas de la estación de Campo Sepulcro. Luego, el departamento, de tejidos espesos, maderas oscuras, mesitas plegables y algún desconocido. Pero sobre todo, paisajes..., como también se llamaba la revista de la RENFE que miraba siempre en casa del abuelo.
Niño de nariz fundida con el cristal de la ventanilla, paladeando lugares mágicos que existían, aunque para él solo fuesen visiones que pasaban ante su mirada de ojos muy abiertos. Castejón, vías, humos, negrura y soledad; viuda de Solano, pastillas de café con leche, Logroño; .. Pero sobre todo, ¡Orduña!; allá arriba, la Virgen de la Antigua, abajo nosotros, pequeñitos dentro de un gusano metálico al que había que uncir otra máquina suplementaria, que si no, no subía y eso soltando carbonilla a chorros, que se metía en el ojo con gran facilidad y te hacia llorar.
Ya en Bilbao, en una calle muy corta, tras bajar las escaleras de Abando, parábamos siempre en La Concordia, café señorial donde los hubiese, de asientos tapizados en cuero rojo y camareros con delantal blanco hasta el tobillo. ¿Qué desea el señor?. Y el señor tenía unos 10 años, pero iba aprendiendo así a comportarse como tal. En aquel lugar comencé a saber lo que era almorzar un excelente filete Café de París, a conversar bajo, a tratar con respeto, ... A todas esas costumbres tendentes a convivir sin molestar y que hoy una piara de zafios describen ignaros como de pijos.
Subiendo dichas escaleras se alcanzaba la entrada a la estación de Abando, de la RENFE, pero si nada más hacerlo viraba uno a la izquierda se dirigía a la estación de FEVE, paralela a la anterior y desde donde arrancaba a las 14,00 el tren para Santander. Y si ya desde Orduña mis ojos se iban llenando de montes y verde oscuro, la vía estrecha desde Bilbao a Santander transcurría por un canal vivo de verde claro, que se abría de golpe en ocasiones, tras alcanzar el Valle del Asón, a espacios donde la mirada podía perderse a lo lejos en busca de sueños. Bajábamos del tren en la pequeñísima estación de Cicero, donde tomábamos el autobús que llevaba a los viajeros al pueblo por la carretera de los puentes, ya que nuestra casa familiar está en lo que es en realidad una isla y se llega bien sobre las marismas bien sobre un estrecho arenal que más de una vez superó el Cantábrico.
En el pueblo mi vida era libertad. Despertaba a la mañana en un silencio roto por las ruedas del carro del lechero en el empedrado de la plaza donde se alzaba la casa y me llenaba el olor a pan tierno de tahona, recién horneado en Harino Panadera. Desayuno de pan cortado de bolla marinera tostado al fuego, que no había modernidades, untado con mantequilla hecha batiendo nata, que se conservaba entre hojas de helecho. Y luego, salía a la calle, que nunca acera, pues los vehículos que solía ver eran la tartana del alcalde, tirada por un borrico y con asiento de listones de madera de colores, y una rubia, que no era otra cosa que un coche no muy grande con una carrocería de dos volúmenes -lo que hoy llamamos familiar- en la que las puertas laterales y trasera eran de madera clara.
Pasaba los días con Nandín, marinero que ya no embarcaba y cuidaba en tierra los almacenes del armador -que eso era mi abuelo-, empleo conocido en la mar como el anciano. Pegado como una lapa, le veía calafatear los botes auxiliares que luego embarcarían para pescar parrocha durante la época de pesca a cebo vivo durante la costera de bonito, o llevar un arte en el carro al Muelle Viejo, que aún no existía el Nuevo. Cuando Nandín se alejó en la niebla, me heredó su sucesor, Agustín, a quien mis amigos y yo llamábamos señor Agustín; nos llevaba a las marismas en un bote a pescar a mano cámbaros cerberos, que en otras tierras sé ahora que llaman nécoras, y a llenar garrafas de agua dulce, clara y fresca de una fuente que manaba a la mar entre unas rocas.
