Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

viernes, 14 de octubre de 2005

Esperanza


Examen de Conciencia
"Turulato"
c. 1959

Caboblanco, en uno de sus primeros comentarios a uno de mis artículos, calificó este "blog" como íntimo. Demostró así que de todos mis lectores es el que tiene mayor entendimiento de mi manera de ser.
Creo que el origen de cualquier "blog", con independencia de la materia que trate, está en la necesidad que siente su autor de compartir algo con otras personas. Sí admitimos esto y nos damos cuenta de que siempre que transmitimos algo a los demás dejamos nuestra impronta, bien al opinar sobre el asunto, bien cuando dejamos aflorar nuestros sentimientos, podemos concluir que todos los "blogs" tienen, en mayor o menor medida, aquel carácter íntimo.
Pero yo busco algo más. Escribo mis artículos como sí tú y yo fuésemos charlando mientras damos un paseo..., ¿o quizás estábamos sentados tomando un café?. Comparto con vosotros retazos de vida y para eso quiero, necesito, intimidad.
Ventilo el alma.. A veces, necesito que apoyes tu mano en mi hombro y me empujes; en otras ocasiones busco refugiarme entre tus brazos, en el calor de tu regazo, porque no puedo más -cansado de estar cansado-.
Así que por ello quiero regalarte hoy un pedacico de corazón. En mi familia, el padre va guardando recuerdos de sus hijos; cosas nímias -que dice "Almena"- que en si carecen de importancia, pero que juntas constituyen la historia de una vida.
Cuando el hijo crea su familia, su padre le entrega todo lo que guardó para él.... {He cumplido. Tengo dos paquetes dispuestos..}.
Y hoy comparto con vosotros uno de mis primeros recuerdos..
Estudié siempre con los Jesuitas, de los que guardo un buen recuerdo. En aquellos años tenía la costumbre de escribir en una hoja del cuaderno mi Examen de Conciencia, previo a la Confesión.
Me consideraba un gran pecador. ¿Se imagina doña Maru como sería aquel barrabás pequeñajo?.
Espero que seáis indulgentes y, después de prestar atención a lo que confieso, me perdonéis. Incluso puede que logre uno de mis objetivos; que sonriáis...
{Como todas mis imágenes, sí "pincháis" sobre ella os aparecerá más grande en otra ventana. Aclaro que -en el pecado 1º)- la Brigada de un colegio de jesuitas es el áula de estudio conjunto de todo un curso del antiguo bachillerato y que -en el 6º)- el "2" corresponde a la Clasificación Moral de espectáculos en aquellos años; en las "pelis" del "3" se besaban..}.
Y pensad... Pensad siempre. Sí vosotros habéis sido capaces de perdonar y sonreir ante las gravísimas faltas -¡que si, que yo creía que si!- de tan gran pecador....
¡Cómo no va a ser capaz de sonreir y perdonar el Dios verdadero, Amor sin más.....!.
Por eso creo en la Esperanza

12 comentarios:

Leodegundia dijo...

No es que haya sido capaz de perdonar y sonreir ante las "gravísimas" faltas, es que más o menos todos las hemos cometido con el mismo sentimiento de culpa.
Si Dios no tuviera que perdonar mas faltas que estas, quizás nunca hubiera mandado el diluvio.
Debe de ser fantástico encontrarse ahora con esos escritos hechos hace tanto tiempo y poder por un momento revivir la infancia.
Te felicito por creer en la Esperanza.
Un abrazo

Grial dijo...

Al leer "tus pecados", me has recordado los mios, me has traido una sonrisa y muchos recuerdos..
No dejes de creer nunca en ella.
Buen fin de semana, un beso :)

Turulato dijo...

Lo malo Leo es que mi padre guardó también mis notas...
Grial, cada día "hago el animal".. y siempre, cuando menos lo espero, aparece la Esperanza y me arrolla. Espero que algún día termine de conquistarme y nos "casemos".
Gracias a las dos. Hoy, sin que os déis cuenta, he descansado en el regazo de Leo y he caminado un poco, de la mano de Luís y de Grial.

muralla dijo...

Queridiño, soy 3 años mayor que tú, y te podría contar que durante unos ejercicios espirituales, con unos pecados como los tuyos me confesé dos veces seguidas porque me pareció que en la primera no me habían dado la absolución...
Qué tiempos de miedo, señor...
Bicos. Muralla.

Gi dijo...

Yo no escribía mis pecados, pero se parecían a los tuyos...:) Cuánto hace que no me confieso!!!!!!

Turulato dijo...

"Muralla", ¿tú, mayor?. Eres fuerte y viva, inquieta y más bondadosa de lo que te gustaría. Y cuando no te ve nadie, te pueden los sueños..
¿Qué de donde he sacado todo eso?. Ní idea; es lo primero que me ha venido a la cabeza, creo.
Gisel, pero sí tu te "confiesas" cada poco, que se leer.. Y se necesita más valor para eso que para lo "otro".
Buenas noches, princesas

Catalaneta dijo...

Qué ternura me ha venido al leerte... Y qué valor que tienes, te admiro, yo siempre escondo lo que no me gusta de mí !

Un petonet

Turulato dijo...

Sí yo escondiese lo que no me gusta de mí, sería invisible. Además, sólo eran "cosas de niño". Ahora, sí me confesase, tendríais que desviar la mirada, avergonzados de conocerme.
Por si álguien que no sea "Catalaneta" lee esto, sabed que le dediqué uno de mis artículos.
Es la mujer más exquisita que he tratado y tiene una personalidad excepcional.
Cultivó nuestra amistad con auténtico mimo, hasta que mi manera de ser hizo que nos dejásemos de escribir.
Así que, de verdad, no me "miréis con tan buenos ojos"...
¿Un petonet?. No, miles.

Una maruja en internet dijo...

Querido turulato, sí que me imagino a ese barrabás pequeñajo :))).

Caballero, por favor, no haga que trabaje tanto, he tenido que volver a repasar su blog para poder seguir el hilo ;).

Tengo que confesarle que estoy un poco celosa, sí, celosa de Teresa, o de...

Y déjeme decirle que quizá los que no perdonemos seamos nosotros mismos.

Un abrazo.

Turulato dijo...

Doña Maru me tenía preocupado. Sus artículos son una de mis lecturas favoritas, y supongo que para muchos otros también; he visitado tanto su "blog" que me he aprendido de memoria las 238 maneras de hacer macarrones con tomate y arroz con idem.
Escriba algo, que los "maruadictos" lo precisan, coñe.
En cuanto a los celos.. No miremos hacia atrás; no se debe, pues no es bueno, vivir de recuerdos. Sí ha leido mi "blog", sabrá que en mi vida hay cuatro mujeres esenciales, sin pasado ní futuro, pues son mi vida.
Teresa es, de entre las personas que he conocido en la red, quien mejor me conoce y aquella que más he tratado.
Y desde aquí..; lo único que intentaré evitar es hacer daño a álguien.
En relación a su última afirmación, tiene toda la razón; hace muy poco otros comentaristas me decían lo mismo. Y, si, es cierto, nunca me he perdonado nada. ¡Jamás!.
Un abrazo, un beso y una caricia, sí me lo permite..

incondicional dijo...

Holas, he leído tus comentarios en el blog de Leo, me pareces simpático, ahora al leer éste post, me pareces tierno. Un saludo.

Turulato dijo...

Simpático y tierno.. No estoy acostumbrado a los piropos. Me siento raro.
Gracias