Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

jueves, 20 de abril de 2006

Los Beatos

Scriptorium

Los llamados Beatos Mozárabes son códices iluminados de los Comentarios al Apocalipsis de San Juan y copias del primero que existió. En aquellos años, cuando álguien quería leer una obra determinada no tenía otra opción que conseguir una copia de la misma. Se averiguaba donde había un ejemplar de la obra deseada y se encargaba una copia. Y esta labor de copia se realizaba en los Scriptorium de los monasterios medievales.
Sí queréis haceros una idea sobre ellos podéis leer "El nombre de la rosa" de Umberto Eco, que es, posiblemente, el mayor especialista mundial en semiótica del Arte.
Beato, o Beatus, fue un célebre monje del Monasterio de San Martín de Turieno (actualmente denominado Santo Toribio) en el Valle de Liébana, uno de los hermosos y profundos valles de la provincia de Santander -la Montaña, donde "pací" y montañés me siento, no "cantabrón", que es cuestión de advenedizos-, poblados por cristianos -de origen hispanoromano y visigodo, en su mayoria- refugiados tras la invasión musulmana a los pies de los Picos de Europa. Vivió a finales del siglo VIII.

Beato fué un personaje importante de esa época. Mediante diversas cartas y su tratado "Apologético" combatió la Herejía Adopcionista del arzobispo Elipando de Toledo, Metropolitano de España, al que apoyaba Félix de Urgell, que defendía que Jesús, en cuanto hombre, era Hijo de Dios, no por naturaleza sino por adopción.
En esta disputa existía un trasfondo no sólo religioso sino también político. Elipando -obispo cristiano de una ciudad gobernada por musulmanes-, conseguía conciliar posturas con las creencias islámicas con su teoría del Adopcionismo, ya que los musulmanes consideraban a Jesucristo como un profeta.
Por su parte, Beato defendía la independencia, ortodoxia y pureza de los dogmas cristianos -hay que pensar que se encontraba en una tierra libre de musulmanes- y se apoyaba en el poder del Papa, y en el del emperador Carlomagno, para resaltar el naciente poder cristiano del norte de Hispania en contra del "rival toledano", al que llegó a calificar de hereje ("Testículo de Anticristo"). (Pura finura dialéctica española; "los de hoy", simples aprendices).

La importancia en la historia de España de este erúdito monje es muy grande, ya que es el primer español que cita a Santiago como Patrón de España en su primera redacción del Comentario al Apocalipsis, aceptando la versión del Breviarium, y escribe el himno O Dei Verbum en honor del apóstol Santiago, a quien devotamente canta como "Caput refulgens aureum Ispaniae" -"Áurea cabeza refulgente de España"-. La difusión de este himno "abonó el campo" para el descubrimiento en el año 814 de la tumba del apóstol Santiago en Compostela.
(Los "postmodelnos" dicen que en "l'asamblea y el comité" no han oido hablar de "ispaniae", por lo que calculan que son "poquismos" y no aportan "botos p'a" trincar el sillón).

Pero por lo que es más conocido el Beato de Liébana es, sin duda, por su códice llamado "Comentarios al Apocalipsis de San Juan", basado en los textos de dos padres africanos -Primario y Ticonio-, más algunos otros de Apringio de Beja, de los siglos V y VI.
Este libro debió ser terminado alrededor del año 786. Las explicaciones sobre las revelaciones de San Juan afianzaban en la fé la inquietud espiritual de los creyentes, preocupados por los males de su tiempo, el "fin del mundo" -el temible y desconocido fin de milenio- y la muerte. Tales catástrofes se veían personificadas en España por la invasión islámica y el fin del Reino Cristiano Visigodo.
Démonos cuenta de que estamos en una sociedad iletrada, en que la iglesia va a servir de puente cultural entre la tradición romano-visigoda y el Renacimiento, pero cobrándose un precio: Sólo quien fuese fiel seguidor de sus normas conseguiría escapar de una condenación eterna plena de horrísonos castigos.

Y a los iletrados, como a los brillantísimos analfabetos funcionales de hoy, se les adoctrinaba con la imagen.. Colorines, truculencia y cuerpos...

Es la obra más destacada entre todos los códices medievales. Está realizado en pergamino, con ilustraciones a los comentarios de los diez libros del Apocalipsis, que están escritos en tono milenarista. Sus características más señaladas son su fuerte cromatismo, las figuras fantásticas y la marcada narratividad, que confiere expresividad a sus pinturas figurativas.
La peculiar y misteriosa estética de estas miniaturas mozárabes siempre ha magnetizado a quien las ha visualizado. Lo fundamental de las mismas es la expresividad del dibujo mediante una alineación firme, con rayas que llevan en sí una intención expresiva, remarcando el significado mediante la intensidad del trazo. Su desarrollo es plano, hierático, carente de claroscuros y perspectivas espaciales, de intenso color, ... Todo colabora para lograr una gran vitalidad y un profundo dramatismo.
Las figuras se colocan escalonadamente. Las de las personas quedan supeditadas a los ropajes, que adquieren protagonismo, y los ojos y las manos son resaltados -como ocurrirá luego en el románico- para intensificar la tensión espiritual. Los fondos son de gran intensidad cromática, representando paisajes idílicos y, a veces, están divididos en fajas de diferentes colores, fuertes y llameantes.

