Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes

martes 30 de junio de 2009

Ciencia económica

Me pides amiga una receta económica y la sabes también como yo, como la sabe cualquiera. Un Estado es exactamente igual que la casa de una familia, como la Economía es lo mismo que administrar los cuatro cuartos de un hogar. El resto.., palabrería para sacar la manteca a los pobres de espíritu.

De entrada, los que vivan en la misma casa y ganen un jornal, tienen sus obligaciones y si les parece mal, ¡puerta!; eso si, sin ayuda del lugar que no quisieron, ni beneficiarse de los amigos y apoyos que tiene su familia, ya que si tan listo y chulo eres, qué menos que demostrarnos que eres capaz de vivir y hacerlo todo mejor aislado, sin compartir cosa alguna y despreciando a todo bicho viviente.

De aquellas obligaciones, la primera es contribuir a los gastos comunes en proporción a estos, al importe de su salario y a si dependen de ellos pareja e hijos o son solteros; y la segunda deriva del cariño, propio entre gentes bien nacidas y más si lo hicieron de los mismos padres, y consiste en ir más allá de la primera obligación y atender aún más a los que conviviendo con ellos lo necesiten en mayor medida para poder tener un futuro digno, como ellos han logrado, para poder ganarse las habichuelas el día de mañana. Que una familia es cosa de iguales y no de putas por rastrojo, servidores ni esclavos.

Lógicamente, la combinación de ambas obligaciones exige todo esfuerzo que cualquiera pueda dar en cada momento y como en toda vida hay etapas de aprendizaje y otras, luego, de aplicar lo aprendido, quien tenga brazos, manos y entendederas para ganar el sustento está obligado a hacerlo -donde sea y en lo que sea, guste o no, cerca o lejos, huela a mierda o a flores-, debiendo despreciar y mover a patadas en el culo a todo aquel que, pudiendo trabajar, sangre a los demás. El resto son necesidades propias de la convivencia y son las procedentes de todo el que no sea fillo da puta o mire do través.

Con eso, se atiende como una sola cosa a todo lo necesario; se puede razonar y llegar a acuerdos, claro, pero al final solo puede haber una decisión, pues si más hubiese sería cosa de piara. Y así, habrá un solo comedor, una sola despensa y una sola cocina, que parece ruindad que quien tenga un chorizo lo coma sola hasta cagarse vivo y no lo comparta con sus hermanos. Es lógico y sensato, además de gastar lo debido y huir de la demasía, que cada pieza pensada para el servicio común de la casa sea utilizada por todos y no que cada uno tenga la propia por el simple orgullo pecaminoso de distinguirse; solo en casa de babiones hubiera siete planchas para planchar siete pantalones merdoleros en siete días diferentes.

El límite lo impone la razón y el sentido de las cuentas. Sean cuantos sean los reales que entren todos los meses, esas son las perras habidas y gastar más es prodigalidad e insensata locura, pues arriesgamos el día de mañana, cuyas circunstancias desconocemos, y cargamos de deudas a nuestros hijos, hipotecando su futuro. Bien es cierto que nadie debe morir de hambre un día si sabe con certeza que cobrará al siguiente y es de razón usar el fiao, pero teniendo muy claro que toda deuda debe pagarse, pues en caso contrario el casero nos pone en la calle y el acreedor nos forra a hostias.

Por eso es bueno, tras la matancía, guardar chorizos, untos y morcillas para el día de mañana, que ya dijo Nuestro Señor a través del gran profeta José que tras siete años de riqueza acaecen otros tantos de vacas flacas. Y, por la gracia de Dios, así ha ocurrido durante miles de años. En consecuencia, es ley del Señor usar nuestros talentos e invertir lo poco que tenemos para obtener el máximo provecho y para ello no hay mejor sistema que de aquello que entra todos los meses en la casa guardar una miajica y dedicarla al futuro.

Y precisamente porque es ley de Dios, guarda de nuestros huesos cuando sean viejos y futuro de quienes nos siguen, esa inversión no debe guiarla ni la avaricia ni la soberbia, sino ha de consistir en algo que produzca más bienes reales y no vanas palabras y adornos que se evaporan como el humo.

Y para terminar, añadiré que aunque me gusta que la gente vaya escoscada, como dicen en Aragón a quien brilla gracias al agua y al jabón, y que tenga buena presencia, la imagen no hace bocadillo; por si no lo entiendes, que una mierda será siempre una mierda por muy de diseño que sea. Aunque si te gusta ser un comemierdas.... ¡Se moderno!

lunes 29 de junio de 2009

¡Qué nos den "p'ol" culo!. Lo merecemos

El título del artículo refleja mi sentimiento, pues Enrique Quemada lo dice con más palabras. Lo que pasa es que como a mi me gusta la novela negra, me van las cosas más a lo bravo, sin mantequilla ni cremas de base acuosa.

sábado 6 de junio de 2009

Libre soledad

Hace poco que he leído este artículo de Silvia y desde entonces he tenido ganas de escribir algo relacionado con lo que expone, aunque en una línea más general que la del comentario que hice. Y por lo que sea, que no lo se, he sentido la necesidad de hacerlo a través de un cuadro....

Der Mönch am Meer
Caspar David Friedrich
1810 - Óleo sobre lienzo - 110 x 171.5 cm.
Gemäldegalerie - Berlín - Alemania.

