Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

jueves, 22 de febrero de 2007

Dedicado a Luís Caboblanco

Doménikos Theotokópoulos nació en 1541 en la localidad de Candía, actual Heraklion, capital de Creta, que en aquel momento pertenecía a la Serenísima República de Venecia.
Lo sabemos porque en 1582, al actuar como intérprete en un proceso seguido por la Inquisición contra el griego Michel Rizo, se declaró “natural de Candía” y en 1606, con ocasión del pleito que mantuvo con el Hospital de Caridad de Illescas, afirmó “ser de edad de 65 años”. Esto y una carta de Giulio Clovio fechada en 1570 en la que el manierista se refería a él como un “giovane candiotto”, eran los únicos testimonios documentales que se poseían hasta hace apenas unos lustros sobre los primeros 30 años de vida del artista y como se ve desvelaban únicamente la fecha y el lugar de nacimiento. Nada se sabía, en cambio, de su formación o actividades en Creta, ní tampoco se tenía dato alguno sobre la fecha de su marcha a Venecia.
Los Theotokopouli pertenecían con toda probabilidad a la colonia católica de Candía, lo que explicaría su nombre, Domingo -inusual entre los ortodoxos-, y que ha inducido a algunos estudiosos a pensar que el verdadero era Ciriaco.
Los investigadores de la Historia del Arte han descubierto que su padre se llamaba Giorgio, pero quien resultó esencial en su vida fue su hermano Manussos, que llegó a ser presidente de la Cofradía de Navegantes y fue recaudador de impuestos durante veinte años, además de obtener de la Serenísima una patente para ejercer el corso contra las naves otomanas, lo que nos permite establecer la situación de la familia y deducir que su hermano fue quien apoyó económicamente a Doménico en sus inicios.
La profundidad del afecto de El Greco hacia su hermano se mantuvo a lo largo de los años sin que la separación física hiciese mella en él. Cuando nació en España su hijo le dio el nombre de su padre a la manera tradicional griega, pero añadiéndole el de su hermano. Y en 1591, cuando Manussos se encontraba en una situación desesperada, pues se había visto obligado a vender sus bienes en 1583 para pagar una deuda de 6.000 ducados al gobierno veneciano, le acogió en su casa hasta el final de sus días. Quizá con ello no hizo más que comportarse con su hermano como este había hecho con él en su juventud.
Todo ello nos lleva a deducir que Doménico pertenecía a una familia acomodada y que debió recibir una acertada y amplia formación humanística, pues se mostró siempre como un hombre cultivado y de gran erudición, por lo que en su juventud tuvo que leer tanto a los autores clásicos como a sus contemporáneos y estudiar la arquitectura, orfebrería, escultura y pintura de los grandes maestros, lo que nos permite concluir que era un hombre de buena educación, espíritu inquieto y grandes aspiraciones, tanto económicas como sociales o profesionales. La gran biblioteca que dejó al morir y los importantes intereses intelectuales que nutrieron su obra, sólo son explicables a partir de hábitos adquiridos desde la niñez.

Es lógico que Candía se le quedase pequeña, por lo que, en algún momento, decidió abandonar la isla para continuar su aprendizaje y su carrera. Al estar Creta bajo el dominio de Venecia, parece lógico que fuera ése el primer destino del joven pintor; así que entre Enero de 1567 y Agosto de 1568 llegó a la ciudad de los canales, donde vivían unos 4.000 griegos, entre los que quizá estuviese su hermano Manussos.
No existen datos fidedignos de su vida en Venecia. Se cree que pudo tener alguna relación con el taller de Tiziano, pues una serie de testimonios contemporáneos lo sugieren; así, Giulio Clovio le presentó en Roma en 1570 como “discépolo de Titiano”, mientras Mancini añade que "había estudiado en Venecia y particularmente las cosas de Tiziano".
Es lógico considerar, con buen criterio, que no se integró profesionalmente en el taller de Tiziano, ya que una relación prolongada entre ambos le hubiera permitido establecerse en la ciudad y asegurarse un aceptable futuro, pero también es sensato pensar que acudiese a los talleres más prestigiosos del momento, no para realizar un proceso de aprendizaje normal -pues tenía ya 26 años- ní para trabajar en ellos, sino para aprender todo lo que le interesase.
Así, El Greco asimiló el oficio de los diferentes maestros que trabajaban en Venecia: Tiziano, Tintoretto, Veronés, Bassano, Pordenone o Schiavone, interesándose especialmente tanto por el Manierismo en si como por la obra de los pintores manieristas del centro de Italia, como Domenichino o Parmigianino, resultando notable la influencia de Tintoretto respecto a la composición y la utilización del espacio.
El resultado final fue la asimilación de los grandes maestros de la pintura renacentista, como puede observarse en sus obras, convirtiéndose en uno de los pintores que mejor supo entender y desarrollar el Manierismo.

Tres años después se traslada a Roma, donde pasará siete años. Desconocemos las razones de este viaje, debido posiblemente a la importante competencia que existía en Venecia, mientras que en la Ciudad Eterna, tras el fallecimiento de Miguel Ángel en 1564, existían más posibilidades de recibir buenos encargos. Durante el viaje es muy probable que se detuviese en Parma para estudiar las obras de Correggio y Parmigianino.
En noviembre de 1570 está en Roma, donde le influirá la escultura de Miguel Ángel —evidente en su cuadro "La Piedad"— y le darán el apodo de Il Greco, "El Griego", por el que pasaría a la historia.
De este período son sus estudios sobre la arquitectura romana, que utilizó para dar estabilidad a sus cuadros insertando con frecuencia en ellos edificios y estructuras del Renacimiento romano.
Contacta con el miniaturista Giulio Clovio, iniciando una estrecha amistad que le permitió acceder al palacio del cardenal Alejandro Farnesio, uno de los mecenas más importantes de su tiempo, donde conocerá a uno de los personajes más famosos de la ciudad, el bibliotecario Fulvio Orsini, procedente de una ilustre familia e interesado por la Antigüedad, que era un auténtico humanista y poseía una importante colección de pintura.
Doménikos aprovechó las oportunidades que se le brindaban para estudiar las colecciones del cardenal y del bibliotecario, y admirar la obra de Miguel Ángel y de los manieristas romanos. Además, fue admitido en la Academia de San Lucas en 1572, aunque, eso sí, dentro de la modesta categoría de miniaturista, lo que indica que no destacó mucho en el competitivo mundo romano, donde no consiguió encargo público de importancia.
Aunque parezca que los años pasados en Roma no le condujeron a nada, serán fundamentales para venir a España. En las tertulias que tenía Fulvio Orsini en el Palacio Farnesio acudían eruditos de diversas nacionalidades, entre los que destacaba el español Don Luis de Castilla, joven clérigo e hijo del deán de la catedral de Toledo, cuya estancia en Roma está documentada entre 1571 y 1575, que se convirtió en su amigo y defensor durante el resto de su vida, hasta el punto que participó como albacea en su testamento.
Hacia 1575 Doménikos empezaría a considerar su marcha a España; en primer lugar por las posibilidades existentes para trabajar en el Monasterio de El Escorial, en cuya decoración estaban participando pintores romanos como Tibaldi o Zuccaro; en segundo lugar es probable que don Luis de Castilla invitara a su amigo a trasladarse a Toledo, donde podía encontrar también trabajo fácilmente.
En 1576 el artista abandonó Roma y, luego de una corta estancia en Malta, pasó por la Corte madrileña para trasladarse a Toledo en la primavera de 1577, donde recibirá sus dos primeros encargos: "El Expolio de Cristo" y los retablos del convento de Santo Domingo el Antiguo, siendo cliente en ambos casos la misma persona: don Diego de Castilla, el deán de la catedral toledana y padre de don Luis, lo que aclara que un artista recién llegado obtuviera encargos de tal nivel.