A partir de aquella fecha se copiaron múltiples ejemplares de dicho códice original -"Comentario al Apocalipsis de San Juan"-, a los que se denomina de manera simplificada "Beatos", añadiéndoles el nombre del lugar donde se había llevado a cabo la copia o de aquel donde se conservan.
Lo importante no es el texto en sí sino las miniaturas que lo acompañan. No cabe duda que los Beatos son los manuscritos medievales más valorados y estudiados. Se han publicado muchas obras sobre ellos en diversos idiomas y se han editado láminas reproduciéndolos, así como facsímiles de impecable calidad, ...

A ello ha contribuido la enigmática belleza de su arte y, por qué no decirlo, lo "misterioso y turbador" -según el profesor Yarza- del texto del Apocalipsis.
El exótico y misterioso expresionismo de las miniaturas de los Beatos del periodo prerrománico se ha atribuido a una conjunción de influencias artísticas que van desde lo tardorromano y bizantino, lo visigótico, lo carolingio y, por supuesto, lo musulmán de Al-Andalus.
Los Beatos "Mozárabes" conservados desde el siglo IX son 27 y de ellos 24 presentan miniaturas. Completos.., van del siglo X al XIII. Los más antiguos se consideran prerrománicos, por haberse realizado en los siglos IX y X, evolucionando posteriormente su estilo al románico pleno (siglos XII y XIII).
En concreto hay:
Una hoja suelta de Silos. Siglo IX
Ocho del siglo X
Seis del XI
Nueve del XII
Dos del XIII
Una hoja del siglo XIII en la Colección Ryland (Mánchester).

Antes de seguir, hemos de aclarar que respetamos la denominación "mozárabe" por tradición y porque así se encuentra en la mayoría de las fuentes, pero, como indica el citado profesor Yarza, es completamente falso que los Beatos fueran obras de artistas mozárabes, sino que están realizados en los monasterios del Reino de León -León, Zamora, Palencia...-, eso sí, en el Periodo del Arte Prerrománico que se suele denominar Mozárabe -siglos IX y X hasta la llegada del Románico-, desde que apareciera tal denominación artística en los estudios y publicaciones de don Manuel Gómez Moreno, de uno de cuyos nietos -eminente catedrático e investigador- me honro de ser amigo.
Las miniaturas de todos los Beatos hacen referencia al propio Apocalipsis, no a los Comentarios, por lo que se cree que se copiaron a partir de un libro visigodo del texto juanino. Éste sería el prototipo del que descienden los demás. Después, son varias las ramas estilísticas, pero no iconográficas, en que ese primer prototipo se halla diversificado. Aunque en cada copia de beato se manifiesta la genialidad de su artífice y las modas de cada época, su iconografía permanece rígidamente invariable. Esta repetición hubiera sido imposible sin la sujeción a un solo prototipo.

Veamos ahora una pequeñísima muestra de sus ilustraciones (sí pincháis sobre ellas, se abren en una nueva ventana y, además, podéis aumentarlas. La clave alfanumérica bajo el nombre corresponde al folio del códice donde se encuentra la escena).
El famosísimo Beato de Gerona -970- fue realizado por el monje Emeterio y la monja Eude -la única mujer que llevó a cabo esta labor- en el siglo X. Tiene 568 folios escritos a dos columnas y 114 miniaturas -alguna de ellas a toda página e incluso doble página-, y es el beato que más ilustraciones ha conservado.
Fue donado a la Catedral de Gerona en 1078. Se cree que su origen es leonés y que posiblemente se llevó a cabo en el Monasterio de Tábara, en la provincia de Zamora.
Comienzo con él como sí fuese un beso, casi un simple roce, en la mano de todas y cada una de las mujeres que con tanta ternura me han tratado.


Maiestas Domini
Beato de Gerona
f2r

Esta imagen representa al Cristo Pantocrator, o sea el Omnipotente, que viene en la gloria de su divinidad, representada por sus cándidas vestiduras, al final de los tiempos. El Cristo Pantocrator expresa la espera escatológica de la asamblea cristiana y de todo la Humanidad.
En su mano izquierda está el Libro de la Vida -en el que todo está escrito-, mientras sostiene en su mano derecha una esfera, sobre la que está escrita la palabra "mundus", significando que contemplamos la imagen de "Christus" como “Rex” del “Mundus” -"Mundi"-, entendiendo como tal un Cosmos en el que el centro es la Tierra; por eso se ve un círculo oscuro (la bola del mundo, el cosmos) cuyo centro es un puntito negro (la Tierra).