Pero esta vez voy a seguir un esquema diferente al que utilizo habitualmente. Si hacéis clic sobre el título de la obra que aparece bajo ella, podréis leer el comentario sobre el cuadro que existe en la página de la U.O.C.. Actuando igual sobre el nombre del autor, abriréis la página que le dedica la Wikipedia y haciendo lo mismo sobre el nombre de la pinacoteca, os llevará a su página, que se ofrece bien en alemán o en inglés. En principio y para lo que pretendo, suficiente. (La imagen se amplia siguiendo el mismo procedimiento)

Expone Umberto Eco -posiblemente el semiólogo vivo de mayor nivel- en "Apostillas a El nombre de la rosa" (Barcelona, Lumen, 1985) que “escribir es construir, a través del texto, el propio modelo de lector” (p. 54) y que “el autor no debería, en buena lid, facilitar interpretaciones de su obra, pues esta, por esencia, debe ser ante todo una máquina de generar interpretaciones” (p.10).
Esta es la razón por la que en este artículo, más que autor, me convierto en espectador del cuadro -lector en caso de un libro-, junto a quien quiera acompañarme. Y que mi interpretación, especialmente después de lo expuesto, no es más que una visión parcial, que debe digerirse junto a cualquier otra para desarrollar una idea mínimamente válida. (Por esto dejé de contestar a los comentarios a mis artículos; como ya expuse, mi texto y los comentarios constituyen un todo indivisible que cada uno debe recoger, sin que yo deba apuntillar nada a estos últimos)

Y ahora si; planteado esto, contemplemos el cuadro.... Cuando lo vi por primera vez en una clase de Pintura Romántica alemana me sobrecogió, mientras que, por el contrario, la representación de cementerios, riscos y castillos derruidos, suele causarme una sensación de puerilidad.

Para comprender una pintura de paisaje es necesario tener en cuenta a dos personajes: el espectador que la contempla y el artista que la crea, ya que no existe una estética en el paisaje hasta que el ser humano se la otorga, pues el artista es quien la identifica y la reproduce, y el espectador quien la interpreta.

En cuanto a la aparición en una obra paisajista de la figura humana, creo que la mejor explicación que podemos hallar se encuentra en la tradición China de paisajes "puros", donde la diminuta figura humana simplemente invita al observador a participar en la experiencia.

Así que comencemos por aproximarnos a la estética que crea el artista en el cuadro. Todos sus lienzos son deslumbrantes por muchas razones, tanto técnicas como sensoriales, pero en "El monje junto al mar", uno de los más apreciados, sorprendió la ruptura del concepto de la perspectiva que aplicaban sus contemporáneos; no la utiliza y da profundidad a la escena mediante una sucesión de planos fuertemente contrastados: una delgada franja de tierra elevada y clara, un mar de un negro profundo y un inmenso cielo nublado, donde sólo se atreven a aparecer tres gaviotas y que quiebra una luz cenital, de manera que aún resulta más inquietante que la mar batida por la marejada. La luz y el color configuran la atmósfera, cuya presencia inunda el lienzo....

Sigue pues un esquema que utiliza la horizontalidad para dar sensación de verticalidad, de profundidad. La imagen no posee un punto de vista sino que se elabora sobre una serie de horizontes visibles, en un espacio de perspectiva invertida, pues prima el fondo sobre el primer plano. Y fijaros en como aproximando la línea de tierra al borde inferior del cuadro y bajando el horizonte marino, de modo que tierra y mar ocupen poca superficie pictórica, obtiene una gran profundidad, pues siempre que una pintura esté cruzada por la línea del horizonte, cuanto más baja se represente esta más fondo se obtiene

La composición es extremadamente austera y sólo una minúscula figura, apenas perceptible, se opone sin gran éxito a su inmensa horizontalidad, introduciendo al espectador en la grandiosidad del paisaje. Algún experto ha sugerido que el monje podría ser una representación del mismo Friedrich, aunque en realidad la identificación de esa persona es irrelevante; podría ser cualquiera, un espectador que ante la inmensidad inabarcable de la naturaleza toma conciencia de su propia pequeñez, cualquiera de nosotros... Friedrich sitúa al ser humano en un reducido lugar en el universo de sus telas y casi siempre de espaldas o en escorzo, de manera que no distinguimos sus rasgos.

Y ahora observemos con atención a ese espectador que contempla la obra. Leamos sus pensamientos... Así que ese hombrecillo podría ser yo... Y el paisaje trasluciría mis sentimientos... Cuando quiero vivir de verdad mi realidad abandono la compañía de los demás y solo conmigo mismo procuro cantarme mis verdades. No es fácil; intento desesperadamente encontrar cualquier disculpa que justifique mi comportamiento, mi manera de vivir.

No se que pinto en esta vida. Ahora, recién cumplidos los 61 años, comienzo a darme cuenta de algunas pocas "cosas" que he querido vivir y de cuales son mis cualidades; en cuanto a las primeras, la mayoría, ¡cómo no!, ya no serán posibles, pues pasó mi momento; nunca supe esperar y en lugar de coger el tren que me llevaría a mi destino, tomé el primero que pasaba.

Mis cualidades son indiferentes. He aprendido mucho y aun así me queda todo por saber. Pero no es eso. Vivo en una sociedad que prima la juventud, pues todo lo que pretende es exprimir a las personas devolviéndoles a cambio lo menos posible, ya que es fácil torear a quien carece de experiencia, suele confiar en sus fuerzas y le han formado en que lo que importa es tener solucionada materialmente la vida, cuanto antes y más, mejor.

