domingo, 27 de febrero de 2005
Soy memo
Pues si, soy memo. Lo acabo de descubrir. No les quepa a ustedes ninguna duda. El término califica a quien es, y creo que también a quien ejerce de, tonto, simple o mentecato.
Como tontos y mentecatos carecen en mayor o menor medida de razón o entendederas y yo creo que algo conservo de la primera y con los años voy entendiendo un poquito de la vida, permítanme creer que mi memez está llena de simpleza.
O sea que de lo que quiero presumir es de simple. Soy una persona simple. Y como tal me gusta ver las cosas claras.. Para no liarme me he ido al diccionario.
Fíjense. Un simple es quien no presenta doblez o duplicidad.. Interesante, ¿ no creen ?; tambien quien es manso, apacible, incauto... ¡ Hombre !, esto último si que lo soy y suelo vivir plácidamente hasta que me "tocan las pelotas", lo que en los últimos tiempos suele ser bastante habitual.
Como sé que quien me lee es gente amable, pues sólo esta asume la molestia de llegar a mi recóndita página, no tendrán ustedes inconveniente en disculpar mis nervios.. y alguna otra cosilla.
Resumiendo lo dicho, mi vida quiere ser apacible y mi carácter manso; quiero convivir sin cautelas, desterrando miedos y preocupaciones ante la conducta de otros. No quiero interpretar lo que hicieron o dijeron mis vecinos pues los supongo plenos de nobleza. Así vive el simple, así quiero vivir..
Y llegado aquí, me dije ¡ pero qué memo eres !.....
Como tontos y mentecatos carecen en mayor o menor medida de razón o entendederas y yo creo que algo conservo de la primera y con los años voy entendiendo un poquito de la vida, permítanme creer que mi memez está llena de simpleza.
O sea que de lo que quiero presumir es de simple. Soy una persona simple. Y como tal me gusta ver las cosas claras.. Para no liarme me he ido al diccionario.
Fíjense. Un simple es quien no presenta doblez o duplicidad.. Interesante, ¿ no creen ?; tambien quien es manso, apacible, incauto... ¡ Hombre !, esto último si que lo soy y suelo vivir plácidamente hasta que me "tocan las pelotas", lo que en los últimos tiempos suele ser bastante habitual.
Como sé que quien me lee es gente amable, pues sólo esta asume la molestia de llegar a mi recóndita página, no tendrán ustedes inconveniente en disculpar mis nervios.. y alguna otra cosilla.
Resumiendo lo dicho, mi vida quiere ser apacible y mi carácter manso; quiero convivir sin cautelas, desterrando miedos y preocupaciones ante la conducta de otros. No quiero interpretar lo que hicieron o dijeron mis vecinos pues los supongo plenos de nobleza. Así vive el simple, así quiero vivir..
Y llegado aquí, me dije ¡ pero qué memo eres !.....
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Mis ideas
martes, 22 de febrero de 2005
Los 100 mejores "cacharros"
Todo es opinable. Cosa distinta son los criterios y el conocimiento que empleamos para hacerlo. Pero, ¡en fin!. En "Mobile PC" han elaborado una lista de los 100 "cacharros" más interesantes para el uso humano.
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Conocimientos
domingo, 20 de febrero de 2005
Wassily Kandinsky

"Estudio de una esclusa".
Obra realizada en 1901. Se encuentra en la Städtische Galerie im Lenbachhus. Munich
En la obra, Kandinsky ahorra detalles, no realiza una descripción exhaustiva. Plasma las zonas de luz y de sombra mediante golpes de pincel, con toques sueltos que recuerdan al puntillismo y muestran su paso por el impresionismo.
Los colores tienen tonalidades brillantes y clara herencia fauvista. La escena palpita, está viva, es cálida...
La perspectiva, materializada en los árboles del lindero, en la suave curva del camino, en la lámina del agua, nos atrae; Kandinsky parece querer sumergirnos en el espacio pictórico....
El paisaje es rico en matices y, a la vez, solitario.. Por un lado parece que oyésemos a la naturaleza y por otro estremece la ausencia del ser humano...
Los colores tienen tonalidades brillantes y clara herencia fauvista. La escena palpita, está viva, es cálida...