En relación al entorno de la imagen de Cristo, hay que tener presente que a lo largo de la Historia del Arte, las asociaciones Sol-Luna tienen una misión muy clara y en el caso de la iconografía cristiana también.
Sol-Helios (color dorado del fondo) es imagen clarividente de Cristo como “Lux” (Ley-Doctrina) del “Mundus-Mundi", es decir, la luz que todo lo ilumina; mientras que Luna-Selene simboliza a la “lux” que ilumina las Tinieblas (caos, desorden, piélago), la luz que "barre" la oscuridad. En iconografía cristiana Luna = Iglesia.

Los cuatro semicirculos de las esquinas son imagen de los cuatro Evangelistas que anuncian la venida de Cristo al mundo: El Tetramorfos. Una interpretación popular lo asociaba a que Jesús nació como un ángel, vivió como un león, fué muerto como un toro y ascendió al Cielo como un águila.

El Beato de San Pedro de Cardeña es un precioso códice del siglo XII (1175-1185) plenamente románico, que consta de 366 folios escritos en letra carolina-gótica a dos columnas. Está ilustrado con miniaturas enriquecidas con oro.
Sus folios se encuentran repartidos entre el Museo Arqueológico de Madrid, el Museo Metropolitano de Nueva York, la Biblioteca de Francisco de Zabálburu y Basabe en Madrid, y el Museo Diocesano de Gerona.

El Ángel de la Quinta Trompeta
Beato de San Pedro de Cardeña
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La Quinta Trompeta
Beato de Gerona
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Las dos imágenes anteriores corresponden al momento en que el Quinto Ángel toca la trompeta. Os muestro las ilustraciones correspondientes a dos beatos -el de San Pedro de Cardeña y el de Gerona- para que apreciéis la igualdad de su iconografía, como ya expliqué.
El "enlace" que he abierto os llevará a una buena explicación de su simbología, pero daros cuenta de quien la escribe..


Jacobus Hispania
Beato de Gerona
ff52v53r

Con independencia de que admiréis la ilustración que antecede, fijaros que ya figura el nombre de nuestra vieja y apaleada Spania... Después de tantos siglos ahora resulta que todos somos funcionarios; si no como releches se explica que seamos del estado español -expresión parida, por cierto, durante el régimen de Franco, pues se adapta como un guante a la más pura ideología fascista, tan nacionalista ella-. "El tiempo que hará mañana en el estado..". ¡Órdigas, va a llover en el ministerio!.
Y por cierto, tan Estado es la Administración Central como la Generalidad y el Euzkadi Buru Batzar... Y el Ayuntamiento de Mandallona. También.
Hay que ser gilipollas... Hay que ser acomplejado.. ¡Dios mío!.

Mensaje a la Iglesia de Éfeso
Beato de Gerona
f70v

De nuevo recurro a un enlace (Mensaje a las Siete Iglesias) para evitar que este artículo se haga más extenso de lo que ya es. He elegido esta escena porque tenemos la idea de que toda la iconografía medieval es muy recargada. Pues no; fijaros en que prodigio de sencillez, de color y de luz..

Cruz de Oviedo
Beato de San Pedro de Cardeña
f1B

Y acabo. Doña Leo me pidió que escribiese este artículo. Sus obligaciones, cariñosas preocupaciones, no le permiten estar "al pie del cañón". Quiero dedicarle, y a Marian también -pues creo que ambas son asturianas o viven allí-, la última escena.
Yo nací en Oviedo, aunque recuerdo poco más que un oso y los cisnes de un parque.. Ahí muestro la Cruz de Oviedo, donde Jesús -tan dulce, tan alegre- sudó sangre, vertió lágrimas y sufrió para que fuesen perdonadas mis maldades, mis mentiras, mi extrema debilidad, ... y las de todos.
La Cruz en la que brilla mi Esperanza de incrédulo egoista, pues no representa sacrificio sino entrega total, entrega enamorada, baño de Amor..
En sus brazos, el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin.. La lanza con que cada día ataco su Belleza y el Cáliz rebosante de perdón que me desconcierta.. Y me derrota; una y otra vez..
Él, tan manso, como un Cordero...
Yo, tan animal, como un oso..

8 comentarios:

Marian dijo...

