Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

lunes, 27 de marzo de 2006

Mujer, familia, hogar..

Este artículo de "Eloryn" y este otro de "Julia", me han hecho reflexionar. Las ideas que voy a exponer no son nuevas, pues hace años que pienso así, pero cada día que pasa cobran mayor fuerza y reclaman con mayor urgencia su puesta en práctica.
Parto de un axioma, de manera que quien no lo asuma como tal considerará el resto de mi artículo como una falacia; dicha proposición consiste en que la vida humana es social y el núcleo básico de la sociedad es la familia. Sin familia no existe sociedad, es inviable. ¿Y qué entiendo por familia?. Pues, en sentido lato, un conjunto de personas con vínculo de parentesco que mantienen una convivencia afectiva y gracias al cual se gesta, crece y comienza a madurar el ser humano, lo que posibilita su individualidad.
En la familia existe un núcleo básico -al que desde ahora llamaré familia, sin más-, que no puede simplificarse sin que aquella deje de existir como tal; algo así como su molécula, el conjunto de personas imprescindible para que mantenga sus propiedades. A lo largo de la Historia, su composición ha devenido en una constante: Hombre, mujer e hijos.
¿Sin hijos no existe familia?. Pues creo que no. Existen parejas pero no familia en sentido estricto. ¿Y por qué?. Pues en razón de dos principios: El de supervivencia y el de eficiencia.
Todas las especies vivas que han existido, existen y existirán, se orientan hacia la consecución de un fin primario: No desaparecer. La vida es generadora de vida. Estamos programados para sobrevivir. Lo contrario sería tanto como ir contra nuestro propio interés, contra nosotros mismos, pues implicaría creer que nuestro interés vital busca la inexistencia y eso es un contrasentido absoluto, un absurdo.
"Ergo" sí el núcleo vital básico es la familia, no cabe otra posibilidad que la familia sea generadora y mantenedora de vida humana.
En ingeniería se distingue entre eficacia y eficiencia. Un proceso es eficaz sí consigue plenamente su objetivo, pero sólo es eficiente sí, además, lo hace de la manera más simple posible, lo que en economía se calificaría como al menor coste.
La Historia es la mejor depuradora de imperfecciones posible. A lo largo de los siglos, la Humanidad ha ido depurándose, perfeccionando su manera de hacer las cosas; unas veces para bien y otras..
Pues cuando después de tantos siglos, tantas sociedades han coincidido en la institución de la familia, será porque es eficiente. Y recuerdo que Institución es el conjunto de personas y medios dispuestos a la consecución de un mismo fin.
¿Y para que es eficiente?. Para generar vida, permitir que los seres vivos se desarrollen y lleguen a estar en condiciones de repetir el proceso por si mismos.

