Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

viernes, 15 de febrero de 2008

Esencial

Para bien juzgar -y hablar, y opinar, y vivir-, bien pensar.

Creo que lo que opina en este vídeo el magistrado Calatayud es tan importante que, si los españoles ajustásemos nuestra conducta a sus ideas, se arreglarían la mayoría de nuestros problemas de convivencia.

7 comentarios:

Silvia dijo...

Muchas gracias por acercarnos el vídeo y hacernos pensar.

Oshidori dijo...

Sentido común

Kalía dijo...

El magistrado está aquí, como lo que es: magistral. Sensatez, conocimiento y sentido común. Además gracejo para decirlo. Creo que cualquiera coincidiría con la mayor parte de sus opiniones.

Sólo puntualizaría alguna cosa respecto al asunto del fracaso escolar: hace ya muchos años que no se les enseña a los niños a memorizar la lista de los reyes godos (ni la lista de los reyes godos ni nada). Se ha creído que el problema del fracaso escolar venía porque que los niveles de exigencia eran elevados, y para intentar solucionarlo se han ido bajando y bajando los niveles de exigencia. El fracaso ha sido el mismo, los chicos cada vez están peor formados y el problema de la integración de los menores no sólo ha disminuido sino que aumenta cada año. Nadie nace fracasado ni delincuente. Pero el entorno familiar de muchos niños es estremecedor. Hay mucha hipocresía al respecto.

El problema, a mi entender, proviene de los valores generales sobre los que se basa esta sociedad nuestra que, reconozcámoslo, está empezando a ser bastante decadente. Valores como respeto y autoridad se asocian al pasado. Y sin respeto y autoridad no hay quien aprenda nada. Otra cosa es que el respeto debe ser consecuencia del propio actuar del respetado y que la autoridad verdadera es de índole moral. Pero la sociedad debería contribuir a fomentarlos. ¿No creéis?

Oshidori dijo...

De acuerdo, encantadora Kalía, que la sociedad debería ser el motor que fomentara los valores morales. Pero lo estremecedor es que el sustrato moral de esta sociedad se degrada hasta la náusea. Políticos y gobernantes carentes de escrúpulos anestesian a una sociedad que se desangra incapaz de sobreponerse a ellos. Una sociedad en la que se vilipendia el conocimiento y se enaltece la ganancia fácil. ¿Cómo puede la sociedad convencer a un adolescente de extracción social baja de que es más rentable aprender y estudiar que ser carne de "reality show" o de telebasura a cambio de un puñado de euros fáciles y desahogados, cuando en su casa se pasan apuros económicos?

Thalatta dijo...

De acuerdo con su señoría y con Kalía. Pero más que un deber de la sociedad debe ser en casa, donde se eduque. Sí la sociedad somos todos, pero como no vayamos poniendo el granito de arena en casa, malamente...
Este vídeo, cuando me lo mandaron, lo ví con mis hijos adolescentes que además de reírse se mostraron del todo de acuerdo. Creo que no es tan difícil educar sin el autoritarismo de otros tiempos, y hay algo fundamental y es el ejemplo.
Gracias por recordármelo. Un besooo

Marian dijo...

¡Caramba! la piedra filosofal… Si naciéramos aprendidos sabríamos que la única escuela es la vida. Otros vendrán que bueno te harán… Pero nos lleva la vida entera entender que la Educación más que conocimiento... es acción, responsabilidad y coherencia. El sentido común es el único sentido que NO es negociable porque de él depende la supervivencia . Lo que yo no entiendo es por qué cuando tenemos que sentir, pensamos... y cuando tenemos que pensar, sentimos ¿Acaso nos empeñamos en demostrar que nadie es culpable porque todos desatinamos?.

siouxie dijo...

A mí me ecanta el juez calatayud desde que le "conocí" hace unos pocos años, por la publicación de sus sentencias y de sus seguimientos a los menores de los que era responsable como juez.
Y una cosilla quería añadir a las palabras de Kalía: A los niños no se les enseña a memorizar, así que cuando llegan a la universidad, donde tienen que memorizar y memorizar en muchas asignaturas, o a unas oposiciones donde tienen que aprenderse temas y temas para repetirlos como cotorras ante un tribunal, (de oposición), sencillamente no están preparados, no saben por dónde coger los folios.
Yo estudié en un colegio "moderno", con ideas "avanzadas", avanzadas con respecto a los que había entonces, claro, y nos enseñaron dos cosas que no nos sirvieron para nada: a hablar de tú a los maestros y a no memorizar nada. Cuando me matriculé en unas oposiciones y empecé a estudiarme los temas según me habían enseñado, al explicárselos al profesor que me preparaba me dijo: ¿Pero qué estás haciendo?. No me tienes que explicar este tema, me lo tienes que recitar. El tribunal no tiene que "comprender" lo que dices, tiene que escucharlo de carrerilla. No son tus alumnos.
Hala, ahí queda eso!. !Y lo peor es que llevaba razón!.