Agustín, que semejaba ser escocés, de tez rubicunda y ojos azul claro, de piel curtida por el viento, cruzada por cuanta cicatriz puede tallar la vida y tostada por sol de invierno, no había tenido suerte en la vida. Llegó a ser patrón y luego a armar y arranchar su propio barco, pero roló su suerte y acabó de marinero en el rol de alguno de los Ríos de nuestra casa, pues todos los barcos de abuelo eran Río algo, desde que perdió el María Isabel con 16 tripulantes de los que nunca más se supo.
A la atardecida marchaba con el abuelo a La Costera, la emisora de la Cofradía instalada en La Venta, que no es más que lo que llaman en otros lugares Lonja. Allí entraba en el Pósito, el almacén general donde los barcos encontraban todo lo que necesitaban para arranchar durante las mareas -tiempo en que el barco se mantiene pescando en la mar-. Y desde allí viví una galerna de verdad y no esas mariconadas de los metereólogos de hoy, con todo el pueblo en la plaza, de pie y en silencio frente a Teléfonos, que en las casas no había. Salía una de las telefonistas a la acera y decía: El Santa Teresa de Jesús entró en Gijón; y veías como unas mujeres y unos niños se abrazaban. Mientras, el resto era silencio.
Una galerna.... Mar llana, en calma, rizada, marejadilla, marejada, fuerte marejada, gruesa, muy gruesa, arbolada y montañosa. Aquella hizo pasar la mar sobre Berría, llevándose casas y carretera. En casa retemblaban todas las ventanas, aun estando bien trancadas, el barómetro caído a tope, y durante las pleamares, lloviendo, la mar ocupaba el pueblo; en casa, entró en el portal y llegó al segundo escalón de la escalera. Montañosa..; son muros de agua de 20 metros de altura que vienen hacia uno... 20 metros.. Un edificio de unos 9 pisos... Se recuperó el casco de un barco; una ola había arrancado el puente, con quien estaba atado al gobernalle. La tripulación estaba en los relinchos -el área interior donde duermen-; habían clavado las entradas.
Dejémoslo atrás, que no lo olvidemos. Decía que tras La Costera acudía, acompañando a mi abuelo, a casa de mi tio, en cuya planta baja se abría desde un almacén de vinos hasta una pequeña fábrica de conservas, pasando por una sala donde daban meriendas previo encargo y una larga barra desde la que despachaban buen vino de Rioja, embutidos y latas de conservas. El local disponía de amplias mesas de pies de hierro y tablero de mármol, donde los marineros bebían chiquitos, acompañándose de una galleta maría, mientras alguno dibujaba a lápiz sobre el mármol cualquier pez, mostrando un dominio y una finura que convertían su obra en Arte.
Terminaba el día en la cocina, donde tras cenar mi abuelo fumaba un cigarrillo, convirtiendo aquello en un rito que yo contemplaba en silencio. Sacaba de un armario boquilla, tabaco, papel, encendedor y cenicero, montando despacio la fumada, que disfrutaba con gran calma mientras yo contemplaba sus ojos cerrados, su barbilla alzada y su gesto de placer. Luego, tras mirar la hora en el reloj Napoleón que presidía la pared, encendía la radio y seleccionaba el canal marítimo para oír las conversaciones de los barcos y enterarse de como iba la cosa.
Y a la cama, tras mis días de niño.
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Sentimientos
domingo, 14 de septiembre de 2014
Soledad y Futuro
Normalmente comienzo mis artículos sobre Arte exponiendo algo sobre lo que voy a escribir para facilitar la comprensión de la imagen a la que dedico mis palabras. Pero se me va ocurriendo que en este caso no es lo adecuado y que alcanzaré mejor el objetivo que me propongo si se dan de bruces contra la obra sobre la que voy a pensar. Así que ......
Contemplen, sin prisa, dejen pasar tiempo, depositen la mirada sobre la imagen, no coarten sus sensaciones. Yo no tengo ni idea sobre Arte; simplemente soy un fisgón de primera clase. Me formé en las terrazas callejeras y en el mirador de mi casa, no dejando pasar postura, gesto, andanza, ajenos que pudieran causarme cualquier sensación; y luego, además, mi imaginación recreaba vida partiendo de lo contemplado, de modo que mi soledad se llenaba de formas y colores; y muchas veces de lágrimas.