Mantenía al principio que ".. mantienen una convivencia afectiva y gracias al cual se gesta, crece y comienza a madurar el ser humano, lo que posibilita su individualidad". Y me refería a personas; pero las personas ejercemos nuestras funciones, vivimos, en espacios concretos. ¿Cual es el espacio concreto de la familia?. Convivencia.., afecto.., madurez.., humanidad.. Un hogar, vamos.
¿Y cómo está constituido el hogar tradicional en nuestra sociedad?. Sin duda, mediante un hombre-padre que aporta los recursos materiales, una mujer-madre que gestiona el hogar y unos hijos que lo utilizan como marsupio.
Esta configuración tradicional, que no es la única posible del modelo, ha implicado varias consecuencias que me atrevo a calificar de perniciosas. El hombre se ha orientado, y así se le ha educado, hacia el exterior, hacia el ámbito ajeno al hogar, como álguien que cumplirá tanto mejor su rol familiar cuanto más competitivo sea, pues los recursos que debe aportar son los mismos que precisan otros hombres, por lo que tiene que conseguirlos antes que otros lo hagan. Es un luchador, en suma.
La educación masculina busca así endurecer, enseña a valorar según la regla "tanto tienes tanto vales" y orienta al individuo hacia el endiosamiento de lo material, de lo físico. E, inevitablemente, lo aleja del hogar, excepto cuando busca "el reposo del guerrero".
Esta educación da muy poca importancia a la esfera afectiva e, incluso, procura anularla en ciertos casos. El hombre ve reducida así una parte esencial de su personalidad, la emocional, aquella que precisa en mayor medida para ser y convivir.
El resultado, en esquema -como todo lo que estoy exponiendo-, es una pésima educación. Necesitamos ser competitivos, pues toda la naturaleza lo es y en ella vivimos, pero no depredar, saquear con violencia y destrozo. Nos cuesta convivir, competimos de manera desmesurada por pequeñeces y carecemos de habilidad para paladear el universo sensual de las cosas pequeñas, de los detalles, de las emociones -tan maravillosas-.
¿Y a ellas, cómo se las educa?. Una de mis tías, ya fallecida, dijo un día con total convencimiento: "Sabe coser, es limpia, guisa bien y no sale; ¿qué más puede pedir un hombre?". Creo que la única manera de saber bien algo es desde dentro, por lo que dudo que un hombre -parece que lo soy- pueda pontificar sobre educación femenina.
A pesar de ello, creo que a la mujer se la ha orientado hacia su función matrimonial, que nada tiene que ver con la boda sino con la acepción iurisprudente romana: "Mater munere", hacer o convertir en madre (difícil es pues calificar de matrimonio a una pareja de igual sexo, aunque cualquier día la progresía elabora una ley por la que 2 y 2 son 5).
En los últimos tiempos observo que las cosas varían. En los hombres, poco; sí acaso percibo que están acoquinados. No pierden su agresividad, trasunto de su manera de ser competitiva, y siguen con su minusvalía emocional, pero aquel rol en que se les educa ya no les da respuesta a muchas de las situaciones que viven. Esto les hace más inseguros y la inseguridad genera siempre miedo; y el miedo es el "padre" de toda violencia.
Debería enseñársele al hombre a disfrutar de sus emociones y a vivir basándose en menudencias.
Ellas parece que se han desligado del matrimonio, sí no emocional si materialmente, y van desarrollando una vida autónoma. Viven sin el sostén material del hombre y no ocurre tanto que pasan de ser "hijas de" a "esposas de". Bien es cierto que mientras lo expuesto para el hombre puede considerarse cierto en la mayoría de los casos, el ámbito social de la mujer abarca un sector muy amplio en el que existen todo tipo de situaciones.

¿Pero qué me preocupa?. Pues que nos estamos cargando el hogar; y sí nos cargamos el hogar, dinamitamos la familia. Y si la familia "revienta", nos vamos todos a "tomar vientos a la farola", según dicen en mi pueblo.
A pesar de las carencias del modelo, hasta hoy hemos tenido hogar gracias al sacrificio de las posibilidades de la mujer. Que muchas de ellas entreguen toda su vida, aunque sea con todo cariño, a ser exclusivamente esposas y madres, no debe impedir que nos demos cuenta de que esas mismas personas no han ejercido otras muchas actividades ajenas al hogar para las que estaban plenamente capacitadas.
A la vez, el hombre también ha perdido. Tanto más cuanto más ha permanecido fuera de su hogar sin que fuese necesario para cumplir su tarea de aporta-recursos. En tanto en cuanto una persona evita cualquier vivencia por el mero hecho de que está basada en el ejercicio del afecto, de la relación y cuidado de otros, de las muestras de ternura, .. se capitidisminuye como ser humano.