¿Donde quedaron los ideales y los sueños que movieron a mi generación?. Estoy convencido de que se ha cometido un error descomunal: se ha puesto todo el esfuerzo en aumentar el nivel económico de las personas y se ha despreciado su formación. En términos de mi oficio, diría que se ha entregado un arma cargada y alimentada a un niño que juega con ella desconociendo la terrible realidad de sus consecuencias.

Me encuentro muy solo, aislado, como el hombrecillo del cuadro. Mi entorno no me ofrece abrigo ni asidero, como tampoco a él esa costa desnuda. Y frente a mí, la Masa; Masa y Mar..; se parecen. Siento que ambas son terribles, despiadadas. Uno de mis orígenes está en la mar, en el Cantábrico. Solo quien, como yo, haya vivido una galerna puede comprenderme. Inmerso en ella, como en la Vida, si te dejas llevar dejas de existir; así que solo cabe desplegar todas tus habilidades y aplicar todos tus recursos, junto con toda la entereza humana disponible, para salir con bien.

No valen esos falsos ánimos, preñados de debilidad, con los que suelen apoyarse las gentes; son ánimos que buscan consolar ocultando, ignorando o reduciendo la gravedad del problema, como si eso bastase para dar solución a nuestras cuitas y, por eso, se reducen en realidad a palabras y algo de compañía.

¡Qué idiotez!. Ante un problema, solo cabe resolverlo; ante una dificultad, solo cabe encontrar como superarla; ante uno mismo, solo cabe crecer día a día.. ¡Y hay que vivir con dignidad!. Y para eso es imprescindible un comportamiento ajustado a la Moral, pues no es válida cualquier respuesta o solución y crecer es aumentar nuestra calidad humana; e imprescindiblemente debemos basarnos en el conocimiento, pues solo este nos permitirá utilizar los medios y procedimientos que nos ayuden.

Por eso el Hombre necesita que le doten de conocimientos y le fortalezcan el espíritu, de forma que esté en condiciones de afrontar lo que le toque en suerte vivir. Vivir es crecer como persona, para lo que se requiere superar la serie de dificultades que la vida nos plantea. ¡Superarlas, enfrentarse a ellas, dejando en el empeño, si es preciso, alma, corazón y vida!. Así crecemos y maduramos; así y solo así, nos sentiremos felices, paladeando el inmenso placer de alcanzar la meta gracias a nuestro esfuerzo. Y si no llegamos...; será para bien, que decía mi abuela.

Pretender, como hacen algunos que dicen ayudarnos, ocultar la gravedad de las situaciones y mantenernos agazapados en espera de que pase el temporal, es capitidisminuir al Hombre. Empequeñecerlo y despreciarlo. Puede salir uno vivo de una galerna porque Dios lo quiso -y solo los que hemos visto la muerte cara a cara tenemos la certeza de que Él lo quiso. Aunque seamos agnósticos-, pero parece más humano y prudente luchar, esforzarse, para salir con bien.

¿Y cómo lucha el Hombre por su Vida?. Con dineros os aseguro que no. ¿O sóis tan simples que os creéis que es posible comprar a la Muerte o atraer a la Felicidad?. Los dineros ayudan a que no se presenten, o a resolver, determinados problemas que origina su carencia; pero ninguno más. El problema no es la falta de dinero en si, sino que hemos creado una sociedad y un estilo de vida en los que no tener dinero es ya un problema. Pero eso es otra historia...

En fin. El Hombre vive en tanto en cuanto se esfuerza y procura ser cada día más Hombre, una persona más solida. Y para ello utiliza su mente, su personalidad; voluntad y carácter. Y como nadie nace enseñado, todo es una cuestión de... ¿Instrucción, Educación, Enseñanza, Formación?; llamarlo como queráis, pero ahí reside todo el problema: En que valores criamos y hacemos crecer a las generaciones que nos siguen. Y la vileza más grande que puede cometer un individuo es manipular la formación de sus semejantes en su propio beneficio. Está destruyendo el futuro. Y formar a una persona es enseñarla a pensar con independencia, por si misma, de manera que pueda ser el protagonista de su vida y no una mera marioneta cuyos hilos manejan otros.

Comenzaré mi asalto a la costumbre y mentalidad que encuentro en la gente, declarando que estoy totalmente convencido de que mi esfuerzo es inútil. El resultado es el mismo que razonar con las paredes de un manicomio..: vano esfuerzo enloquecido.

¿Por qué?. Creo que cualquier ser humano nace sabiendo mamar, berrear, dormir, agitarse y cagar; ¿hablo claro, no?. A las 24 horas de ser parido, el Código Civil español le considera persona, lo que hay que entender en el sentido de la acepción 6ª del diccionario de la R.A.E., lo que recomiendo hacer antes de que aparezca en nuestra cara la sonrisa propia de un imbécil babeante, efecto natural en todo aquel que sitúa la convicción propia por encima de toda razón y conocimiento.

Nacemos, a veces, entre mierda -que no será la primera ni la última la próxima mujer que, con los esfuerzos del parto, defeque- y morimos igual, pues la costumbre es dejar de funcionar y se relajan los esfínteres. ¿Pero que es lo que existe entretanto?. Pienso que la respuesta a esta pregunta depende del desarrollo de aquello que más nos caracteriza, la mente, de modo que en tanto en cuanto esta tenga tales o cuales matices y características el individuo será distinto.