El Expolio de Cristo
1579
Catedral de Toledo

El cabildo deseaba colgar la obra en el lugar de la sacristía catedralicia donde los oficiantes se revestían para las celebraciones religiosas, por lo que situar allí una pintura que reflejase los momentos en que Jesús era despojado de la prenda que le cubría tenía un gran valor simbólico.
Como este tema no era habitual en la iconografía occidental, El Greco se basó posiblemente en aquellos relatos evangélicos que pudieran servirle de inspiración, como los referidos al Prendimiento y los Escarnios, y en textos religiosos como "Las meditaciones de la Pasión" de San Buenaventura.
La figura de Jesús, envuelto en un amplio manto de color rojo que simboliza su martirio, preside la composición. A su derecha contemplamos una extraña figura, ya que su armadura renacentista no se corresponde con la época de la Pasión de Jesús. No cabe interpretarla más que como un símbolo de la Autoridad que gobernaba en Judea, por lo que pudiera tratarse de Pilatos o un centurión romano, al que pinta con equipo al uso de la época en que realiza la obra para referirse a la intemporalidad del mensaje evangélico, mientras que a su izquierda vemos a un sayón que está preparando agujeros en la cruz, en un marcado escorzo típicamente manierista. Contemplamos en primer plano, dando frente al espectador, a la Virgen María y a María Magadalena, en un grupo femenino que suele denominarse de las Santas Mujeres. En el ángulo inferior, sobre un papel blanco, la firma del cretense en griego (Δομήνικος Θεοτοκόπουλος).
Tras la figura de Cristo, cuyo cromatismo atrae de inmediato nuestra mirada, se encuentra la muchedumbre, formada por rostros de marcado carácter naturalista que rememoran la pintura flamenca y que nos recuerda la costumbre de El Greco cuando paseaba de llevar consigo recado de dibujo, para hacerlo de aquellas caras que atraían su atención; destaca un enigmático personaje con gorra y golilla, que señala tanto al espectador como hacia la figura de Jesús y sobre quien se han dado las más variadas versiones, desde que representa a los sacerdotes que acusaban a Jesús -recordemos lo expuesto sobre el anacronismo de la figura con coraza- hasta que fuera un simple recurso compositivo para recalcar la importancia de lo que está sucediendo. Las picas y lanzas completan esa zona alta del cuadro.

El rostro de Jesús está cargado de dramatismo, especialmente los ojos, llenos de lágrimas conseguidas con un ligero toque del pincel. El amplio cuello y la postura de los dos dedos juntos serán características típicas de la mayor parte de las figuras de El Greco.

La obra tiene fuerte influencia del arte bizantino, que tan bien conocía El Greco; al no existir referencias occidentales echó mano de precedentes orientales -la falta de espacio, el grupo de las mujeres o la figura de Jesús, con la barba bífida, rodeado de varias filas de cabezas-. Sin embargo también emplea elementos manieristas -el personaje de espaldas en primer plano o la organización compositiva-, otros tomados de Miguel Ángel -la amplitud escultórica de las figuras, marcando su anatomía- y de la Escuela Veneciana -el color y el dramatismo de la imagen, sello indiscutible de Tintoretto-.
Se ha defendido con acierto que los lienzos del cretense son obras pintadas con un color hiriente, pues siempre defendió que el color revestía mayores dificultades que el dibujo, y están vivos, como en gestación inconclusa.
Precisamente el estudio cromático es perfecto; emplea la mancha roja del sudario de Cristo para llamar la atención y la equilibra con dos manchas amarillas a derecha e izquierda. Para estudiar la luz sitúa la armadura, en la que se aprecian claramente los reflejos rojos de las vestiduras, resultando una imagen inolvidable.

Está justificado creer que El Greco es un apasionado intérprete de la aplicación libre del color; tonos terrosos en las cabezas, gris metalizado en la armadura del soldado renacentista donde se refleja el rojo de la túnica, verde sombrío del traje del verdugo, amarillo en el chaleco del barrenero contrastando con el blanco de su vestido, la conjunción del azul, amarillo y tonos violáceos en las tres Marías, el rojo llameante de la túnica, el semblante iluminado frente a las caras sombrías del entorno...


Fíjese el espectador en que el cuerpo de Jesús ocupa con exactitud el centro del cuadro, de manera que la prolongación de su eje lo divide en dos mitades de igual tamaño. Repare en las plumas rojiblancas de las cimeras de las dos celadas situadas en la parte más alta del lienzo; una la pluma de la derecha del cuadro -lado izquierdo del espectador- con la cabeza de Jesús y las espaldas del sayón, por un lado, y la pluma de la izquierda con la cabeza de Jesús y la de María Magdalena, por el otro. Habrá trazado una X. Luego una la cabeza del sayón con la de la Magdalena y el pie de Jesús; resulta un triángulo, al igual que sí une las plumas de ambas cimeras y la cabeza de Jesús. Sobre los espacios resultantes entre los brazos de aquella X y dichos triángulos, desarrolla sus figuras.
La composición recuerda a los modelos bizantinos, pues el espacio gira alrededor del fogonazo rojo carmín de la túnica -"rubí ardiente"- que nos atrae como un imán y guía nuestra mirada hacia el gesto delicado de las manos y hacia la cara de Jesús; el conjunto se desarrolla en torno a su figura, según aquellas líneas y triángulos que se dijo.
Brilla el contraste entre la violencia asfixiante de la masa y la mano de Jesús apoyada en el pecho, junto a su mirada serena; en los grandes ojos azules de Cristo se alían la dulzura y el triunfo sobre tanta violencia. Dialéctica colorista entre el fuego de la túnica y las frías tonalidades (gris, ocre, violeta...) que gravitan sobre ella.
La disposición de las figuras, aun siendo abigarrada -característica destacable de la composición-, es armónica, con valientes escorzos -como el del tratamiento audaz del sayón barrenero o el brazo que parece salirse del cuadro en su afán por señalar algo, que constituyen todo un propósito de llamar la atención y reclamar la mirada- y rostros de expresividad variopinta; el volumen compacto de miradas y brazos apuntan al foco de la presencia de Jesús, sereno y casi al margen de la situación exterior; las cabezas forman un semicírculo que visto desde arriba recuerda la forma de un ábside cubriendo al altar.
La inclusión de figuras cortadas, la utilización de doble perspectiva, al representar en caballera a las tres mujeres y al barrenero, absortos en los preparativos del suplicio y vistos desde arriba, frente al grupo central, representado en visión frontal y que parecen caminar en relieve hacia el espectador. Recurso manierista casi impensable en pleno Renacimiento, con ambos niveles bien compenetrados, sin ser utilizados, sin más, uno junto al otro.
Todo el espacio lo llenan los personajes, con la simetría y posición frontal de los iconos bizantinos, y la acción misma del suceso; la naturaleza se asoma únicamente en el cielo nuboso a través de las lanzas y cimeras, y en el escaso palmo de tierra donde Jesús apoya su pie -con juanete, por cierto-. Todo concentrado en el protagonismo del momento.
Impresiona la profundidad expresiva del rostro de Jesús; le vemos cara a cara mientras Él mira, pálido, hacia el cielo, mostrando resignación en sus grandes ojos brillantes. Con una mirada de cristal que habla, mientras el murmullo de su oración ha quedado recogido sin que se apague nunca, al acecho de cualquier mirada.

Está bien fundado el juicio de Justi, recogido por Manuel Cossío: "...la pintura más original del siglo XVI en España; ninguna la supera en inspiración genial, en riqueza y atractivo del color; en plenitud de carácter, movimiento intensivo, contrastes violentos, vida plástica, encanto del claroscuro que vibra a través de luces chispeantes, vigorosos acentos personales, intuición melancólica del acontecimiento..".
Durante dos años se entregó a la realización de esta obra que consideraba insuperable. Se trata de la pintura más original en la España del siglo XVI; ninguna la supera en riqueza colorista, en su movimiento abierto. Forma la trilogía de su primera época en España, junto con "San Mauricio" y "El entierro del Conde de Orgaz".

Ante el Expolio se comprende que el misterio -y las dudas que genera en nosotros- es el fin del verdadero arte y de la verdadera ciencia. Para ver no bastan los colores, ní el cruzado de luces ní siquiera la armonía de las formas; para entender, viendo, hace falta sentir, pues se ve de veras aquello que se entiende. Cuando la imagen de una obra impacta sobre la retina, aquella cruza nuestra vida, pero eso no significa que el hondo sentido de la escena contemplada se haya adentrado en nuestra mente y en nuestro corazón. Con razón escribe Herman Hesse que "leer sin inspiración, saber sin veneración, la formación sin corazón... constituyen los peores males contra el espíritu”.
Podemos aplicar al Expolio la sentencia de Picasso: "Si se acerca un espejo a un verdadero cuadro, el espejo deberá cubrirse de vapor, de aliento vivo, porque el cuadro está vivo". Todo es cuestión de saber mirar, todo puede descubrirse o todo puede quedar súbitamente borrado.
Momento supremo, instantánea para la meditación en silencio. Como escribe el poeta José Angel Valente: "Un poema no existe sí no se oye antes que su palabra, su silencio... El poema, ut pictura, tiende por naturaleza al silencio o lo contiene como materia natural".