La perspectiva, materializada en los árboles del lindero, en la suave curva del camino, en la lámina del agua, nos atrae; Kandinsky parece querer sumergirnos en el espacio pictórico....
El paisaje es rico en matices y, a la vez, solitario.. Por un lado parece que oyésemos a la naturaleza y por otro estremece la ausencia del ser humano...
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Arte
viernes, 18 de febrero de 2005
Faulkner cita a Shakespeare
"... La vida es un cuento narrado por un idiota, lleno de sonido y de furia..."
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Conocimientos
martes, 15 de febrero de 2005
sábado, 12 de febrero de 2005
Me declaro ácrata
Como lo mejor que se puede hacer con un cabreado es dejarle que se desahogue..... Os cuento.
Indignarme, lo que se dice indignarme, sólo lo consigue la impotencia -que dicho sea de paso, no es la del "pito" y que, ahondando en el asunto, el pito tampoco es el del árbitro.
¿Y cuando siento impotencia?. En tres ocasiones : Cuando veo que a un "pobre diablo" le han dado poder, cuando un tonto se pone a escribir y cuando un inexperto tiene exceso de trabajo.
Si se da alguno de esos tres supuestos y os véis afectados.. ¡echaros a temblar!.
El primero, infeliz él, procurará demostrarse a sí mismo que "es álguien" y que no es verdad que su existencia pasa desapercibida, para lo que se dedica a decidir sobre todo "lo divino y lo humano", con independencia de sí sabe algo sobre ello o entiende "de que va". Lo que importa es convencerse de que su presencia se nota sobre la faz de la tierra. El prototipo es el político.
El segundo, ¡peligrosísimo!, no suele darse en estado puro. Suele ser un añadido del primero o del tercero. Para entender su importancia debemos reconocer que todos somos insensatos en algún momento, pero solemos pasar desapercibidos pues nuestras bobadas se diluyen en el "maremagnum" de la vida diaria. Pero, mirarme ahora mismo.., ¡estoy escribiendo! y, aunque creo que soy un prodigio de inteligencia, cabe la posibilidad de que reálmente sea un memo.
Aquí hay gente que me visita. Lo demuestra el contador. Alguno leerá algo, digo yo. Y de estos, seguro que la mayoría lo hace "por encima", sin pensar, sin atención y sin criticar mentálmente lo que escribo. El resultado es que se "quedan" con alguna de mis ideas.....
¡Soy como un virus!. ¡Y de la peor especie!. Infecto el colodrillo de los demás... ¿Entendéis ahora el peligro de los que cumplimos las condiciones del segundo supuesto?.
Y el tercero... ¡Ay el tercero!. Como todo en la vida, se da en cualquier lugar y circunstancia pero creo que las condiciones de nuestra sociedad, tan neoliberal y capitalista ella, constituyen su caldo de cultivo. Nuestro "pequeño primer mundo", que no es el único que existe -aunque lo creamos así-, tan material, tan soberbio, tan solitario, se ha embrutecido.
Su objetivo es deglutir y defecar, como anticipó el clarividente Georges Hyvernaud en "La piel y los Huesos", pues reducimos la existencia a vivir una "duración pulverizada", un "invariable vaivén entre certezas infranqueables", unas "explicaciones sólo verdaderas en el mundo de las explicaciones" y sin siquiera consolarnos ante "la evidencia desgarradora del absurdo".
Este tercer supuesto lo materializan todos los apresurados, los que van tras una meta que desconocen, pues nunca se detuvieron -reálmente- a pensar que querían. Todos aquellos que consideran cumplida su obligación cuando acumulan cantidad y no quieren mirar a la calidad de lo que hacen.
Su prototipo, patético especimen, es el asalariado actual.
Pero, entonces.... Si no quiero relacionarme con políticos, memos y asalariados..., ¿quienes me quedan?.
Vuelvo a mi soledad. Y en soledad sólo cabe un regimiento, el de uno mismo. La acracia.
Indignarme, lo que se dice indignarme, sólo lo consigue la impotencia -que dicho sea de paso, no es la del "pito" y que, ahondando en el asunto, el pito tampoco es el del árbitro.
¿Y cuando siento impotencia?. En tres ocasiones : Cuando veo que a un "pobre diablo" le han dado poder, cuando un tonto se pone a escribir y cuando un inexperto tiene exceso de trabajo.
