Así se define el afecto: cada una de las pasiones del ánimo, como la ira, el odio, ..., y especialmente el amor o el cariño. Esta noche estoy alicaído, pero quizá sea mejor para charlar un poco sobre afectos.
Es bueno esto de tener un blog. Si. Puedes desahogarte en soledad. Satisfactorio como dar un beso a un espejo.. Muy gratificante. Me sirvió hace tiempo para chillar en silencio; algo parecido a eso que dicen que hacen los orientales: pegarle garrotazos a un muñeco. Cansado te quedas. Y sudoroso.
Pero el problema es que necesitamos la piel. Piel contra piel, olor sobre olor, pálpito de tu corazón. Si no ¿de qué me sirve?. Y normalmente, en demasiadas ocasiones, cada día más, jugamos a vivir en soledad. Queriendo ganar, jugamos a perder.. Distancia, buena defensa, mejor derrota.
Comansons, que diría Tip. Charlemos sobre los afectos entre la pareja. Según mi experiencia, el primer afecto, el que nos pone en marcha, es la ilusión. Y es que para lo poco que sabemos no se da más de si.
La ilusión se define como una imagen o representación sin verdadera realidad, sugerida por la imaginación o causada por engaño de los sentidos. Como una esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. Y como la viva complacencia en una persona.
Me ilusioné por primera vez a los nueve años. Se llamaba -espero que se llame- Pili. Y era de mi pueblo. Toda una mujer. Tenía 10 años. Una tía seria. Y no me hacía ni pito caso. Así que puse en marcha la imaginación; a falta de contacto, creatividad. Masturbación pura (¡No seas animal, qué no deja de ser solo una alegoría!).
Yo lo llamaba amor. Lo había leído en unas novelas pequeñajas que había en casa; de una tal Corín Tellado. "¡Mía, mía, exclamó Rodolfo mientras la recogía entre sus brazos!".
Fui creciendo en edad, saber y gobierno a mayor gloria de Dios. Y dado que no había piel, ni olor, ni pálpito, ni ná de ná, me dediqué a leer.. Por un lado me preparé para el oficio leyendo a Salgari, a Karl May, a Jack London y a otros de su cuerda. Así me ha ido.
Y como todo está en los libros, buceé en ellos.. "Se le veía el comienzo del seno y algo más". Seno, seno, esto tiene que ser importante. ¡Al diccionario! (ya ven que empecé pronto)... Y leía: "Espacio comprendido entre los trasdoses de arcos o bóvedas contiguas". Creo que ahí comenzó mi mirada a ser profunda. Seno: "Lugar en que estaban detenidas las almas de los fieles que habían pasado de esta vida en la fe y con esperanza del Redentor". Eimmmm.
Aún recuerdo la primera vez que leí: "Sullivan, esto es obra de Jack el Destripador; no encuentro el útero". ¡Hala otra vez p'al diccionario!. "Matriz.."; ¿matriz?.."Víscera hueca, de forma de redoma.."; ¿redoma?. ¡Toma Jeroma!.
Y con estos mimbres me hice adolescente. Allá por 1963. No vean.. Entre la ilusión, algún muslo que atisbaba en la playa, la imaginación de Salgari y mi dominio de la anatomofisiología femenina, alcancé el comportamiento social de un bonobo. Toito el día pensando en lo mismo. Y afrontando mis soledades con gallardía.
Y claro, más tarde que temprano conoces a alguien.. ¡Ah, l'amour! (N. T. : today, the love). ¡Qué bonito!; ella apoyada de espaldas en un árbol, él susurrando "eres hermosa, Sinforosa". Y al poco .. a bailar; ella de falangista, él un pulpo.
L'amour est un oiseau rebelle (El amor es un ave rebelde)
María Callas - Carmen - Bizet
Y así, de mano en mano, pasé de adolescente a joven. ¿A qué?; a nada, a algo indeterminado. Pero en los ratos libres que dejaba el estudio uno pensaba, imaginaba el porvenir.. "Ahora, queridos jóvenes, ofrezcamos el Santo Rosario por las que serán madres de vuestros hijos". ¡Acojona, oiga!; porque si ella es madre, alguien será el padre ¡vamos, digo yo!. Y yo, que quieren que les diga, así al pronto, lo que quería era saber que pasaba cuando eso. Nada más. Y sobre eso, todo lo que sabía era lo que corría de boca en boca, que le metías youmbina en la coca cola ¡y una loba!.