Sin embargo, el cabildo catedralicio puso numerosos contratiempos al pintor, especialmente de carácter iconográfico y económico.
Respecto a la iconografía se le reprochaba la colocación del grupo de las Santas Mujeres en el ángulo inferior izquierdo y que había muchas cabezas sobre la de Jesús, además de incluir en el acto del Expolio a quien parecía un soldado de los Tercios y en lugar principal. Lo primero vulneraba la rígida jerarquía de las imágenes, que exigía que cuanto más cerca se estuviese de la Divinidad más alto y a la derecha del cuadro fuese representado, y lo segundo constituía un agravio a los Exércitos de Su Majestad. Por ello, consideraba el cabildo que se trataba de "algunas ympropiedades que tiene que ofusca la dicha ystoria y desautorizan al Christo" (sic).
En cuanto a la cuestión económica, conviene saber cuál era la forma en que se pagaban las obras de arte en la Castilla del siglo XVI; se empleaba el sistema de tasación, por el que cada una de las partes -cliente y artista- elegía uno o varios tasadores que ponían precio a la obra. Por supuesto que cada uno tiraba hacia su lado, existiendo diferencias desorbitadas como ocurrió en el caso que nos ocupa.
Los tasadores de El Greco valoraron la obra en 900 ducados (1 ducado ~ 70 €), mientras que los de la catedral lo hicieron en 227. Ante la falta de acuerdo, se eligió un tasador "neutral" que actuara como árbitro, quien valoró el lienzo en 317 ducados. Doménikos no podía admitir que un cliente tan importante como la Iglesia rebajara de esa manera los precios y, viéndose perjudicado, decidió no entregar el cuadro.
Posiblemente surgieran en ese momento los problemas iconográficos para presionar más al artista. El orfebre toledano Alejo de Montoya, árbitro en el litigio con el Cabildo Primado, lo calificó de "obra maestra", lo que inclinó la balanza en favor de El Greco.
Pero cansado, tras dos años de pleitos, aceptó una cantidad inferior a la deseada y se enfrentó al cliente más poderoso de la ciudad, del que nunca le llegaría otro encargo. Que el lienzo permanezca hoy en el lugar para donde fue proyectado demuestra que la escena pintada por El Greco estaba dentro de los límites de la ortodoxia.

Cartas desde Iwo Jima

Esta tarde he visto Cartas desde Iwo Jima. Se me han arrasado los ojos. Y en silencio he deseado ardientemente que nunca haya guerra.
Se que es utópico. Quizá sí en alguna muriese alguno de los dirigentes que las preparan y dirigen...

No recuerdo sí alguna otra vez estuve en una sala donde los espectadores guardaban un silencio tan grande al terminar la proyección, mientras sin levantarse leían los títulos de crédito, para salir luego igualmente callados.

lunes, 5 de febrero de 2007

Esta España nuestra...

Y ya puestos.. Piensen despacio sobre lo que escribe Arturo Pérez Reverte. Curioso.. Suele escoger un tipo humano o suceso concretos, mientras que en este artículo trata sobre España, en su conjunto.
Creo que se queda en los síntomas. Lo que me preocupa es porque somos como nos describe. Algo explica sobre lo que está ocurriendo Juan Manuel de Prada en sus dos últimos artículos (I y II), aunque habrá que esperar a que complete su análisis (III y IV).
Creo que España ha sido un país pobre, esquilmado por los intereses y ambiciones patrimoniales -en el sentido territorial- de sus Reyes, que, además, se contentaron con mantener la Corona de sus reinos y la Monarquía Hispánica, pero olvidándose de la necesaria e imprescindible creación, mantenimiento y evolución del Estado. Bien es verdad que en Inglaterra y Francia rodó alguna cabeza regia... Aquí no, pero España se desmembró y se hundió en el atraso y la misería.
Los gobernantes que les acompañaron... Que hablen por ellos sus éxitos y envidias. ¿Estadistas..?; cuando Diógenes recorría de día Atenas con una antorcha encendida buscaba un hombre honrado.. Estoy seguro de que pudo encontrarlo, pero dudo que hubiese podido encontrar en nuestra última historia un Hombre de Estado.
¿Quienes son nuestros Richelieu y Tayllerand, por citar sólo a quienes primero acuden a mi memoria y fueron vecinos?.
Para mi, todo se resume en la debacle de la educación. Con todos los matices que se quieran, hemos alcanzado cierto bienestar material y sí alguno lo discute que calle contemplando la desesperación de los inmigrantes.
Pero no ha ido acompañado de la mejora de la Instrucción y Educación de los españoles. Y mala, muy mala cosa es que el aumento de posibilidades materiales no esté acompañado por una mayor preparación de los individuos.
Se nos está convirtiendo en pura carne de cañón. Cada día somos más manejables, cuanto más ignorantes y materialistas. Útiles sólo para quienes anhelan poder y dinero. Y somos tan memos que para facilitarles la labor nos enfrentamos y dividimos.
Por cierto, cualquier día de estos reclamaré, como hizo Peter Lowenbrau Griffin, mi derecho histórico a la independencia de mi piso... ¿Alguno de ustedes querría que le nombre cónsul honorario en otra manzana de los barrios extranjeros que me rodean?.

sábado, 3 de febrero de 2007

La tribu euskaldun; la tribu de los políticos

No se sí se habrán percatado de que me estoy refugiando en el Arte. Aquel Turulato que se desahogaba casi ha desaparecido. En parte no necesita ya hacerlo y en parte se ha convencido de que es inútil; en relación a la sociedad en la que vive, porque esta es inmune al individuo y sólo asume los valores de la masa, y en relación a él mismo.... ¿Qué quieren que les diga?. Digeridos están mis quebrantos -o así quiero creerlo- y vuelven a mandar los años sobre el corazón.
Pero hay quien sigue dando valor a la palabra -en cuya efectividad sobre el comportamiento humano creo cada día menos- y publica ideas básicas sobre la convivencia del Hombre en Sociedad. Enlazo aquí el artículo de don -pues tiene el título de bachiller- Benigno Pendás, profesor de Historia de las Ideas Políticas, y me permito recomendarles que lean despacio el segundo y tercer párrafo.
Y sí aún les da por pensar, sustituyan las referencias vascongadas por las que correspondan a un partido político. Y se darán cuenta de que, por lo menos en el fondo, seguimos igual.. Pendientes del caudillo de turno.
Una sociedad así, infantiloide, nunca será Equitativa. Justa...; en eso hace mucho que dejé de creer.

viernes, 2 de febrero de 2007

Jacopo Comín en El Prado

Dicen que en Madrid se vive estresado, como en cualquier capital de una nación. Pero también hay posibilidades maravillosas.. No se pierdan esta exposición y, sí pueden, gasténse los dineros en su catálogo. Pasear despacio por un Museo como El Prado ayuda a vivir...
Y luego, en cualquier otro momento, dense una vuelta por esta, más moderna -de un artista de Las Vanguardias- y piensen en como evoluciona el mundo...
Y ya puestos.., quizá hayan leído la expresión Performance en algún sitio. Es un hecho artístico de gran importancia, pues nos da la posibilidad de convertirnos en actores, y no sólo en espectadores, de las creaciones a través de las que otros pretenden transmitirnos algún sentimiento. No busquen calidad en las imágenes y el sonido que les ofrezco; sólo es un intento de aproximación...
Al volver a casa, antes de dormir, contemplen estas imágenes del libro "The New Erotic Photography" y ya me dirán...
En fin; ¡qué pasen un buen día!.

domingo, 14 de enero de 2007

La verdad de los años

Tu fosti, prima ch'io disfatto, fatto (1). Cuando digo que soy viejo se .. ¿molesta?. Io credo ch'ei credette ch'io credesse (2) que me sentía inútil, sin vigor. ¡No!, no es eso, no es eso... Es cierto que los años pasan factura y que mi cuerpo no rinde ya como antaño, pero mi mente.., ¡nunca estuvo tan viva ní tan sabida!.

He amado a gran cantidad de jóvenes, muchos de los cuales posaron para mi y durmieron conmigo. Algunos eran de alta alcurnia, como Cicchino dei Bracci, a quien conocí cuando contaba dieciséis años de exquisita belleza y cuya muerte en 1543, sólo un año después de nuestro encuentro, me inspiró cuarenta y ocho epigramas funerarios.
Recuerdo cuando conocí a Tommaso dei Cavalieri. Tenía 16 años y yo 57.. Mi gran amor.. Le escribí por primera vez en Enero de 1533.. Su señoría, única luz del mundo en nuestra era, nunca estará satisfecho con el trabajo de otro hombre, porque no hay otro hombre que se le asemeje, ninguno que le iguale... Me apena grandemente que no pueda recapturar mi pasado y, así de esa manera, por más tiempo estar a su servicio. Tal como es, sólo puedo ofrecedle mi futuro, el cual es corto ya que soy anciano... Eso es todo lo que tengo que decir. Leed mi corazón, ya que la pluma es incapaz de expresarse bien.
La nobleza reina en su alma.. Así me respondió..: Juro devolver su amor. Jamás he querido a un hombre como lo quiero a usted, ni he deseado una amistad más que la que deseo la suya.