Centrémonos pues en nuestra mente.. Hace muchos años, un compañero me dijo algo que tengo siempre presente.... "Cuando alguien tiene muchas ideas variadas es posible razonar con él y convencerle de algo contrario a lo que piensa dándole argumentos suficientes; pero si una sola idea preside su cabeza, se aferrará a ella con fiereza, ya que perderla es tanto como quedarse vacío y eso le horroriza. Así son los fanáticos.".

Ideas, pensar, filosofar... Eso es lo que nos humaniza. Un loro pronuncia palabras, hay animales que parecen sonreír y algunos tienen más bondad en la mirada, y fidelidad en su comportamiento, que más de una persona. Pero para bien y para mal, solo piensa el Hombre.

El Hombre... Una Masa no piensa. Solo el individuo. El pensamiento, con sus inimaginables matices y variables, es privativo de cada uno de nosotros y su ejercicio es una acción de carácter personalísimo -como testar o morirse-, ya que nadie puede hacerlo en nuestro lugar.

Por eso me horrorizan, me repugnan, todas esa manadas humanas que vociferan sus consignas en apoyo de un fin determinado, tanto para ellos como para los ajenos a su idea, basándose no en el diálogo, el acuerdo y el análisis razonablemente ponderado del caso concreto, sino en sus deseos, complejos, miedos, ambiciones, frustraciones y prejuicios, únicas causas que en realidad les agrupan.

Pensar.. Confrontar el contenido de nuestra mente con lo que no reside en ella.. Contemplar algo intelectualmente con detenimiento y atención, analizarlo luego, extraer conclusiones, inducir principios después, para alcanzar un resultado, una idea, un concepto..., que desde entonces tiene que guiar nuestro comportamiento. E ir así entendiéndonos y creciendo como personas, pues aquella confrontación no deja de ser una dura pugna con nosotros mismos, en la que debemos superar nuestros miedos para llegar a ser. Ese es el auténtico camino iniciático del Hombre y como tal, solo es posible hacerlo y vivirlo en soledad, en intimidad.

Así que fijaros en todo lo que da de si contemplar un cuadro. Abre la mente ..... Incluso, alguno podría pensar que esa luz que rompe las nubes es la Esperanza. A pesar de todo.

martes 2 de junio de 2009

La carta

Creo que fue esta mañana, en la tertulia que mantenemos unos pocos amigos, cuando le comenté a Luis que me había quedado en blanco, que carecía de ideas que desease transmitir a los demás a través de Turulato.

Cosas de la vida... En seis meses mi mujer ha perdido a su madre y a su hermano mayor; el hermano que le queda padece un cáncer de pulmón. Dentro de unos días se oficiará una misa por su descanso y el sacerdote, que no conocía a los fallecidos, pidió que se le escribiese una nota sobre ellos, para que sus palabras tengan cierto fundamento.

Mi mujer escribe a lo antiguo, a lo bello, a mano, descubriéndose en sus rasgos, unas veces nerviosos, otras rápidos, en ocasiones alargados... Luego me ha pedido que pase sus palabras por correo electrónico a la parroquia. La carta manuscrita se la ha guardado ella..

Y es que en lugar de dar alguna referencia o resaltar algún momento de la vida de su familia, lo que ha hecho es escribir una carta a su madre y a su hermano. Y, como solíamos hacer cuando escribíamos cartas, al final se ha despedido de ellos...

Así que me he sentado ante el ordenador y he ido pasando a máquina su carta. (Acabo de quedarme quieto, sin hacer nada, mirando la pantalla..) Me he ido sumergiendo poquito a poco en un baño de dolor. Ella, palabra a palabra, ha ido reviviendo la vida de quienes quería y, según lo hacía, ha ido sintiendo el dolor... Se nota como despacio va rasgando el alma de quien escribe.

Y yo he ido, letra a letra, aprendiendo a vivir. ¿Qué más queréis que os diga?. Que el dolor hay veces que convierte algo en belleza. Que hay sufrires que no son del cuerpo y bailan en lo más íntimo, en el alma o como queráis llamarlo. Y que el silencio es la residencia de la belleza más delicada.

domingo 17 de mayo de 2009

Cosas urbanas menudas

Siempre he creído que lo grave e importante no tiene mayor trascendencia. Cuando se presenta alguna circunstancia así, tanto los individuos como la sociedad suelen emplear lo necesario para intentar ponerle remedio. Otra cosa es que sea posible; solo los simples pueden pensar que quien tiene poder -el gobierno, por ejemplo- es capaz de solucionar cualquier cosa que se proponga.

Cualquier piloto sabe que los aeropuertos se hacen con hormigón y no solo con celo. Y cualquiera que tenga un conocimiento económico somero, sabe claramente que los recursos disponibles son siempre menores que los problemas que deben atenderse con ellos.

Por eso, me gustaría que la primera frase de todo gobernante a sus conciudadanos, nada más hacerse cargo del poder, fuese: "Dejad de pedid, sudad y que cada uno resuelva todo lo que pueda". Algo así les dijo a los británicos Churchill.. Y ganaron. Aunque él acabó perdiendo las elecciones.

Lo menudo... Siempre pongo como ejemplo un asesinato. La fiscalía, las Fuerzas de Seguridad del Estado, la judicatura, .., todos se esfuerzan al máximo en descubrir lo ocurrido y aplicar la ley. ¿Pero cuantos pequeños hurtos quedan impunes?. Lo menudo, las pequeñas cosas,... La calidad de vida, el grado de civilización de una sociedad determinada, se mide por la eficiente solución que se de a los problemas menudos de las personas.