La pintura de Toral es formalmente realista, adjetivada como mágica por la crítica, pero este ignorante la percibe en el fondo como simbólica -muy actual, pero simbólica-, representando objetos y personas de tal modo que compongan en los sentidos del espectador el símbolo de un sentimiento vital; por ejemplo, si necesita acentuar la soledad de un personaje, no duda en situarlo en una estación cualquiera ante cientos de maletas. Vemos formalmente algo, símbolo de lo que el artista quiere hablarnos en el fondo. Quizás mantiene por eso que "el debate entre abstractos y realistas no ha sido en realidad más que un debate entre dos realismos diferentes".
Pero dejémonos de teorías y volvamos a contemplar esa Consigna de mis años infantiles, sala de cualquier estación donde se facturaban las maletas y se recogían al final del trayecto. En realidad, lo que vemos es un paisaje; piensen un poquito.. Un paisaje ofrece a nuestros ojos un espacio cercano, donde se sitúa el espectador y desde donde contempla habitualmente la Naturaleza, sea rústica, marina o urbana (lo hace el Catastro, no lo duden); dicho espacio suele disponerse según uno o varios límites, que denominamos horizontes.
Imaginen un paisaje costero, donde solo se vea la tierra y más allá el mar, ocupando ambos todo el ancho de la superficie pictórica. Si la tierra ocupa solo un área pequeña de la parte inferior de la pintura y el mar llena el resto del cuadro -cierren los ojos y vean-, tendremos una gran sensación de profundidad; mientras que si casi todo el cuadro muestra la tierra y solo aparece una franja de agua en lo más alto de la obra, la sensación es más cercana. Vamos, que si miramos lejos, al cielo, vemos cielo y poca tierra, y si miramos cerca, al suelo, dejamos de ver las nubes.
¡Pues hala, al cuadro!. ¿Dónde se sitúa el primer horizonte, el más cercano a nuestra mirada?. Justo delante de los pies de la mujer, formado por la primera línea de maletas. Reparen en que podemos ver un trozo pequeño del suelo -negro o muy oscuro-, mientras que las maletas se extienden desde él hasta lo más profundo del cuadro, que parece no tener fin. No hay duda de que el artista busca reforzar, magnificar, el efecto visual de tanto equipaje, pues no se aprecia donde terminan, difuminándose el fondo de la sala, como sucede cuando miramos aquello tan lejano...
Así que un paisaje, dos espacios: uno, poco suelo a la vista de una sala y otro, enorme en proporción al primero, ocupado totalmente por las maletas. En el primero una mujer, que nos da la espalda, lo que nos impide ver su rostro y, en consecuencia, quita importancia a su personalidad, a su edad, a su arreglo, ..; a quien sea, en suma. Es cualquier mujer, sin más, una persona.
Sigamos. Pasemos al cromatismo. Inmediatamente atrae nuestra atención la claridad y blancura del vestido de la mujer. No lleva nada encima, nada la protege. De modo que dicho vestido actúa como un imán, atrayéndonos, dejando claro que lo que importa sucede allí, en el interior de la mujer -pues casi nada sabemos de su exterior-, donde el autor quiere llevarnos. Y diría más, ese interior es puro, pues la viste como un hada, con un leve manto, que de poco protege. Aparte de lo dicho, unas pocas maletas claras, dos paquetes abiertos y el envoltorio de una barra de pan, el conjunto tiende a la oscuridad, a la negrura. No es un ambiente alegre u optimista. Se mascan los problemas, la falta de esperanza.
De niño me decían: Vete despacio; primero lee el enunciado, entiende lo que te preguntan y solo entonces ponte a resolver el problema (mejor no sigo contándoselo, que no me fue bien). Pero ahora creo que estamos en condiciones de entender el enunciado, es decir "La llegada". El cuadro es un paisaje, un paisaje de nuestra vida. Como le oí a don Julián Marías, solo podemos estar seguros de dos cosas: de que hemos nacido y de que algún día moriremos. Buscamos desesperadamente seguridades y nunca las tendremos (a pesar del poder que la inmensa mayoría le suponía, la sorpresa que se han llevado don Emilio Botín hace pocos días y don Isidoro Álvarez ahora mismo, ha tenido que ser mayúscula). Por otro lado, basamos nuestro conocimiento en lo que ya se sabe, es decir en lo vivido, cuando lo que de verdad tiene que interesarnos es lo por vivir, que nos es totalmente desconocido. Así nos va...
