Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

sábado, 7 de junio de 2008

No olvido


Aunque mantengo la posibilidad de comentar, creo que el gran error español ha sido dejar que las personas sientan y consientan que las palabras sirven para algo en esta podredumbre.

1 comentario:

Luis Caboblanco dijo...

No sabría bien que decirte.El terrorismo, el nuestro, es un fenómeno que soy incapaz - más incapaz quiero decir - de intentar sacar conclusiones. En cualquier caso, una reflexión a vuelapluma: El estado democrático, cualquiera, se distingue porque es capaz de imponer sus leyes, unas leyes que emanar de la soberanía popular que reside en el parlamento... pero sobre todo, se distingue porque NO TIENE VERGUENZA ALGUNA DE HACERLO, de aplicar unas leyes que, al ser otorgadas por nosotros, tienen mayor legitimidad política que cualquier otra cosa. Otras democracias ya lo entendieron en su momento: Francia, por ejemplo, tiene algunas leyes especialmente duras y nadie entiende que, por aplicarlas, sea menos democrática que otra...

A ver si espabilamos. En esta vida hay muy pocas cosas que se solucionen lamentándose.