Los individuos comienzan por intentar sobrevivir. Se agrupan. Y bastante hacen con atender a las grandes y graves dificultades vitales que les retan. Poco a poco, según van satisfaciendo estas, pueden permitirse el lujo de atender algunas de menor importancia y perfeccionar su agrupamiento. Y así, poco a poco, siglo a siglo, parece ser que la Humanidad ....

(Pocas tragedias mayores pueden darse que las que generan esos ilusos de panza satisfecha que, antes que establecer un sistema de alimentación, techo y curación para las gentes, les imponen no se que sistema de elecciones democráticas, partidos y fronteras que aquellas desconocen. Será para venderles luego buenos garrotes p'ascacharse y disfrutalo...).

Así que a lo menudo... Pero aquí. En Zaragoza, donde vivo, hubo tranvías durante muchos años; durante toda mi niñez y juventud. ¡Hasta las narices estábamos de los problemas que ocasionaban por sus tendidos eléctricos, la rigidez inherente a su trazado, las afecciones en el pavimento,..!. Pues bien, al igual que algún programa de televisión que pretende mostrarme como era mi vida en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, causándome gran sorpresa pues casi nada fue como lo exponen y viví, ahora hay unos próceres locales que han descubierto que el tranvía es la panacea.
Uno de ellos, en un momento de locura, reconoció en el periódico que todos ellos se trasladaban en Audi y con chófer, por lo que saber, lo que se dice saber bien, lo que es el transporte urbano, como que no.. También aclaró que lo que pretendían es que los de su barrio se trasladasen al centro a disfrutar con facilidad. Que este se iba a colapsar era lo de menos. Y es que en Aragón ya se sabe: "¡Chufla, chufla, qué como no te apartes tú!.". Al tiempo....

Por eso incluyo a continuación unos artículos aparecidos en diferentes medios entre ayer sábado y hoy domingo. Como siempre hago, los he enlazado -para la posteridad- en el apartado lateral "Hay que leer"; ya, lo de pensar, lo dejo a su voluntad... (Para su cómoda lectura, se amplían clicando sobre ellos)





Pero hay algo más. La crisis esta... La que dentro de unos meses comenzará a producir sus verdaderas consecuencias y no las pequeñas molestias que hemos tenido hasta ahora (hasta hoy he llegado a perder en valor contable hasta un 67% de mis activos...). Y no tengo ganas de broma.
Ya decían en Flandes, según Alatriste, que hasta para que te degüellen es mejor que lo haga un profesional. Más rápido y la ropa se mancha menos.
Así que en lugar de oír las majaderías locales, les dejo la opinión de uno cualquiera.. Que Xavier Sala i Martín sea profesor de Economía en la Universidad de Columbia no tiene mayor importancia. ¡Fíjense que no ha lamido sobre alguno para pegarlo en la sede del barrio del partido!. Con eso está todo dicho...

En el resto de la entrevista que hoy publica "Heraldo de Aragón", en la página 34 de la Sección de Economía, dice más. Pero para no cansarles, solo copiaré lo siguiente:

H.A.- :¿Cómo valora las medidas que se están tomando en España para salir de la crisis?.
X.S.M. -: Fatal. El gobierno de España está pensando en políticas de demanda (aumentar la de coches, la de vivienda, ..), pero el problema español no es de demanda sino de oferta. Por tanto las políticas de demanda van en la dirección equivocada. Las que hay que hacer son de aumento de productividad, competitividad,.., políticas de oferta. España tiene un problema clarísimo de productividad, que se ve en el paro.
H.A.-: ¿Por donde pasaría su recetario?.
X.S.M.-: Por la innovación. Todo el mundo habla de innovar, pero no saben muy bien que es. Cuando dicen que hacen políticas de innovación, lo que hacen es políticas de I+D, que no es innovación. Gastar en I+D no es innovar; investigar cosas que luego no se implementan en el mundo empresarial no sirve para nada. lo que gastes en I+D es irrelevante, lo que importa es lo que obtengas de ese gasto. Por tanto, que el gobierno induzca a gastar en I+D no sirve de nada, lo que hay qu hacer es crear el entorno adecuado para que los ciudadanos tengan ideas y puedan implementarlas.

viernes 1 de mayo de 2009

¡Me importa un pito!

En mi calle hay una tienda de ultramarinos atendida por chinos, supongo, pues mi perspicacia no llega a tanto como para distinguirlos de otros orientales. Una de sus características -de la tienda, no de los chinos- es que debe gozar de la misma extraterritorialidad que su embajada, a tenor de algún artículo invisible de los Convenios de Viena de 1961 y Nueva York de 1969, dado que está exenta del cumplimiento de cualquier norma española, central o autonómica, sobre horarios comerciales y de cualquier control sobre la venta de alcohol a menores.

Al pasar esta noche frente a su puerta, de vuelta de una cena, unos chicos que salían a la calle después de comprar unas botellas de licor, me han dicho de buenas a primeras: "Tenemos dieciocho años", a lo que les he contestado en el mismo tono amable: "¡Me importa un pito!".

Y es que creo que la gente va con el paso cambiado. Hoy he enlazado en el apartado lateral de este blog "Hay que pensar sobre.." un artículo de Juan Manuel de Prada, que tiene relación con el asunto. Así que pensemos un poquito...