La mujer que viaja en el tren de la Vida tiene inexcusablemente que escoger una maleta que le permita disponer de lo necesario en cada momento. ¿Pero cual es el trayecto?, ¿cuanto durará el viaje?, ¿qué tiempo vivirá?, ¿qué necesidades tendrá?, ¿a qué podrá asistir con lo que lleve?,... Contempla las maletas sin saber por cual optar. Muchas son tétricas, algunas nos ofrecen algo de color, solo unas pocas son decididamente claras. Dispone de poco. Su vestuario es escaso y salir adelante materialmente requiere mucha suerte, preparación y esforzarse durante años. No lo va a tener fácil, como nos sucede a todos. Por eso solo una bolsa sustenta el pan. Abruma su situación, su soledad.
No tiene a nadie a quien acudir para que la ayude. Está sola. Lo tiene, lo tenemos, muy difícil. Pero no hay otra, no es posible renunciar. Renunciar tendría sentido si supiésemos con certeza que sucederá mañana. Pero lo desconocemos, siempre lo ignoraremos. Así que en algún momento tendrá que elegir; con todas sus dudas, en soledad, pues solo cada uno de nosotros puede vivir nuestra vida y nadie puede hacerlo por nosotros, decidirá tomar una maleta y viajar con ella.......
La pintura de Toral es formalmente realista, adjetivada como mágica por la crítica, pero este ignorante la percibe en el fondo como simbólica -muy actual, pero simbólica-, representando objetos y personas de tal modo que compongan en los sentidos del espectador el símbolo de un sentimiento vital; por ejemplo, si necesita acentuar la soledad de un personaje, no duda en situarlo en una estación cualquiera ante cientos de maletas. Vemos formalmente algo, símbolo de lo que el artista quiere hablarnos en el fondo. Quizás mantiene por eso que "el debate entre abstractos y realistas no ha sido en realidad más que un debate entre dos realismos diferentes".
Pero dejémonos de teorías y volvamos a contemplar esa Consigna de mis años infantiles, sala de cualquier estación donde se facturaban las maletas y se recogían al final del trayecto. En realidad, lo que vemos es un paisaje; piensen un poquito.. Un paisaje ofrece a nuestros ojos un espacio cercano, donde se sitúa el espectador y desde donde contempla habitualmente la Naturaleza, sea rústica, marina o urbana (lo hace el Catastro, no lo duden); dicho espacio suele disponerse según uno o varios límites, que denominamos horizontes.
Imaginen un paisaje costero, donde solo se vea la tierra y más allá el mar, ocupando ambos todo el ancho de la superficie pictórica. Si la tierra ocupa solo un área pequeña de la parte inferior de la pintura y el mar llena el resto del cuadro -cierren los ojos y vean-, tendremos una gran sensación de profundidad; mientras que si casi todo el cuadro muestra la tierra y solo aparece una franja de agua en lo más alto de la obra, la sensación es más cercana. Vamos, que si miramos lejos, al cielo, vemos cielo y poca tierra, y si miramos cerca, al suelo, dejamos de ver las nubes.
¡Pues hala, al cuadro!. ¿Dónde se sitúa el primer horizonte, el más cercano a nuestra mirada?. Justo delante de los pies de la mujer, formado por la primera línea de maletas. Reparen en que podemos ver un trozo pequeño del suelo -negro o muy oscuro-, mientras que las maletas se extienden desde él hasta lo más profundo del cuadro, que parece no tener fin. No hay duda de que el artista busca reforzar, magnificar, el efecto visual de tanto equipaje, pues no se aprecia donde terminan, difuminándose el fondo de la sala, como sucede cuando miramos aquello tan lejano...
Así que un paisaje, dos espacios: uno, poco suelo a la vista de una sala y otro, enorme en proporción al primero, ocupado totalmente por las maletas. En el primero una mujer, que nos da la espalda, lo que nos impide ver su rostro y, en consecuencia, quita importancia a su personalidad, a su edad, a su arreglo, ..; a quien sea, en suma. Es cualquier mujer, sin más, una persona.
