Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

martes, 31 de enero de 2006

¡Se acerca una revolución!

Me hubiese gustado enlazar el artículo de Julia Navarro en el que he leido la idea sobre la que voy a escribir, pero he sido incapaz de encontrarlo en la "red". Sí podéis conseguir el nº 355 de "Mujer hoy" -el de este sábado pasado-, lo encontraréis en la última página.

Soy de los que cree, basándome sólo en la intuición desarrollada por el estudio, que el mundo se mueve a golpe de revoluciones. Unas veces hacia adelante, otras -quizás- para atrás.. No creo en los cambios tranquilos, suaves y dulces. Ní en las sociedades ní en los individuos.
Creo que hay acontecimientos que determinan el curso de la Historía, como hay experiencias que modifican nuestra manera -la de cada uno de nosotros- de vivir.
Ocurrido el suceso, tanto la sociedad como el individuo dedican el tiempo a asimilar y digerir lo ocurrido. En ocasiones, que temo que sea la mayor parte de las veces, sólo se logra sí previamente se transforma la substancia de dicho acontecimiento; somos duros de corazón y mucho más de mollera, como para abrir los ojos y comprender lo evidente. Necesitamos adulterar aquello que se opone a nuestro egoismo. Y, desde luego, el tiempo -¡demoledor!- desfigura nuestro recuerdo..

No me extiendo más tratando el concepto general, que daría para un tratado, y paso a lo dicho por Julia Navarro.... Resulta que ha estado conversando con mujeres inmigrantes en España; les ha escuchado, y ha prestado atención a sus sentimientos y a sus ideas.
Todas vienen de paises.... -¿como denominar a paises que tienen su Estado "subdesarrollado y al revés", la Economía quebrada y la Sociedad rota?-. Vienen a pelear por su vivir y, a veces, por el de su familia. Intentan saber que es eso del futuro, ellas, y ellos, que son maestros de la desesperanza.
"Aquí nos hemos hecho independientes"
"Puedo vivir sin dar explicaciones"
"Regresé, pero no me adapté"
"Tengo 50 años y hasta ahora no sabía lo que era una mamografía"
"Ustedes no andan todo el día pidiendo permiso al marido"
"No quiero que a mi hija le pase lo que a mí"
"No están satisfechos con nuestro cambio y quieren que regresemos"

''Algunas lo tiene claro; no regresarán porque creen que les sería difícil perder su independencia, tan duramente conseguida a través del trabajo. Otras sueñan con ahorrar lo suficiente para, sí vuelven, montar un pequeño negocio que les haga -igualmente- independientes.
Llegan mujeres que, al convertirse en el principal sustento de sus familias, adquieren también un rol diferente en la estructura familiar y social. Se han ido acostumbrando a resolverse la vida solas, a acertar o equivocarse sin tutela.Han adquirido una independencia para la que no hay marcha atrás"

No sé como serán las generaciones futuras, pero sé que nada podrá comprenderse si no nos damos cuenta de que la emigración está escribiendo el futuro y que el cambio es el futuro. Y que ese cambio va a ser protagonizado por la mujer, que va a situarse -a puro ovario- en el lugar que debe.
Un tiempo nuevo. Tiempo de mestizaje

Y el camino es la independencia económica de cada individuo. Sólo desde la libertad -individual, pues no hay otra- para decidir que hacer cada día sin morirse de hambre, se pueden ejercer derechos tan básicos como el de vivir o el de hacerlo con dignidad.

jueves, 26 de enero de 2006

Aclaración

Estoy "más cabreao que un mono de feria". He soltado una "pedrada" en mi segundo comentario del último artículo de Caboblanco -¡ní se os ocurra pensar que contra él- y "calentito" he aterrizado en un "blog" excelente, al que me ha llevado la lectura del de esa cálida luchadora infatigable que es "Saf".
He leido, paladeado y disfrutado el artículo que enlazo al final de este. Al terminar necesitaba relajarme, pues la lectura ha hecho que confronte "verdades como puños" con la realidad masificada que me rodea. Y siempre que ocurre esto empiezo a gruñir, a rezongar..
Así que voy a escribir sobre algo intranscendente; sobre porqué en la presentación del "blog" digo que uno de mis sueños es que me mire una mujer..

No es que haya sido un gran deportista y que mi cuerpo sea atlético. No es eso. Lo que ocurre es que a los 12 años me entusiamé por lo que ahora llaman "artes marciales" y me dediqué con gran ilusión al Judo hasta los 26 años, edad a la que dejé de entrenar debido a que mi vida discurría por otros derroteros.
A los 14 años comencé a esquiar; a los 22 era montañero profesional. Abandoné "la montaña" a los 48 años, después de haber dormido en sitios verdaderamente raros.
Entre los 17 y los 22 años montaba a caballo durante una hora diaria. De toda mi práctica deportiva, el Concurso Completo de Equitación es lo que recuerdo con mayor agrado y lo que me ha hecho vivir con mayor intensidad.
Y al día de hoy dedico dos horas diarias a trabajar el binomio fuerza-resistencia en un gimnasio..

¿Que quieren que les diga?. Soy el único "adulto con experiencia" -por aquí los políticos llaman así a la gente de mi edad- que osa entrar en el gimnasio en pantalón corto. Y en eso, en ese detalle precisamente, radicó la anécdota que os voy a contar.

Una mañana cualquiera me hallaba realizando un ejercicio en la máquina que pueden ver, consistente en algo así como subir escaleras o marchar monte arriba. Llevaba unos 20 minutos y estaba "sudando como un pollo" (¿álguien sabe sí los pollos sudan?); estaba en ese estado cuasi catatónico de todo gimnasta urbano que se precie, perfectamente embebido en la pared que tenía a un metro frente a mí, cuando..

¡Tienes unas piernas preciosas!... Al pronto no caí en que esas deliciosas palabras iban dirigidas a mí, pero mis torpes entendederas no tardaron en caer en la cuenta de que si, de que el poseedor de tanta belleza era yo...
¡Qué gemelos!; ¡ya los quisieran muchos culturistassss!.... Volví la cabeza, esbozando una sonrisa... Allí estaba "la voz".
A poco "m'esmorro"; o "m'escoño", lo que ustedes prefieran o les parezca más propio. La voz vestía una especie de calentador ajustado, de color malva -ideal de la muerte, oyesss-, marcando todo lo que debía ocultar.
Por otro lado, la voz tenía unas "patorretas" peludas, los ojos saltones y una barba de tres días...

¿Qué que dije?. "Ná de ná", mudo. En las películas, con tanto guionista, oimos unas respuestas la mar de ocurrentes y yo, aquí sin contendiente directo, hay veces que escribo algo inteligible.
Pero con un fulano que te mira con cara de salido, sudado que ní os cuento, sobre una máquina de tortura que iba descontrolada "a toa leshe" y sin saber sí arremangarle o no -quizás no era políticamente correcto- un guantazo a aquel zamacuco, no fuí capaz de reaccionar.
Se fué meneando.. la cabeza. Yo creo que porque pensó que me caía de la máquina y, a lo mejor, le escachaba.

Es la única ocasión de la que tengo constancia de haber sido admirado, que no sólo visto. Y que quieren que les diga.. Uno tiene otros gustos; sé que en los tiempos que corren soy algo rarillo..
Así que, para compensar, desde aquel momento mi mayor deseo es que una mujer me mire con pasión.., no como la del 1º derecha que, a sus 84 años, me dice "¡pero que majico!", mientras me arrea con la gayata...

lunes, 23 de enero de 2006

séver la odnum lE

Lo de "lE" no tiene nada que ver con el navegador. Ocurre, simplemente, que la "l" minúscula parece una "i" mayúscula... ¿Os acordáis de la costumbre infantil de hace años de hablar al revés?. Había niñas -niños no recuerdo- que tenían una habilidad especial.
Yo las observaba con asombro. Siempre me ha ocurrido. Las mujeres me asombran, por no decir que me dejan en fuera de juego en un "plis plas". Por añadidura, intentaba entenderlas, pues procuro aprender de todo aquello que percibo.
Y el resultado es que me quedaba haciendo de "don Tancredo", mientras traducía con lentitud a mi lenguaje habitual toda una catarata de palabras.. Entre lo que me perdía y que miraba más que oía, terminaba dándome cuenta de que algo sucedía, aunque no captaba con exactitud toda su realidad........

Pues ayer ví a un pobre en la acera. De los de ahora, de los habituales, todo un profesional. Yo iba hacia él mientras en sentido contrario se le acercaba un negro.
Negro, del África negra; emigrante, sin género de dudas alguno. Cuando nos íbamos a cruzar los tres, el pobre comenzó a canturrear su salmodia mientras me miraba..
El hombre negro y emigrante, pobre y decente, de mirada limpia, de gesto franco, dobló su espalda y depositó con suavidad unas monedas en el calderete.. Siguió caminando en la noche.
El "profesional" se quedó mudo, mientras le veía alejarse.. Yo oía al revés..

La vida cambia. El mundo gira. Y en muchas ocasiones no nos damos cuenta. Creemos que estamos, cuando son otros los que están.. Creemos que nos comportamos, cuando son otros quienes saben hacerlo..

¿Sabéis?. Me siento viejo, pues me doy cuenta de que mi momento está pasando ya.. Pero, al mismo tiempo, sonrío, estoy tranquilo. Il mondo gira.. La vida sigue, como siempre ha sido..

jueves, 19 de enero de 2006

Una curiosidad

Ya está bien de política.. No me gusta que "esos tíos" me mantengan en su terreno. ¿Sabéis?; alguna vez, mientras mandaba a los soldados pensaba: ¿Y sí cuando yo ordene "izquierda" hacen todos "media vuelta" y me dejan aquí solo?.
No necesité discurrir mucho para concluir que "las cosas" son como son, no porque quieren los que mandan sino porque el pueblo las consiente y la masa se conforma.
Así que voy a llevar a cabo la maniobra táctica que siempre me resultó más atractiva, por su complejidad y extrema dificultad de ejecución: La rotura del contacto y el repliegue.
Táctica proviene de tacto, de tocar. Nada de despachos, ní de lujo, ní de elegancia, ní.... Mi querida Infantería pura y dura.


La rotura del contacto requiere que "ellos" no se percaten de que "te pierden de vista". Es preciso sorprender. Y hacerlo bien es extremadamente difícil.
A la vez, los movimientos de los que intervienen tienen que coordinarse, de forma que mientras unos se mueven otros permanecen y "dan la cara"; los primeros pueden desplazarse porque los segundos les "cubren las espaldas". Y luego, los que se movieron se paran y aseguran "la despedida a la francesa" de quienes les cubrían. Pura alternancia -¿en el poder?-.
Y sí os dáis cuenta, es lo que he hecho desde el comienzo del artículo. Escribir sobre los militares y sus labores, pero abandonando el asunto de mis dos artículos anteriores. Ya estoy tratando otros aspectos.. Pero hay que dar los pasos con orden y conseguir que se mantenga el ánimo.. Así que eso voy a hacer. Aprovechando que soy de ciencias y que hubo un tiempo en el que fuí piloto de pruebas, he revisado mis notas y he encontrado una, que escribió "álguien" para desahogarse, que puede que os resulte agradable conocer...