¿Qué hay que hacer?. Creo que educar de manera distinta; a los hombres para que, sin perder lo bueno que tienen, ganen en fortaleza emocional. ¿Se han dado cuenta de que la mayoría de las viudas son capaces de reorientar su vida por si mismas -aunque les cueste-, mientras los viudos andan "desesperadicos como perro sin amo" buscando una mujer que los reequilibre?. El hombre tiene que aprender con urgencia a vivir emocionalmente.
A las mujeres hay que educarlas para que no necesiten a nadie, más allá de lo necesario. Todos necesitamos a los demás y a álguien concreto más, pero eso no debe significar dependencia. Toda persona necesita un ámbito, o parcela sí lo prefieren, propio y privativo, en el que sea la única que decide su destino; nadie tiene derecho, ni debe, inmiscuirse en ella.
Nos tenemos que convencer de que podemos hacer muchas más cosas que las que hacemos. Recurriendo a lo más elemental, un hombre puede ser tan tierno y estar tan pendiente del amor como la mujer más sensible; y una mujer puede ser tan buen ingeniero o sacerdote como un hombre. ¿Álguien me quiere diferenciar a Santa Teresa de San Juan de la Cruz?.
Luego hay que "mandar a paseo" la memez de que en la vida hay que triunfar materialmente. ¡El éxito!; sí crees en él, sí crees que sirve para algo, te califico de "mamón gilipollas". Sí te has "comprao" un "haiga" (¿qué coche quiere el señor?.. ¡El mejorcico qu'haiga!), no dudes que hay mucha gente que tiene "haigas" mejores que tú. Nunca, nunca podrás ganar esa carrera. No compitas, es una idiotez.
En la vida hay que tener las necesidades cubiertas -y necesario no quiere decir mínimo imprescindible, que no sólo de pan vive el hombre- y procurar entregar el cuerpo al enterrador totalmente desgastado. ¡Gozar de la vida, órdiga! (Lo de órdiga va por tí, Chus), que es alegre y bonita...
Mirad; en economía el dinero se define como un medio general de pago y un depósito de valor. No caben más posibilidades por más que os empeñéis. Pues bien, lo del pago creo que es fácil de entender... ¿A cuanto los percebes?. Pero hay mucha gente que no termina de entender lo de depósito de valor; sí tengo dinero en depósito estoy guardando algo por encargo de otro, como bien define la R.A.E.
Significa que el papelito ese de colores, que te reblandece los higadillos, no vale nada en si mismo, sino que lo valioso está "por ahi" y que sí quieres tenerlo tendrás que entregar el depósito dinerario a cambio de lo que realmente merece la pena.
Sí lo único que te satisface es ver el color de los dineros, no "dés palo al agua"; trinca un billete de cada, "prestao" por un rato, y pásalo por una buena "tostadora" -copiadora-. "Quiero veinte quilos de cada importe"; te los llevas a casa en unos sacos y duermes con ellos.. Te puedes correr de gusto....
¡Ah!, ¿qué tu éxito es la fama?. Ya.. Dime de carrerilla los nombres de los actuales ministros del gobierno y de los participantes de "Gran hermano"..... ¿Qué, nada verdad?.
Es más sencillo. Interesate profundamente por tus amigos, vuélcate con tu mujer o con tu marido, entrégate a tus hijos... Serás feliz.

Y he dejado para el final los horarios.. España es un pais de servicios y, en consecuencia, quien los recibe quiere ser atendido a cualquier hora. Para no extenderme más de lo mucho que ya lo he hecho, les hablaré de mi familia.
Uno de mis hijos trabaja y está casado en Suiza. Su empresa es una enorme multinacional no española; la de su mujer, la sede siuza de un gran banco español.
Él tiene horario flexible, con un promedio de 8 horas y 9 minutos diarios, ya que la semana del 24 al 31 de Diciembre cierran y esas jornadas se prorratean entre el resto del año -de ahí los 9 minutos-. Desde que entra y hasta que sale, sólo dispone de un brevísimo tiempo de descanso para tomar un tentempié y comer. Apliquen a esto la eficiencia de los ferrocarriles y del transporte público suizo y el resultado es que tiene tiempo libre cada día para salir, hacer deporte, leer,..
Ella. ¡Pobriña!. Jornada partida, pero, según nuestra costumbre, dando ejemplo.. Hay que dejarse ver media hora antes del comienzo y es de mal gusto salir a la hora. ¡Pais de pobres, aquel que necesita de la apariencia!.
Reuniones interminables.. Comidas de trabajo (que digo yo.., o se come o se trabaja)... El resultado es que está, que no trabaja, casi tres horas más que su marido.

