Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

martes, 3 de mayo de 2011

¡Arrea, qué la que viene...!

A comienzos del siglo XX el Primer Mundo vivió una terrible experiencia: la Primera Guerra Mundial. Lo sufrido, junto con la mentalidad amante del progreso propia del XIX, originó que de un modo natural la Sociedad de dicho Mundo evolucionase hacia aquello que la apartase del horror. No que impidiese este, sino solo que sus consecuencias se alejasen de la gente acomodada.

Vieron la luz y obtuvieron gran éxito doctrinas como la del Dominio del Aire de Douhet, que preconizaba que puede ganarse una guerra exclusivamente a base de la Aviación, evitando así la pérdida de vidas -propias- que implica la intervención del Ejército de Tierra. Al día de hoy siguen aplicándose corolarios de esta doctrina que ponen en evidencia que, de tener aplicación, sus efectos solo se manifiestan sobre nuestro modelo de Sociedad. Malamente consigue algo sobre los desheredados desperdigados por la Tierra.

El ansía de Poder del Hombre es insaciable. Y su capacidad de enmerdar situaciones, inconmensurable. Así que la misma Sociedad se las ingenió para zambullirse en la Segunda Guerra Mundial. Más carne picada... Y no colaboremos a que se repita repartiendo la culpa entre no se que gobernantes. En dramas así, nadie es inocente y todos colaboran a la carnicería; especialmente aquellos que creen que no va con ellos y que no les alcanzará..

La gente civilizada no soportaba aquello así que fue naciendo una curiosa mentalidad propia de delirantes adictos de Flash Gordon.. ¡La solución es el Héroe!; Rambo o como se llame. Lo importante para la gente corriente es no ensuciarse, pringarse, comprometerse, ser incorrecto, mentar culo, teta, caca, pis. Oh my God! (en la literatura actualísima, OMG; nota para no iniciados).

Pero, pero... No era suficiente. Alguien pensó que a aquellos votantes merdoleros que tragaban carros y carretas, y ruedas de molino, antes que aceptar la realidad, había que ponerles la guinda del pastel, como a los cerdos asados se les pone un adorno delante de sus ojos ciegos.. Y les vendieron la moto de unas súper armas inteligentes -¡toma ya!- capaces de lograr que la Guerra fuese algo en lo que participarían solo especialistas manejando botones y luces de colores, que evitarían que ellos, inocentes y anónimos, se pringasen de mierda, sangre y sufrimiento.

El resultado fue una lluvia de millones para la industria de armamento, el despanzurre masivo de los habitantes desheredados de cuanto país sin recursos se ponía a tiro y permitía probar el funcionamiento "inteligente" de los artefactos, y una población del Primer Mundo que teorizaba hasta el agotamiento sobre todo lo divino y lo humano, sentada en cómodos sillones ante teles extrafinas.

Et bien.. En las Fuerzas Armadas no suele haber gente guapa y perfumada, de imagen impactante en los medios, triunfadores natos, que uno ha visto de todo menos medios materiales y gentes recompensadas, como el primer Maestre de Campo de mi Tercio, don Julián Romero de Ibarrola (1518-1577), el de las hazañas, que era uno de los más afamados MdC de entonces, como testimonia su postrera carta al Rey Felipe II: “Ha que sirvo a Vuestra Majestad cuarenta años la Navidad que viene, sin apartarme en todo este tiempo de la guerra y los cargos que me han encomendado y en ello he perdido tres hermanos, un yerno y un brazo y una pierna y un ojo y un oído [...] y ahora últimamente un hijo en el que yo tenía puestos mis ojos [...] y por otra parte ha de nueve años que me casé pensando en poder descansar y después acá no he estado un año entero en mi casa”.

Pero tenemos excelentes profesionales; con buena cabeza y muy bien preparados. Así que en la revista de Aeronáutica y Astronáutica de nuestro Ejército del Aire, de abril de 2001 se publicó esto. Léanlo despacio. Y piensen. Y luego, decidan lo pertinente...

1 comentario:

Kalia dijo...

Contradicciones. Por ejemplo:

- Civilización. Somos civilizados, pero eso nos hace débiles frente a los pobres-no civilizados. Nuestra "sensibilidad" es nuestro talón de Aquiles. Triste quizá, pero cierto.

- Democracia. Somos demócratas, pero tenemos que recurrir a procedimientos claramente contrarios al Derecho para acabar con lo que consideramos nuestros enemigos. A Bin Laden se le ejecuta sin juicio previo y eso es considerado por un país tan civilizado como Francia como uno "éxito histórico".

Y muchísimas más.

Conclusión:

China, Japón, la India, Corea ... no son precisamente "Países Occidentales" ni destacan por sus valores democráticos. Pero sí arrastran tras de sí una potente cultura y han sido maestros de Occidente en eso de la Civilización. Creo que son el futuro. Nosotros solo decadentes debilitados y condenados a morir.