"Cuando contemplamos el Transbordador Espacial en la torre de lanzamiento, podemos apreciar los dos depósitos auxiliares de combustible adosados al principal.
Son fabricados por la empresa Thiokol en su planta de Utah. Los ingenieros que los diseñaron hubieran preferido que fueran mayores, pero debían de ser transportados por tren y la línea férrea entre la fábrica y Cabo Cañaveral cruza las Montañas Rocosas mediante túneles, lo que no permitía el paso de depósitos de mayor tamaño.

Pero, ¿por qué el túnel tenía estas dimensiones?. ¡Vaya pregunta!; ¡eso lo sabe cualquiera!. Porque la anchura de los túneles viene determinada por el tamaño del material rodante y éste, a su vez, tiene relación directa con la separación de los raíles. La distancia standard entre los dos raíles de la vía del tren en Estados Unidos es de 4 pies y 8,5 pulgadas.
Es una cifra particularmente extraña... ¿Por qué se adoptó esta medida?. ¡Dale!; porque los ferrocarriles americanos fueron construidos, de la misma forma que los británicos, por ingenieros ingleses emigrados, que pensaron que era una buena idea ya que permitiría usar locomotoras inglesas.
Muy bien, pero ¿por qué los ingleses los construyeron de esta forma?. Porque las primeras líneas de ferrocarril fueron diseñadas por los mismos ingenieros que construyeron los tranvías, que ya utilizaban esta misma medida.
Pero, ¿por qué aquellas medidas?. Porque los constructores de tranvías eran los mismos que anteriormente construían carros, y utilizaban los mismos métodos y las mismas herramientas.

Pero, ¿por qué los carros utilizaban dicho standard?. Porque en todo Europa las roderas en los caminos estaban ya marcadas y cualquier otra medida hubiese causado la ruptura de los ejes de los carros. Claro, claro..., pero ¿por qué los caminos tenían la misma separación entre las roderas?. Porque los caminos se remontaban a los tiempos de los romanos y fueron hechos para facilitar el despliegue de las legiones.
Pero, ¿por qué los romanos adoptaron esta medida?. Porqué los carros que les interesaba mover con mayor eficiencia solían ir tirados por dos animales y estos debían tener suficiente separación, marchando uno al costado del otro, para no molestarse.

Con el fin de asegurar una mejor estabilidad del carro, las ruedas no debían de coincidir con las pisadas de los semovientes y a la vez no estar demasiado separadas para no causar accidentes cuando dos carros se cruzaran.

Hemos encontrado pues nuestra respuesta a la pregunta original. La separación entre los raíles del ferrocarril americano se debe a que dos mil años antes, en otro continente, los carros romanos habían sido construidos en función de las dimensiones del culo del caballo....

PRIMERA CONCLUSIÓN: Una restricción en el diseño del medio de transporte mas rápido del mundo, el transbordador espacial, viene determinada por el ancho del culo del caballo.
SEGUNDA CONCLUSIÓN: La próxima vez que veamos unas especificaciones técnicas y nos preguntemos si se han hecho con el culo, la respuesta es... ¡Que SI!.

domingo, 15 de enero de 2006

Pensar, sentir, creer..

"La suerte y el devenir de los pueblos, como también de las instituciones, está siempre ligada a la visión de futuro de sus gobernantes y a la habilidad de estos para ponerse al lado de lo contingente triunfante y nunca del pasado. El pasado siempre es una losa, el futuro es una incógnita que abre esperanzas, a pesar de que rápidamente se convierte en pasado, y vuelve a ser de nuevo una losa todavía más pesada que la anterior.
Los protagonistas de la Historia actúan siempre sobre un presente que no dominan, y nunca son conscientes de que el futuro, que pretenden condicionar, es abierto y desconocido, y siempre está por escribir".

"La formación de Cataluña y su inserción en la Edad Media española"
Salvador Claramunt

No quiero perderme en disquisiciones, por lo que comienzo con una cita del profesor Claramunt de la Universidad de Barcelona, del que discrepo en alguna de las conclusiones de la obra citada, pero con el que me reconcilio gracias a su final -que os he transcrito-.

Y como quiero empezar el artículo pensando, me permito añadir algo a lo dicho. La suerte y el devenir de los pueblos están ligados a la visión y a la habilidad de sus gobernantes, si. Es indudable. Pero visión y habilidad son inútiles, e incluso perniciosas, sí el gobernate carece de moral, rebosa de soberbia y desconoce la Historia.

Nada es útil a la Humanidad sí no es bueno en el sentido filosófico de la palabra. Ní las personas ní la Sociedad pueden vertebrarse con maldad, so pena de pretender su destrucción, ya que -por definición- irían contra su naturaleza o destino.
Y hay que recordar, pues vivimos tiempos de ignorancia, que los únicos sujetos activos son siempre individuales; sujeto pasivo de una acción puede serlo -aunque no siempre- un colectivo, soportando las consecuencias de aquella o de una omisión, pero la génesis de estas se hallará siempre en la mente del Hombre, única en sí misma.
En consecuencia, es imprecindible que el gobernante obre moralmente. Y esto implica, entre otras cosas, que debe ajustar su conducta a "lo que debe ser" y no a "lo que es", renunciando a su beneficio, a su gusto y a su comodidad.
Es cierto que lo expuesto es una utopía, pero también que, cuanto más se separe el gobernante de lo dicho, más riesgos tiene la sociedad a la que rige de ser destruida.

Y para ajustar su conducta a la moral no debe primar la soberbía en su carácter. Difícilmente se ajustará a lo debido quien se considera "padre" del deber de los demás.
Sí es preocupante el nulo amor a la responsabilidad de los españoles -cuyo actual lema nobiliario podría ser: ¡¡Yo no he sido, yo no he sido!!-, sus gobernantes demuestran día a día con su comportamiento que están dominados por la soberbia, pues en ningún caso reconocen las consecuencias dañinas de sus decisiones y se ofenden cuando los humildes les reclaman compensación por los daños sufridos.

Para finalizar la exposición de mi manera de pensar, nadie es tan naturalmente sabio que pueda dejarse guiar por su intuición o por sus ideas. Lo vivido durante generaciones proporciona un inagotable caudal de sabiduría. Pero lo vivido, la Historia, no la Ucronía.
Repasando la Historia Militar -y en general toda ella- se percibe con nitidez que las situaciones conflictivas y las decisiones de quienes las vivieron se repiten a lo largo de los siglos. Y que quienes habían estudiado y analizado lo experimentado por otros con anterioridad, decidían y obraban de un modo más acertado.
Y que quienes quisieron creer en una historia inexistente, y experimentaron con postulados ucrónicos, obligaron a sus semejantes a vivir tragedias inconcebibles.

Mi sentir.. Mis deseos.. Una cosa es lo que dicta la razón, consecuencia de la lógica del intelecto alimentada por el conocimiento y el estudio, y otra lo que dicta el corazón.. Ya decía Pascal que "el corazón tiene razones que la razón no entiende"..

Buena parte de aquello en lo que me educaron, casi todos mis ideales, mí manera de "ver y entender" la vida ha desaparecido; o más bien.., oigo y leo a cada instante que todo ello es propio de hijos de puta, como ha escrito en el periódico "Avui" un tal Iu Forn, que recuerda a los militares que..: "La Ordenanza de Civismo de Barcelona prohibe la práctica de la prostitución en según que supuestos. Por tanto, mejor que vengan sin sus madres". Yo no iré con la mía; murió, y en estas páginas conté...
Ante ello, podemos hacer únicamente dos cosas. Callarnos, para que nuestros compatriotas (?) digan que hacemos lo que debemos -debe gustarles no ya que no hablemos sino más bien que no pensemos ní sintamos- y así puedan seguir su vida sanchopancesca, basada en confundir el interés personal con el general y en rechazar toda alteración de su ignorancia, o dar nuestra opinión, que será calificada inmediatamente como un acto fascista que busca asesinar la libertad de los españoles.
"Filósofos nutridos de sopa de convento / contemplan impasibles el amplio firmamento; / y sí les llega en sueños, como un rumor distante / clamor de mercaderes de un muelle de Levante, / no acudirán siquiera a preguntar: ¿qué pasa? / Y la guerra ha abierto las puertas de su casa/
Castilla miserable, / ayer dominadora, / envuelta en sus harapos desprecia cuanto ignora".
"A orillas del Duero"
"Campos de Castilla"
Antonio Machado

Siento que ardo en ganas de defender aquello que amo y aquello en lo que creo. Siento cada día más amargo sabor de boca. Pero.., me frena, me detiene, mi propio sentimiento..
Dije un día, ante el entonces Regimiento de mi Mando -formado al completo- y las familias de sus componentes, que tenían España ante sus ojos.., que no era una palabra hueca, pues España eran sus familias, sus amigos, sus casas, sus recuerdos, sus costumbres, sus manías comunes..
Y sienta lo que sienta, soy un pedacito minúsculo de España. Tan chico, que por seguro que esté de lo que pienso y por intenso que sea lo que siento, estoy convencido de que sólo es posible hacer algo en consonancia con el deseo, y en unión, de la mayoría de los españoles. Y sé que los españoles, como los de cualquier otro país, sólo establecen con claridad sus deseos cuando votan. En consecuencia, defiendo que sólo debe actuarse en función de lo que vote la mayoría.
Pero, eso si, dejadme opinar ¡por Dios!; dejad que me defienda. ¡Soy una persona, no una cosa!.

Permitidme un ejemplo. Mi patría más íntima es mi hogar y los compatriotas a los que adoro son mis hijos y mi mujer (y, permitidme, las otras dos mujeres que hicieron que soñase ser un hombre bueno...).
Mis hijos se han equivocado muchas veces mientras crecían y maduraban. Pude acudir raudo a solucionar sus problemas y caidas. No lo hice; me mantuve vigilante y presto, pero, en lo posible, busqué siempre que ellos resolviesen sus conflictos y enriqueciesen su experiencia. Entendí siempre que mi obligación era educarlos e instruirlos, proporcionándoles todo aquel bagaje necesario para vivir con independencia. Ellos son los únicos actores y protagonistas de su vida. Y procuré lo más difícil, ahuyentar sus miedos, que disfrutasen de la vida...
Lógicamente el resultado adolece en las metas alcanzadas. No hemos sabido ní podido llegar a más. Pero estoy razonablemente satisfecho.
Pues lo mismo que he hecho con mis hijos hago con vosotros y conmigo mismo. Creo que nos estamos equivocando y que vamos a padecer.. Pero de nada sirve que nos resuelvan el problema. Sólo hay un camino y es crecer y madurar somo sociedad; tenemos que soportar las consecuencias de nuestras decisiones, responsabilizarnos de lo vivido y confiar en que en el futuro obremos con mayor acierto.

