Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

sábado, 18 de junio de 2005

España se vuelve loca, loca...

Procuro aguantarme las ganas de comentar ciertos asuntos, ¡pero es que se superan cada día!. Ya dije que somos gentes de trato bronco, especiálmente cuanto más grande es la ciudad española de la que hablemos. Lo notamos muchísimo quienes tenemos cierta edad y podemos comparar el comportamiento interpersonal de hace unas décadas y de la actualidad.
"Gracias", "por favor" y "discúlpeme" son rarezas en la comunicación oral diaria. Y no hablemos del "usted"..., que los palurdos -incapaces de penetrar más allá de la forma- creen que es una muestra de distanciamiento, cuando no deja de ser una deferencia y un detalle respetuoso hacia aquel con quién no tenemos intimidad.
Sin embargo, la misma persona que desprecia el uso del usted, por considerarlo frío y despectivo -lo que es una señal clara de sus complejos-, utiliza con desparpajo no sólo el tuteo sino expresiones como "cariño" y "cielo", que repite sin cesar mientras habla con quien puede ser su abuelo, no le vió nunca y no le conoce en absoluto. A ella -dechado de delicadeza-, esas sutilezas le tienen absolútamente sin cuidado. ¡Somos iguales, "maromo"!.
Pues mire, NO. Me siento agredido y violentado. Y sí usted no siente en modo alguno que todo su derecho acaba en el momento y lugar en el que roza con el derecho de otro, le reconozco la prerrogativa de portar garrote, dejar de hablar y volver a subirse a los árboles...
Pero quería narrar dos ejemplos de despropósito y no escribir sobre cortesía. Divago...
Este que cuento en primer lugar le ocurrió al hijo de un compañero mío, estudiante en un colegio de Galicia (no menciono la provincia porque creo que el problema no tiene nada que ver con ella).
El chaval fué a consultarle al padre una duda sobre una operación matemática exponencial. En el cuaderno aparecía la expresión "x elevado a 3" (por cierto, sí álguien sabe como puedo escribir aquí en forma matemática...); el padre comenzó la explicación y, cuando dijo "equis elevado al cubo", fué interrumpido por su hijo. "No es así..", "papa, te equivocas"; "nos ha dicho el maestro que tenemos que decir "equis al caldeiro"...
(Para quien no esté ducho en español, caldero -caldeiro, en gallego- y cubo y balde y zaque son la misma cosa; un útil con asa para recoger agua... Y también un sólido regular limitado por seis cuadrados iguales... Y, además, el valor de la tercera potencia)
El segundo es una noticia de hoy. Me cuenta un profesor de la E.T.S. de Ingenieros Industriales de Barcelona que, por "ordeno y mando", en Cataluña se va a "normalizar" la lengua de signos de los sordomudos, adaptándola al catalán. O sea, el lenguaje de signos que es universal, como el esperanto, va a interpretarse de forma diferente para salvaguardar la identidad catalana.
¡Acongojante!. Hay que conseguir que los sordomudos no se contaminen.

4 comentarios:

Caboblanco dijo...

Voy a decir exactamente lo que pienso..

España posiblemente sea el país del mundo en el que, en menos kilómetros cuadrados, se aglutinan más manifestaciones culturales de toda índole (linguísticas, gastronómicas, festivas, etc..). Un norteamericano de Miami posiblemente tiene más cosas en común con un compatriota de arkansas que un Gallego con un Murciano. Pero a pesar de ello, los españoles seguimos unidos (de momento) basicamente por tres cosas (le guste a la gente o no): muchos siglos de historia común, la institución monárquica y el sincero respeto y admiración que causa Murcia en la mayoría de los Gallegos y viceversa.

Y todo ello a pesar del cáncer político del siglo XX: los nacionalismos mal entendidos que, entre otras cosas, sirvieron para ayudar a desencadenar la primera guerra mundial o la catástrofe de los Balcanes. El problema de los proyectos nacionalistas es que, eso precisamente, el nacionalismo, ocupa el 95% de su programa y sus diregentes viven exclusivamente de ello. Cuando un partido estatal asume alguno de sus postulados, el nacionalismo automaticamente tiene que diferenciarse de su perseguidor con lo que "sube un escalón". De ahí que, el fín último de todos los nacionalismos, conscientemente o no, sea la segregación, es decir, EL PRECIPICIO.