Sigamos. Pasemos al cromatismo. Inmediatamente atrae nuestra atención la claridad y blancura del vestido de la mujer. No lleva nada encima, nada la protege. De modo que dicho vestido actúa como un imán, atrayéndonos, dejando claro que lo que importa sucede allí, en el interior de la mujer -pues casi nada sabemos de su exterior-, donde el autor quiere llevarnos. Y diría más, ese interior es puro, pues la viste como un hada, con un leve manto, que de poco protege. Aparte de lo dicho, unas pocas maletas claras, dos paquetes abiertos y el envoltorio de una barra de pan, el conjunto tiende a la oscuridad, a la negrura. No es un ambiente alegre u optimista. Se mascan los problemas, la falta de esperanza.
De niño me decían: Vete despacio; primero lee el enunciado, entiende lo que te preguntan y solo entonces ponte a resolver el problema (mejor no sigo contándoselo, que no me fue bien). Pero ahora creo que estamos en condiciones de entender el enunciado, es decir "La llegada". El cuadro es un paisaje, un paisaje de nuestra vida. Como le oí a don Julián Marías, solo podemos estar seguros de dos cosas: de que hemos nacido y de que algún día moriremos. Buscamos desesperadamente seguridades y nunca las tendremos (a pesar del poder que la inmensa mayoría le suponía, la sorpresa que se han llevado don Emilio Botín hace pocos días y don Isidoro Álvarez ahora mismo, ha tenido que ser mayúscula). Por otro lado, basamos nuestro conocimiento en lo que ya se sabe, es decir en lo vivido, cuando lo que de verdad tiene que interesarnos es lo por vivir, que nos es totalmente desconocido. Así nos va...
La mujer que viaja en el tren de la Vida tiene inexcusablemente que escoger una maleta que le permita disponer de lo necesario en cada momento. ¿Pero cual es el trayecto?, ¿cuanto durará el viaje?, ¿qué tiempo vivirá?, ¿qué necesidades tendrá?, ¿a qué podrá asistir con lo que lleve?,... Contempla las maletas sin saber por cual optar. Muchas son tétricas, algunas nos ofrecen algo de color, solo unas pocas son decididamente claras. Dispone de poco. Su vestuario es escaso y salir adelante materialmente requiere mucha suerte, preparación y esforzarse durante años. No lo va a tener fácil, como nos sucede a todos. Por eso solo una bolsa sustenta el pan. Abruma su situación, su soledad.
No tiene a nadie a quien acudir para que la ayude. Está sola. Lo tiene, lo tenemos, muy difícil. Pero no hay otra, no es posible renunciar. Renunciar tendría sentido si supiésemos con certeza que sucederá mañana. Pero lo desconocemos, siempre lo ignoraremos. Así que en algún momento tendrá que elegir; con todas sus dudas, en soledad, pues solo cada uno de nosotros puede vivir nuestra vida y nadie puede hacerlo por nosotros, decidirá tomar una maleta y viajar con ella.......
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Arte
viernes, 12 de septiembre de 2014
Equilibrio
No soy, ni seré nunca, un seguidor al uso del arte. Me resultan indiferentes exposiciones, críticas, mercado, tendencias,...; pero reparen en esas dos palabras: al uso. Para mí el Arte es algo que sale a tu encuentro en ciertos momentos, te golpea a través de los sentidos y llega a lo más hondo del espíritu. No es un objeto de consumo, como lo catan toda esa serie esperpéntica de seres que se creen cultivados, que recorren como zombies cuanta exposición muestra publicidad, pues degluten obras que piden a gritos muchísimo tiempo de contemplación mediante miradas de minutos.
Y eso me acaba de suceder cuando he abierto este artículo, sin otro texto que sus títulos, en la edición digital de ayer de El País. He titulado esta entrada de mi blog "Equilibrio", pues todas y cada una de las fotografías de esta serie de Pieter Hugo, que, además de alcanzar a quien las contempla, ponen ante la mirada composiciones llenas de equilibrio; desde la primera, un rostro, donde nos abducen sus ojos y se contraponen los rasgos físicos de la raza negra con el tono albino de la piel, hasta la última, donde el contraste de tonalidad es absoluto y quien no suele tener poder, un negro, lo ostenta plenamente. No se contenten con las imágenes que muestro, pues mi intención es solo regalarlas en una frase, sino que abran aquel enlace del periódico y disfruten....