Lo que les debiera haber dicho a esos chicos, y muchísimo antes a sus padres y maestros, es que no se trata de si cumplen la norma que permite hacer lo que sea, por lo que su acto es legal, sino, además, de si están convencidos de la bondad de lo que hacen. Es decir: ¿que importancia tiene la moral en su comportamiento?.

Porque legal es toda norma que se aprueba y publica siguiendo el procedimiento normativo previsto, esté firmada por Adolf Hitler o Iósif Stalin. Y legítima cuando dicho procedimiento emana del órgano elegido democráticamente, caso que se produce cuando al frente del Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei Adolf Hitler es nombrado Canciller tras ganar, primero, las elecciones y coaligarse, después, con otras fuerzas políticas. Y eso, sin alejarnos mucho..

Así que va siendo hora de asumir y exigir con todas las consecuencias que la elaboración legislativa legítima debe basarse inexcusablemente en la Moral, que es lo mismo que la Ética, pues lo ético no es otra cosa que lo conforme a la Moral (R.A.E.).

Y sobre todo les debiera haber dicho que no piensen en los derechos que tienen. Que de tanto derecho propio vamos a ahogar a los demás y de tanto derecho ajeno, nadie va a poder respirar siquiera. Que dejen de mirarse el ombligo y de divertirse bebiendo; que le pongan más imaginación al existir; que cumplan primero sus deberes y solo después exijan sus derechos; que sean su propio líder y critiquen ferozmente todo aquello -incluido lo que digo- que les intenten inculcar, pues solo deben asumir las ideas tras su análisis y crítica exigente.

Y que esto exige una preparación intelectual intensa y profunda durante años, cuyo resultado será que tendrán la posibilidad de ser libres y no simples miembros de una jauría berreando cualquier necedad, para que se aprovechen unos pocos. Y también que huyan de quienes les ofrecen éxito y fama material en poco tiempo, pues ese camino es la mayor "picadora de carne humana" que existe.

Y para ir acabando, un pensamiento sublime..: Sobre cualquier mierda hay un montón enorme de moscas. Disfrutan. Son muchas. Pero eso no cambia que sea mierda. Pura y enroscada.

A estas alturas, algún soplamingas sentirá lástima de los chavales y dirá que son muy jóvenes para esas exigencias, pensando que tienen que disfrutar, pues están en la edad.. ¿Cuando les exigimos pues, cuando vayan a violar a la niña de catorce años o al recibir el Sagrado Sacramento de la Extremaunción?.

viernes 24 de abril de 2009

No creo, no se, pero si

La Main de Dieu
1896
mármol tallado por Soudbinine en 1902
94 x 82,5 x 54,9 cm
Musée Rodin - Paris

En 1890, varios periódicos se hicieron eco de una teoría artística un tanto paradójica: Rodin pretendía, en efecto, que en cada bloque de mármol había una estatua. Se trata sólo de adivinarla y de hacerla realidad quitando el mármol sobrante ("Le Temps", edición de 21 de diciembre de 1890 y "Le Nouvelliste", edición del 29 de diciembre de 1890). Sorprende esta opinión de Rodin, a quien, como la inmensa mayoría de sus contemporáneos, apenas le gustaba trabajar el mármol y, aunque se deja filmar por Sacha Guitry -Ceux de chez nous-, martillo y cincel en mano, trabajando en la gran "Ariane", Rodin es ante todo y sobre todo un modelista. Amasa con sus manos una materia fácilmente modelable, la arcilla, a la que puede darle tanto la forma que desea como añadir o quitarle masa según su voluntad. Más tarde trabajará el yeso, componiendo nuevos grupos a partir de elementos modelados anteriormente.

La razón de que el artista no talle el mármol es que aparece un nuevo sistema que reparte el trabajo necesario para crear la escultura y que se basó en un aparato denominado "metteur aux points": una vez que la obra ha terminado de modelarse en arcilla sobre una base de yeso, pasa a las manos de un ajustador mecánico que desbasta el bloque y finalmente a las de quien realiza las operaciones necesarias de tallado para finalizarla.

Toda la operación se hace, desde luego, bajo el control del artista, pero su precisión deriva de la máquina de "poner en los puntos" inventada al principio del siglo XIX por Nicolás Gatteaux; a partir de las indicaciones establecidas por las cotas en el espacio de unos puntos básicos, una cabeza rotativa, accionada por una máquina de vapor en 1844 y más tarde por un motor eléctrico, permite ir desbastando el bloque de mármol hasta lograr la figura deseada, aunque el artista se reserva el control del proceso en todo momento.
(Web "Musée Rodin - Collections - sculpteur - La Main de Dieu)


Al tratar de explicar algo sobre esta obra me enfrento a mi mismo. La dificultad no está en analizar sus aspectos artísticos sino en partir de algo que me enseñaron y aconsejo: Ante todo, contemplar y sentir; después, pensar.
Es decir, el Arte en cualquiera de sus manifestaciones es absolutamente inútil si no invade el espíritu, lo que no quiere decir que sintamos el Síndrome de Stendhal, sino que tenemos que percibir que se nos quiere transmitir algo a través de él.
El arte no es más que sentimiento. Pero sin la ciencia de los volúmenes, de las proporciones de los colores, sin la dirección de la mano, el sentimiento más vivo se paraliza. (Testamento de Rodin, fragmento).