Mientras los horarios laborales no permitan que los hombres y mujeres tengan tiempo suficiente para si mismos, la familia y el hogar estarán en peligro. Las personas se ven obligadas a elegir entre trabajar y tener vida propia (que dicho sea de paso, no es tomar una copa los sábados por la noche) y muchas de ellas, con todo, intentan desarrollar una familia.
Sus hijos son los que llegan solos a un piso vacío...

20 comentarios:

Dianora dijo...

Especialmente delicado anda hoy el tema, querido amigo. Hace unos días cerrabas un post diciendo se puede vivir y ser feliz con mucho menos... . y ¿sabes? estoy completamente de acuerdo. Trabajo porque necesito dinero para vivir, pero mi vida es, en esencia, mi gente, mi familia, mi hogar. Si tengo dinero para vivir pero no vivo, para qué narices lo quiero?
Los medios de comunicación nos llaman la atención sobre el aumento de separaciones entre las parejas españolas. La culpa, del "divorcio esprés". Bueno, pues si hay que buscar un culpable, que sea ése. Yo discrepo. Igual, en esencia, la escala de prioridades de casi todos es la misma. A quién conoces que reconozca que prefiere estar en el trabajo dejándose el lomo que estar con sus churris (pareja, hijos, amigos) disfrutando de la vida que es su compañía? Particularmente, a nadie. Sin embargo, todos estamos en el trabajo. Motivo de la separación: Dejamos de comunicarnos. ¿cómo no vamos a dejar de comunicarnos si hemos tenido que sustituir una conversación mirándonos a los ojos por una pantalla de ordenador o el sonido de una voz a través del teléfono? Me entristecen los niños que se acuestan antes de que sus padres lleguen a casa del trabajo y que tampoco los ven por la mañana porque tienen "reunión" a primera hora. Nunca se me hubiera ocurrido que ser padre es un "trabajo" que se realiza los fines de semana.
Me gusta contar qué tal me ha ido el día, me gusta escuchar qué tal les ha ido el día, me gusta un beso de buenas noches mirándole/les a los ojos y eso es a lo único a lo que no quiero ni puedo renunciar porque es lo que me hace tener ganas de vivir.

nina dijo...

¿Y los hijos de padres separados tienen más dificultades es sus relaciones sociales?Un abrazo Nina

Dianora dijo...

Perdona que sea yo, Turu, la que me tome la libertad de responder a Nina.
No creo que sea lo mismo, Nina. Me explico. La diferencia radica en poder elegir. Puedo elegir intentar compaginar mi vida profesional y personal. Explicale a un niño pequeño, un día tras otro, que mamá o papá no han llegado a tiempo a recogerle al cole porque se ha complicado el día en el trabajo. O que la excursión que teníamos programada para el viernes por la tarde se tiene que postponer porque no llegas a tiempo. Mírale a los ojos y quítale la ilusión.
Las relaciones familiares no es sólo sentarse todos a la mesa para cenar. Padres separados... bueno, pues los ves de otra manera, pero lo importante es no anteponer la vida en el trabajo al tiempo que puedo y quiero pasar con los míos, sea más o menos frecuente.
Besos

Turulato dijo...

Una de mis mayores satisfacciones es que mis visitas dialoguen. Muchas gracias.

nina dijo...

Dianora,con el permiso de Turulato y no es en plan de gracia estoy un poco turulata, por lo que, si digo alguna tonteria ved solo mi intención de contestar cortito a los dos.quizás molesta lo que voy a decir, pero si yo me volviera a casar primero estarian mis hijos y después el trabajo. La sociedad de consumo y la falta de responsabilidad de los padres, ahi me mato yo también,está llevando a la familia a un camino de ida, la vuelta ya la veríamos. a mi no me convence esa frase que no es nueva ya se decia en mis tiempos : no depende de que le des al niño todo tu tiempo, sino que el que le dediques , aunque sean cinco minutos los disfrute plenamente con sus padres y ¿el resto del tiempo? su mamá-papá la guarderia.Los hijos necesitan de los padres como los padres de ellos desde que nacen hay una comunión en la familia, lo maravilloso que es ver hacer sus monadas, darles la comida, enseñarle a andar, jugar con ellos, aprovechando el juego lo vas educando,lo puedes ovservar todo el dá sin ser obsesiva, con libertad, dormirlos con tu brazos,apretarlos cotra tu pecho siempre que te apetezca . La educacuón de los hijos corresponde a LOS PADRES, no a las guarderias, ni despues a los colegios,que es lo que está ocurriendo ahora,Solo quiero decir que un miembro de la familia directo, sea padre o madre deberian sacrificarse o alternar los trabajos, para cuidar a esos hijos hasta la edad que ellos ya son coscientes de lo que hacen. perdonadme no puedo más .Esto seria escrbir un libro con todo lo que se lleva hablado, y adjuntar niños de padres separados y chantage afectivo paterno-materno-filiar. Un abrazo a los dos y gracias NIna