Y sí, con todo, flaqueo en algún momento, recuerdo las siguientes palabras:
"¡Disciplina¡... Nunca bien definida y comprendida. ¡Disciplina¡..., que no encierra mérito cuando la condición del mando nos es grata y llevadera. ¡Disciplina¡...., que reviste su verdadero valor cuando el pensamiento aconseja lo contrario de lo que se nos manda, cuando el corazón pugna por levantarse en íntima rebeldía, o cuando la arbitrariedad o el error van unidos a la acción del mando. Esta es la disciplina que practicamos. Este es el ejemplo que os ofrecemos" (Discurso, en la Plaza de Armas de la Academia General Militar de Zaragoza el 14 de Julio de 1931, del General Franco -Director del centro-, pronunciado al conocer la orden de cierre de la Academia).

Y termino con lo que creo... No se puede vivir sin creer. Tenemos que apoyarnos en algo. Hay que disponer de algún punto de partida; y es preciso poder acogerse en un refugio cuando no podemos más.
Creo en muy poquitas cosas. Y sólo ellas merecen la pena. Llevo toda la vida intentando enamorarme de Dios.. ¡Qué difícil es vivir enamorado!. Y a nadie puedo culpar de mis cobardías y egoismos.
En cuanto "a lo de aquí", creo que todos tenemos mucho miedo, muchísimo. Y que nos puede la cobardía. Así, cuando tenemos que afrontar cualquier dificultad, procuramos encontrar antes una salida cómoda y fácil que una solución equitativa.
Y creo que nos cuesta convivir. Queremos imponer. Todo. Y convivir es ceder. Sí nadie regala nada nadie recibe nada. Necesitamos con urgencia ser generosos. Sí nadie reconoce el derecho de otro es imposible que reconozcan mi derecho.
Y hay premura para cambiar la valoración que damos a las cosas. No puede ser que los medios de comunicación -y la sociedad amorfa que los sigue- nos cuenten al milímetro la vida de álguien que corre en pantalón corto tras un balón, o que se dediquen a difundir con fruicción la vida y milagros de unos pedorros, mientras ignoran los méritos de cualquiera que no convierte su vida en un espectáculo o en un circo.
Y creo que lo que estamos viviendo en España, en el área pública, merece desprecio. Y ní una sola gota de sangre, pues aunque si hay causas por las que entregar la vida -Jesús lo demostró hasta el fin de los tiempos-, todas se nutren de regalar nuestra existencia a los demás.
En ese sentido entiendo el brocardo "Dulce et decorum est pro patria morit". Nunca por mí, ní para mí. Defender los deseos, las ideas y los derechos de otros. Nunca los míos.

martes, 10 de enero de 2006

Mi opinión

Mena ha sido siempre una persona callada; atento a lo que se ha dicho a su alrededor, ha escuchado más que hablado. Para quien no le conozca su actitud resulta reservada.
Cuando me enteré de lo que había dicho en su discurso me quedé muy sorprendido. Llamé inmediatamente a Sevilla..
Estos días he leido con atención los periódicos. Reflejan el "papel" que cumple cada uno de los actores en este "teatro" español. Lo primero que me ha llamdo la atención es que se han recogido las decisiones tomadas por el ministro, su opinión y la de otros políticos, y algunos artículos de comentaristas, tanto en editoriales como en la sección de "nacional". ¿Y qué opinamos los españoles?; me ha quedado la sensación de que los medios de comunicación social no quieren tratar mucho este aspecto y salen del paso publicando alguna de las cartas al director recibidas en relación al asunto.
¿Y yo que opino?. Empecemos por decir que los militares no tenemos derecho de sindicación ní de huelga, lo que me parece perfecto. Lo contrario sería una locura. Pero eso no quiere decir que no formemos parte de la sociedad y que no tengamos el mismo derecho que cualquiera a expresar nuestras opiniones, tanto sobre aspectos de nuestro oficio en si como sobre otros relacionados con la sociedad a la que pertenecemos.
Lo contrario sería también una locura. Injusta y peligrosa. La sociedad no puede ignorar una parte de si misma; ní temerla o considerarla innecesaria. Sí los ciudadanos piensan de ese modo, es justo exigirles que sean consecuentes con sus ideas y que utilicen sus votos hasta lograr la supresión de las Fuerzas Armadas. Pero que lo hagan porque están convencidos, tras informarse lo más y mejor que puedan, de que un Estado puede mantenerse sin ellas.
Pero muchas personas hablan sin pensar. Y deciden sin sopesar las consecuencias. Y cuando es preciso responsabilizarse de lo dicho y hecho se asombran.. ¡Qué niños tan adultos!; ¡cuanto sufrimiento generan!.
Podemos y debemos opinar. Y criticar. Pero como militares, como ciudadanos de uniforme, no como representantes del Estado. Eso nunca. Me explicaré.
Un militar cualquiera puede decir lo que desee siempre que sus palabras no atenten contra la Seguridad Nacional o revelen aspectos que ha conocido por razón de su cargo. Lo mismo que puede asociarse con otros militares para gestionar cuantos beneficios sean posibles para mejorar su situación moral, económica y social.
Nuestro Tribunal Constitucional en su Sentencia nº 219 de 2001, de 31 de Octubre, da un paso clarísimo en este sentido admitiendo el asociacionismo de los militares, cualquiera que sea su situación profesional, e incluso el Magistrado don Julio Diego González Campos -Ponente de la Sentencia- va más allá en su voto particular, en que se lee: "Comparto con la mayoría del Pleno la fundamentación que ha conducido a su decisión estimatoria del amparo y los pronunciamientos que se contienen en el fallo. Discrepo, sin embargo, que ésta no haya incluido, como propuse en mi Ponencia, un pronunciamiento acordando elevar al Pleno, de conformidad con el art. 55,2 LOTC, cuestión de inconstitucionalidad sobre el art. 181,1 de las Reales Ordenanzas de las Fuerzas Armadas dado que la aplicación de este precepto legal lesiona el derecho de asociación que el art. 22 CE reconoce".
El Alto Tribunal admite en sus Fundamentos que esto es posible, ya que "una actividad es reivindicativa cuando va encaminada a la defensa y consecución de intereses y objetivos económicos o sociales de signo profesional... pero que nada permite afirmar que.., por el hecho de perseguir la satisfacción de intereses económicos, sociales o profesionales de sus asociados, se convierta en un sindicato, pues la acción sindical se plasma en el ejercicio del derecho a la huelga, en la negociación colectiva y en la adopción de medidas de conflicto colectivo".
En consecuencia, este ciudadano de uniforme al que leen opina que el artículo 1º,2 de nuestra Norma Fundamental -que establece que "La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado"- concilia pésimamente con parte del artículo 2º -"La Constitución... reconoce... las nacionalidades .."-. Nadie ha sabido explicarme con claridad la diferencia entre nación y nacionalidad. O son lo mismo, y Cataluña y Vascongadas -o cualquier otra- tienen todo el derecho del mundo a independizarse sí les place en uso de su soberanía, o nacionalidad carece de contenido real y estamos ante una manera de "cogérsela con papel de fumar" para contentar a los más vocingleros.
Y este pretendido derecho a determinar su destino de ciertas autonomías choca frontalmente con el artículo 8º,1 de la Constitución Española, que fija que "Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional". Y hablamos de un artículo del Título Preliminar, autoprotegido especialísimamente por el artículo 168 de la Constitución.
Aunque, normalmente, debe de conjugarse con el artículo 97 del mismo cuerpo legal y concluir que aquella garantía se cumple bajo la dirección del Gobierno, puede admitirse que la garantía tiene mayor importancia que el propio Gobierno, pues este no es posible sin soberanía e independencia, que se constituyen en presupuesto absoluto de la potestad de regirse por si mismo. Esto explicaría porque el texto del artículo 8º, 1 está en el Título Preliminar y no es un apartado del artículo 97.
(Aunque.. Cada vez creo con más firmeza que ningún Ejército -ní nadie- debe garantizar nada a quien no quiera aquello que se garantiza. O lo que es lo mismo; presupuesto de cualquier intervención por la fuerza es que la sociedad la demande y la apoye. Que nadie salve a nadie. Y sí quieren ser esclavos que lo disfruten...)
Pensemos.. Los Estatutos de Autonomía deben tramitarse y aprobarse en las Cortes Españolas, a tenor de lo dispuesto en el artículo 81 de la misma Norma. Luego sí se diese el caso hipotético de que las Cortes aprobasen un estatuto de autonomía que pudiera ser contrario al ordenamiento constitucional o que pusiese en peligro la integridad territorial de España...
¿Qué?. O el artículo 8º sobra y es un despropósito, resultado de un defecto de técnica jurídica al elaborarlo, o creemos en las Leyes y lo aplicamos.
¿Pero cuando?. ¿Cuando todo haya transcurrido?; y entonces, ¿declaramos la guerra e invadimos...?. Perdónenme; eso ya lo he visto antes por ahí.
¿Y quien lo determina?. ¿Las Cortes?, ¿los partidos políticos que promueven el estropicio?. ¡Pero coño, sí ellos lo hacen siempre bien, qué son juez y parte!.
Estamos ante un desaguisado legal. Dejémoslo, que no es objeto de este artículo. Aunque sí quieren saber mi opinion, sin análisis alguno, borraría las nacionalidades de la Constitución y añadiría al artículo 8º esta "coletilla": ".. ante cualquier agresión exterior".
Insinuado el fundamento del asunto, pasemos a las formas. Inaceptables. Mena ostentaba un cargo público -la importancia del mismo es intranscendente-. Lo que opine o lo que crea que deba hacerse debe comunicarlo a sus jefes por conducto reglamentario. El Jefe de la Fuerza Terrestre es Estado y por Principio "no puede ir contra si mismo", contra el Estado. Cuando un cargo público actúa, lo hace el Estado; nunca la persona privada.
Y hablo de Estado. No de ese término cagativo, cobarde y rastrero que utilizan ahora cuatro mamones calzonazos para no mencionar a España. Además, ¡bobochorras!, el uso que dáis a la palabra fue impuesto como idóneo por Francisco Franco Bahamonde durante su régimen. Hay que ser imbécil.
Mena tenía una salida para decirlo en público. Haber dimitido antes, pidiendo el pase voluntario a la Reserva y una vez allí, como ciudadano de uniforme "mondo y lirondo", haber dicho lo que hubiese querido, como lo acabo de hacer yo.
Y ha sido inelegante. Sabía que se la jugaba y tenía plena conciencia de lo que iba a suceder. Pero en Marzo cesaba en su Mando. ¡Vaya por Dios!. Riesgo no ha corrido mucho.. Un mes de mando y paga, el de Febrero. ¿Por qué no dijo lo mismo cuando tomó posesión?. Muchos llevamos bastante tiempo opinando lo mismo en público y con nuestro nombre (No os llaméis a engaño sobre el anonimato de "Turulato", que tiene que ver con sus sentimientos privados y no con esto).
Quiero que os fijéis en un detalle. Su cargo es de "libre designación" por el Consejo de Ministros; por lo tanto, lo ejerce porque el Consejo confía en él y cuando pierde la confianza es lógico que sea destituido.
Pero además ha sido sancionado en aplicación del Reglamento de Régimen Disciplinario. ¡Curioso!. Tanto el anterior como el vigente, sancionan el no utilizar el conducto reglamentario -trasladar a tu jefe, para que este lo haga al suyo, y así sucesivamente- todo asunto referido al Servicio. Para sancionar, o sea para arrestar (lo que nunca le ocurre a un civil ya que es "detenido", a pesar de la ignorancia babeante de los medios de comunicación social) a un militar, es preceptivo oirle antes, para que pueda alegar lo conveniente a su defensa.
Aunque el Presidente del Gobierno tiene autoridad y competencia para proceder contra un soldado que llegue tarde al cuartel -¡faltaría más!- la legislación -siguiendo el sentido común y de acuerdo al Principio de Economía Procesal- establece que las faltas leves serán sancionadas por el jefe inmediato del infractor..
¿Y entonces, por qué su Jefe inmediato - el JEME- o el jefe inmediato de este -el JEMAD- han "hecho mutis por el foro"?. Ha sancionado el ministro...
Podemos pensar dos cosas. Una, que las fuerzas Armadas sienten lo mismo que el general Mena.. Otra, que el ministro querría ser la novia en todas las bodas y el muerto en todos los entierros.. ¡Vamos, qué le gusta ser protagonista!. Quédense con la que prefieran..