Cumplirá..; permaneció devoto a su amante hasta el final, sosteniendo su mano mientras expiraba su último aliento.... Michelangelo le dedicó a Cavalieri cerca de trescientos sonetos y madrigales, constituyendo el poemario más amplio compuesto por él. Aunque hay quien afirma que la relación era meramente de afecto platónico, los sonetos son la primera gran secuencia de poemas en cualquier idioma romance que un hombre dirige a otro, precediendo en unos cincuenta años a los que Shakespeare escribe para su joven amigo..
El homoerotismo de la poesía de Michelangelo fue obscurecido cuando su sobrino nieto, Michelangelo "El Joven", publicó en 1623 una edición de su poesía cambiando el género de los pronombres masculinos.

No como otros.. ¡Cómo duele el corazón en el engaño!. Eran callejeros y se aprovecharon de mi. Gerardo Perini me robó en 1522 sin pudor alguno y Febbo di Poggio me vendió sus encantos en 1532, pidiéndome dinero en respuesta a mis poemas de amor.
Pero no, no son las fuerzas del cuerpo las que me preocupan, aunque se que están próximas a agotarse. Ha poco que comenzó 1564 y mi tiempo se acaba. A estas alturas, mi ánimo se centra en mi verdad. Mi verdad.. ¿Cual es mi verdad?. Y que se yo... Aún la busco, la buscaré siempre.

La busqué cuando acompañaba a mi nodriza, que llevaba el condumio a su hombre, a las canteras de mármol. Me placía descubrir como extraían los bloques de la montaña.. ¡Estaban allí, escondidos, y sólo había que sacarlos!. En la vida todo existe y a la vez está oculto; sólo quien sabe descubrirla, goza de la existencia. Y sufre; pues descubrir siempre es padecer, ya que descubrimos sólo cuando la duda nos incita a averiguar la verdad. Por eso, la vida parece cruel.
Divago... Recuerdo aquellos hombres..., brillantes de sudor.., cuyos cuerpos había esculpido el esfuerzo.. Piedra, músculo, luz... ¡Qué fuerza transmitían sus manos, sus posturas cuando se aquietaban para descansar un instante, sus miradas atentas al quehacer..! .

Pietà del Duomo
Museo Ópera del Duomo
Florencia
Michelangelo se autorretrata como Nicodemo (1548 - 1555)


Era un niño, pero no tonto. Comprendí que sí las figuras me aguardaban en la cantera era yo quien tenía que ir a buscarlas, de modo que siempre elegí los bloques de mármol que necesitaba para realizar mis obras y dirigí personalmente su extracción, ya que el trabajo del escultor se limita a liberar la forma que se encuentra dentro de la piedra. No debe descuidarse lo menudo, pues sobre ello se asienta, firme, nuestra creatividad. Por eso, preferí el mármol de Carrara, aunque usé el calcáreo de Palestrina para la tercera de mis cuatro Pietàs.

Esto puede ser visto de manera más vívida en sus figuras sin terminar, que parecen estar luchando por liberarse a sí mismas. Aparece una nueva técnica, la del "Inacabado", en la que una parte de la talla está terminada y pulida, pero la piedra no está trabajada bajo ella, queriendo expresar que la figura nace de la piedra y va saliendo paulatinamente.

Pietà Palestrina
Gallería della Accademia - Florencia
(c) 1553 - 1555

¡Qué distinta la verdad de esta noche a aquella que me convencía en el Jardín de San Marcos, en Villa Careggi..!. Allí volqué toda mi atención, puse el máximo interés, en estudiar y copiar las antiguas estatuas helenas y romanas que se ofrecían ante mi. ¡Qué belleza, qué amor por el Hombre!. Allí asumí y decidí traducir a términos plásticos las ideas neoplatónicas que alentaba Lorenzo de Médicis y el grupo de humanistas que le rodeaba: Marsilio, Ficino, Poliziano....

{A través de sus obras se convirtió en intérprete y portavoz de las aspiraciones vitales e ideológicas del grupo intelectual más sofisticado de aquel tiempo, un círculo que aspiraba a la armonía universal y de todas las potencias del hombre, que identificaba bondad con belleza, viendo en ésta una emanación de la luz divina y que creía, por otra parte, en la posibilidad de conciliar la filosofía platónica con la Revelación cristiana, lo que conllevaba una recuperación de la cultura clásica y de sus mitos (3)}.

Mi tono ha sido siempre enérgico y austero, y se que mi carácter revela el continuo estado de tensión que me produce la búsqueda de la expresividad, ardiente e inmediata; la encuentro fundamentalmente en el cuerpo masculino, en su belleza y compensada armonía. Consigo plasmarla a la perfección, con gran erotismo... ¡Lo se!. No como el femenino, que me cuesta sentirlo, representarlo.... No hay más que contemplar la Eva que pinté en los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, a la que di un cuerpo rudo y masculino.
Y es que el Hombre me atrae tanto estética como emocionalmente. Y ese sentimiento me causa gran angustia. Se enfrentan en mi alma los ideales platónicos que alimentaron mi juventud y el deseo carnal de mis sentidos... En esa lucha reside mi fuerza. En la controversia. Quien lo dude que contemple mis esculturas, mis dibujos y lea mi poesía, pues no en vano dejo tras de mi unas trescientas composiciones, que merecen ocupar un puesto destacado en la lírica italiana.
Pero tal angustia no desestabiliza mis emociones, como creen quienes envidian mi fama; antes bien, es parte consustancial en la formulación y resolución, en la elección de temas y ejecución de mis obras. Aunque me hace arrogante y me mantiene continuamente insatisfecho conmigo mismo; lo se.

Las teorías neoplatónicas habrían ayudado, así, a sublimar de manera coherente, tanto en su poesía como en el resto de su obra, su homosexualidad, enmarcándola en su contexto histórico y que, desde luego, no puede ser entendida tal y como nuestro tiempo la contempla. En todo caso, sería más correcto hablar de Homoerotismo, en su acepción más helénica o de Paideia griega.

La verdad de los años... El Arte se origina en la inspiración, en la cultura y, sobre todo, en la brutal necesidad de comunicarnos íntimamente con nuestros semejantes. Leonardo estaba equivocado; ahora se que la Naturaleza es un enemigo al que hay que superar y no el ideal a seguir. Por eso muchas de mis figuras están en posturas forzadas, en contraposto, serpentinattas, cada una en su propio espacio, independientes en su realidad.

Y tú.., tú, mi última obra, que resume mi vida, que contiene todo mi Arte, ¿qué me dices esta noche?. No podía dormir; he bajado a preguntarte y ver sí me respondes.. Presiento que voy a abandonarte.. Me siento enfermo; se que mi final está próximo. Puede que hoy haya sido mi último día de trabajo.. Eres la última de mis Pietàs...

Sus Pietàs.. En la interpretación de De Tolnay, el alma del hombre, liberada de los lazos mortales, alcanza la felicidad a través de la contemplación de la idea de la Vida, representada por la Virgen. Como transmite la Pietà Rondanini, realizada entre 1552 y 1564, y que se conserva en el Castello Sforzesco de Milano.

Su patetismo, que anticipa el barroco, nada tiene que ver con la serenidad renacentista clásica, caracterizada por la búsqueda de la belleza, su acentuado naturalismo e interés por la figura humana y su anatomía, tal como corresponde a la cultura antropocéntrica del periodo humanista, que buscaba, al igual que en la antigüedad clásica, composiciones equilibradas y armoniosas, movimiento en potencia y perfección técnica.

Aparentemente está inacabada, casi esbozada. Sin embargo, esto le concede una expresividad acentuada, extraordinaria, consecuencia del abandono de los rostros serenos de su primera época, producto no sólo de su propia evolución personal sino también de que el "Platonismo", en el sentido de que el hombre, consciente de su imperfección, sólo será libre y perfecto en el mundo de las ideas, va dejando de ser la referencia. Quizá sea la escultura más expresiva de toda su obra y resulta un prototipo para el Expresionismo del siglo XX.

Nos permite apreciar además la técnica que utilizaba el genio toscano, que devastaba el mármol de atrás hacia delante, descubriendo las figuras que se encuentran sumergidas en la piedra, como si vaciáramos una bañera llena de agua. Se aprecia, a la derecha de la obra, una parte de un brazo, posiblemente de Cristo, y una cara en el lateral izquierdo de la cabeza de la Virgen, resultado de sucesivas composiciones y tallas realizadas por Miguel Ángel, que fue adelgazando la escultura; se dice que realizó seis composiciones sucesivas, hasta llegar a la que contemplamos.