Una maruja en internet dijo...

Me gusta ser el abogado del diablo, así que allá voy.
Estoy convencida que no por mucho tiempo que se les de a los niños se educan mejor. Yo no llegaba al piso y estaba sóla, es que no llegaba. Si estábamos siempre en la calle, veíamos a nuestros padres en las comidas, algunas veces, no siempre. Más o menos igual que ahora. ¿Que cambia? que antes la madre estaba en la casa aunque ni dios le hacía caso y ahora no está y todo el mundo la echa de menos.

Y en lo que no estoy nada de acuerdo es con Nina, la educación tinen que ser de toda la sociedad, no sólo de los padres, de la guardería, por supuesto que sí, del gobierno, pues sí... de todo quisqui.

Lo que está claro es que todo cambia, lo que parecía bueno, (cuidado con el nene que se puede traumatizar) ahora se demuestra que no (el nene es un capullo), que tenemos que ir aprendiendo, estar con los ojos muy abiertos y sobre todo a las mujeres quitarse esa culpa de no tener más tiempo para atender al niño, porque lo más seguro es que sea bastante con el que se le dá.

Sí que estoy de acuerdo con Turulato, que hay que exigir que los horarios de trabajo sean flexibles y que se puedan adptar a la vida que yo quiera, con niños o sin niños :).

Ia dijo...

Lo primero, querido Turulatito esssssss... darte un abrazo. Sí. Tal cual. Se poñan como se poñan las demás.
Hale.
Porque te he leído, asombrada y estremecida en un comentario del festín. Porque eres valiente y dices lo que piensas. Y porque yo también -en menor grado que tú- he sufrido muy cerca a estos que ahora se nos presentan como "hacedores de la paz". Y ya.
Y porque me pillas en mitad de las semanas más agobiadas de trabajo que si no me presentaba en tu ciudad para achucharte.
Sí.

Y respecto a tu post... dices mucho y variado, habría para comentar durante horas. Pero quiero fijarme en algo; en tus dudas sobre la viabilidad de la familia, como tal, en la situación actual de la mujer (fuera de casa, independiente económicamente).
Verássss... la familia, como la hemos entendido siempre y que tú describes perfectamente... ya no puede ser. Las mujeres tenemos carrera, debemos trabajar y ganarnos el sustento, entre otras cosas -y no es razón baladí- para poder tener una familia e hijos. Un sólo sueldo no llega.
Y las mujeres (independientes, autónomas, universitarias o no) nos multiplicamos para llegar a todo. Para ser capaces de ser madres, de estar al día, de no abandonar nuestras aficiones, de progresar en nuestros trabajos, de cuidar a nuestros maridos o compañeros, de no alejarnos demasiado del modelo impuesto en nuestros días: guapas, deseables, inteligentes, competentes....... ¡ay!

Y seguimos haciendo familia; porque la familia son, o deben ser, los vínculos que creamos con nuestros hijos y marido.
Y lo hacemos, pese a todo, quizá de otra manera distinta a como lo hicieron nuestras madres.... pero no con menos sacrificio ni entrega.

Nos han educado para no ser "mujeres objeto", para complementar desde nuestra individualidad, para tener opinión y peso específico. Y eso es bueno, Turu, es algo que podemos aportar. Caminar al mismo paso que el hombre que nos acompaña. No serle una carga sino un apoyo que a su vez en él se apoye.
Y es bueno para los niños.
Así, al menos, a mí me lo parece.

