Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

sábado, 26 de noviembre de 2011

Habla la ausencia

Entre tamarindos. Fue lugar de vida, juegos, risas y esperanzas. Vida joven, sueños en busca de mañanas. En él sigo oyendo, viendo a quienes eran mis compañeros y hoy parte de un rincón del alma. Silencio. Abandono. Soledad. Están ahí, a mi lado, siguen vivos. Y seguirán estándolo mientras alimenten mis recuerdos y construyan mi memoria. Aletean sus vidas para secar mis lágrimas, para que nadie oiga mi llanto. Entre tamarindos, un lugar que nadie cuida, que nadie vive, olvidando que hoy nació de su ayer.

La puerta golpea con suavidad, sin que a nadie le preocupe lo más mínimo. Entro despacio en el viejo pabellón. Grita el silencio, el aire vibra con mudas palabras, se deslizan años en segundos. Está igual, con sus caobas, sus barras elegantes, cálidos terciopelos. Entro en la biblioteca que ocupó tantas de mis tardes de estudio..; ahí sigue el viejo sillón donde descansaba mi mente escuchando risas veraniegas.

Salgo. Me sobrevuelan tres Cougar en formación. Ante mí la nueva base. Hasta tiene tejados, que no tuvimos al comienzo. Pasan cerca tripulaciones que salen a cumplir sus misiones. No les conozco. Ellos a mí, si. Saben que hoy venían siete Fundadores, los antiguos que han estado en la presidencia durante la ceremonia de aniversario. Aquellos locos en sus viejos cacharros..

4 comentarios:

Kalia dijo...

À la recherche du temps perdu.

No sé si el tiempo se pierde o más bien se gana. Pero los espacios nunca son los mismos. Construimos desde la memoria un espacio que es la suma de los tiempos que en ellos vivimos. Es nuestro espacio interior, nuestra idea, ante la cual cualquier lugar que se erige en la física de un tiempo posterior fracasa irremediablemente.

Por eso el viaje siempre debe ser hacia dentro.

Anderea dijo...

"Entre tamarindos, un lugar que nadie cuida, que nadie vive, olvidando que hoy nació de su ayer".

Nostalgia. Me quedo mirando esta palabra. Nost-algia. Algo debe de tener que ver con el dolor.

Tu bella frase ha concitado mis recuerdos.

Si no me resultara tan difícil pensar en el ejército, te felicitaría.

Marian dijo...

Mi enhorabuena. Los lugares parecen más frágiles que los recuerdos. Es bueno sentir la nostalgia del futuro, quiero decir, nostalgia de aquellos días, cuando todo merodeaba por delante y el futuro aún estaba en su sitio.

Manolo dijo...

Tiene que estar bien lo de mirar atrás y estar satisfecho de lo que has hecho con tu vida. Por otra parte estoy de acuerdo en lo que dice Kalia. Los recuerdos son un lugar mucho más interesante que la realidad fué en su tiempo, al elegir nuestra atención lo que se recuerda.

Saludos