Si se da alguno de esos tres supuestos y os véis afectados.. ¡echaros a temblar!.
El primero, infeliz él, procurará demostrarse a sí mismo que "es álguien" y que no es verdad que su existencia pasa desapercibida, para lo que se dedica a decidir sobre todo "lo divino y lo humano", con independencia de sí sabe algo sobre ello o entiende "de que va". Lo que importa es convencerse de que su presencia se nota sobre la faz de la tierra. El prototipo es el político.
El segundo, ¡peligrosísimo!, no suele darse en estado puro. Suele ser un añadido del primero o del tercero. Para entender su importancia debemos reconocer que todos somos insensatos en algún momento, pero solemos pasar desapercibidos pues nuestras bobadas se diluyen en el "maremagnum" de la vida diaria. Pero, mirarme ahora mismo.., ¡estoy escribiendo! y, aunque creo que soy un prodigio de inteligencia, cabe la posibilidad de que reálmente sea un memo.
Aquí hay gente que me visita. Lo demuestra el contador. Alguno leerá algo, digo yo. Y de estos, seguro que la mayoría lo hace "por encima", sin pensar, sin atención y sin criticar mentálmente lo que escribo. El resultado es que se "quedan" con alguna de mis ideas.....
¡Soy como un virus!. ¡Y de la peor especie!. Infecto el colodrillo de los demás... ¿Entendéis ahora el peligro de los que cumplimos las condiciones del segundo supuesto?.
Y el tercero... ¡Ay el tercero!. Como todo en la vida, se da en cualquier lugar y circunstancia pero creo que las condiciones de nuestra sociedad, tan neoliberal y capitalista ella, constituyen su caldo de cultivo. Nuestro "pequeño primer mundo", que no es el único que existe -aunque lo creamos así-, tan material, tan soberbio, tan solitario, se ha embrutecido.
Su objetivo es deglutir y defecar, como anticipó el clarividente Georges Hyvernaud en "La piel y los Huesos", pues reducimos la existencia a vivir una "duración pulverizada", un "invariable vaivén entre certezas infranqueables", unas "explicaciones sólo verdaderas en el mundo de las explicaciones" y sin siquiera consolarnos ante "la evidencia desgarradora del absurdo".
Este tercer supuesto lo materializan todos los apresurados, los que van tras una meta que desconocen, pues nunca se detuvieron -reálmente- a pensar que querían. Todos aquellos que consideran cumplida su obligación cuando acumulan cantidad y no quieren mirar a la calidad de lo que hacen.
Su prototipo, patético especimen, es el asalariado actual.
Pero, entonces.... Si no quiero relacionarme con políticos, memos y asalariados..., ¿quienes me quedan?.
Vuelvo a mi soledad. Y en soledad sólo cabe un regimiento, el de uno mismo. La acracia.
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Mis ideas
miércoles, 9 de febrero de 2005
domingo, 6 de febrero de 2005
viernes, 4 de febrero de 2005
Mujer y hombre, según su edad
Este artículo está escrito por un hombre maduro. En consecuencia es parcial pero no tengo otra experiencia y otros ojos que los míos. Y que esto no suene a disculpa sino a realidad; odio el estilo actual que busca comportarse con corrección, pero no con aquella que nace del acuerdo entre actos, pensamientos y conciencia, sino la cobarde y melindrosa que procura satisfacer a todos y a todo.
A ello pues. Hay cuatro momentos críticos en la convivencia de la mujer y el hombre. El primero es consecuencia de nuestra lentitud para valernos solos. Un chimpancé es más rápido y puede moverse con soltura cuando nosotros apenas gateamos; luego parece ser que el hombre le gana en inteligencia, aunque a veces tengo mis dudas..
Ellas nos cuidan durante los primeros años. Nacemos con instinto de succión, que permite calificarnos de "mamones" o "cometetas", apelativos que se nos pueden aplicar de por vida, ya que hay muchos que responden al primero y la mayoría nos identificamos con el segundo.
Estamos programados genéticamente para sobrevivir y percibimos rapidísimamente todo aquello que facilita nuestra vida. La mujer, madre nutricia, cuidadora, es parasitada con rapidez y eficiencia. A poco que se descuide, y se descuida mucho y con facilidad, se convierte en una esclava, pues por tal tengo a quien realiza tareas esenciales para los demás sin reconocimiento alguno.