Así que hasta aquí, queridos míos, el afecto masculino se componía del cóctel siguiente: Salido como un bonobo, ilusionado como un niño, preparado como un bachiller de hoy en día y sediento de amores.
Ibas conociendo chicas, charlando y eso. Sobre todo procurabas eso. Hoy sigo igual; procuro que me toque la Loto cuando hay bote.
Y un buen día, con algo más de preparación que la que piden para bautizarse, el mismo conocimiento que se tiene de las promesas el día de la primera comunión y la misma fe que en la confirmación, se empareja uno.
Y si, de buena fe, ilusionado, lleno de sueños, creyendo en todo. Pero, permitidme, eso no es amor.., todavía.
Y se vive la pasión. Perturbación o afecto desordenado del ánimo, pues este se inclina hacia -o prefiere muy vivamente a- otra persona, por la que se siente un apetito o afición vehemente. Y pasa el tiempo.. Y salen a relucir educaciones y costumbres diferentes. Y familias. Y problemas, los de cada día, pequeños pero incansables.
Y entonces creo que empieza a gestarse el amor. Basado en los sueños, hervido en la pasión, llorado en compañía, cogido de las manos para caminar sin perderse y decidido a no rendirse. Así, día a día, creyendo que todo acabó, comprobando luego que quedaban pasos que dar, añorando su ausencia, conociendo poquito a poco sus defectos, su genio y sus detalles suaves, así vas durmiendo a su lado noche tras noche.
No lo notas. No apabulla. Es hábito, a veces rutina. Pero un día sientes, sin verla, su presencia. Le sabes. No estás solo. Digas lo que digas. Insatisfecho, si; pero vivo.
Y pasa el tiempo. Y envejeces. Y sientes el apego. Habéis construido vuestro pequeño mundo. Aquella ilusión quedó muy atrás; la pasión.. Pero existe una nueva vida que no es tuya ni mía, sino de ambos y que solo entre ambos tiene sentido y vive. Y palpita. Palpita orgullosa de su esfuerzo, de la unión alcanzada, de complicidades, de entenderse con la mirada, de placeres sabidos y compartidos.
Dos ancianos caminando, apoyados el uno en el otro. Frágiles hojas que transporta el viento. Genio en la mirada. ¡Y tanta vida en las arrugas!.

Es bueno esto de tener un blog. Si. Puedes desahogarte en soledad. Satisfactorio como dar un beso a un espejo.. Muy gratificante. Me sirvió hace tiempo para chillar en silencio; algo parecido a eso que dicen que hacen los orientales: pegarle garrotazos a un muñeco. Cansado te quedas. Y sudoroso.
Pero el problema es que necesitamos la piel. Piel contra piel, olor sobre olor, pálpito de tu corazón. Si no ¿de qué me sirve?. Y normalmente, en demasiadas ocasiones, cada día más, jugamos a vivir en soledad. Queriendo ganar, jugamos a perder.. Distancia, buena defensa, mejor derrota.
Comansons, que diría Tip. Charlemos sobre los afectos entre la pareja. Según mi experiencia, el primer afecto, el que nos pone en marcha, es la ilusión. Y es que para lo poco que sabemos no se da más de si.
La ilusión se define como una imagen o representación sin verdadera realidad, sugerida por la imaginación o causada por engaño de los sentidos. Como una esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo. Y como la viva complacencia en una persona.
Me ilusioné por primera vez a los nueve años. Se llamaba -espero que se llame- Pili. Y era de mi pueblo. Toda una mujer. Tenía 10 años. Una tía seria. Y no me hacía ni pito caso. Así que puse en marcha la imaginación; a falta de contacto, creatividad. Masturbación pura (¡No seas animal, qué no deja de ser solo una alegoría!).
Yo lo llamaba amor. Lo había leído en unas novelas pequeñajas que había en casa; de una tal Corín Tellado. "¡Mía, mía, exclamó Rodolfo mientras la recogía entre sus brazos!".
Fui creciendo en edad, saber y gobierno a mayor gloria de Dios. Y dado que no había piel, ni olor, ni pálpito, ni ná de ná, me dediqué a leer.. Por un lado me preparé para el oficio leyendo a Salgari, a Karl May, a Jack London y a otros de su cuerda. Así me ha ido.