El viernes pasado, en una boda, coincidí con dos amigas con puestos muy relevantes y niños pequeños... todas llegamos a la misma conclusión: No hay un interés en la conciliación de los horarios laborales y la vida familiar. No existen verdaderas ayudas a la familia. Y NO SERÍA DIFÍCIL. Todas seríamos capaces de desarrollar nuestras tareas en un horario más comprimido o intensivo para estar en casa a las 4'00 o 5'00 (hora de llegada de los niños del colegio)..... pero los horarios, en España, siguen siendo masculinos.
Y por ahí habría que empezar: Menos café, menos almuerzos de trabajo que acaban a las 5'00, etc, etc.


Y paro ya, que podría eternizarme.

ia

nina dijo...

Turulato has tocado justamente en el centro de la llaga. Llevo separada de la enseñanza cuatro años, he trabajado durante 20 años con niños muy difíciles, dificiles,niños de integración por ser disminuidos físicos y niños normales,he pasado por todo lo que comentas y comentan Ia, Dianora y mi Maruja en internet y también por lo que fue siempre humillante para mi,pedir limosna a finales de mes, poner la mano, yo no lo he vivido en mi casa,para comprar la comida.Después de mis años de experiencia como profesora, mi conclusión con relación a la educación sigue siendo la misma, su origen esta en la FAMILIA y como complemento el colegio, lo que hagan después o sean, depende de muchos factores externos y de la capacidad de asimilarlos y/o seleccionarlos que tenga el niño. No defiendo el proteccionismo, tampoco la permisividad, el término medio sería el ideal pero es dificil conseguirlo. Creo Turulato que todos tenemos un poquito o un mucho de razón, cada uno se expresa según la van o le han ido las cosas.Tu tema es peliagudo y precioso,se presta para hacer una mesa redonda y discutirlo tranquilamente
y los comentaríos son estupendos.Una marujita en internet, conque encima abogado del diablo? te dejo el libro de Morris West.Un abrazo Nina

Caboblanco dijo...

Hola a todos. Opiniones variadas, más conclusiones parecidas ¿no? Pero, por discrepar, ¿no pensaís que a veces utilizamos los horarios laborales como escudo comodín? Está claro que nuestro actual ritmo de vida no es el más adecuado para estar todo el día encima de la educación de tu hijo, pero a veces, la solución no pasa porque tu hijo ESTÉ mucho tiempo contigo a lo largo de la jornada sino por que SIENTA que te tiene ahí independientemente de que físicamente sea así o no. Y abundo...

Mi padre, se partió la espalda 40 años de su vida para que su hijo no tuviera que dar un palo al agua y estudiara; el hijo, pelín faltón, se dio cuenta del chollo y alargó desmesuradamente los estudios porque sabía asegurado su rancho. Ahora afortundamente he despertado, y recuerdo que llegaba tarde, tardísimo, muchas veces ni lo veía durante la semana pero jamás, en la vida, tuve la sensación de que no estuviera ahí. Nunca he tenido la sensación de sentirme solo, ni dejé de tener claro lo que mi familia representaba.

Mis vecinos se quejan continuamente de que no pueden dedicar el tiempo que quieren a sus hijos, de las horas a las que aparecen en casa, de los precios de guarderías... Muy correcto todo. Pero salen casi todos los fines de semana y dejan a los hijos con los abuelos o con otros vecinos, o peor aún, con la PLAY...

No pretendo hacer de lo excepcional el paradigma pero, como casi siempre, en el término medio está la virtud. Un hijo exije cariño, caricias, miradas, actitudes y ciertas conversaciones que, para lo bueno y malo, solo le pueden dar sus padres...

¿Tenemos el tiempo para hacerlo? ¿Tenemos ganas de hacerlo? ¿La sociedad está ahora mismo para asumir ese desafio?

Responded por favor... me encantan vuestros comentarios.

Dianora dijo...

