Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

martes, 28 de enero de 2014

Pintamonas

¿Qué es la pintura?. Por que no quiero preguntarles que es el Arte.. ¿Es dibujo o es color?; ¿representa una realidad, sin más, o capta emociones para trasladarlas al espectador?. Podemos plantear esta y otras muchas cuestiones relacionadas, pero no busco profundizar sino, como en todos mis artículos, inquietarles con la finalidad de que vayan más allá del mero existir. Muchas personas solo viven ante lo inmediato y simple; si tienen ante si algo que exige no quedarse en lo superficial y aparente, que ofrece diversas facetas que se prolongan en el tiempo, renuncian inmediatamente al esfuerzo que exige vivir lo complejo. Así cuando topan con una obra de las Vanguardias se limitan a echar una ojeada -imagino que para no tropezar-, preguntan si alguien ve allí una vaca y califican al autor de pintamonas, y eso si están de buenas. 

Así que esta tarde voy a dedicar unas palabras a un pintamonas: Mondrian. Podría recurrir a mostrarles una de sus conocidísimas Composiciones, que tanto han influido en las imágenes publicitarias y en la moda de vestir, decir unas cuantas ideas sobre la obra y confiar en que hubiese sido capaz de exponérselas con claridad. No. Solo me satisfacen dos cosas: aprender yo mismo del esfuerzo que hago para que mis palabras agraden y contengan información, y motivar la curiosidad ajena como motor de aprendizaje.    

¡A ello mis valientes!. Contemplemos al artista.. Nos cuenta como quiere verse a si mismo; o sea, como le gustaría que los demás creyésemos que es. Un fondo oscuro, de tonalidades cálidas, sobre el que resalta claramente su rostro; ¡aquí estoy, olvidaros de todo lo demás y fijaros en mí!. A la ropa no es que le de mucha importancia, precisamente.. Así que hagamos lo que quiere y mirémosle cara a cara.. Yo apuntaría su seriedad, no exenta de amabilidad, y su mirada... Pero ustedes son muy libres y pueden sacar sus propias conclusiones. Ahora, eso si, retratar sabe hacerlo; su pincelada es ágil, se desliza, define perfectamente la figura y especialmente logra sacar su alma...


Autorretrato 
Piet Mondriaan 
1900. - Óleo sobre lienzo - 49 x 38 cm. - The Phillips Collection. Washington D.C. USA.


¿Pero sabrá hacer algo más que un buen retrato?. Capta con sus pinceles un rostro, ¿pero será capaz de asumir con su mirada la realidad e interpretar para nosotros un paisaje?. Hay tantos matices.. Un rostro tiene vida -aunque hay veces en que esto es muy difícil de aceptar-, mientras que en el espacio hay objetos, animales, ruido, tierra, vegetación, ..., que sentimos más a través de nuestras emociones del momento que a través de la propia naturaleza. Un paisajista tiene que ser capaz de recoger y trasladar al lienzo algo tan etéreo como el ambiente. Muy difícil... 

¿Qué sienten ante este soto del río Gein, con sus sauces desmochados, cuyos restos podemos ver sobre la hierba?. Me encanta su pincelada, pero no estamos ahora para cuestiones técnicas. Veo correr el agua, oigo su murmullo, gracias a como ha logrado reflejar la luz del sol en su superficie: ¡vibran hilos líquidos de oro!. El soto tiene profundidad, entramos en él, nos sumergimos en su umbría... Soledad, silencio roto solamente por la brisa entre las hojas, por algún pájarillo, por nuestras pisadas sobre la hierba... Si, soy capaz de vivir la naturaleza a través de sus pinceles.



Pollard Willows on the Gein 
Piet Mondrian
1902-04. - Óleo sobre lienzo. - 53.5 x 63 cm. - Collection Gemeentemuseum Den Haag. The Hague.


Pues parece que este tal Mondrian sabe lo que tiene entre manos. No soy quien, pero parece buen artista... ¿Pero que es ser artista?. Yo diría que consiste en decir cosas sin palabras, en silencio, mediante la imagen y hacerlo de tal manera que afecte a la sensibilidad de quien contempla lo que expone. Permítanme una digresión.. Hace años fui alumno en una escuela francesa de especialización; durante una recepción estuve charlando con el subdirector y su mujer de la diferencia existente en ambos países sobre el uso del lenguaje. En España, como aseguraba Andreotti, falta finura y prima el uso vulgar y local, con despropósitos que hacen difícil en muchas ocasiones entender lo que se quiere decir, mientras que en Francia, al igual que en el Reino Unido, es signo de preparación y buena carta de presentación el mejor uso y clara pronunciación de la propia lengua.