Y como todo está en los libros, buceé en ellos.. "Se le veía el comienzo del seno y algo más". Seno, seno, esto tiene que ser importante. ¡Al diccionario! (ya ven que empecé pronto)... Y leía: "Espacio comprendido entre los trasdoses de arcos o bóvedas contiguas". Creo que ahí comenzó mi mirada a ser profunda. Seno: "Lugar en que estaban detenidas las almas de los fieles que habían pasado de esta vida en la fe y con esperanza del Redentor". Eimmmm.
Aún recuerdo la primera vez que leí: "Sullivan, esto es obra de Jack el Destripador; no encuentro el útero". ¡Hala otra vez p'al diccionario!. "Matriz.."; ¿matriz?.."Víscera hueca, de forma de redoma.."; ¿redoma?. ¡Toma Jeroma!.
Y con estos mimbres me hice adolescente. Allá por 1963. No vean.. Entre la ilusión, algún muslo que atisbaba en la playa, la imaginación de Salgari y mi dominio de la anatomofisiología femenina, alcancé el comportamiento social de un bonobo. Toito el día pensando en lo mismo. Y afrontando mis soledades con gallardía.
Y claro, más tarde que temprano conoces a alguien.. ¡Ah, l'amour! (N. T. : today, the love). ¡Qué bonito!; ella apoyada de espaldas en un árbol, él susurrando "eres hermosa, Sinforosa". Y al poco .. a bailar; ella de falangista, él un pulpo.
María Callas - Carmen - Bizet
Y así, de mano en mano, pasé de adolescente a joven. ¿A qué?; a nada, a algo indeterminado. Pero en los ratos libres que dejaba el estudio uno pensaba, imaginaba el porvenir.. "Ahora, queridos jóvenes, ofrezcamos el Santo Rosario por las que serán madres de vuestros hijos". ¡Acojona, oiga!; porque si ella es madre, alguien será el padre ¡vamos, digo yo!. Y yo, que quieren que les diga, así al pronto, lo que quería era saber que pasaba cuando eso. Nada más. Y sobre eso, todo lo que sabía era lo que corría de boca en boca, que le metías youmbina en la coca cola ¡y una loba!.
Así que hasta aquí, queridos míos, el afecto masculino se componía del cóctel siguiente: Salido como un bonobo, ilusionado como un niño, preparado como un bachiller de hoy en día y sediento de amores.
Ibas conociendo chicas, charlando y eso. Sobre todo procurabas eso. Hoy sigo igual; procuro que me toque la Loto cuando hay bote.
Y un buen día, con algo más de preparación que la que piden para bautizarse, el mismo conocimiento que se tiene de las promesas el día de la primera comunión y la misma fe que en la confirmación, se empareja uno.
Y si, de buena fe, ilusionado, lleno de sueños, creyendo en todo. Pero, permitidme, eso no es amor.., todavía.
Y se vive la pasión. Perturbación o afecto desordenado del ánimo, pues este se inclina hacia -o prefiere muy vivamente a- otra persona, por la que se siente un apetito o afición vehemente. Y pasa el tiempo.. Y salen a relucir educaciones y costumbres diferentes. Y familias. Y problemas, los de cada día, pequeños pero incansables.
Y entonces creo que empieza a gestarse el amor. Basado en los sueños, hervido en la pasión, llorado en compañía, cogido de las manos para caminar sin perderse y decidido a no rendirse. Así, día a día, creyendo que todo acabó, comprobando luego que quedaban pasos que dar, añorando su ausencia, conociendo poquito a poco sus defectos, su genio y sus detalles suaves, así vas durmiendo a su lado noche tras noche.
No lo notas. No apabulla. Es hábito, a veces rutina. Pero un día sientes, sin verla, su presencia. Le sabes. No estás solo. Digas lo que digas. Insatisfecho, si; pero vivo.
Y pasa el tiempo. Y envejeces. Y sientes el apego. Habéis construido vuestro pequeño mundo. Aquella ilusión quedó muy atrás; la pasión.. Pero existe una nueva vida que no es tuya ni mía, sino de ambos y que solo entre ambos tiene sentido y vive. Y palpita. Palpita orgullosa de su esfuerzo, de la unión alcanzada, de complicidades, de entenderse con la mirada, de placeres sabidos y compartidos.
Dos ancianos caminando, apoyados el uno en el otro. Frágiles hojas que transporta el viento. Genio en la mirada. ¡Y tanta vida en las arrugas!.