Muy buenas. Debate abierto en este post-foro.
Y vuelvo a la carga. Querido Cabo, tu padre se dejaría el lomo, y pasaría mucho tiempo fuera; el mío también lo hizo y como tú, tampoco le senti lejos. Quizá porque nunca, nunca, jamás de los jamases, faltó a la palabra que me dio. Y quizá porque los ratos que estaba, aunque estuviese molido, podía estar y jugar con sus 3 torbellinos (3 de edades muy similares, imagínate).
Creo, y quiza soy muy drásica con esto, pero es como lo veo ahora mismo, que se nos olvida que traer un niño al mundo no es comprar un juguete que cuando quiero lo cojo y cuando no me apetece lo "endiño" a cualquiera a que me lo cuide. Un niño necesita a sus padres estén estos cansados o no, estén malos o no, tengan cosas que hacer o no, les apetezca o no.
Somos cómodos por naturaleza y mejor que me lo den todo hecho, incluido el niño criado, eso sí, por supuesto, no me quiero perder su primera palabra, sus primeros pasos, sus primeros... Estar en los momentos clave, en los que nosotros elegimos, los otros... que me los quiten "que incomodan y estoy cansada".
Un poco de seriedad.
Hay tiempo para hacerlo...
Hay ganas de hacerlo...
Hay poca madurez para hacerlo.
Besos

nina dijo...

PD (a mis dos comentarios)Solo quiero decir dos cosas: una es que teniendo mi carrera y acostumbrada a no tener que pedir dinero a nadie,ya que mis padres me daban un sueldo desde chiquitina para que aprendiera a administrarme,lo mismo que hice yo con mis hijos y hoy me lo agradecen,el hecho de tener que pedirle a mi marido, me molestaba,aguanté mientras los niños fueron pequeños,ya que la decisión fue mía.
El segundo punto con 9 años me pusieron interna en un colegio de monjas para darme un futuro, sacrificándose en todos los sentidos. Un abrazo Nina

Gi dijo...

Yo opino lo mismo que vos, que "no hay familia sin hijos", pero bueno...a veces no queda otra, qué sé yo...cada cual elige lo que quiere. Yo digo que tengo una pequeña familita con mi marido. Yo soy de las que creen que hombres y mujeres debemos tener las mismas posibilidades, me han educado con la idea de que tenía que ser independiente económicamente y mi marido es de los que no creen que haya cosas "exclusivamente de mujeres" cuando de tareas del hogar hablamos. Es decir, no tenemos un pensamiento machista. Tengo que decir algo (para reforzar mi autoestima, jaja!), hace poco tuve una entrevista laboral y el entrevistador me dijo que cada vez son más las mujeres que trabajan y que nuestros currículum son mejores que los de los hombres :) (al menos en mi área) Eso me sorprendió, yo siempre dije que los hombres tienen otro tipo de inteligencia, pero sí es cierto que en general he conocido más mujeres estudiosas, inteligentes y responsables, que hombres así. En fin. Ambos trabajamos nueve horas por día, siempre me planteo qué pasará cuando tenga hijos, no me parece que vaya a querer trabajar tanto...Y conseguir algo de media jornada es casi imposible! Creo que las jornadas laborales deberían ser más cortas para esto que vos decís, para que los chicos no lleguen a un piso vacío...:S

Turulato dijo...

No debo esperar más. Disculpadme sí no os agradezco uno a uno vuestros comentarios; no lo toméis como una descortesía.
He sido siempre muy "mandón" y voy aprendiendo poco a poco que ninguno tiene toda la razón ní está en posesión de la verdad.
Creo que lo más sensato es aprender de todos; recoger lo que cada uno aporta y enriquecerse con la multiplicidad de aspectos e ideas que dejáis aquí.
Por eso no individualizo ní destaco cosa alguna, pues opino que lo destacable es el conjunto y no la brillantez de una parte.