La herencia más dañina que los españoles hemos recibido durante los siglos XIX y XX ha sido la falta de democracia, de manera que no somos capaces de tolerar y valorar la opinión de los demás. Nos falta entrenamiento durante generaciones. Que nos discutan nos suelen incomodar bastante.. Pero eso si; tenemos un ganar cojonudo sobre nuestros oponentes.
Y, entre los españoles, la quintaesencia de esta manera de ser son los políticos. Y más los herederos de la conquista del poder por la revolución.
Es urgente que aprendamos a opinar. Y a respetar el ejercicio de ese derecho por otras personas.

No habrá comentarios míos a los vuestros. Sí queréis opinar, hacedlo. En libertad. Vuestra opinión y la mía, conjuntas, muestran la realidad.

jueves, 5 de enero de 2006

"Cabeza Verde"



Cabeza Verde
Staatliche Museen de Berlín
Pizarra
22 centímetros de altura
Anónima
c. 350 a.C.

Comencemos centrándonos en aquella época.. Creo que sin gran esfuerzo recordaréis algunas imágenes realizadas por los egipcios, bien sean pinturas, relieves o esculturas.. ¿Las tenéis ya "in mente"?. Bien.
La regularidad de los rasgos, la calma del rostro, van bien con esas miradas asombrosas, que traspasan y se cargan de eternidad. Son imágenes hieráticas, muy respetuosas respecto a la divinidad, de manera que el autor tiende a sacralizar el resultado, depurándolo y ennobleciéndolo.
El modelado de las figuras es poderosamente sintético, los pliegues de las ropas son geométricos y hay abstracción en la concepción de las formas.
Casí todas las que conocemos corresponden a un tipo de arte que podríamos calificar como funerario o religioso, que se elaboraba para decorar templos y tumbas. La razón es clara; sólo han llegado hasta nosotros aquellas obras realizadas para durar.. eternamente, utilizando materiales resistentes al paso del tiempo. Así, el escultor egipcio prefería materiales como el granito, el basalto o el pórfido, que son duraderos y fáciles de pulimentar.
¿Y por qué?.Hasta el final del Imperio Antiguo primó la idea de que la inmortalidad y la bondad del mundo de ultratumba sólo estaban al alcance del faraón, al que se consideraba de carácter divino. Las clases altas, los sacerdotes y dignatarios de la administración se conformaban con disfrutar indirectamente de la vida eterna; en cuanto al pueblo, estaba totalmente excluido de la misma.
Con el tiempo, el asunto evolucionó y, en cierto sentido, se socializó algo más la vida de ultratumba, que podía obtener quien pudiera pagarse la preparación..

Recordemos sus creencias sobre "el más allá".. Para poder alcanzar la eternidad era preciso que se diesen ciertas bases materiales. Para que el Ka pudiese subir a los cielos era necesario conservar perfectamente el cadáver y disponer de alternativas físicas en caso de deterioro de aquel. Sí no se daba esta condición no era posible la vida eterna.
¿Y qué mejor representación del fallecido que una buena estatua?. Así que se desarrolló una estatutaria de características muy especiales, derivada de dichas creencias y que tuvo una importancia de primer orden.
El realismo fue la respuesta al problema de reproducir al difunto; era necesario que este doble del muerto fuera lo suficiente parecido a su modelo, para que el Ka lo aceptara como alternativa del cuerpo momificado. El artista reproduce las características de la raza en la conformación del cráneo, en la silueta nasal o en la delineación del ojo; pero afirma más rotundamente ese realismo al captar rasgos que personalizan la figura.
Por ser la cabeza la parte más significativa del cuerpo y que marca en mayor grado las diferencias entre un individuo y otro, obraron como si el cuerpo fuera un simple soporte de aquélla. En el rostro centraron toda la atención y esfuerzo, destacando lo más expresivo: la nariz, el mentón y, especialmente, los ojos, que para mayor efecto eran realzados mediante incrustaciones de piedras preciosas, cristal o cobre.

Durante la Época Baja (siglos XI a I a.C.), Egipto fue invadido en diversas ocasiones y por pueblos diferentes, lo que tuvo un claro reflejo en el arte. En el periodo Saíta (Dinastía XXVI), la búsqueda de nuevas formas expresivas dió como resultado soberbios retratos de ancianos, llenos de realismo.
El arte saítico o psamético representa un renacimiento o restauración de las épocas antiguas. Existe una diferencia entre las clases sacerdotal y culta (adinerada, por supuesto). La primera estaba unida al arcaísmo por motivos tradicionales. En cambio la clase culta se relaciona con retratos realistas y representaciones individualizadas del sujeto, como son los retratos que conocemos de diversos funcionarios.
Dentro de estos podemos mencionar el del funcionario Mentemhet, gobernador de Tebas en el siglo VII a.C. Sus quince estatuas y muchas inscripciones, amén de su enorme tumba en Deir el Bahari, hacen de Mentemhet -alcalde de Tebas, gobernador del Alto Egipto, Sumo Sacerdote de Amón, etc.- uno de los personajes mejor documentados de su época. Vivió en los últimos tiempos de la dinastía etíope, en toda la etapa de la dominación asiria e incluso en el advenimiento del Periodo Psamético, a lo que coadyuvó eficazmente.
Del mismo tipo son también las conocidas como "cabezas verdes", talladas, normalmente, en granito oscuro y que resultan ser las obras más bellas de la Época Tolemaica, en la que ya se aprecia la influencia de la cultura griega, a pesar de que no había llegado a fundirse totalmente con la nativa .

La Cabeza que os muestro corresponde a un hombre entrado en años -pero no viejo-, en la línea del busto de Mentemhet. Es más bien el retrato de un tipo humano (¿sacerdote, quizá?) revestido de gran autoridad que el de un individuo concreto. La absoluta simetría de los pliegues del ceño, de las patas de gallo de los ojos, de las arrugas labio-nasales, no corresponde a un fiel retrato del natural; en la realidad no somos tan "equilibrados"....
Me he permitido "jugar" con el contraste y con la luz. Poca cosa. Espero que así podáis apreciar mejor esta obra.

martes, 27 de diciembre de 2005

Aprender es vivir

Y sí aprender es vivir, tenemos que encontrar el modo de instruirnos. A mi edad y con mi experiencia, no creo en la formación autodidacta; es posible que un autodidacta ofrezca ciertos resultados en un campo determinado, pero no estoy escribiendo sobre lo que cada uno puede hacer sino sobre el nivel intelectual que cada persona es capaz de alcanzar.
La preparación intelectual de un individuo no puede dejerse al azar. Debe y tiene que ser sistemática. Y para que sea así, otro individuo tiene que ser su maestro.
(Maestro.. ¡Qué palabra más bella!, ¡qué tarea tan hermosa!. Sólo los ignorantes llenos de complejos y de manías creen que ser maestro es poca cosa, y quieren llamarse de otra forma, sin darse cuenta de que el desprecio hacia el maestro no está en la palabra sino en su mentalidad, en ellos mismos, en que carecen de pasión por enseñar y no soportan sus penurias.
¿O acaso creen que existe alguna pasión, que genere entrega hacia los demás, que proporcione prestigio social y dinero?. ¡Pobres infelices!).
Hay dos clases de pobres, a mi entender: Los hombres pobres y los pobres hombres (Y advierto que pertenezco a la cultura clásica, aquella que se arrastra desde la humanidad más primitiva, en que HOMBRE somos todos los miembros de esta especie única, sin distinción de sexo. Nosotros, los seres, los iguales, los dueños de la risa y de la lágrima, los que poseemos el lenguaje complejo, nosotros..).
Pues bien, los primeros carecen de medios materiales. Conozco y he convivido con personas que eran analfabetas absolutas a los 14 años, y cuya actividad había sido el pastoreo de cabras; les he visto licenciarse en una universidad y a uno tuve el placer de atenderle como ministro. Esfuerzo, esfuerzo y sacrificio. Como decia sir Winston Churchill, "sangre, sudor y lágrimas".
Los segundos, los pobres hombres, carecen de energía espiritual. Quieren poseer lo que no tienen, pero no son capaces de esforzarse lo suficiente para conseguirlo. Así, dan una gran importancia a los títulos, "a los papeles", pues son la única muestra que tienen a su disposición que les permite sentir que son..
Por contra, para quien peleó día a día por ser, el título es un recordatorio de lo aprendido, de su sacrificio, de alegrías y sinsabores, del esfuerzo entregado.. Pero nunca es un valor en si mismo.
Los pobre hombres consideran que hay que poner los títulos al alcance de todos. ¡No, por Dios!. Lo que hay que poner al alcance de todos es la posibilidad de aprender. El aprobado, el apto, tiene que ser, exclusivamente, el reconocimiento público del esfuerzo y de la capacidad intelectual.
¡Pobre España!. En poder de pobres hombres.. Generaciones enteras trituradas. Autocomplacencia.. Nos manifestamos, ergo existimos. Somos mayoría, ergo tenemos razón.. Pues mire usted, la mayoría más mayor que conozco es la mosca verde; se alimenta de mierda.