Y eso me acaba de suceder cuando he abierto este artículo, sin otro texto que sus títulos, en la edición digital de ayer de El País. He titulado esta entrada de mi blog "Equilibrio", pues todas y cada una de las fotografías de esta serie de Pieter Hugo, que, además de alcanzar a quien las contempla, ponen ante la mirada composiciones llenas de equilibrio; desde la primera, un rostro, donde nos abducen sus ojos y se contraponen los rasgos físicos de la raza negra con el tono albino de la piel, hasta la última, donde el contraste de tonalidad es absoluto y quien no suele tener poder, un negro, lo ostenta plenamente. No se contenten con las imágenes que muestro, pues mi intención es solo regalarlas en una frase, sino que abran aquel enlace del periódico y disfruten....
Fuego, agua y Hombre
Negro, rojo, horizontal y vertical
Contraste cromático, mírame como te miro
Naturaleza ubérrima, hombre pobre
¿Negro, blanco?
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Arte
lunes, 1 de septiembre de 2014
Los años..
Salió a charlar con las estrellas. Alzó la mirada. No encontró ninguna. Se quedó en silencio. Poco a poco comprendió. Ellas le hablaban sin palabras. Su ausencia le susurraba que él ya conocía las respuestas que buscó durante tanto tiempo.
Ahora debía caminar solo.
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Pensamiento
jueves, 17 de julio de 2014
Que hay que asumir para comportarse democráticamente
Acabo de leer un texto excelente. Consta de dos partes clarísimas: una expositiva general en sus cuatro primeros párrafos y otra en la que aplica las razones de la primera al caso concreto de la situación actual de Cataluña. El planteamiento expositivo contiene un análisis tan claro de la enjundia de como se llega a iniciar una sociedad democrática y de como se ataca su nacimiento y desarrollo, que considero imprescindible comprenderlo hasta la última coma.
Hubo un momento en la Historia en que la decisión sobre lo que convenía o no, lo que podía hacerse o no, los castigos a las gentes, la propiedad de las cosas, .., era consecuencia de la Voluntad. Voluntad de uno, del rey y señor de turno, que además adquiría ese poder bien por ser el guerrero más eficaz o bien por descender de quien tenía aquel poder. ¿Qué concedía a ciertas poblaciones determinadas facilidades?; si, a veces, porque le interesaba y por su voluntad, nunca porque el rey y señor estuviese sometido a un poder mayor -de boquilla decían que Dios era su señor, pero lo interpretaban para seguir haciendo su voluntad-. Los hechos que sustentan la leyenda de "La Campana de Huesca" muestran la realidad. Y el comportamiento de Fernando VII de España durante su reinado, también.
La Historia evoluciona, aunque no sé si solo porque un poderoso derrota a otro y esto logra que la voluntad de este se debilite lo bastante como para que sus súbditos se agiten lo suficiente como para respirar algo más -entiendo por poderoso no solo una persona sino también un hecho o sucesión de estos-. Dudo de que los cambios a mejor los origine la buena voluntad de los hombres, aunque estoy seguro de que hay hombres de buena voluntad.
La pugna se puede plantear con sencillez: o creemos que somos incapaces de vivir juntos, conviviendo en Sociedad, a menos que un poder fuerte nos sujete lo suficiente como para no hacer barbaridades, pues el individuo busca su satisfacción aun a costa de los demás, o creemos que ese egoísmo individual puede controlarse a través de acuerdos que nos obliguen a todos, y que se plasman en Normas que se publican para que todos puedan conocerlas y cumplirlas, aunque no sean las que más nos satisfagan, las que desearíamos.
Si nos decantamos por lo primero, proclamaremos un rey, un dictador o algo así, concediéndole todos los poderes con tal de que nos controle y tengamos paz, aunque sea su paz. Esta concepción la defendió Thomas Hobbes, al que le adjudican aquello de que "el Hombre es un lobo para el Hombre", aunque no sea exacto. Si creemos en la Esperanza y sentimos que es viable que el Hombre llegue algún día a convivir con el Hombre.. ¿quien o qué puede resolver nuestras disputas, derivadas de nuestro egoísmo, de nuestro miedo, de nuestras ambiciones, de la maldad que mora en parte de nuestro interior?. Desde luego, quien o lo que sea, tiene que ser capaz de obligarnos a cumplir lo que resuelva, pues si esto último quedase a nuestro libre albedrío no quedaría más remedio que volver los ojos al tirano y dar la razón a Hobbes.