Y contra eso, solo vale la EDUCACIÓN, formar a las nuevas generaciones en el respeto por lo foráneo y explicar que hoy, ESPAÑA es un Estado democrático muy diferente que ha evolucionado mucho desde hace 50 años y donde, ahora sí, cabemos todos.

¿Por qué se pone tan poco empeño en las escuelas en explicar como funciona nuestro Estado y todos los derechos y obligaciones que nuestra Constitución nos otorga? ¿Quizás porque entonces, la gente empezaría a demandarlos y varios miles de politicastros se quedarían en el paro...?

Turulato dijo...

Yo voy a intentar decir lo que pienso, pues es un asunto en que me puede el corazón, que tiene razones que la razón no alcanza a comprender.
A estas alturas creo en muy pocas cosas. Y, aun así, dudo bastante sobre alguno de sus aspectos. En consecuencia, callando acertaría más...
Por razón y corazón, por instinto, por años vividos, por estudios..., dudo de todo aquello que se basa en que unos hombres son distintos de otros o tienen derecho a "no sé que..".
Mantengo y creo que por lo primero que hay que luchar es por estar vivo; en muchas ocasiones opinamos tomando como "unidad de medida" la situación de las personas en los paises del primer mundo... ¡Dios mío, qué orgullosa crueldad!. La mayoria de las gentes intentan símplemente comer de vez en cuando y que un "paisa" no les "deje en el sitio" de un machetazo..
Los vivos deben luchar para "dar un pasito adelante". Ya no creo en grandes progresos; me basta con que el hijo del analfabeto vaya a la escuela..; pasito a pasito "se hace camino al andar". Así no entiendo a determinados grupos étnico-sociales que se aferran a la mendicidad.
Y siento que los hombres somos iguales, aunque la vida quiera diferenciarnos.Unos hieden a sudor, otros comen como tocinos, aquellos tienen "mala sangre", este es un insensato, el de más alla es esenciálmente tonto, y negro, y chino y... Y maneras de ser... Pero iguales; atrózmente iguales. Quizás por eso, por "la prueba del espejo" -que quizás describa- nos aterra el prójimo.. ¡Sí sé como soy y me doy miedo..., qué no será capaz de hacer "ese"!. ¡Matemos al desconocido!.
Sí se efectúa una estudio analítico del romanticismo alemán del XIX, donde nació el "concepto y destino de los pueblos", que dió origen al significado actual del término nación, se aprecian dos características esenciales: el miedo y la ensoñanción; en el fondo la misma cosa, pues tengo miedo y para no sentirlo me invento un universo, tan a mi gusto, donde nada puede afectarme.
Resumiendo. Para vivir en paz y tener futuro no hay que tener miedo; ní egoismo. Y hay que ser culto.
Efectívamente don Luís; es un problema de educación, de las familias primero y del sistema educativo después. Y se educa sí se ama, pues sí educa quien está aterrado la consecuencia es la mentira... Y mentir al educar es lo que más se parece a castrar....

Una maruja en internet dijo...

Buenos días caballeros, no sé si hoy es el mejor día para discutir sobre temas tan interesantes, sobre todo porque me acosté a las cinco menos cuarto de la mañana y me he levantado a las ocho menos cuarto con el trasto de hijo que tengo. Si mis neuronas fallan habitualmente, hoy no sé si sabré dónde están:)
LLeváis razón, en la educación está la base de todo pero muy pocos son los que se preocupan, nuestros políticos viven el hoy, les interesa el "ya" y el "yo", ni uno tiene visión de futuro por eso las escuelas y los ies están como están. Después están las modas, hoy tienes que ser nacionalista, que me parece muy bien, pero llegan a extremos insospechados y puedo decir que de imbéciles, fijándose en nimidiedades, dejándose lo que importa en el saco.

He dicho.

Turulato dijo...

Maruja tienes una mente deslumbrante. No es que cada palabra tuya sea para abrir la boca y exclamar "¡Oh!", pero siempre te mantienes en la realidad y en ocasiones..... "¡la madre que te parió, qué manera de razonar!".
¡No "rebles" (en Aragón, no cedas)y sigue siendo así!