Algo más de cincuenta años aproximadamente separan la Pietà Vaticana de la Pietà Rondanini. ¿Qué podemos obtener de la comparación entre ambas?.
En esta última, {la Virgen, extrañamente erguida, sostiene a Cristo muerto entre sus brazos. Los cuerpos se alargan, mórbidos, deslizándose uno sobre otro, sin apoyo posible, en equilibrio inestable, en artificiosa estilización que produce una considerable intranquilidad en el espectador. Las cabezas se doblan y el abrazo de la madre nada tiene ya que ver con la calma impasible que evidencia la primera.
Como sí no dispusieran de espacio suficiente, las figuras se encogen en un plano angosto, acentuado por las piernas dobladas de Cristo, y ya no luchan contra él, no tratan de escapar de él, no se retuercen para vencerlo -como muchas figuras de la Sixtina- sino que están ahí plegándose, descoyuntadas, incoherentes...
Las figuras no son gigantes, como todavía lo eran en la Piedad de Santa María de las Flores o en la misma Piedad Palestrina, ni hay ningún Nicodemo que soporte el cuerpo inerte de Cristo. Aquí sólo un extraño abrazo de la Virgen, con el que no sabemos sí soporta el cuerpo de Cristo o se aprieta a Él, se va con Él....

¿Qué ha sucedido?. ¿Por qué la desmesurada intensidad del "David" ha dado paso a esta incoherencia desmedida?.

Si el "David" podía ser el símbolo no ya de Florencia sino del Renacimiento mismo, la Piedad Rondanini ¿qué tiene de renacentista?. El mundo descoyuntado que constituye su horizonte no es el de un triunfo o una proclamación, es el de una escisión, ésa que la historia del arte denomina manierista, cuando Europa ve cómo los ideales renacentistas se hacen pedazos en la crisis religiosa, en el auge del absolutismo y de las nuevas formas económicas -Bozal-}.

Respecto a las interpretaciones, se ha insistido por un lado en sus antecedentes medievales -el grupo recuerda los descendimientos medievales tanto italianos como flamencos- y por otro se ve esta Piedad como una manifestación de la ideología dominante en esos años en el ambiente romano de Vittoria Colonna, Juan de Valdés...
El medievalismo es un recurso o recuerdo de los elementos dramáticos que encontramos en algunos descendimientos y que Miguel Ángel lleva hasta sus últimas posibilidades; y recurso adecuado a la ideología de los círculos intelectuales romanos insertos en la crisis de los valores renacentistas, incapaces de asentir a las nuevas concepciones que la monarquía y el papado están imponiendo rápida y violentamente.

Si en el "David" se presentaba una alternativa, una propuesta positiva para el pueblo florentino, centrada en la máxima estimación de sus virtudes cívicas, y a través de ella una propuesta global sobre los valores del hombre en el marco del humanismo, esta Piedad no es capaz de transmitir sino la negatividad misma en que la crisis se apoya.
La Pietà Rondanini parece constituir el punto final de la obra escultórica de Miguel Ángel y nos seduce, dentro de su inacabamiento, por su religiosidad austera que no se ajusta a las recomendaciones del Concilio de Trento.

{La patética imagen de María llevando el cuerpo inerte de su Hijo -al cual Miguel Ángel, en un arrebato místico, ha otorgado sus propios rasgos- se opone a cualquier especulación sobre la Belleza. La Fe y el abandono en las manos de Dios son los únicos que garantizan la salvación. De este modo finaliza el Renacimiento. El optimismo humanista que da comienzo en el ámbito de la escultura, con la serenidad apolínea y juvenil del San Jorge de Donatello, concluye con el pesimismo y la melancólica "terribilità" del genio. El exaltado descubrimiento del Hombre y de sus poderes conducía fatalmente a la conciencia de los insignificante que son las vanidades terrenas que el Tiempo devora, y la gozosa afirmación del poder del estilo llevó a la afectación expresiva, lúdica y exasperada de la "maniera"" (Ceysson, B.)}.

El artista contrapone la Fuerza de la Forma, presente en sus obras de juventud, a la Fuerza del Espíritu, de manera que el agotamiento de la primera frente a la pujanza del segundo nos muestra el nacimiento a una Nueva Vida. Pasa de la belleza formal de Platón a la belleza real de Aristóteles.

Así como la famosa Piedad de la Catedral de San Pedro llegó a tiempo para la muerte del cardenal que la había contratado, la Piedad Rondanini es la obra de la muerte de Miguel Ángel. Hasta seis días antes de morir, el artista trabajó sobre ella, golpe a golpe sobre el mármol....

Y Turulato, ¿qué siente?. Hace años que dejó de creer en perfecciones y bellezas. Sabe de sus muchas miserias y no quiere negarles a los demás las suyas. Le produce amargura el triunfo y desprecio el poder.
Por eso, pasa de largo ante la Piedad del joven, tan admirable -pura idea, forma bella-, y busca la Esperanza en la Pietà del anciano, que va a entregar todo lo que tiene -su vida- tallando una Madre que va muriendo, mientras las pocas lágrimas que quedan en sus ojos limpian un pedacito de tierra para que repose el fruto del Amor.

(1) Dante Alighieri; Divina Comedia; El Infierno; Canto VI
(2) Dante Alighieri; Divina Comedia; El Infierno; Canto XIII
(3) Alvarez Lopera, José

Bozal, V (y otros) (1992), La escultura. Tomo 2 de la Historia del Arte. Barcelona. Carroggio S.A. de Ediciones
Ceysson, Bernard; Bresc-Bautier, Geneviève; Fagiolo dell'Arco, Maurizio; Souchal, François (1996). La escultura. La tradición de la escultura antigua desde el siglo XV al XVIII. Barcelona. Carroggio S.A. de Ediciones

viernes, 12 de enero de 2007

Bien está, sí así os parece...

Alguien que vive en mi corazón -Saf soñada, Ia querida- escribió un día que a este blog le faltaba música. Nunca me atreví a pedirle ayuda a Paolo, pues preferí encandilarme con la que nos ofrecía. Hoy, recordándoles, he decidido hacer algo que esté en mi mano para remediarlo. Y, por ellos, la música se llena de amistad.
Así que permítanme recomendarles los conciertos del ciclo de "Grandes Solistas" que se desarrollará a lo largo del año.


Lo inicia Pollini, maravilloso, y lo cierra Nairí Grigorián, mi amiga. Es una pianista excepcional, que se mantiene sin que nadie la represente y una mujer encantadora. Allí nos veremos....

sábado, 23 de diciembre de 2006

Y mañana es Nochebuena

Y mañana es Nochebuena...
Quienes hayan leído mi artículo anterior están enterados del sentimiento que me impulsa a sublevarme contra las falsedades que admitimos en nuestras vidas y que destacan tanto más cuanto más puros y espirituales son los momentos que vivimos.
Y el primero que obra así soy yo. De ahí mi rabia....
Pero como han escrito muchos de los comentaristas, hay personas que se esfuerzan por vivir con decoro y por mantener el calor de sus hogares. Por no perder sus ilusiones y transmitirlas a aquellos a quienes aman.
Por eso, como ya he dicho en privado a mis íntimos...
Deseo que estos días navideños sean familiares; que nada os separe; que estéis en paz; que os apetezca caminar cogidos de la mano y que os sonriáis..
Que disfrutéis cada instante; que sepáis aceptar con sosiego las tristezas; que la magia de los Reyes Magos prenda y se guarde en vosotros; que vuestro hogar sea cálido.
Y para el futuro... Que cada vez que volváis la vista atrás os deis cuenta de que cada día vivido enriqueció vuestras vidas.
Y así, entendiendo la existencia, se emborrache vuestra alma de alegría..
Permitidme un beso.....

lunes, 18 de diciembre de 2006

Felicidad a fecha fija, porque toca quererse

"Das Ende des Weges"
George Grosz
1913 - Acuarela, carboncillo y lápiz - 29,1 x 22,8 cm
The Museum of Modern Art - New York - USA.

Entre 1.918 y 1.939 se desarrolla en la pintura de vanguardia una fase que se caracteriza por su ideologización, por alejarse progresivamente de la forma y por la búsqueda de la objetividad, pretendiendo alcanzar un nuevo realismo y una expresión más verídica de los temas tratados.