John Locke se decantó por algo muy antiguo: la Norma. Pero dándole un carácter distinto; no era el poderoso quien decía en ella lo que tenían que hacer sus súbditos, sino eran estos quienes, siguiendo un procedimiento que les permitía llegar a un acuerdo, la imponían entre todos y para todos, incluido el mandamás. El paso siguiente era inevitable, The Bill of Rigths, de la que se derivan las libertades que goza la Humanidad, por lo menos la parte de ella que las goza, en parte ...
Así que todo se reduce, hablando para españoles, a lo siguiente: Franco o Derecho. O defendemos que la voluntad de alguien, uno o varios, está por encima de todo o defendemos que la única esperanza que tiene el ciudadano -sobre el que actúan poderes e intereses de todo tipo, de modo que resulta la parte más débil de la cuerda social- es la Creación de las Normas que rigen a todos mediante procedimientos establecidos previamente y de obligado cumplimiento, que nos permitan participar y no nos dejen al margen, y que una vez creadas sean seguidas sin excusas por todos, castigando a quien no se ajuste a ellas con tal severidad que cualquiera prefiera cumplirlas antes que saltarse la Ley.
Pero somos herederos de absolutistas y dictadores. Anida en nuestro sentimiento íntimo la semilla del poder. Sea un ciudadano cualquiera, sean aquellos que caracterizados como políticos dicen que nos gobiernan en libertad. Enseguida, pasada la euforia inicial, a una velocidad de vértigo, tienden a sentir que están en posesión de la verdad, que cualquier opción que facilite sus deseos es conveniente para todos. Camino que siguen los tiranos......... En soledad y silencio, meditemos, recordemos comportamientos, palabras, gestos, decisiones, ....; desde un tratante incompetente como Adolfo Suárez, pasando por el endiosamiento de Felipe González y la grosera altanería de su secuaz, al comienzo, Alfonso Guerra, hasta llegar a la soberbia absurda de Aznar y a la idiocia de Zapatero. Y si esos llegaron más alto, ya no hablo de los que no alcanzaron su nivel, que si su categoría.
No, se trata de que Podemos -que es solo una palabra que maneja útilmente ilusiones de muchos-, cualquier persona, incluido quien esto escribe, se desvía con el tiempo de sus promesas y obligaciones, pudiendo llegar a ser un tirano. ¿Confiar en el criterio de un dirigente o de varios?. ¡No, nunca!. Hay que crear un proceso de verdadera participación que logre que los ciudadanos creen unas normas que, aunque a nadie satisfagan plenamente, puedan ser aceptadas por una gran mayoría y sirvan como esqueleto de una Sociedad que permita convivir en paz. Y estas Normas deben ser seguidas escrupulosamente por todos y más si cabe por los gobernantes, esclavos abyectos del cumplimiento legal
Hubo un momento en la Historia en que la decisión sobre lo que convenía o no, lo que podía hacerse o no, los castigos a las gentes, la propiedad de las cosas, .., era consecuencia de la Voluntad. Voluntad de uno, del rey y señor de turno, que además adquiría ese poder bien por ser el guerrero más eficaz o bien por descender de quien tenía aquel poder. ¿Qué concedía a ciertas poblaciones determinadas facilidades?; si, a veces, porque le interesaba y por su voluntad, nunca porque el rey y señor estuviese sometido a un poder mayor -de boquilla decían que Dios era su señor, pero lo interpretaban para seguir haciendo su voluntad-. Los hechos que sustentan la leyenda de "La Campana de Huesca" muestran la realidad. Y el comportamiento de Fernando VII de España durante su reinado, también.
La Historia evoluciona, aunque no sé si solo porque un poderoso derrota a otro y esto logra que la voluntad de este se debilite lo bastante como para que sus súbditos se agiten lo suficiente como para respirar algo más -entiendo por poderoso no solo una persona sino también un hecho o sucesión de estos-. Dudo de que los cambios a mejor los origine la buena voluntad de los hombres, aunque estoy seguro de que hay hombres de buena voluntad.