¿Por qué?. Estoy convencido de que todo buen profesional, con oficio a sus espaldas, busca constantemente realizar su labor de la mejor manera posible, ajustando su trabajo a nuevos procedimientos que le permitan lograr resultados más eficientes. ¿Se imaginan que siguiésemos hoy poniendo inyecciones hirviendo las jeringuillas en agua del grifo?. ¿Nos entenderíamos si siguiésemos parlando como en el siglo XVI?. Se vogliamo che tutto rimanga come è, bisogna che tutto cambi.  Para que funcione la existencia como siempre ha sido, todo tiene que cambiar constantemente. "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente". Pues lo mismo sucede en el Arte: el lenguaje artístico evoluciona constantemente. Y como toda buena evolución, lo hace para lograr más con menos (una preocupación mía es decir lo que quiero con el mínimo de palabras y que estas sean precisas; y no lo logro).

Para comprender las Vanguardias no se necesita otra cosa que comprender lo anterior. Sus autores son artistas maravillosos, obsesionados con encontrar una expresión más exacta de los emociones en cuanta situación sea imaginable. Evolución, evolución...; tanta que a veces parece ruptura. Ya hemos visto como se autorretrataba Mondrian en 1900, como recogía un paisaje en 1902.. Veamos su evolución contemplando una de sus obras realizada en 1914..



Composizione in grigio e giallo 
Piet Mondriaan 
1914. - Óleo sobre lienzo - 61,5 x 76,5 cm. - Stedelijk Museum. Amsterdam. Holanda


Líneas que se cortan ortogonalmente, con alguna excepción de suave curva, dando forma mediante grises y amarillos. la mirada puede perderse durante horas en el cuadro, ayudando a que nuestro espíritu divague y el alma se serene. Pero... ¿Y esto qué es?. Les responderé a la gallega, con otra pregunta: ¿Ustedes han visto una imagen pixelada?. Hace unos días han detenido -que no arrestado, que esto, ignorante periodista, en España es una pena impuesta por un juez- en un pueblo de Toledo a un falsificador de billetes de 50 €; el hombre lograba tal perfección que era dificilísimo detectar sus billetes falsos. ¿Y qué hacia?; pues aparte de ser profesional de las artes gráficas, usaba 9 planchas para imprimirlos y no una, como suele suceder, pero lo más importantes es que aumentaba el billete legal 1200 veces, pixelándolo al extremo, y entonces lo copiaba, pixel a pixel, de manera que no se le escapaba detalle.

Eso nos muestra que cualquier imagen, por hiperrrealista que sea, no deja de ser un conjunto de cuadraditos de colores, que según la comprimamos hasta un tamaño en que nuestro ojo pueda identificar una forma, comparándola con una realidad archivada en la memoria, nos permitirá ver lo que llamamos figura. ¡Pero es que tanto la imagen de nuestra memoria como la pixelada corresponden a la misma!. De nuevo, aparece aquí la esencia de la Escuela Jurídica Escandinava del Lenguaje, que propugna que es el significado que demos a la palabra lo que otorga contenido y no la realidad en si.

Lo que van buscando los artistas de las Vanguardias es atrapar en su obra la esencia de ese contenido, sin perifollos. Reducir la expresión al pixel, si me permiten la descripción. ¿Qué queda entonces?. Una maravilla.. Sentires, emociones, equilibrios, fuerza, sosiego,... O sus contrarios, sufrimiento, dolor, rabia, violencia,..  Así pinta Mondrian, reduciendo lo que contempla su mirada a su esqueleto esencial de líneas y componiéndolo a través del color, de la tonalidad, de modo que el espectador que se detenga en silencio ante su obra perciba no ya una figura sino la realidad de una emoción. Habla con nosotros a través de esencias y emociones. Otros lo hacen mediante la tabla del I.V.A. Que cada uno elija.

 

3 comentarios:

Silvia dijo...

Esos días invernales pero soleados, en los que buscas el sol para que te reconforte. Y mientras te hace cosquillas en la nariz o en las orejas, te vas relajando y disfrutando de tu entorno, contemplándolo embobada. Pues más o menos, aunque no sé transmitirlo con palabras, es el último cuadro.
Gracias, porque además, me he quedado prendada con las miradas.

Begoña Kalia dijo...

Las vanguardias de las que hablas fueron vanguardias hace más de un siglo. Ahora ya sus hallazgos han quedado plenamente incorporados al lenguaje artístico y a pocos ya les puede inquietar. Y eso no solo ocurre con la pintura; en la literatura o en la música podemos decir lo mismo. Lo difícil es encontrar las formas de expresión propias de nuestra época, las miradas innovadoras capaces de despertar la esperanza en el ser humano. A veces me parece que allá donde alguien dijo: "Dios ha muerto", también estaba diciendo: "el arte ha muerto".

Maravilloso Mondrian, por cierto.

Oshidori dijo...

Sentimiento y pasión, tan necesarios para el arte. Y para la vida.