George Grosz nació en Berlín el 26 de julio de 1893. No sólo se dedicó a la pintura sino que fue un ilustrador excelente, que hoy adscribimos al movimiento expresionista alemán, aunque participó en el movimiento dadaista. Estudió arte en la Academia de Dresde, en la Escuela de Artes y Oficios de Berlín y en la Academia Colarossi de París. Es célebre por sus dibujos y caricaturas de enorme carga satírica.
Combatió en la Primera Guerra Mundial, prestando servicio en el ejército alemán. Su obra de aquellos años tiende a reflejar el ambiente de inseguridad producido por la guerra y la locura que se había apoderado de la sociedad europea. Las distintas series de sus dibujos relacionados con las condiciones de vida de la sociedad alemana tras la derrota del Imperio Alemán en dicha contienda aparecieron en las revistas "Ecce homo" (1923) y "Das Gesicht der herrschenden Klasse" -"El rostro de la clase gobernante"- (1921).
Opositor a ultranza del militarismo y del nacionalsocialismo, fue uno de los primeros artistas alemanes en atacar a Adolf Hitler, lo que le obligó a emigrar a Estados Unidos en 1932. Hacia 1936 comenzó a pintar al óleo y adoptó una temática menos ácida, realizando numerosos desnudos, naturalezas muertas y escenas callejeras. En 1938 obtuvo la nacionalidad estadounidense. En vísperas de la II Guerra Mundial su arte adquirió un tono desesperado.
Reconocido como uno de los dibujantes más brillantes de su epoca, destacó también como profesor. Describió sus experiencias artísticas en su autobiografía "Un pequeño si y un gran no" (1946). Nombrado miembro de la Academia de las Artes de Berlín oeste en 1958, volvió a su patria natal a comienzos del año siguiente. Murió el 6 de julio de 1959 en Berlín.

¿Y...?. Aunque alguno de mis lectores intuirá "por donde van los tiros", otros se preguntarán que tiene que ver la obra que presento con el título del artículo. ¿Estamos cerca de las Fiestas de Navidad, no?. Pues eso.
No esperen leer análisis artístico alguno de la obra. Hoy pretendo provocar, remover sentimientos, quebrar lo políticamente correcto -¡tan asqueroso y miserable, tan cobarde, siempre!-, sacudir a quien se encuentre confortablemente instalado, ... ¡Al asalto de la banalidad y superficialidad de nuestra sociedad!.
Contemplen despacio la pintura... ¿Qué, incómodos?. ¿Deseando "suprimir al mensajero", servidor de ustedes, para que no incordie?. ¿O sienten algo, por poco que sea...?.
La Navidad conmemora la mayor Esperanza del Hombre. El Nacimiento a la Vida de Jesús, para mostrarnos que nuestra esencia es el Amor, el Espíritu. Que nuestro hacer pasa por la generosidad, la entrega, darnos a nuestros semejantes, compartir lo que tengamos sin reparar en lo que nos queda, ...
"Quiero un móvil que el mío ya tiene dos meses y yo ese collar tan bonito de perlas y como no vamos a poner ternasco después de los langostinos que la cena sin champán no es cena y ya me gasté la extraordinaria en los grandes almacenes cuando iluminaron las bombillas en Noviembre y al niño hay que regalarle como hacen los vecinos por Papá Nöel, Santa Claus, San Nicolás, los Reyes Magos y tu madre es una cerda y tu hermano un hijo de la gran puta y una noche es una noche y luego les olvidamos y a la Misa del Gallo que vaya el cura, que yo sólo salgo a El Corte Inglés y se podía ir a la mierda el negro ese que no hace más que joder vendiendo relojes y ¡hala! ahora el mamón del chino con la música y sí tienen necesidades que se jodan y que se vuelven los putos negroschinosmoros a joder la marrana a sus paises y estoy harto de sudacas cagastrones y la niña sale en nochebuena a esnifar con sus colegas a un putiferio, que después el amigo la va a empalar por el culo y el niño, mientras ve porno duro en el oredenador, está tajao perdido por las tres botellas de coñac con heroína que se metió ayer y cómprale un auto bemeuwe para que chafe a los pobres desgraciaos, antes de matarse bien espachurrao el fin de semana y no seas pringao que estudiar es de subnormales, que donde se ganan dineros es traficando o sobornando políticos para hacer casas y no te muevas nunca de tu barrio ní conozcas gente nueva, que hay que ser de los nuestros, que somos diferentes, únicos desde antes de que naciese dios y aprovéchate de cualquiera que no sea de los tuyos, aunque les mates de hambre, que son basura y los de África no sufren, ....".
De verdad..., ¿tienen ovarioscojones para admitir que este tipo de Navidad y de sociedad es tolerable?. Pues disfrútenla...

miércoles, 6 de diciembre de 2006

Mirar, ver, contemplar

No, no es lo mismo mirar que ver ní que contemplar. El español es un idioma rico en matices. Mirar es dirigir la vista, ver es percibir y contemplar es poner la atención en algo. Sí lo pensáis son tres acciones muy distintas.
Se puede mirar sin ver y ver sin contemplar. Soy hombre, o así parece, por lo que me vais a permitir que me exprese como tal.. Se mira a una mujer rotunda, sin ver algo más que sus volúmenes y por ello pocas veces se contempla su belleza.
Y tratándose de Arte dicha distinción adquiere una importancia extraordinaria. Se miran de pasada, y ya es mucho para la mayoría, las obras de ... no se quien, se ve lo que nos agrede y se contempla, con embeleso, el arte famoso.
Deglutimos museos y galerías con el mismo paladar que hamburguesas. "Panoramix ¡qué maravilla!. He estado en Florencia; nos llevaron a una casa grande con piedras de un tal Pitti, que se debió gastar la pasta gansa en cuadros y luego a una Galería, la de los Oficios creo. Un poco cansado; por verlo todo en una mañana no nos dio tiempo a tomar un café". Y eso que no dice que merendaron en Siena y que hicieron pis en Orvieto, antes de llegar al hotel en Roma.
Bien es verdad que muchas exposiciones están diseñadas para admirar y no para contemplar, debido posiblemente al valor de las obras exhibidas, que obliga a protegerlas de los visitantes, de manera que muy pocas personas pueden contemplarlas con la cercanía y atención que merecen.
Por otro lado, ante el analfabetismo de muchas generaciones, el Arte ha sido utilizado por diversas instituciones, como la Iglesia Católica, como vía de adoctrinamiento de las masas, lo que ha producido cierta confusión en determinadas obras, que son vistas más por su significado religioso que artístico, de modo que la religión condiciona su análisis.

La Pieta
Michelangelo Buonarroti
Basílica de San Pedro del Vaticano

Es una obra sobradamente conocida de un artista famosísimo. Seguro que durante vuestros estudios, en alguna revista, en el cine, ...., la habéis mirado. ¿Y qué habéis visto?. Deteneos aquí un tiempo, pinchad la imagen y abrirla a su máximo tamaño. Contempladla...
Dicen que soy un provocador. No tanto. Sólo soy alguien, cobarde y débil, que necesita aprender cada día y por eso expone alguna de las cosas que pasan por su cabeza, esperando que otras personas refuten o maticen sus ideas y enriquezcan así sus conocimientos y personalidad, pues quien ofrece lo distinto a lo propio aumenta nuestro saber y nos hace ver que la riqueza del Hombre está en la compleja variedad de la especie, en la diferencia y no en una uniformidad unitaria castrante, antihumana.

Miremos pues.. Es una talla en mármol de bulto redondo y punto de vista frontal. Lo primero que llama la atención es su composición piramidal; fijaros.. La unión de la cabeza de María con la de Cristo, en una alineación, y con el hombro derecho de este, en otra, dan lugar a las aristas derechas y desde la cabeza de María hacia su mano y el pie izquierdo por un lado, y hacia la rodilla derecha de Cristo, por otro, a las aristas izquierdas (acostumbraros a utilizar el punto de vista de la obra y no el vuestro, pues evitaréis confusiones).


Sigamos. Se aprecian tres volúmenes compositivos: El superior -tronco y brazos de María-, el central o intermedio -cuerpo de Cristo- y el inferior -piernas de María-. Y, en mi opinión, cada uno mantiene su unidad espacial, con independencia de su ubicación con respecto a los restantes; así, el antebrazo y la mano izquierda de María forman parte del superior, y el antebrazo y la mano derecha de Cristo del intermedio, pues no cabe que su situación rompa la unidad conceptual de la figura.
El artista utiliza el cuerpo de Cristo tanto para separar como para contrastar. Como separador corta horizontalmente el cuerpo de María en dos espacios verticales, evitando una estilización excesiva del conjunto, a la vez que envuelve con la caída de sus piernas y de su cabeza a su Madre, consiguiendo agrupar en un solo conjunto espacial ambas figuras.
Y, a la vez, Michelangelo dialoga con su obra.. Establece un contraste evidente entre la suavidad de la piel, tersa, lineal, desnuda, de Cristo y las ondulaciones de la ropa de María y del manto sobre el que reposa el cuerpo del Crucificado.
Sorprende el cuidado tratamiento superficial del cuerpo de Jesús; ¿es este el de un hombre abofeteado, escupido, azotado, lacerado, ...?. La piel brilla, tersa, vívida... ¿Y las ropas?; a poco que fijemos nuestra atención sentimos como se forman los pliegues del tejido, oímos su roce.. En ambos casos hay clasicismo; tanto en la cuidadosa y proporcionada talla del cuerpo como en la naturalidad de la caída de los ropajes.
Pero también juega con la luz.. Jesús, en su desnudez, es Luz, que refleja y a la vez emana de Él. Mientras, las ropas de María generan una gran cantidad de sombras y claroscuros. Comienzo a oír la voz del artista.. Dialoga con nosotros...
Sigamos mirando.. ¿Os parece que la escultura está petrificada?. Creo que no.. Se mueve. Contemplad la mano izquierda de María.. Mirad las imágenes que preceden, luego este detalle.. El antebrazo se desplaza hacia su izquierda, despacio.., mientras la mano se abre con delicadeza.., en un gesto tranquilo, como sí quisiese llamar nuestra atención y al mismo tiempo preguntarse y preguntarnos ¿qué puede hacerse?...