¡Pero tanta facilidad empalaga!. Un buen día el hombre piensa..(si, a veces) : "Mi mamá me mima.. y las otras, ¿también me mimarán?". ¡He ahí la cuestión!. ¡El ser o no ser de la existencia!. Sólo cabe una solución : ¡Explorar el ignoto mundo femenino!.
A partir de tan brillante deducción el audaz explorador descubre su ignorancia. Asume que ha entrado en el segundo momento, aquel en que conocerá (ní yo me lo creo) a las mujeres, y que no "sabe por donde empezar".
Un buen día conoce a una chica : "La amiga de la prima de la compañera de la hija de la vecina del hermano..." y la excitación que siente le suele provocar diarrea, física -que suele ser pasajera- y mental -que le dura algo más-.
Se convierte en algo parecido a una olla a presión; tiene ardores, suda, bufa,.. y sigue sin saber que hacer hasta que se da cuenta de algo absolútamente evidente : ¡La chica le da los buenos días cuando se encuentran!. ¡Está clarísimo, "la tiene en el bote"!.
Seguro de la situación decide tener un detalle amable, cordial, ¡de camaradas, vamos!, y la próxima vez que se cruzan en la calle la obsequia con un sonoro regüeldo y una risotada. Cuando la muchacha huye despavorida él se queda sorprendido discurriendo sobre sí en lugar del eructo no hubiese sido mejor haber hecho lo que "el Sula", que les da un empujón muy gracioso que las estampa contra el muro....
El chaval va progresando. Crece. Se masturba. Sigue masturbándose. Elucubra. Progresa materiálmente. Y un día descubre que ha llegado el tercer momento.. Tiene veintinósecuantos años. Desde los eructos y empujones pasó a los magreos y desde estos a lo que pudo. Encontró el "amor de su vida" no sé sí cuatro o cinco veces..
Ahora, en este tercer momento, se encuentra fuerte, potente, atractivo.. Ya no se trata de explorar nada.. Necesita una nueva esclava, pues su mamá ya no "está por la labor" (aunque pensándolo bien.., con habilidad, quizás pueda aprovechar aún a mamá y que le mimen las dos, su madre y la "lagarta", que es como llama la primera a la segunda).
Y, efectívamente, está en el cénit de su potencia física. ¡Ese es el problema! pues mental y sentimentálmente sigue lleno de dudas, sin saber de su querer, falto de estabilidad, intentando descubrir que y quién quiere ser. Es fuerza y pasión, pero sin sabiduría.
Entonces descubre a la incauta..., o una "lagarta" -¡qué razón tenía mamá!- comprende que él es un papanatas. En cualquiera de los tres casos, malo; si, tres casos, pues además de los dos ya expuestos cabe un tercero : que el papanatas se empareje con una incauta.
¿Entendéis ahora la ola de divorcios y malos tratos?. ¿Entendéis por qué los Santos Padres mantienen que el matrimonio es de por vida?. Nos tienen que "atar corto" que sí no salimos de estampida..
Sólo los homosexuales quieren matrimoniar.. Curioso. Matrimonio viene de los términos latinos "mater munere" -hacer madre, preñar vamos, dicho a lo fino y elegante-. Diría yo que cierto contrasentido si existe... Máxime cuando la mayoría no encuentra camino para tener hijos y ellos, ¡tan fértiles!, están loquitos por ser papás o mamás...
Este tercer momento es más largo que los anteriores... Quiero hacer aquí un descanso y recapacitar. Hay un dicho aeronáutico que explica bien lo que os cuento y anticipa el cuarto y último momento. Los pilotos decimos que nos matamos a las 30, 300, 3000... ¿Qué?.
Pues que cuando volamos sin saber, a las 30 horas de experiencia de pilotaje, nos equivocamos con facilidad y nos estrellamos; lo mismo que cuando nos relajamos después de 300 horas de vuelo. Y mucho más, cuando nos consideramos pilotos expertos con miles de horas.....
Los dos primeros momentos corresponden a treinta horas de experiencia; el tercero a las trescientas. Ahora os hablaré del cuarto..., cuando te matas por exceso de confianza.