Así que echen una mirada a la clasificación universitaria que les ofrece el enlace final. Se trata de una evaluación de la capacidad de investigación de sus docentes. Y estén seguros de que sólo enseña quien investiga; el resto se dedica a repetir, no abre camino al pensamiento ní a la duda.
Y quien no se entrega a la ciencia será siempre un esclavo. De la ignorancia y de los poderosos.

martes, 13 de diciembre de 2005

Para que sirve nuestra mente

The New York Times Magazine ha publicado la lista de las cien mejores ideas del año 2005. Como la experiencia me dice que no todas las personas leen el inglés, abro un enlace al final que os permitirá leer un comentario de "El Mundo" sobre ello.
Con anterioridad escribí un artículo relacionado con una información parecida y alguno de quienes lo leyeron comentaron que consideraban estas cosas una pérdida de tiempo y energía.
Puede ser. Pero nos muestra como es mucha gente, a que dedican sus esfuerzos y que les preocupa. Y eso sí que creo que es interesante.
En realidad, pienso que la mayoría no pasa de la cuchufleta. Aunque.. ¡el despertador me vendría "de perillas"!.

lunes, 12 de diciembre de 2005

El "productor"

Uno de mis amigos dirige cortos cinematográficos. Y lo de cortos hay que tomarlo al pie de la letra, pues el pobre anda corto de "posibles"; o sea que no dispone de dineros, que dicen por estas tierras.
En consecuencia se ve obligado a comprimir en unos minutos historias interesantísimas, por lo que el resultado tiende a ser algo espasmódico.
Para paliar su hacienda decidió pluriemplearse. Su vocación artística le llevó desde muy joven al conservatorio y una vez terminados sus estudios a dar clases a mogollón (como véis estoy como la Academia, al día).
Dado que la música amansa a las fieras pero no da para comer, decidió ofrecerse para dar clases en un gimnasio, al que casualmente asisto y donde se cruzaron nuestras vidas. Allí le hicieron saber que necesitaban un profesor de Tai Chi -disciplina muy en boga entre el mujerío- y le preguntaron que sí estaba en condiciones de impartirla. Naturalmente respondió que si.
Como esto ocurría al principio del verano y sus clases iban a comenzar en Septiembre, se apuntó a otro gimnasio durante Junio, Julio y Agosto para recibir un intensivo de la disciplina.
Bien entrenado, unos días antes de iniciarse como docente, se afeitó la cabeza y se compró un traje negro, negrísimo, de Fu Man Chu.. Y así, de esta guisa, imparte sus lecciones con gran éxito de público, mayormente femenino.
Pero ní aun uniendo sus ganancias musicales con las obtenidas como maestro de artes orientales, consigue una renta suficiente para vivir y poder seguir su vocación: Ser director de cine.
Así que un artista como él ha tenido que dar un paso casi heroico: Se ha empleado en una oficina municipal, donde pone unos sellos muy grandes en la tapa de unas carpetas de colores. Parece ser que aprovecha la labor para practicar la percusión...
Con todo, la suma de los sueldos musicales, gimnásticos, municipales y el de su "noviaparejaconviviente", aunque le permiten vivir y conducir un coche pequeñajo, no le alcanza para hacer realidad su sueño: Filmar su primer largometraje.
Así que un buen día me abrazó con ternura y me dijo: Tú serías un excelente productor de cine.. Después de mucho pensar y tras profunda meditación, respondí: "Usease" que quieres que apoquine con los gastos de la tortilla de patatas.. ¡Eso mismo!, contestó.
Y en estas, se ha celebrado el festival que enlazo al final. ¡Qué cosa mejor para ambientar a un productor novel que pasearlo entre actrices, directores, políticos, periodistas y demás..! Así que me invitó.
¡Y yo con estos pelos!; ¡y sin nada que ponerme!.. Estos y otros pensamientos parecidos fueron los primeros que pasaron por mi mente. Pero, a pesar de mis carencias, me hacía ilusión. ¿Y sí me sacan en el "Hola"?; ¡quizás me llamen para "Salsa Rosa"!, o.... ¡"el Tomate", el sueño de mi vida!. Un poco más y me hago pis de los nervios..
Revolviendo en el guardarropa encontré unos vaqueros gastados, una "camachera" (he sabido que este jersey negro de cuello alto y cremallera se llama así) y unos náuticos de edad indefinida, vírgenes de limpieza. Me arreglé, pasé una revisión ante el espejo y pensé: Engañar, lo que se dice engañar, no engañas a nadie, pero pinta de alternativo tienes...
Y de esta guisa aparecí en el festival, en sintonía con el estilo cuidado y elegante que demuestran los asistentes a estas ceremonias, mucho más cuando las presiden príncipes o ministros femeninos.
El 99,99% de quienes me acompañaban iban de luto riguroso (vale, el jersey a tono). Destacaban dos, uno con un traje pantalón de patchwork en cuero, que estaba ideal, ideal, y otro de blanco impoluto, al que en mi pueblo le hubiesen conocido "ipso facto" por "El Merengue" o "Punto de Nieve".
Me resultó algo extraña la manera en que se saludaban las chicas.. Algunas, cuando estaban a unos dos o tres metros, echaban una carrerita mientras emitían unos grititos que sonaban algo así como "hi, yi, hi..", para, luego, entrechocar los papos mientras se frotaban verticalmente las espaldas, como sí se diesen masaje para la lumbalgia. Aunque las despedidas no son menos..; sitúan uno de los brazos como sí saludasen en la III Internacional y, en esta postura, abren y cierran la manita intentando cazar los bichos que revolotean por el lugar.
De lo que ví no os puedo contar mucho, pues no habían encendido la calefacción, por lo que pasé el rato intentando arrebujarme con una señora gorda que estaba a mi vera, ya que "fai un cutu qu'escarabaya'l pelleyu" (que no sé muy bien que significa, pero me gusta), lo que me impidió apreciar las sutilezas de las dos películas que proyectaron...
No sé, no sé; no me veo. Quizás sí don Luís hiciese de Viriato....

martes, 6 de diciembre de 2005

Margaritas y lirios acuáticos

¿Qué obra habrá elegido?; ¿sólo una o quizá varias?; ¿de qué autor?... Estas preguntas están en vuestros comentarios. Y también en mi pensamiento.
¿Sabéis?; no sé como contestarlas. Me siento incapaz de sintetizar todas esas cuestiones y responder de forma congruente. Sucede como en la vida; nos gustaría encontrar respuestas o, por lo menos, alimentar nuestra mente con suficientes elementos de juicio como para poder decidir con limpieza y acierto.
Nunca lo conseguí. La primera mujer de la que me encandilé dijo un atardecer que yo era un vivencialista... ¡Toma ya!. "¿Y eso qué es?"; aún no lo sé, pero debe de ser algo así como que me puede el corazón..
Leo, Carmina y Nina han mencionado a Monet; pues bien, ¡qué cosa mejor que mostrar alguna de sus pinturas!. Además, es conocida la anécdota en la que el título de uno de sus cuadros sobre un paisaje de Le Havre -"Impression, soleil levant" (1872, Museo Marmottan, París)- sirvió al crítico de "Le Charivari" Louis Leroy para nominar al nuevo estilo en la crónica que publicó al día siguiente, burlándose del aspecto inacabado de sus obras. Se refería a la exposisción abierta el 15 de abril de 1874 en las salas del fotógrafo Nadar, en la que participaron, entre otros, Eugene Boudin, Paul Cèzanne, Pierre Auguste Renoir, Claude Oscar Monet, Alfred Sisley, Armand Gautier, Camille Pissarro, Félix Bracquemond y Berthe Morisot.Estos artistas se calificaban a si mismos como independientes, pero más tarde serían conocidos como creadores de la Escuela Impresionista, en especial Monet, Pissarro, Renoir y Alfred Sisley. La mayoría eran miembros de la "Societé Anonyme Cooperative d´Artistres Paintres, Sculpteurs, Graveurs", fundada a finales de 1873 y cuyo líder indiscutible era Monet.

Vale, vale.. Ya he decidido que artista, ¿pero qué obras suyas os muestro?. ¡Qué difícil!. ¿Elijo unas cualesquiera entre las que más me gustan?; no, no.. Un viejo profesor como yo tiene que tener siempre alguna intención oculta..
Entonces, ¡una de su primera época y otra de sus últimos años!; así podrá verse su evolución.. ¿Y no sería bueno exponer dos composiciones muy distintas?. Claro, claro..


"Las Amapolas"
Claude Monet
1873
Museo de Orsay

Durante la estancia de Monet en Argenteuil la naturaleza se convertirá en la verdadera protagonista de sus lienzos, en donde las figurillas parecen fundirse con el paisaje. Su mujer Camille y su hijo Jean pasean por sus campos de amapolas, acompañados al fondo por otra pareja. La línea del horizonte se puebla de árboles y el azul del cielo se ve interrumpido por las nubes que se desplazan en una magnífica sensación de movimiento, de forma que parecen alejarse de nosotros.
Como véis, compone el cuadro mediante dos espacios -campiña y cielo-, separados por una línea de vegetación que le sirve para lograr una gran sensación de altura. Lo que está pintado por encima de los árboles lo percibimos situado sobre nosotros y, a la vez, el observador se siente con los pies en el suelo de la campiña, pintada bajo la alameda.
Centrad vuestra atención, fijad la mirada, en la casa.. Atrae. Es el origen del movimiento; actúa como un imán. Nubes, árboles, las hierbas altas de la vaguadita, todo confluye hacia ella... Hasta diríase que el viento que sopla en su dirección ha podido con el parasol de Camille.. Es un magnífico y estudiado punto de fuga que confiere una gran profundidad al espacio pictórico. La perspectiva resulta ligeramente oblicua.
A ello ayuda la tonalidad rojiza de las amapolas, con las que ha conseguido crear el efecto de montículo, y que al haber sido pintadas tanto más grandes, rojas y abundantes, cuanto más cerca están del ángulo inferior derecho -a vuestra izquierda- del cuadro, refuerzan la sensación de profundidad.
La pincelada es suelta y se manifiesta en pequeños toques de trazos yuxtapuestos que, al mezclarse en la retina, consiguen el efecto pretendido y producen una paulatina desaparición de la forma ante el protagonismo que adquieren el color y la luz, en el más puro Impresionismo.
Los colores han sido aplicados con pinceladas cortas, rápidas y empastadas, apreciándose a simple vista la dirección del pincel, lo que produce una imagen de enorme atractivo, tanto por su significado como por su estética. Utiliza tonos rojos, amarillos y azules, que son colores primarios, y juega con los verdes, complementarios que resultan de la mezcla de azules y amarillos, y los blancos, mezcla de todos en igual cantidad.