Y Cristo.., ¿está muerto?. ¿O simplemente duerme, ya tranquilo?. ¿Qué os dice?. Creo que Cristo está Vivo.. Siempre está Vivo. Otra cosa es que cerremos los ojos a la Vida y no queramos ver lo evidente.
A punto de levantarse.. Sus pies buscan apoyo en la tierra.. Caminará hacia nosotros..
Michelangelo, artista y hombre, no se resigna al silencio. Como todo artista verdadero habla a través de su obra. Y lo hace de la mejor manera que sabe; con las manos, si, pero no con letras sino abriendo el mármol para nosotros.



El Arte grita. Todo artista clama por sus manos. Y se esfuerza en contarnos lo que siente, aun sin saber a veces que es lo que siente. El autor está en su obra; se interpreta a si mismo y se entrega a nosotros. Pausemos nuestra vida.. ¿A qué tanta prisa, sí muchas veces no sabemos cual es nuestro destino?. Contemplad...

¿Y María?. No parece la madre de un hombre de 33 años, ¿verdad?. Es joven, podría decirse que poco más que una doncella. ¿Qué siente?; ¿sufre?, ¿espera?, ¿se resigna?.. ¿O cree que Jesús duerme?. ¿No os parece más bien que está velando el sueño de su Amor?.
No hay diálogo entre ellos; no mira a los ojos de su Hijo; no intenta apresar su imagen para guardarla en su corazón.. Parece más bien que aguarda, presintiendo que el Hijo vivirá para siempre.
Fijaros en su boca.. En su perfil, sereno, en el que casi parece que apunta una sonrisa.. Asombraros ante la delicadeza con la que su mano recoge el cuerpo de Jesús.. ¿No creéis que con su gesto nos pide algo?: Sssss, dejadle descansar, que reposa mi Bien...






















Michelangelo es hijo del Renacimiento, amante e intérprete del mundo clásico, de su belleza, de su equilibrio.. Pero no sólo eso. Por ejemplo, en esta obra toma del norte de Europa la representación del cuerpo muerto sobre el regazo. También es hijo de su tiempo y es hombre. Y vive sus pasiones. Pasará su vida intentando resolverse...
Por eso cabe preguntarse: ¿Y Jesús?. ¿Quién es aquí Jesús?. Muchos comentaristas hablan de la belleza clásica de esta obra.. ¿Clásica?. Mirad su David...; deteneos en su fortaleza, en sus manos poderosas... Y ahora contemplad a este Jesús de Michelangelo..

¿Es clásica esa perilla? ¿Romana, griega quizá..?. ¿Y ese bigote, suave, acariciante..?. ¿Es esa la cara de un hombre que ha sido atormentado de una manera atroz?. ¿Donde están sus heridas, los desgarros, las marcas de las espinas?.

¿Es esa cara hermosa, lánguida, sonriente, satisfecha, la del Crucificado?. ¿Revela fortaleza el escorzo del cuello?. O más bien tenemos ante nosotros al amante florentino... Aquel que fue parte del sueño de un hombre de 23 años...



Llegados aquí, os pregunto y me pregunto: ¿Qué estamos contemplando?. ¿Y quién puede saberlo?. ¡Y qué se yo.....!. Que cada uno busque la respuesta en su corazón...

* La galería fotográfica en blanco y negro pertenece a un trabajo de Robert Hupka

miércoles, 29 de noviembre de 2006

El Arte y yo

Me comentaban estos últimos día que hace ya tiempo que no publico un artículo sobre Arte. Es cierto. No es que no quiera, es que soy incapaz. Intentaré explicarlo, aunque va a ser muy difícil..
"¡Y yo que se!" soy yo mismo. No es sólo una serie de artículos que muestran mi opinión; es mucho más. Es un autorretrato. A semejanza de un cuadro, he ido pincelada a pincelada plasmando mi imagen, tal cual la veo cuando en silencio y soledad me doy la vuelta y contemplo a este ser pequeñito que soy yo.
En las primeras pinceladas el "artista" -¡perdón!- ansiaba pintar y exponer su obra. Digamos que vivía sobre un volcán interior, sintiendo como el magma de sus sentimientos pugnaba por romper la costra de su educación y derramarse sobre todo lo que abarcaba su mirada.
Aquellas pinceladas eran furiosas, pasión pura. Detened vuestra atención en los primeros artículos dedicados a comentar una obra de arte.. Comparadlos con el último dedicado a Tiziano. Nada que ver. En aquellos primaba la descripción de las sensaciones que me producía contemplar la obra; a veces, os hacía partícipes de una conversación íntima y otras os abría mi corazón para que leyeseis en él. No son artículos muy extensos; es más, alguno es breve, poco más que un suspiro.
Por contra, los últimos no sólo son más largos sino que el comentario es más técnico; siento que en lugar de caminar lentamente cogido de vuestro brazo por las salas de la vida, para detenernos ante algo que nos atrae, que nos hace abrir los ojos de par en par, y transmitiros el cúmulo de emociones que me invaden cuando eso sucede, me he convertido en un guía de "a tanto la hora", que se limita a desgranar un discurso aprendido.
No, no. Me rebelo. Ese no soy yo. Me alejo del caballete..; contemplo las últimas pinceladas.. No estoy a gusto. No estoy creando, como lo hace el artista, sino copiando la técnica de otros. Necesito encontrar de nuevo mi pasión creadora. Quizá vuelva, quizá no...
Y está viva. Ha revivido hace muy poco en dos ocasiones. Una cuando explicaba porque Miguel Ángel decía que sus esculturas estaban desde el comienzo de los tiempos dentro de los bloques de mármol de las canteras.. Yo "estaba" allí, a su lado, junto al niño que fue, en la cantera, mirando.. Y la otra hace muy, muy poquito. Cuando le susurraba a una mujer como bailar un vals.. Pero ambas ocasiones han sido íntimas y no pueden compartirse..
No se cuando estará completo este cuadro que estoy pintando en "¡Y yo que se!". Tiene su "tempo".. Hay veces que me faltan horas y el tiempo pasa volando; otras, contemplo el lienzo, en blanco, vacío, buscando una respuesta que no llega..
¡En fin!. Así soy, sí así os parece.. Un personaje minúsculo de la obra de la vida, que va en busca de que el autor le describa con calor, ya que no con precisión. En realidad, él, el pintor, no sabe bien por donde tirar.. A veces, es pura expresión lírica; la mayor parte del tiempo impresionista; y cuanto más mira a Cezanne, más geométrico.
Quizá todo se deba a que estoy vivo y no concluso, y la vida actúa, y se renueva, cada día sobre mí.. Ya lo dijo Martí :
Todo va muriendo a mi alrededor.
Es que se muere todo,
es que me muero yo.

domingo, 26 de noviembre de 2006

Una de las causas del problema de la vivienda

En España existen dos problemas de vivienda: El humano, cuando la consideramos como un derecho que cualquier persona aspira a ejercer y el de estructura económica, cuando lo ponderamos dentro del conjunto de la economía.
Ambos están íntimamente relacionados, pero nunca solucionaremos el primero sin una clara comprensión y desarrollo eficiente -no sólo eficaz- del segundo. Como siempre, debo recordar, usando un ejemplo, que el derecho a comer pan sólo puede ejercerse cuando antes alguien ha elaborado el pan.
Predicar derechos sin estar dispuesto a hacer lo necesario para que existan los medios materiales que permiten ejercerlos es una de las mayores atrocidades contra la Humanidad y una de las características de los idiotas.
Para ayudarles a entender mejor lo que dice, quiero comentar la expresión "inflación de la demanda". Resulta que existen cosas que calificamos como bienes económicos..; ¿y qué significa que algo es un bien económico?. Pues que no existe en cantidades suficientes e ilimitadas para que podamos usarlo a nuestro antojo; es preciso administrarlo. Absolutamente necesario.
Y como sabe bien cualquier ama de casa -que en realidad Economía no deja de ser lo que hace una de ellas-, se pueden hacer dos cosas..
Actuar sobre la oferta.. "¿Mi familia quiere jamón ibérico para desayunar, comer y cenar?. ¡Pues aquí estoy yo; qué sí es preciso vendo mi cuerpo serrano para ofrecerles lo que haga falta!. ¡Faltaría más!". Y nuestra aguerrida señora ofrece y ofrece, cada día más, consiguiendo ... Ustedes dirán lo que consigue. Y eso sí puede ofrecer, porque hay veces que no se saca de donde no hay..
Pero también es posible actuar sobre la demanda.. "¿Qué; ibérico?; ¿y no querrás también a la Catherine Zeta Jones, hermoso mío?. ¡Pues te cortas una tajada del culo y pruebas el sabor del gocho!".
Claro como el agua...