Algunos denominan a este cuarto y último momento la "crisis de los cuarenta"; y también de los cincuenta..., o de cuando sea. Un buen día, al despertar, tienes un deslumbramiento, algo así como una revelación... Comprendes que ya nunca podrás cumplir "tales y cuales" sueños e ilusiones; que, en cuanto a ellos, es como sí hubieses muerto.
En ese instante nos encontramos con dos tipos de hombres. El primero es alguien que, aun habiendo sufrido los sinsabores, fracasos y frustraciones propios del diario vivir, está suficiéntemente "gozado" y tiene próximos sus sueños y realidades pues ha digerido la experiencia. ¡Raro especimen, en verdad!.
Este hombre comprende al fín, muy tarde ¿verdad?, que la mujer no es muy diferente de él mismo. Que no es una hembra en celo sino que busca calor y cariño, como todos, y que el sexo es la placentera expresión física del amor. Que no es tan difícil entenderla pues lo femenino es un "alter ego" de lo masculino creado para compenetrarse, apoyarse y completarse mútuamente.
Descubre que estar juntos, pasear cogidos de la mano, charlar y saber del otro, compartir alegrías y preocupaciones, es la esencia de la vida. ¡Qué triste es el tiempo perdido....!.
El segundo "cuarentón" o "cincuentón" -o lo que os guste- necesita seguir creyendo en los sueños pues nunca fué capaz de convertir alguno en realidad. Casi ha perdido aquella potencia física, ¡tan lozana!, y sólo le resta la imagen, especie de fachada humana tras la que ocultamos nuestras miserias. No admite el paso del tiempo...; sería tanto como darse cuenta que malgastó su vida.
A estas alturas su madre falleció o la pobre "no está para muchos trotes". Amigos, pocos o ninguno; es "ley de vida". Busca a la mujer.. No puede permitirse dialogar con ella y arriesgarse a que esta descubra su poca "sustancia", así que se construye mentálmente una fémina a su imagen y semejanza, que ignore sus carencias y jalee sus sueños. Cuando tiene claro "su diseño" de mujer, sale en su busca y como no topa con ella, pues a esas alturas las que encuentra son sospechósamentes parecidas a él, engatusa a la primera que se deja y se dedica a decirle que tiene que pensar, como debe de vivir y que suerte ha tenido de encontrar un hombre tan maravilloso. Quiere ser pigmalión y no llega ni a Gepetto....
Extender la descripción cuanto y como queráis. Al final sólo encontraréis soledad...
A ello pues. Hay cuatro momentos críticos en la convivencia de la mujer y el hombre. El primero es consecuencia de nuestra lentitud para valernos solos. Un chimpancé es más rápido y puede moverse con soltura cuando nosotros apenas gateamos; luego parece ser que el hombre le gana en inteligencia, aunque a veces tengo mis dudas..
Ellas nos cuidan durante los primeros años. Nacemos con instinto de succión, que permite calificarnos de "mamones" o "cometetas", apelativos que se nos pueden aplicar de por vida, ya que hay muchos que responden al primero y la mayoría nos identificamos con el segundo.
Estamos programados genéticamente para sobrevivir y percibimos rapidísimamente todo aquello que facilita nuestra vida. La mujer, madre nutricia, cuidadora, es parasitada con rapidez y eficiencia. A poco que se descuide, y se descuida mucho y con facilidad, se convierte en una esclava, pues por tal tengo a quien realiza tareas esenciales para los demás sin reconocimiento alguno.
¡Pero tanta facilidad empalaga!. Un buen día el hombre piensa..(si, a veces) : "Mi mamá me mima.. y las otras, ¿también me mimarán?". ¡He ahí la cuestión!. ¡El ser o no ser de la existencia!. Sólo cabe una solución : ¡Explorar el ignoto mundo femenino!.
A partir de tan brillante deducción el audaz explorador descubre su ignorancia. Asume que ha entrado en el segundo momento, aquel en que conocerá (ní yo me lo creo) a las mujeres, y que no "sabe por donde empezar".
Un buen día conoce a una chica : "La amiga de la prima de la compañera de la hija de la vecina del hermano..." y la excitación que siente le suele provocar diarrea, física -que suele ser pasajera- y mental -que le dura algo más-.