Monet vive la luz. Es el amante de la luz. Le distraen sus variaciones, se sorprende con sus efectos y juega con las luces, convirtiendo la iluminación pictórica en la gran pasión de su vida, de manera que llegará a ser el tema esencial de su pintura.
En sus paisajes la luz está presente en toda su plenitud y con ella la vida de la naturaleza; así, sí contempláis despacio su obra, alcanzaréis a sentir la brisa que susurra el nombre de mi amada, a entender el baile tembloroso de las quimas, a estremeceros con el escalofrío matutino de las flores, a maravillaros por la rapidez con que la rosada del alba se muda en algodón del cielo y a bañaros en el polen de oro que cabalga sobre el sol. En suma, la vida os llenará de calor el corazón.
Experimenta con audacia al aire libre, buscando la reproducción de la luz del día por medio de la aplicación de colores brillantes, lo que le exige dar cortas y vigorosas pinceladas, ya que la pintura fuera del estudio obliga a utilizar esta técnica sí se quiere lograr espontaneidad e inmediatez a la hora de captar una impresión de la naturaleza.
Su libertad creativa se manifiesta en la audacia de su colorido y en la extrema simplicidad de sus composiciones, consecuencia de la maestría y meticulosidad que demostraba como observador de la naturaleza, lo que le permitió no sacrificar ní las complejidades reales de esta última ní la intensidad de sus propios sentimientos.


"Blue Water Lilies"
Claude Monet
1916-1919
Museo de Orsay

Monet nació en 1840 y murió en 1926. Por lo tanto, "Las Amapolas" es la obra de un hombre joven, pleno de ilusiones y esperanzas. Pasemos ahora a contemplar el resultado de su plenitud creadora, la obra de un hombre maduro, cuajado de saber, de técnica y de experiencia.
Desde ese momento Monet ya no sabrá qué es la necesidad; el futuro ya no le asusta. Finalmente ha vencido, después de décadas de luchas y privaciones. Es plenamente consciente de estar representando la expresión de una estética hasta entonces desconocida. Y con esa autoridad de auténtico jefe de escuela, alcanzada a base de perseverancia y valentía, este hombre de cincuenta años puede, por fin, imponer una manera propia de representar el mundo.
En 1890 tuvo la posibilidad de adquirir una propiedad en el pueblo de Giverny, cerca de París, y comenzó a construir allí un nuevo jardín (hoy abierto al público), en el que todo "giraba" alrededor de un estanque con nenúfares importados de Japón, con sauces y matas de bambú, y que estaba atravesado por un puente de estilo japonés.
Geffroy dice: “Ha obtenido un minúsculo estanque de aguas siempre limpias, lo ha rodeado de árboles, de arbustos, de flores a su elección, y ha decorado la superficie con nenúfares de varios colores... Sobre este agua florida, un ligero puente de madera, al estilo de los puentes japoneses, y en el agua, entre las flores, todo el cielo filtrándose, todo el aire que juega a través de los árboles, todo el movimiento del viento, todos los matices de las horas, toda la grácil imagen de la naturaleza que lo rodea”.
Le atrae la superficie del agua.... En junio de 1890 confiesa a sus amigos íntimos: “He retomado nuevamente cosas imposibles de hacer, como el agua con hierba que ondea en el fondo...; es fantástica de mirar, pero es una auténtica locura quererla pintar”.
Estos nenúfares adquirirán una gran fama al ser los protagonistas de los últimos cuadros de Monet. En 1906, cuando ya le fallaba la vista debido a sus cataratas, comienza a pintar el estanque de nenúfares, con cuyos cuadros planeaba revestir una habitación circular..
Para demostrar la influencia en la apariencia del paisaje de los fenómenos atmosféricos, de la estación y aun de la hora, pinta el mismo motivo bajo circunstancias diferentes. Intenta captar la atmósfera según la percibe en cada instante y reflejar la misma luz difusa que ilumina el ambiente.
La disposición de los nenúfares en el agua y los reflejos de los sauces son los únicos motivos interesantes para el artista, en un proceso de desaparición de la forma que es eliminada casi por completo. Las pinceladas son cada vez más sueltas, trabajando con manchas de tonalidades oscuras que se animan con los colores de las ninfeas. Este proceso de desaparición formal tendrá su reacción en las imágenes de Cézanne primero y más tarde en el Cubismo.
Hace poner entonces las telas en bastidores que puedan moverse gracias a caballetes móviles. Coloca estas telas formando un círculo en el taller...Monet había pintado unas obras espectaculares -conocida como Las Ninfeas, el poema del agua y los nenúfares- que colgó en aquella sala, calificada como la Capilla Sixtina del Impresionismo.

Contemplo el cuadro... No; he viajado hacia atrás en el tiempo. Estoy sólo, sentando en un banco.. Casi ha anochecido. Mi mirada reposa en el agua, donde se baña mi pensar.
Casi no hay luz y no distingo bien los contornos. Contemplo más que objetos, movimientos; más que colores, tonalidades del agua preñada de oscuro. Y mis ojos admiran el baile de los nenúfares, arriba y abajo, adelante y atrás.
Sinfonía en claroscuro, danza de estrellas que flotan en el agua, como navega en la vida mi corazón.

domingo, 4 de diciembre de 2005

Color y luz

¿Os habéis mirado al espejo?. ¿Qué es lo que véis?. ¿Vuestra imagen es siempre la misma?. No lo creo.. Casí todas mis amigas dicen que los espejos de los probadores de ciertos grandes almacenes no reflejan con exactitud sus esbeltas figuras..
Procuro consolarlas; les recuerdo aquellos espejos de fería que deformaban las imágenes y les hablo de la luz, de todos sus efectos... Mi poder de convicción es escaso pues mis palabras no consiguen aquietarlas, por lo que recurro a tiernos abrazos y caricias... (queda bonito ¿verdad?; aunque algo "fantasmal"..).
Lo que os quiero plantear es que llamamos realidad a lo que percibimos como tal mediante nuestros sentidos y no a la realidad misma. Sí los perros hablasen nos dirían que el mundo no es tan colorista como creemos, pues su gama cromática combina con fruicción blancos, negros y grises. Y sí hubiéseis cazado de noche con un dispositivo de visión IR , sabríais que el cuerpo de un hombre es algo así como una agrupación de móviles amebas rojas, azules, amarillentas,..
En resumen. Podemos representar las cosas como sabemos que son -a tenor del conocimiento intelectual que hemos adquirido- o según como las percibimos a través de nuestros sentidos, sometidos a todas las influencias del medio ambiente -por conocimiento experimental, empírico-.

Veamos un ejemplo; podéis ver ampliada parte de la cara de una muchacha -y unos muñequitos que os dicen quién la pintó-. El color del pelo se ha resuelto con un color plano -una sola tonalidad cromática, sin claroscuros, ní sombras, ..- y la cara se logra con unos pocos trazos negros, que definen bien todos los contornos (Fijaros en como refleja la nariz y la cuenca ocular).
¿Y la piel?. Podía haber mezclado una gama de colores hasta obtener el tono adecuado, pero no.
Este artista del Pop Art recurre a una particularidad de la visión humana; nuestro cerebro fusiona de manera natural los colores aledaños, de forma que no distinguimos unos de otros sino que vemos el tono resultante de su combinación.
Ha dispuesto multitud de puntitos carmesí sobre una superficie blanca. Sí la imagen no estuviese ampliada no los distinguiríais y veríais sólo el resultado: Un cutis terso y deliciosamente anglosajón.
Pues bien, una vez que tenemos claro este aspecto, pasemos al Impresionismo. Y comencemos hablando de la luz..
La luz es el vehículo necesario para toda impresión visual, por lo que es lógico que constituya la primera y principal preocupación del pintor. La luz solar es la que, cayendo sobre las cosas con mayor o menor inclinación, con intensidad distinta, directa o reflejada, engendra la ilusión del color y de la línea, que es inherente al fenómeno de diferenciación de los colores.
De manera que lo que nosotros vemos, en rigor, no son los objetos sino las manchas coloreadas que los envuelven. Pero son estas las que deben pintarse, pues, a pesar de la falta de realidad de la impresión que recibimos, tienen para el pintor el mismo valor que la realidad objetiva.
Como resultado de esta teoría, la técnica pictórica sufrió una profunda transformación. Puesto que la retina viene a ser el laboratorio donde los colores, que llegan separados, se unen y combinan para que los percibamos tal cual los vemos, era innecesario mezclarlos en la paleta y bastaba su yuxtaposición, siguiendo las leyes de complementariedad y contraste.
En consecuencia, los impresionistas compusieron una paleta de colores puros, desterrando los tonos oscuros, neutros y grises que no aparecen en el espectro solar, con lo que el resultado es una pintura luminosa, de tonalidades vivas y claras.
El procedimiento tiene, además, una indudable ventaja: Al realizar la mezcla partiendo del colorido del Arco Iris, el tono resultante es de una limpieza que jamás puede lograrse mezclando físicamente los pigmentos. Y como todo este maravilloso mundo coloreado requería para hacerse visible la colaboración de la luz natural, los impresionistas se dedicaron, sobre todo, al paisaje.
Aunque hay antecedentes en distintas épocas y países, la Escuela Impresionista puede decirse que nació en Francia, cuando un grupo de pintores empezó a interesarse en los problemas de la luz y quiso aplicarlos a sus pinturas, formulando unas reglas que pueden definirse así:
  • El pintor debe pintar lo que ve, la sensación que reciben sus ojos, aunque sepa que las cosas son de otra manera a como las percibe. Transmite su impresión visual.
  • Las cosas no tienen color propio, sino que es la luz la que lo engendra y le confiere su apariencia.
  • En consecuencia, las condiciones lumínicas influirán decisivamente en el aspecto de las cosas. La atmósfera, el día, la estación, etc.. cambian los colores, de tal modo que las cosas no son iguales a sí mismas en ningún momento.
  • Los colores, modulados y desdoblados en matices y tonos más claros o más oscuros, sirven para sugerir la forma y la distancia. La línea, el contorno cerrado y bien perfilado, no tienen sentido para los impresionistas.
  • En la naturaleza no existe el negro, por lo que las sombras más oscuras tendrán cierto grado de claridad, proveniente de los reflejos de las cosas circundantes y de la atmósféra que las envuelve. El efecto general será, pues, muy luminoso.
  • Según las leyes de complementariedad de los colores, las partes no iluminadas directamente tendrán tonalidades violetas. Los efectos luminosos, por lo tanto, se basarán en el contraste amarillo-morado.
  • Para lograr la nitidez e intensidad de la luz real, los colores no se mezclan en la paleta sino que se aplican separadamente buscando el tono adecuado por medio de la combinación óptica. De aquí que los impresionistas limitaban el empleo de los colores a los del espectro solar, o sea, rojos, amarillos, violetas, azules y, en menos proporción, el blanco.
Relajaros. Tomemos un descanso.. Creo que con esta pequeña introducción podremos pasar a ver alguna obra impresionista. Pero será en el próximo artículo