¿Y por qué afirmo que me enfrento a mi mismo?. Pues porque siento que lo que Rodin plantea es que fuimos creados por Dios; lo hace a través de un gesto artístico: el de la mano del escultor, que golpe a golpe va modelando al Hombre, otorgándole las características propias de su especie.
Y he escrito a propósito "golpe a golpe" porque no soy, ¡en absoluto!, creacionista, sino evolucionista, lo que no es incompatible con la creación de un Dios omnipotente, aunque si con la limitación de lo inteligible por el Hombre, que suele calificar como imposible aquello que no entiende.
Y la Historia de la Ciencia sonroja a toda mente inteligentemente abierta con la sucesión de negaciones de la Realidad, realizadas y mantenidas por aquellos que solo admiten lo que sus limitadísimas entendederas captan.

¿Puede crear la Fealdad?; ¿la Fealdad Espiritual es consustancial de la Maldad?. ¡Nada de matices y medias verdades!. Llamemos a las cosas por su nombre. Así que escribo sobre el Mal en su estado Puro.
No, siento que es imposible que la Fealdad cree; ¡destruye!. Solo la Belleza Espiritual es creativa. La Fealdad, como mucho, desarrolla; y la diferencia es esencial. Porque para mí, el Arte es Creación. Y, quizá.., las características de la la Creación del Hombre fueron la Libertad, el Amor y la Belleza.

Por esto, para ambientarnos en la temática de la obra, sugiero cuatro lecturas; son densas, pero están excelentemente redactadas y, aunque exigen una lectura detenida, se comprenden bien. No es necesario leerlas para seguir con facilidad lo que voy a exponer, aunque si creo que su lectura atenta es un complemento ideal a la temática de la escultura sobre la que trataré a continuación.
La existencia humana, comentada en este artículo; el carácter conservador de la persona, en este; el fin de la existencia, tratado aquí; y la Belleza, o algo más, pensada en Monocordio.


Comencemos por analizar el ambiente artístico y los aspectos conceptuales de la obra. Como afirma John L. Tancock, Auguste Rodin demostró que una imagen podía ser totalmente expresiva aunque le faltaran casi todos los rasgos distintivos que demandaba el gusto académico de su tiempo. De este modo trabajó en cabezas, torsos, pies y sobre todo manos. Esta síntesis se aprecia en esculturas como "El secreto o "La catedral". No obstante, derivada de su interés por temas bíblicos, "La mano de Dios" es quizá uno de los ejemplos más bellos de su etapa de madurez, a partir de la década de 1880 del siglo XIX.

La obra tuvo su origen en las pruebas que realizó con fragmentos de "Los Burgueses de Calais"; tal vez, con las manos de Pierre y Jacques de Wiessant, que mostraban gestos de despedida y desesperación, lo que nos demuestra la capacidad del artista para lograr transmitir significados muy diferentes basándose en un elemento escultórico común.

De acuerdo con Irene Korn -"Auguste Rodin. Maestro en escultura"-, la pieza está ligada temáticamente a "La Puerta del Infierno" (entrar en el Musée Rodin / pinchar "français" / en la columna de la izquierda, "Collections" / sobre el disco "sculpteur" / en "Illustrations", sobre "La Porte de l'Enfer 1 2 3"). Las obras del programa escultórico concebido inicialmente para la entrada al nuevo Museo de Artes Decorativas de París comenzaron a rebasar sus límites originales y algunas, como "Eva", "Adán" o "Las tres sombras" (seguir la misma ruta que he mencionado para "La Puerta del Infierno" hasta "Illustrations" y allí pinchar sobre los nombres de cada una de estas tres obras), fueron convirtiéndose, una vez acabadas, en esculturas exentas que por su contundencia formal exigían vida propia.

Aunque en dos de sus maquetas aparece "La mano de Dios" como parte del proyecto de la citada Puerta, Tancock prefiere catalogar la primera como posterior, en unión con la controvertida "Mano del diablo", también conocida como "Demonio" o "Espíritu demoníaco", de la cual emerge Eva.

El escultor daba varios nombres a sus obras. Así, "La mano derecha", "La gran mano derecha", "Dios" o "El Creador" son algunas de los primeros títulos para esta magnífica escultura. Mientras que Rodin representó a Dios con una mano derecha, símbolo de poder, fuerza, coraje y triunfo, al Príncipe de las Tinieblas lo plasmó a través de una mano izquierda, que remite a lo ambiguo, engañoso, falso y débil.

Así, el fragmento del cuerpo se convertía en un microcosmos sagrado y simbólico. De la mano del Creador apoyada sobre una gran roca emergen en remolino, como en un beso, dos figuras: Adán y Eva, que, a la vez que surgen, se unen; pasión vital, rasgo del hombre y de la mujer desde la primera que existió y el primero que la amó. Sus cuerpos nacen de la materia, ahí donde esta pierde su dureza para transformarse en Arte.

Pobres seres, aquellos a quienes un pudor antinatural, incrustrado en su mente con fiereza durante el periodo educativo, les hace sentir que lo que tiene relación con el cuerpo humano -¡obra de Dios, perfecto en su pura Belleza!- es asqueroso y malo. Quienes así creen, sienten u obran, no hacen más que intentar castrar y eliminar la Creación Divina. ¡Qué horror!.

Con esta sublime interpretación del Génesis, Rodin mostró, en piedra y después en metal, a la Fuerza Primigenia. "La Mano de Dios" es una obra emblemática. La mano como instrumento de la Creación, tanto que conduce a Rodin a proclamar: "Dios pensó -admitiendo que podemos imaginar el pensamiento de Dios- al crear el mundo, en modelarlo, igual que lo hace un escultor".