La pugna se puede plantear con sencillez: o creemos que somos incapaces de vivir juntos, conviviendo en Sociedad, a menos que un poder fuerte nos sujete lo suficiente como para no hacer barbaridades, pues el individuo busca su satisfacción aun a costa de los demás, o creemos que ese egoísmo individual puede controlarse a través de acuerdos que nos obliguen a todos, y que se plasman en Normas que se publican para que todos puedan conocerlas y cumplirlas, aunque no sean las que más nos satisfagan, las que desearíamos.
Si nos decantamos por lo primero, proclamaremos un rey, un dictador o algo así, concediéndole todos los poderes con tal de que nos controle y tengamos paz, aunque sea su paz. Esta concepción la defendió Thomas Hobbes, al que le adjudican aquello de que "el Hombre es un lobo para el Hombre", aunque no sea exacto. Si creemos en la Esperanza y sentimos que es viable que el Hombre llegue algún día a convivir con el Hombre.. ¿quien o qué puede resolver nuestras disputas, derivadas de nuestro egoísmo, de nuestro miedo, de nuestras ambiciones, de la maldad que mora en parte de nuestro interior?. Desde luego, quien o lo que sea, tiene que ser capaz de obligarnos a cumplir lo que resuelva, pues si esto último quedase a nuestro libre albedrío no quedaría más remedio que volver los ojos al tirano y dar la razón a Hobbes.
John Locke se decantó por algo muy antiguo: la Norma. Pero dándole un carácter distinto; no era el poderoso quien decía en ella lo que tenían que hacer sus súbditos, sino eran estos quienes, siguiendo un procedimiento que les permitía llegar a un acuerdo, la imponían entre todos y para todos, incluido el mandamás. El paso siguiente era inevitable, The Bill of Rigths, de la que se derivan las libertades que goza la Humanidad, por lo menos la parte de ella que las goza, en parte ...
Así que todo se reduce, hablando para españoles, a lo siguiente: Franco o Derecho. O defendemos que la voluntad de alguien, uno o varios, está por encima de todo o defendemos que la única esperanza que tiene el ciudadano -sobre el que actúan poderes e intereses de todo tipo, de modo que resulta la parte más débil de la cuerda social- es la Creación de las Normas que rigen a todos mediante procedimientos establecidos previamente y de obligado cumplimiento, que nos permitan participar y no nos dejen al margen, y que una vez creadas sean seguidas sin excusas por todos, castigando a quien no se ajuste a ellas con tal severidad que cualquiera prefiera cumplirlas antes que saltarse la Ley.
Pero somos herederos de absolutistas y dictadores. Anida en nuestro sentimiento íntimo la semilla del poder. Sea un ciudadano cualquiera, sean aquellos que caracterizados como políticos dicen que nos gobiernan en libertad. Enseguida, pasada la euforia inicial, a una velocidad de vértigo, tienden a sentir que están en posesión de la verdad, que cualquier opción que facilite sus deseos es conveniente para todos. Camino que siguen los tiranos......... En soledad y silencio, meditemos, recordemos comportamientos, palabras, gestos, decisiones, ....; desde un tratante incompetente como Adolfo Suárez, pasando por el endiosamiento de Felipe González y la grosera altanería de su secuaz, al comienzo, Alfonso Guerra, hasta llegar a la soberbia absurda de Aznar y a la idiocia de Zapatero. Y si esos llegaron más alto, ya no hablo de los que no alcanzaron su nivel, que si su categoría.
No, se trata de que Podemos -que es solo una palabra que maneja útilmente ilusiones de muchos-, cualquier persona, incluido quien esto escribe, se desvía con el tiempo de sus promesas y obligaciones, pudiendo llegar a ser un tirano. ¿Confiar en el criterio de un dirigente o de varios?. ¡No, nunca!. Hay que crear un proceso de verdadera participación que logre que los ciudadanos creen unas normas que, aunque a nadie satisfagan plenamente, puedan ser aceptadas por una gran mayoría y sirvan como esqueleto de una Sociedad que permita convivir en paz. Y estas Normas deben ser seguidas escrupulosamente por todos y más si cabe por los gobernantes, esclavos abyectos del cumplimiento legal
Y SI NO, QUE LAS MODIFIQUEN Y LAS SOMETAN A NUESTRO VOTO SEGÚN LA LEY
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