martes, 29 de noviembre de 2005

Más sillas

Terminaba mi artículo anterior sobre este asunto con dos ejemplos, uno del mobiliario paleocristiano-bizantino, donde el marfil fué el material más usado para los muebles de importancia, y otro del románico.
Los muebles, debido en parte al gran desarrollo que alcanzó la seda en el siglo VI, se fueron haciendo más mullidos y cómodos. Prosiguió la aplicación sobre ellos de chapas de metales preciosos y esmaltes, llegando a cubrirlos con mosaicos; se utilizaron arquerías de medio punto como solución formal para las patas, que se tallaron a veces en forma de columnas estriadas.
El cristianismo impregna la sociedad y la cultura de las que vamos a hablar. Aporta todo lo bueno que Jesucristo nos dejó y todo lo malo que fue imponiendo el miedo de sus seguidores, tanto en lo espiritual como en lo social y en las costumbres, de las que el mueble es un mero exponente .
El mobiliario era en aquellos tiempos un objeto exclusivamente utilitario -no olvidemos que el cristianismo se difunde esenciálmente entre las clases más desfavorecidas- y su ornamentación estaba inspirada en la decoración romana.
El material más utilizado fue la madera -aunque hubo muebles metálicos-, que se enriquecía con aplicaciones de materiales más nobles en los muebles elegantes y que se cubría en ocasiones con ricas tapicerias.
Las sillas solían ser rígidas, adornadas profusamente con tallas, y diseñadas en forma de arcos enlazados, como consecuencia lógica de las influencias que nutren el arte románico, que se deriva de la tradición artística romana y se enriquece con aportaciones germánicas, bizantinas e islámicas.
Las sillas más habituales tienen montantes torneados, que se acoplan mediante arquerías de medio punto, y respaldos tallados y policromados.
Existen para la nobleza y eclesiásticos sitiales y faldistorios, que son asientos de honor tallados y policromados construidos en forma de tijera, generálmente en pino o nogal, cuya decoración está influida en España por el estilo islámico.







Demos un salto adelante.. Conozcamos algo sobre el estilo gótico tardío.
En este periodo hay dos tipos de muebles, aquellos a los que se les da un uso simple y funcional, sin mayor interés estético, y los que se destinan a lugares en que se realizan ceremonias con gran aparato y ostentación, cuya decoración deriva de la arquitectura y escultura gótica.
Los materiales más usados para su construcción son las maderas de nogal, roble y pino; se utiliza el hierro para los herrajes y guarniciones, y se recubren de cuero o tejido.
Los acabados mantienen la pátina natural, excepto las piezas más ricas que van doradas y plateadas, o se cubren con tejidos -ensayolado- o con cuero -encorado- y se refuerzan con barras de hierro.
Las sillas son las denominadas de caderas, con incrustaciones geométricas en la madera y terminadas en tela o cuero. En este tiempo es muy escaso el mobiliario de asiento en España, dada la costumbre -especiálmente de las damas- de sentarse a la morisca, que consiste en hacerlo sobre ricos almohadones dispuestos encima de una tarima alfombrada.

-siglo XIV- Jamuga Nazarí -siglo XV-

Ahora, más que un salto, demos un paso para conocer algo del Renacimiento..
Las técnicas empleadas en estos años para decorar los muebles recurren al relieve de tipo medio y bajo sobre madera generálmente de nogal.
En el siglo XVI, las maderas se pueden dejar "en blanco", es decir en su color natural, o enriquecerlas mediante estucado, policromado, dorado o estofado.
Esta última comporta mayor trabajo y un resultado más rico, pues requiere la combinación de todas las demás; para llevarla a cabo, se pinta al óleo sobre una superficie de madera estucada y dorada, de forma que la pintura oculte los panes de oro y a continuación se raspa la policromía en las zonas que exija el dibujo a representar, haciendo reaparecer el dorado.
Alcanza gran perfección la taracea -palabra que deriva de la voz árabe "tarsi", incrustación- o marquetería -que proviene del término catalán "marquet", con el que se designa tanto la pieza a incrustar como el martillo utilizado a tal fin-; la técnica más antigua se elabora incrustando piezas muy pequeñas de nogal, boj y hueso, con las que se realizan figuras geométricas ornamentales.

La estructura de las sillas evoluciona con el fin de lograr mayor resistencia a las cargas y, en consecuencia, poder construirlas más ligeras. Tres modelos de sillas destacan en el Renacimiento europeo : La Dantesca , la Savonarola y la de Tenaglia.
La modificación realizada sobre el diseño anterior no es muy grande, pero el resultado sí lo es. Consiste en unir los brazos laterales por un atirantado, que proporciona mayor resistencia y, en consecuencia, permite aumentar la capacidad de carga sobre el asiento.
Al no ser necesaria la resistencia que antes se exigía a las piezas, la madera puede tener una sección menor, lo que lleva a obtener una silla más ligera.
Dicho atirantado sirve de asiento, proporcionando una mayor comodidad al ser más rígido y horizontal.

Sí os dáis cuenta, el modelo "Tenaglia" es el tatarabuelo de esas sillas de tijera que encontramos en todos los lugares donde se requiere un asiento resistente y plegable.

¡Otro pasito!. "Entramos en el Barroco.. Sus comienzos están marcados por una crisis general en Europa: empobrecimiento, hambre, miseria, peste, caza de brujas y conflictividad politica, social y religiosa.
La situación española se agrava por el hostigamiento que sufre la metrópoli en los territorios americanos, la expulsión de los moriscos y el posterior pirateo de estos en las costas del levante español, las guerras politicas, ...
Frente a esto cabe destacar la brillantez y la espectacularidad del arte barroco que nace como expresión artistico-propagandística de la monarquía, impulsada tanto por autoridades civiles como eclesiásticas.
Hoy en día nos hemos hecho a la idea de que los muebles de esta época eran de una rusticidad generalizada, lo que está lejos de la realidad. Quizás sea debida esta percepción a que pocos ejemplares han llegado hasta nosotros y no hayamos podido apreciar la suntuosidad que los caracterizaba. La razón de esta escasez no se debe a falta de conservación, sino que muchos muebles fueron desmontados para reutilizar sus riquísimos materiales.
La silla apenas cambia en España, tanto en diseño como en decoración, manteniéndose la de brazos por ser un mueble funcional y económico. Abundan las llamadas sillas de estrado, de pequeño tamaño, y los taburetes de tijera, derivados de las jamugas o sillas de cadera, y las sillas torneadas con asiento de enea.
En el resto de Europa los asientos más comunes son las banquetas de estilo rústico y gótico. En las sillas se distinguen dos modelos: las de gala y las de uso común; las primeras conservan la forma en X -que se utilizaba en el trono para el soberano- y las segundas son altas y rígidas, de madera de nogal, con varias fajas horizontales talladas, tanto en el respaldo como en las patas delanteras.
Este tipo de sillas van cambiando de forma hacia un ensanchamiento del asiento, una mayor inclinación del respaldo y una suavidad en las tallas. Buscando mayor comodidad, en suma.
Aparecen también los primeros asientos tapizados como los conocemos hoy, técnica que más tarde se extenderá al respaldo. Otra nota típica barroca viene dada por el laqueado o el dorado parcial de las sillas, como ocurre en los canapés tapizados.

Pero empiezo a necesitar algo mejor que una silla.. ¿No os apetecería sentaros en un sillón?. Más cómodo, ¿verdad?. A ello pues. Además nos permitirá seguir recorriendo nuestra pequeña historia..
Con Luís XIII de Francia aparece otro tipo de asiento: El sillón con respaldo, con orejas y confesional, que va a ser continuado por el estilo Luís XIV. En la corte de Versalles se les permite a los cortesanos utilizar los taburetes, mientras las sillas están reservadas a los señores y a los príncipes de sangre; por lo tanto a esta silla se le llama silla de “usage”.
La evolución de los sillones agranda su base, inclina el respaldo -que se hará más alto que ancho- y las patas -que se unen por travesaños en forma de X o H y se recubren con tallas doradas-, y se curvan sinuosamente los brazos. Todos los asientos se tapizan con terciopelo, brocados, satén o damasco.
Los modelos ingleses del XVIII eran algo más sencillos que los franceses de la misma época..
Pero estos muebles ya nos van "sonando".. Posíblemente los hayáis visto en algún sitio, aunque sean imitaciones, e incluso puede que os hayáis sentado en ellos.
Así que creo que os he traído hasta un lugar conocido desde el que podéis viajar sin mi ayuda..
Permitidme que os muestre como despedida dos sillas, simples y sencillas. Las pintaron dos amigos que acabaron "como el perro y el gato".. Paul Gauguin y Vincent Van Gogh. No es ahora momento de comentarlas, pero sí de apreciar su color y su textura, que permiten casi el contacto físico.....


































Y eso es todo. Espero no haberos aburrido.

lunes, 28 de noviembre de 2005

Pilpileando

He cometido un error; y me puede costar caro... Le he comentado a una amiga que había preparado bacalao al pil-pil para comer y, ¡hala!, antes de que pudiera reaccionar me estaba provocando para que dijese como lo hago.
No soy un "cocinillas". Ní conquisto a las mujeres "vendiéndoles" lo bien que guiso y hago camas, no; he comprobado que afirmaciones de ese jaez suelen ser sólo propagandísticas y buscan aprovecharse de ciertas modas y necesidades.
Ocurre símplemente que he vivido solo y en lugares donde no hay posibilidad de ir a comer a sitio alguno, ní quien te prepare una sopa, ní colmados repletos de laminerías. En esa situación o te las apañas o no comes. Simple.
Y en cuanto a los alimentos necesarios para cocinar lo que sea, más de lo mismo. O le echas imaginación y sustituyes los ingredientes por los disponibles en el lugar y circunstancia, o no comes. Sencillo.
Además, por vía materna, vengo de la mar; gente que se ganaba la vida faenando en El Gran Sol y Terranova.. Y no con los barcos de ahora, no.. Aún estamos esperando en casa al "María Isabel" y a sus diecinueve tripulantes...
Dile al cocinero del barco que le eche un "bouquet" aromático al guiso o que prepare el marmite con "fumet" y langosta... ¡¡ (Aquí lo intraducible) !!. Se come lo que hay y punto en boca.
Lo anterior no es óbice para que haya sido siempre un "gourmand" y, aun en las peores circunstancias, haya intentado aprovechar al máximo lo que tenía entre las manos..
Viene todo ello a cuento de que no esperéis de mí una receta "como Dios manda". Casí nunca leo las recetas y cuando lo hago no las sigo "al pie de la letra".
Dicho esto.. ¡Adelante!