Memoria quizá de símbolos medievales, de los libros de Iluminación, que mostraban al Todopoderoso como una mano que emergía de las nubes. Es probable que, así, Rodin retomara el concepto de la piedra filosofal, cuya esencia representa la purificación de la materia.

Henri Bergson escribió: "Representa el momento fugaz de la Creación, que nunca se detiene; ese es el sentido genial de Rodin, donde él mismo es una eterna fuerza creadora. Él que vive en la intención, vive libre, vive creando, vive como un Dios".

Las obras de Rodin están cargadas de un profundo conocimiento de las pasiones humanas, pues no en vano fue un profundo seductor. "Que la Naturaleza sea su única diosa. Hay que tener en ella una fe absoluta. Estar seguros de que jamás es fea y nuestra ambición debe limitarse a serle fiel. Toda ella es bella para el artista, pues en todo ser y en cada cosa, su mirada penetrante descubre el carácter, es decir, la verdad interior que se transparenta bajo la forma. Y esta verdad es la belleza misma. Hay que estudiar religiosamente, ya que no puede dejar de encontrarse la belleza, porque se encontrará con la verdad." (Testamento de Rodin, fragmento)

Es importantísimo que nos detengamos a apreciar la desproporción entre el tamaño de la mano de Dios y el del hombre que sostiene con ella. El dominio que parece ejercer sobre él, sobre su vida y su destino. Parece jugar a su antojo, disponiendo cada detalle sin importarle lo qué pueda sentir ese ser diminuto. Parece dejar que el azar juegue continuamente con el futuro de la vida humana y que imponga al Hombre los ritmos temporales como si fuese un pequeño juguete, como si eso no tuviese que ver con tres cuestiones esenciales para todo Hombre:
  • ¿Por qué he nacido?. Yo, precisamente, y no otro
  • ¿Mi presencia vital, sirve a una causa concreta?
  • ¿Qué importancia tiene que yo exista para la Humanidad?

Entremos ahora en la propia obra, en su interior, en aquello que quiere "decirnos"... Durante su vida, Rodin fue acusado por cierta crítica filistea de mutilar sus figuras, de amputar brazos, decapitar torsos, y otras lindezas parecidas. Estos ataques, además de estúpidos, estaban mal encaminados, pero no carecían totalmente de fundamento. La mayoría de las figuras de Rodin han sido más pequeñas de lo que debieran haber sido como esculturas independientes; es como si hubiesen soportado una opresión, una fuerza compresiva que les hubiese impedido desarrollarse.

Los contemporáneos de Rodin pasaron por alto esta incapacidad de sus figuras -con la excepción de Balzac- para crear una tensión espacial expansiva a su alrededor, porque lo que les interesaba eran las interpretaciones literales. Posteriormente, Rodin concitó gran interés desde la década de 1940, que se centró en la maestría de su toque modelador sobre la superficie escultórica. No obstante, es esta incapacidad, la existencia de esa terrible presión sufrida por las figuras de Rodin, lo que nos proporciona las claves de su contenido real, aunque éste sea negativo.

Muchas tallas de mármol están concebidas de forma que parezca que sólo están a medio emerger de la piedra sin tallar, pero en realidad da la impresión de que están comprimidas desde arriba, como si una fuerza invisible las empujase hacia abajo. Si lleváramos el proceso que se insinúa hasta sus últimas consecuencias, las figuras no emergerían independientes y libres, sino que sencillamente desaparecerían, volviendo a ser "introducidas" en el bloque del que brotan.

Incluso en los casos en los que aparentemente la figura contradice la presión ejercida sobre ella, se tiene la sensación de que la figura sigue siendo una criatura incompleta, que todavía no ha salido de la mano moldeadora del escultor. Tal mano fascinaba a Rodin. La describió sosteniendo una figura inacabada y un puñado de tierra y la llamó... "La mano de Dios".

Y se lo explicó así a Isadora Duncan, a quien sedujo, como a otras muchas..: “Ningún buen escultor puede modelar una figura humana sin hacer hincapié en el misterio de la vida: este y aquel individuo, en sus efímeras variaciones, no hacen sino recordarle el tipo inmanente; el escultor se ve continuamente llevado desde la criatura al creador... Por esto muchas de mis figuras tienen una mano o un pie todavía aprisionado en el bloque de mármol; la vida está en todas partes, pero raramente llega a completar la expresión o al individuo con una libertad perfecta” (Isadora Duncan, My Life, Londres, 1969).

Sus figuras están físicamente comprimidas, aprisionadas, dominadas por la fuerza de Rodin. Objetivamente hablando, son expresión de su propia libertad e imaginación. Pero, dado que la arcilla y la carne son para él ambivalentes y guardan en su mente una relación funesta, el escultor se ve forzado a tratarlas como si supusieran un reto para su propia autoridad y potencia.

Aunque os resulte soberbio, le comprendo perfectamente. Como dije al principio, siento que al crearme se me ha concedido la Libertad, incluso para relacionarme con mi Creador; además, se me hizo Bello, en el más absoluto significado de la palabra; y mi génesis fue tal acto Amoroso, que cuanto más aleje mi existencia del Amor seré más intensa y profundamente desgraciado, pudiendo llegar a desvanecerme en las Sombras del Vacío.
De modo que durante todos los instantes de mi vida, "se inconscientemente" lo anterior y contrapongo mis posibilidades con mis fundamentos, sin llegar a resolverme nunca.

Cogito ergo sum

Somos un instante en el tiempo y el espacio de La Mano de Dios