Se convierte en algo parecido a una olla a presión; tiene ardores, suda, bufa,.. y sigue sin saber que hacer hasta que se da cuenta de algo absolútamente evidente : ¡La chica le da los buenos días cuando se encuentran!. ¡Está clarísimo, "la tiene en el bote"!.
Seguro de la situación decide tener un detalle amable, cordial, ¡de camaradas, vamos!, y la próxima vez que se cruzan en la calle la obsequia con un sonoro regüeldo y una risotada. Cuando la muchacha huye despavorida él se queda sorprendido discurriendo sobre sí en lugar del eructo no hubiese sido mejor haber hecho lo que "el Sula", que les da un empujón muy gracioso que las estampa contra el muro....
El chaval va progresando. Crece. Se masturba. Sigue masturbándose. Elucubra. Progresa materiálmente. Y un día descubre que ha llegado el tercer momento.. Tiene veintinósecuantos años. Desde los eructos y empujones pasó a los magreos y desde estos a lo que pudo. Encontró el "amor de su vida" no sé sí cuatro o cinco veces..
Ahora, en este tercer momento, se encuentra fuerte, potente, atractivo.. Ya no se trata de explorar nada.. Necesita una nueva esclava, pues su mamá ya no "está por la labor" (aunque pensándolo bien.., con habilidad, quizás pueda aprovechar aún a mamá y que le mimen las dos, su madre y la "lagarta", que es como llama la primera a la segunda).
Y, efectívamente, está en el cénit de su potencia física. ¡Ese es el problema! pues mental y sentimentálmente sigue lleno de dudas, sin saber de su querer, falto de estabilidad, intentando descubrir que y quién quiere ser. Es fuerza y pasión, pero sin sabiduría.
Entonces descubre a la incauta..., o una "lagarta" -¡qué razón tenía mamá!- comprende que él es un papanatas. En cualquiera de los tres casos, malo; si, tres casos, pues además de los dos ya expuestos cabe un tercero : que el papanatas se empareje con una incauta.
¿Entendéis ahora la ola de divorcios y malos tratos?. ¿Entendéis por qué los Santos Padres mantienen que el matrimonio es de por vida?. Nos tienen que "atar corto" que sí no salimos de estampida..
Sólo los homosexuales quieren matrimoniar.. Curioso. Matrimonio viene de los términos latinos "mater munere" -hacer madre, preñar vamos, dicho a lo fino y elegante-. Diría yo que cierto contrasentido si existe... Máxime cuando la mayoría no encuentra camino para tener hijos y ellos, ¡tan fértiles!, están loquitos por ser papás o mamás...
Este tercer momento es más largo que los anteriores... Quiero hacer aquí un descanso y recapacitar. Hay un dicho aeronáutico que explica bien lo que os cuento y anticipa el cuarto y último momento. Los pilotos decimos que nos matamos a las 30, 300, 3000... ¿Qué?.
Pues que cuando volamos sin saber, a las 30 horas de experiencia de pilotaje, nos equivocamos con facilidad y nos estrellamos; lo mismo que cuando nos relajamos después de 300 horas de vuelo. Y mucho más, cuando nos consideramos pilotos expertos con miles de horas.....
Los dos primeros momentos corresponden a treinta horas de experiencia; el tercero a las trescientas. Ahora os hablaré del cuarto..., cuando te matas por exceso de confianza.
Algunos denominan a este cuarto y último momento la "crisis de los cuarenta"; y también de los cincuenta..., o de cuando sea. Un buen día, al despertar, tienes un deslumbramiento, algo así como una revelación... Comprendes que ya nunca podrás cumplir "tales y cuales" sueños e ilusiones; que, en cuanto a ellos, es como sí hubieses muerto.
En ese instante nos encontramos con dos tipos de hombres. El primero es alguien que, aun habiendo sufrido los sinsabores, fracasos y frustraciones propios del diario vivir, está suficiéntemente "gozado" y tiene próximos sus sueños y realidades pues ha digerido la experiencia. ¡Raro especimen, en verdad!.
Este hombre comprende al fín, muy tarde ¿verdad?, que la mujer no es muy diferente de él mismo. Que no es una hembra en celo sino que busca calor y cariño, como todos, y que el sexo es la placentera expresión física del amor. Que no es tan difícil entenderla pues lo femenino es un "alter ego" de lo masculino creado para compenetrarse, apoyarse y completarse mútuamente.