Calculo dos buenos pedazos de lomo del mejor bacalao que encuentro por persona. Lo desalo, según convenga a como haya sido conservado el pescado -con la piel arriba, para que no retenga la sal-, y luego -manía que tiene el "chef"- me pongo las gafas -y uso una lupa sí es preciso-, cojo una pinza de depilar y hasta preparo unos alicates, por sí las moscas.. ¡Pero no se me escapa una espina!.
Paso los trozos por agua fría y los dejo en un escurridor, pero sin secarlos (luego os explico porqué). No suelo sazonar, pero para gustos.. Fileteo unos ajos y tengo a mano una o dos guindillas de las secas y chiquitas. Para cocinarlo utilizo una marmita de suficiente tamaño para que quepan los pedazos con holgura en una sola capa.
Echo en la marmita aceite de oliva virgen extra; ¿cuanto?, pues hasta que alcance una altura como la mitad del grosor de los lomos. Y a calentar; cuando esté calentito sofrío los ajos y la guindilla y los retiro.
Aunque "pilpileando" no es otra cosa que hirviendo, no hay que quemar el aceite.. ¡Tened cuidado!. Echáis el bacalao con la piel hacia arriba, para que la gelatina que está bajo ella vaya soltándose despacio, y cuando os parezca que esté hecho le dáis la vuelta.
Apagáis el fuego y podéis seguir de dos maneras.. La primera consiste en darle a la marmita un movimiento de vaivén-rotación, a fuerza de muñeca, hasta que el aceite ligue con la gelatina y alcance el punto de emulsión que véis en la foto..
Pero os aconsejo la segunda, aunque la primera es la correcta; retiráis el bacalao a un plato y cogéis un colador fino, el más corriente que tengáis en casa. Apoyáis el fondo del colador en el aceite y lo movéis en círculos por toda la marmita a toda... Veréis con que facilidad emulsiona.
Además, sí recordáis, no habíamos secado el bacalao.. Llevaba algo de agua.. Y el agua ayuda a lograr que emulsione rápidamente; tanto que sí tenéis dificultad en lograr el punto de la salsa, le echáis unas gotas de agua, seguís el meneo y veréis..
Ponéis el bacalao sobre la salsa y sobre este los ajos (no os recomiendo que lo hagáis también con las guindillas, so pena que os guste el picante); lo agitáis un poco para que se bañen en salsa los lomos y ¡a la mesa!.
¿Para beber?. Un buen vino, a vuestra elección. Os propongo un tinto jovencito o un clarete... Y pan para untar.., con las manos. ¡Viva el pringue!

miércoles, 23 de noviembre de 2005

La silla...

Una de mis lectoras me pide que escriba sobre la silla..... Asunto complicado este. Y dice que no me "enrolle". Parece que sea alguno de mis familiares, que cuando me preguntan alguna cosa comienzan diciendo: "Sin remontarte a los fenicios, dime ¡oh Kalikatres sapientísimo!, que....".
Cree que hablar -escribir es aún más fácil- de la silla, o de ...., es cosa dificil; yo, por el contrario, opino que hablar es fácil. Lo que es dificilísimo es decir algo con claridad, sin ir más allá de sus justos términos y ciñiéndose a lo que se demandaba. Y sí añadimos la exigencia de no sobrepasar cierto tiempo o espacio, quien lo logre es un artista. En cuanto a saber de lo que se habla no es que sea fácil o difícil; es más cuestión de soberbia y de honradez que de otra cosa. ¡Ah, y de política!.
Os anticipo que de sillas sé más bien poco, pero quiero mostraros algo muy importante: En la WWW hay una gigantesca cantidad de información. Sí tenéis una buena cultura general, aquella que lograban imbuir los maestros de escuela, podréis aprovechar toda esa riqueza, sea cual sea el asunto que os planteéis.
¡A ello pues!. Voy a "dejar de lado" los modelos primitivos -tipo tarugo, tablón y pedrusco- y aprovechando que a estas alturas de curso me encuentro metido de lleno en el análisis del Imperio Egipcio, comenzaré escribiendo sobre los reposaderos de dicha época..

Agradable "chalecito" egipcio para gente acomodada

Los bancos y sillas encontrados son numerosos, desde los trípodes más modestos hasta los tronos reales decorados con materiales nobles. Sus patas son tanto rectas como curvas y la superficie de estas se presenta unas veces lisa y otras torneada. Su forma imita en ocasiones la de los animales, especiálmente en sus extremos a los que se da forma de pezuña o garra.
Desarrollaron una banqueta plegable con patas terminadas en cabeza de oca y cuyo asiento era iniciálmente de cuero, que luego fue reemplazado por uno de madera que se pintaba imitando la piel de algún felino.
Las primeras sillas tenían asiento y respaldo planos, aunque luego para lograr mayor confort los hicieron cóncavos y el respaldo se inclinó hacia atrás; más tarde consiguieron mayor comodidad cubriéndolos con almohadones.


Como véis, la ergonomía está presente desde el comienzo de los tiempos; y no dudo que había colores y telas de moda... Y personajes preocupados por "el colorín".

Para construirlas utilizaron maderas propias del país: Acacia, sicomoro y tamarindo para los muebles más comunes, y cedro, ciprés, enebro y ébano para los más importantes.
Como comprenderéis, el desarrollo de troncos y ramas en el ambiente climático del área del Nilo no era "para tirar cohetes", por lo que las piezas obtenidas no resultaban muy grandes.
En consecuencia, al no tener que soportar grandes esfuerzos en las uniones, desarrollaron una técnica de montaje basada en encastres de diferentes tipos y en el uso de pegamentos, en la que utilizaban en menor medida espigas y clavos.
Para decorarlas recurrieron a taraceas y chapados, a base de maderas, metales preciosos, marfil -normálmente de colmillo de hipopótamo-, piedras preciosas y pastas vítreas -lo que demuestra ciertos conocimientos sobre el vidrio-.
Los muebles más modestos se cubrían con yeso para disimular imperfecciones y luego se pintaban, imitando distintos materiales.

¿Y en las ciudades estado griegas?. Sus muebles más antiguos tenían una gran influencia egipcia, pero fueron desarrollando un estilo propio. Al principio, recubren la madera de menor calidad -que suele ser del país- con materiales más "ricos", como metales, marfil o maderas finas y pintan los muebles con finalidad decorativa. Su estructura es sencilla, tendiendo a la verticalidad, lo que daba mayor finura a las piezas.

Los muebles de la clase media (artesanos, orfebres, mercaderes y demás) no se distinguían precísamente por su ornamentación, lujo y valor. Ya sabéis, la elegancia no es cuestión de dinero..
Había sillas de diferentes modelos: "Difros” o taburetes y “klismos” o sillas de patas curvas, con respaldo ligeramente inclinado y muy cómodas, que serán muy imitadas desde el siglo XVIII -fijaros en el relieve, y en la foto pequeña, y comprobaréis que aún usamos ese tipo de silla- por su comodidad y elegancia.

Pasemos ahora a los romanos, pueblo práctico donde los haya. Culturálmente la influencia griega es muy importante y llegan a copiar algunos tipos de mueble, aunque se distinguen de los helenos por el empleo del bronce.
Los muebles de bronce, cuya decoración es muy rica, a veces se cincelan y otras se recubren, o incrustan, con metales preciosos. También utilizan para revestirlos telas y tapices traidos desde todos los lugares del Imperio, permitiendo la habilidad de sus artesanos y tallistas dar a las patas la forma de las de ciertos animales
Contaban con un gran numero de asientos, taburetes -sin brazos o respaldo-, sillas entronizadas, pesados sillones y lechos para acostarse durante los banquetes.

Modelo utilizado en Pompeya

Encontramos una vez más la silla en forma de tijera, que ya usaron en Egipto y Grecia, a veces plegable y de bronce -bisellium- y que servia de taburete o apoya-pies; en ocasiones, sus patas o brazos eran rematados con un relieve en forma de cabeza de animal.
Había sillas de piedra o mármol, decoradas con relieves o inscripciones, de respaldo cóncavo, y que al contrario de lo que pudiera parecer eran cómodas, y sillones de los mismos materiales rícamente ornamentados, pues estaban tallados en sus laterales con motivos alados o representaciones de animales. En los lugares públicos eran corrientes los bancos -Scamun- de bronce o de piedra.
Pero el asiento mas característico de la época fue el Curul, reservado para personajes públicos, y de los que algunos tienen patas de doble curvatura, rícamente decoradas, con anillas para facilitar su transporte.

Pero, como ya dije, no puedo extenderme mucho. A lo mejor viene "Nina" y me riñe... Así que os voy a comentar brevísimamente dos piezas maravillosas.. La primera es la "Catedra del Obispo Maximiano de Ravena".

Rávena, maravillosa, se convierte en el 540 d.C. en sede de un exarcado en el que el puesto de gobernador lo ocupa el propio obispo.
Citaba antes la existencia de sillones rígidos. Aquí tenéis uno. Fué construido algo antes -alrededor del 533 d.C.-, con toda probabilidad para dar fé del poder, del poder ostentado en nombre de Dios y del Emperador.
De ahí que no os extrañe su nombre -Cátedra-, pues quien ostenta tal detenta poder.. y criterio, mientras que los súbditos carecen del primero y sólo tienen opinión.., sí les dejan.
Está tallada en marfil. Todas esas "tablillas" rectangulares que véis representan al Bautista y los cuatro evangelistas, el anagrama del prelado y motivos naturalistas de estilo alejandrino. Aun siendo muy difícil apreciar en la fotografía la minuciosa labor artística, creo que os podéis hacer una idea de su calidad.
Lamentáblemente faltan alguna de sus tablillas.

Y recordando pérdidas artísticas... ¡Qué amargura!. Porque la silla que os voy a mostrar fué robada en 1979 por Erick "El Belga" y troceada luego para sacarla de España. El resultado fué su pérdida, pues no han podido ser recuperados todos los pedazos. Se exhibe tal cual la contempláis, ya que el restaurador ha sustituido lo perdido por piezas de metacrilato.
Se trata de la Silla de San Ramón, obispo de Roda de Isábena, quien a comienzos del siglo XII desempeñó una auténtica labor de mecenazgo, atrayendo a su diócesis artistas que plasmaron su obra en la iglesia catedral de Roda y otros templos. Los talleres del "Maestro de Pedret" (obra en la capilla de la enfermería de Roda de Isábena), del "Maestro de Tahull" (San Clemente de Tahull) y del "Maestro del Juicio Final" (Santa María de Tahull) son un exponente de su labor.
La silla fué realizada en el siglo XII en una madera durísima, el boj -en este caso traido de Toulouse-, y el trabajo de talla románica es maravilloso.
A los pies de la foto, podéis observar las sandalias de San Ramón y sobre lo que sería el asiento sus guantes.

Hemos llegado a la Edad Media.. No quiero extenderme, aunque tengo abundante "material" para continuar. Termino mostrando una silla de nuestro tiempo; en ella, unas personas sirven de asiento a otras...Espero no haberos aburrido. Buenas noches amigos