Por otro lado... Me siento agotado. Cansado de estar cansado. Con las ilusiones perdidas. Con la mayor parte de lo que creo despreciado. Mis ideales son considerados reliquias, cuando no objeto de desprecio.
La vida es lo que es. No más. Hay quien se empeña en vivir una utópica ilusión, como sí el mero ejercicio de esta fuese capaz de mantener el tono vital.
No sólo es falso sino estúpido. La vida necesita energía física para muchos de sus actos, tiempo para vivirla y congruencia con la alteridad de tus semejantes.
Me "he salido del tiesto" muchísimas veces, utilizando la imaginación y el ánimo, y la consecuencia ha sido siempre la misma: Soledad.
Bien.... Adiós

eloryn dijo...

Llevo unos días desconectada de la blogosfera y me encuentro con una ¿despedida?.
Turulato, no sé a que ideales te refieres, pero lo que yo he leído en tus artículos y en los comentarios que dejas en otras bitácoras, no me parecen reliquias. Dices que son objeto de desprecio. Lo que pasa es que hay mucho necio suelto por el mundo que desprecia lo que ignora, ya que requiere menos esfuerzo que intentar comprender.
Y si estás cansado, estoy segura de que aquí hay más de un voluntario y de dos, dispuestos para que te apoyes en ellos y puedas descansar un poco. No estás solo, amigo.
Un beso muy fuerte y espero que ese adiós, sea sólo un ‘hasta luego’

Ia dijo...

De "adios" ¡nada>!, Turulatitoprecioso.
Tómate tu tiempo para coger fuerzas, repítete a tí mismo aquello que decía Cela: En España, quien resiste gana, y sigue siendo exactamente como eres.
EXACTAMENTE ASÍ.
Y deja de pensar que estás sólo o tendremos que tomar ciertas medidas reprensivas dolorosas para tu trasero.

¡Animo, campeón!

ia

Caboblanco dijo...

Pues yo creo que es precisamente ahora cuando los ideales de uno cobran todo su significado... cuando escasean. Y eso hace tu aportación más necesaria todavía, por medio de este blog, una charla de sobremesa tras la comida o en una plaza pública delante de un escenario, si es lo que quieres. No hay que desesperarse Turu, hay que ocuparse.

nina dijo...

No me lo creo, tienes que hacerme una crítica de un cuadro si te vas ¿que?
Es broma.un abrazo Nina

Una maruja en internet dijo...

Sr. Turulato me daría una pena inmensa que dejara usted su bitácora y más por no tener ideas, sean como sean, distintas o iguales, antiguas o nuevas.
Usted me aporta sabiduría, experiencia, cariño, es una delicia leerlo, aquí o en los comentarios de otra gente.

Yo podría darle una receta para ese cansancio, ¿la quiere usted ?

Lo que sí tengo muy claro es que se usted no está sólo, estoy segurísima que somos muchos los que estamos aquí, en su casa, muchos los que lo echamos ya de menos, muchos los que lo necesitamos,...sólo Sr. Turulato no está sólo.

Y desde la lejanía y la cercanía que da internet le envío un abrazo.

Manolo dijo...

Estoy seguro de que hay mucha gente que desprecia lo que crees, ¿y qué? ¿hace eso tus creencias menos ciertas?

Quiero hacer notar que en marzo cierran muchos blogs, no sé bien lo que es, pero es así. Lewis Carroll hablaba en Alicia de las liebres de Marzo como prototipo de bicho con el comportamiento alterado.

Esto es una oportunidad para que los blogs de gente que tiene ideas razonables persistan, mientras que los otros cierran.

Ánimo

Julia dijo...

Todos tenemos días bajitos, y temporadas complicadas.

Este espacio es uno más, para compartir y charlar, y dedicarnos como dices en tu artículo mucho más a lo importante, la familia (estás en casa mientras escribes), (a los amigos, yo me considero amiga tuya aunque nunca nos hayamos visto), y compartir risas (me he reído muchísimo con tus comentarios, tus bromas, y tus piropos también), puntos de vista, vida en suma.

Desde hace un año exactamente compartimos este espacio u otro similar un ratito cada semana, y para mí ha sido muy importante. Gracias y confío en que sigas por aquí, o que vuelvas después del descansillo de rigor.

Un abrazo, Julia