Esperaba este artículo con impaciencia desde que Leo te hizo el encargo. Seguro que lo disfruta; es lo que produce tu capacidad de análisis y esas pinceladas con las que personalizas todos tus artículos.
Veamos... ¿Por dónde empiezo?... No, no es que se te haya quedado nada imprescindible en el tintero, dada la cantidad de estudios y perspectivas analizables. Me parece un prodigioso empeño de virtud, la obra de hombres consagrados a Dios a través de sus manos, la pluma y el tintero.
La primera vez que ví un códice "en vivo y en directo" fue en S. Isidoro (León). El "flechazo" fue fulminante. Recuerdo que más que "iluminados", me parecieron "acariciados".
Toda esa intención expresiva, el esmero, la pericia, el dramatismo simbólico, la combinación de los pigmentos, los laceados y las filigranas, la limpieza y regularidad del trazado y todo lo que pudiera decir es poco para explicar mi asombro.
Resulta inavitable imaginar a ese copista con la espalda vencida por las horas, los dedos entumecidos por el frío yla deformación postural,pero precisos...acariciando palabra por palabra. Cómo seleccionaba la pluma y la cortaba (las mejores eran de ganso o cisne), la endurecía mojándola y enterrándola en arena caliente.Luego la raspaba y a cuchillo afilaba la punta... todas las veces que fuera preciso a lo largo de la escritura para no estropear el trazo. Y sentado frente al atril, rezaba con sus propias manos, salmodiaba cada trazo, paciente...
No sólo el contenído o la temática de los Beatos me parece trascender esa ingenuidad, el temor apocalíptico... me inspira armonía, AMOR hasta el último detalle.

Gracias por el "regalo"... intuyo al tercer arcangel en silencio.:)
Sííí, vivo en Oviedo . El Parque de S.Francisco continúa donde lo dejaste. Y si no has vuelto (estando Santander tres caleyas más payá), es para darte una colleja :)))), con todos mis respetos
Un abrazo

Dianora dijo...

Hace algun tiempo tuve la oportunidad de estudiar algo realmente bonito: "Fondos bibliográficos antiguos". Una asignatura realmente apasionante que gracias a unos estupendos planes de estudios y a la incompetencia del personal docente, no tuvimos pa posibilidad de aprovechar. Me has recordado los momentos de descripción de imágenes y portadas. Tiene mucho encanto y tus letras no desmerecen.
Un beso

Consumidor irritado dijo...

Un tema apasioante y muy interesante, he disfrutado cada palabra, e imagen ¡por supuesto! Muchas gracias.

Caboblanco dijo...

Hola Turu. En muchas revistas de Pseudohistoria se acostumbran a anunciar obras parecidas a estos Beatos, burdas copias que, a fuerza de ser numeradas del 1 al 1000, consiguen que gentes de buena voluntad firmen un préstamo al 8% para intentar que el salón de su casa se parezca algo a un monasterio del siglo XII. En fín, burdas copias, insisto, de estas obras inmaculadas, que captaron todas las sensaciones del alma de aquel que se dejó media vida y media vista para parirlos.

Spania, Hispania, Iberia... Son tantas las pruebas del tiempo que llevamos viviendo juntos que una vez más, nos dedicamos a perder el tiempo tratando de demostrar lo indemostrable. Nación de Naciones, Reino de Reinos, comunidad mal avenida o Estado del "todo a cien", que lo mismo da. El caso el prevalecer. Me acuerdo de Unamuno, cuando se encaró con aquella pleyade de tuercevelas encabezados por Astray, aquel hombre fantasmagórico manco, tuerto y amputado de alma, cuando les espetó "vencereís pero no convenceís". Queremos lo sencillo, lo indoloro, lo inmediato y nos olvidamos de que en este jodido país, la inmenda mayoría de lo conseguido se ha hecho sufriendo.

no sé...

Turulato dijo...

Oiga "don Cabo", que el viejo gruñón desesperanzado es un servidor; a usted le toca desempeñar el papel de joven galán cultivado, irónico, fuerte y lleno de vida. Ya le llegará la hora, ya, de "la reuma"...

Caboblanco dijo...

Cada día me hacen estar más cerca, no lo dudes...

Un abrazo.

eloryn dijo...

Ignoraba que una mujer había participado en la creación de un Beato, ya que me las imaginaba bastante lejos de los scriptoriums
Gracias por iluminarnos con tus palabras y acercarnos un tema tan interesante.
Un beso

muralla dijo...

Queridiño, me has hecho, sin saberlo, uno de los mejores regalos con este post.
Hace unos pocos años comencé a pintar iconos bizantinos, pero la profe, hoy gran amiga, es una enamorada del románico y de los beatos, así que me trasmitió ese amor y parte de sus conocimientos sobre ellos, que es mucho.
Hice reproduciones al temple de algunas páginas. Uno de mis preferidos es el de El Escorial, por la ingenuidad de sus dibujos, y luego el de Gerona, aunque todos son preciosos. Al trabajar con los pigmentos naturales, los colores alcanzan una belleza extraordinaria.
Como ves son mi gran debilidad y, para mí, una inmensa fuente de serenidad y placer...
Gracias y bicos.