La página salmón que han leído ustedes y que por su tamaño tuve que presentar inicialmente en dos imágenes, se ve ahora en una sola gracias a la gentileza de "Dianora". Muchas gracias.

miércoles, 22 de noviembre de 2006

Vida contemplativa

Hace años pasé un día en la cárcel. En la Colonia Penitenciaria de El Dueso. ¡Con vistas a la playa y adosao al cementerio!; en el pueblo tienen guasa..., pues han colocado el camposanto en plena playa, a dos metros del muro del penal. Y entre los muertos y la garita del picoleto, el camping; y que duerma quien tenga cojones.
Ya lo comenté. ¡La leche!. El primero con el que hablé era un teutónico cabreao. Contaba el hombre que España era una mierda, que él sólo transportaba aspirina Bayer para curar a los enfermos, que era una copla que cantaba mi abuela, la de Gayangos..
Monja me quiero meter, monja de la Caridad, para cuidar los enfermos que'stán en el hospital.
Más o menos, mi abuela y él igualicos. Aunque mi abuela no conducía un trailer blanco como la nieve.
Por aquello de que tira el uniforme, entré en relaciones con un simpático compañero que había sido jurídico militar. ¿Y tú campeón, que haces de vacaciones?. "Pues eso, descansar; he estafado hasta hartarme y no lo niego, que tengo clase. Pero me jode la soledad. Así que me entretengo procurando buscar alojamiento en este club a los que afanaban conmigo".
Bajeme a los campos de deportes... Ahora no se, pero entonces cuando pasaba uno de prisiones con alguna visita les acompañaba un turuta.. Y como en el cuartel; el trompeta se cascaba un toque de atención que ní en la Semana Santa sevillana. ¡Toos quietos!.
El ambiente, como en un Barça- Madrid, pero sin árbitro y con los hinchas de general de pie mezclaos al sol a las tres de la tarde de un día de Julio. Lo más fino, "te doy una hostia que te pongo la cara mirando al culo". Y lo mejor, las miradas.
Así que terminé mi corta estancia en la enfermería. Con el portugués. Un tío legal; con estudios. Le perdía la revolución...

Convenientemente preparado, y ya en la calle, busqué mejores amistades. IV Tercio Sahariano "Alejandro Farnesio". Alguno se bebía el Floyd, y claro luego no les quedaba bien el afterseif. Aunque el más guapo de los que conocí esnifaba coñac de garrafa, y digo bien, que se lo metía por el agujero de la nariz, pues por el garganchón contaba que no sentía ya nada. Y otras cosas.
Lástima que no había mozuelas, como ahora -con lo guapas que están vestidas de escondías-, pues hubo un tiempo en que Nacho Vidal fue legionario...
Pero bueno; a falta de pan.. Lo único importante era distinguir bien al que daba del que tomaba.. Un antiguo miembro de la Legión Extranjera francesa, que disfrutó todo el asedio de Dien Bien Fu, me explicaba satisfecho que un culito sin pelo de aquellas tierras era tan bueno como el de la mejor de las mozuelas.

Necesitaba reposo, que todo era porque sufría mal de amores.. ya lo dice "El novio de la muerte"..
Soy un hombre a quien la suerte
hirió con zarpa de fiera
;
soy un novio de la muerte
que va a unirse en lazo fuerte
con tal leal compañera.

Cuando, al fin le recogieron,
entre su pecho encontraron
una carta y un retrato
de una divina mujer

A lo que iba. Me dí un garbeo por la Cartuja del Aula Dei, aquí cerca, en Montañana. Y de esto quiero escribirles hoy. Les enlazo una película. Véanla. Se lo aconsejo.
Solo un matiz. Mantiene el artículo que es la orden más exigente. ¡Ja!. Años más tarde, cuando era piloto, me rogó un compañero que le acompañase en un vuelo para llevar aceite a los Camaldulenses...
Aquel día conocí una de las costumbres de mi Unidad. Cuando había varios bidones rebosantes de aceites usados en las turbinas y cajas de las transmisiones de los helicópteros, se transportaban en vuelo al... no se como llamarlo de aquellos eremitas.
Despegamos y al poco, dejando las Conchas de Haro a estribor, entramos en los Montes Obarenes. En lo alto, tomamos tierra en un claro entre peñascos.. Un poco más allá, entre unas hierbas, se abrían unos agujeros en el suelo... Uno para cada uno de los ocho.
En silencio llevaron rodando los 2 bidones de 200 litros hasta una borda, más bien choza; su iglesia. Era el único lugar que calentaban ligeramente; hacían una pasta de aceite y astillas de madera y la quemaban...
Radicalmente vegetarianos. Además, allí arriba se subía en helicóptero. Demasiado caro para el carnicero.
Y no canso más. ¡Hala, a descansar!.

domingo, 19 de noviembre de 2006

Abriendo un libro...

Una amiga me pide que transcriba el párrafo de un libro. ¡Qué difícil!. Elegir una lectura..., desechar otras.. Sí se me puede definir de algún modo es como aquel que ha vivido leyendo, por lo que para cumplir el pedido tengo que bucear dentro de mi..
Pero me doy cuenta de que a través de estos llamados memes, otras gentes pueden acercarse a nosotros un poco más, así que sin desechar nada -bueno, si; el Anuario Estadístico del Servicio Nacional del Trigo, que leí hace años- expongo algo cuya lectura me parece muy interesante.
He dudado.. El Barón Rampante de Italo Calvino; El libro de las Tierras Vírgenes de Joseph Rudyard Kipling; Campos de Castilla de Antonio Machado; El Hereje de Miguel Delibes; .... ¡Tantas maravillas!. Y eso sí nos referimos sólo a libros de ficción, pues he pasado momentos deliciosos con los dedicados a Economía o a Derecho. En fín .. Me he decantado por uno de pensamiento, que os permitirá acercaros a mi manera de ver las cosas.
Transcribo a continuación un párrafo del El Perdón de C.S. Lewis. Sí vísteis la película Tierras de Penumbra, vísteis algo de su vida..

"En mi opinión, con frecuencia interpretamos equivocadamente el perdón de Dios y el de los hombres. En cuanto a Dios, cuando creemos pedirle perdón, a menudo deseamos otra cosa (a menos que nos hayamos observado con cuidado) : en realidad, no queremos ser perdonados sino disculpados; pero son dos cosas muy distintas. Perdonar es decir "Si, has cometido un pecado, pero acepto tu arrepentimiento, en ningún momento utilizaré la falta en contra tuya y entre los dos todo volverá a ser como antes". En cambio, disculpar es decir "Me doy cuenta de que no podías evitarlo o no era tu intención y en realidad no eres culpable". Sí uno no ha sido verdaderamente culpable, no hay nada que perdonar, y en este sentido disculpar es en cierto modo lo contrario. Sin duda, entre Dios y el hombre o entre dos personas, en muchos casos existe una combinación de ambas cosas. En realidad, lo que en un principio parecía un pecado, en parte no era culpa de nadie y se disculpa, y el resto es perdonado. Con una excusa perfecta, no necesitamos perdón; pero sí una acción requiere ser perdonada, es imposible una excusa. La dificultad reside en el hecho de que al "pedir perdón a Dios" muchas veces en realidad estamos pidiendo aceptar nuestras excusas. Este error es producto de la existencia de ciertas "circunstancias atenuantes" en la generalidad de los casos. Estamos tan deseosos de recalcar estas circunstancias ante Dios (y ante nosotros mismos) que tendemos a olvidar lo esencial, es decir, esa pequeña parte inexcusable, pero no imperdonable, gracias a Dios. En estas condiciones, creemos arrepentirnos y ser perdonados, pero en realidad simplemente hemos quedado satisfechos con nuestras excusas, que en gran medida pueden ser insuficientes : Todas las personas se satisfacen muy fácilmente consigo mismas."