Descubre que estar juntos, pasear cogidos de la mano, charlar y saber del otro, compartir alegrías y preocupaciones, es la esencia de la vida. ¡Qué triste es el tiempo perdido....!.
El segundo "cuarentón" o "cincuentón" -o lo que os guste- necesita seguir creyendo en los sueños pues nunca fué capaz de convertir alguno en realidad. Casi ha perdido aquella potencia física, ¡tan lozana!, y sólo le resta la imagen, especie de fachada humana tras la que ocultamos nuestras miserias. No admite el paso del tiempo...; sería tanto como darse cuenta que malgastó su vida.
A estas alturas su madre falleció o la pobre "no está para muchos trotes". Amigos, pocos o ninguno; es "ley de vida". Busca a la mujer.. No puede permitirse dialogar con ella y arriesgarse a que esta descubra su poca "sustancia", así que se construye mentálmente una fémina a su imagen y semejanza, que ignore sus carencias y jalee sus sueños. Cuando tiene claro "su diseño" de mujer, sale en su busca y como no topa con ella, pues a esas alturas las que encuentra son sospechósamentes parecidas a él, engatusa a la primera que se deja y se dedica a decirle que tiene que pensar, como debe de vivir y que suerte ha tenido de encontrar un hombre tan maravilloso. Quiere ser pigmalión y no llega ni a Gepetto....
Extender la descripción cuanto y como queráis. Al final sólo encontraréis soledad...
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Sentimientos
jueves, 3 de febrero de 2005
La sonrisa del ser humano
Todos los artículos que he escrito se han originado en la necesidad de reflexionar sobre un asunto. También, creo recordar que he escrito primero y he buscado el título después.
Este es distinto. He escrito su título, el resto es supérfluo... Pero quizás convenga relatar como se ha gestado.
Cada semana asisto dos tardes a clase. Somos gente mayor, de edades muy variadas, que tenemos interés en el análisis de las obras de arte. Somos anodinos unos para otros; llevamos juntos desde el inicio del curso en Octubre y en Junio nos perderemos de vista. Nadie destaca por algo concreto.
Durante la clase de hoy una persona hizo una serie de comentarios inoportunos y el ambiente comenzó a ser tenso. El doctor que nos dirige le respondió con gracia y nos relajamos, comentando entre nosotros lo ocurrido.
Cerca de mí estaba una de esas personas que pasan siempre desapercibidas. En los meses que llevamos juntos no ha participado en modo alguno; sus gustos y opiniones son desconocidos. Se mantiene inmutable. Llega, escucha y se va. Tanto da su presencia como la de las figuras de los surrealistas, con forma humana, si, pero caracterizados cual maniquíes.
Pues bien; en ese momento de distensión del que os platicaba se ha vuelto hacia mí y ha sonreido, abierta y fráncamente....
Pocas veces he tenido mayor sensación de humanidad que contemplando su sonrisa. Un ser humano, expresivo, lleno de vida, cálido, próximo, entrañable...
Este es distinto. He escrito su título, el resto es supérfluo... Pero quizás convenga relatar como se ha gestado.
Cada semana asisto dos tardes a clase. Somos gente mayor, de edades muy variadas, que tenemos interés en el análisis de las obras de arte. Somos anodinos unos para otros; llevamos juntos desde el inicio del curso en Octubre y en Junio nos perderemos de vista. Nadie destaca por algo concreto.
Durante la clase de hoy una persona hizo una serie de comentarios inoportunos y el ambiente comenzó a ser tenso. El doctor que nos dirige le respondió con gracia y nos relajamos, comentando entre nosotros lo ocurrido.
Cerca de mí estaba una de esas personas que pasan siempre desapercibidas. En los meses que llevamos juntos no ha participado en modo alguno; sus gustos y opiniones son desconocidos. Se mantiene inmutable. Llega, escucha y se va. Tanto da su presencia como la de las figuras de los surrealistas, con forma humana, si, pero caracterizados cual maniquíes.
Pues bien; en ese momento de distensión del que os platicaba se ha vuelto hacia mí y ha sonreido, abierta y fráncamente....
Pocas veces he tenido mayor sensación de humanidad que contemplando su sonrisa. Un ser humano, expresivo, lleno de vida, cálido, próximo, entrañable...
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