Palabras, palabras, que cual trenes me llevan a conocer nuevos paisajes


viernes 16 de mayo de 2008

1954. Escenas

Hace frío; finaliza diciembre. El niño se despierta; ya no pesan las mantas y la colcha que le cubren casi hasta los ojos. Se levanta; tirita. Se pone rápidamente la gruesa bata casera de cuadros grises. Hasta la tarde no encenderán la caldera en la cocina.
La cocina.. Humea el bol de café con leche. Parte la bolla de pan en trozos y los echa dentro. Pan con sopas; su desayuno. Se quema. Y el sabor se graba en su alma para cuando sea anciano, mientras su mirada se pierde en la vaporada.
Tiene seis años; hasta los siete no irá al colegio de Jesuitas. Juega en la calle. Le atrae acompañar a los albañiles; también juegan. Levantan un castillo mágico, que los mayores llamarán teatro. Encuentra trampas, pasadizos, precipicios, cuevas, ...
Los piratas dejan de trabajar; quizá encontraron el tesoro. Han prendido unas ramas y papeles en el suelo, allá dentro. Se acerca. El calor de la llama es bronco; ambiente espeso de varón, piel a cuartos, manos de rollizos férreos, ropas sucias y marchitas, pelo enredado carente de esperanza.
Arriman pequeñas cazuelas granates, de alma celeste. Huele bien, a hogar de madrugada. Silencio. Algunos ojos miran; "¿quieres?". Y el niño come a cucharada y paso atrás .. Una bota; recio, oscuro como la sangre, sabroso como las lágrimas. "Serás fuerte chaval, con vino y caldero".

Delante de su casa está el parque; bajo su ventana el invernadero. La entrada le acoge, cálida y húmeda, entre colores del sol de invierno paridos por vieja tierra que reposa en los cristales. Al fondo del cobertizo, sentado, está su amigo, el joven jardinero. Entre sus manos una carta. Vino desde allá lejos, tierra de saudade..
Se sienta en un madero, a su lado. Mira. Silencio. Manos recias abrazan un papel; suenan sílabas despacio.. "Hijo, al recibo de la presente, bien de salud, ... , nunca pides pero hemos ahorrado, .... Te esperamos. Padre y madre".
Dedos sucios rebuscan en el sobre .. Un papel doblado, un pequeño billete, de una peseta, húmedo de sudor, arrugado de amor.

25 de diciembre. Navidad. Se despierta tarde. Voces graves en el pasillo. Pasos. Atiende. "Si, hace poco; lo descubrieron a las diez". Sale, en busca del calor de la cocina. "Repartieron coñac como aguinaldo; tenía una botella". Se sienta a desayunar. "Estaba solo. Esta Nochebuena heló; y el invernadero es poco más que yeso, cañizos y cristales. Debió de quedarse dormido; había bebido". La vaporada del bol envuelve sus ojos. "Muerto. De frío."

viernes 2 de mayo de 2008

Medita...

(derecha)

Shōrin-zu byōbu -Pinos entre la niebla-

Biombo - 156,8 x 356 cada lado - Total seis paneles
Periodo Momoyama - c. 1600 -Museo Nacional de Tokyo - Tesoro Nacional del Japón

Tōhaku Hasegawa

(izquierda)


nanigo no
owashimasu kawa
shiranedomo
katajikenasa ni
namida kobururu


¿Que divinidad se venera aquí?
No lo se.
Solo mi corazón desborda en lágrimas de profundo agradecimiento
Saigyô (1118 - 1190)

La pintura está realizada en tinta -sumi- sobre papel de arroz –washi-. Evoca la niebla entre los árboles y la brisa que los acaricia, mediante un dibujo caligráfico –perfectamente definido-, de fusión delicadísima, y un estilo sencillo. Si alguna pintura ha capturado el sonido del silencio ha sido esta, considerada una de las de mayor nivel de la pintura japonesa. Esencia, núcleo del ser, corazón de la mirada.

Entrego a la niebla mi mirada.. La niebla me abraza despacio, con tierna delicadeza; me pide que desnude mi alma, que me desprenda de mi mismo y que conserve solo el corazón. Me embriaga.. No veo, pero siento la vida, envuelta como yo en el abrazo del amor.. Solicita mi fe, confianza en aquello que desconozco, en el vacío de mis ojos. Torpe mirada ciega..
Humildad. Mi ignorancia no es certeza de la inexistencia, solo prueba de mi pequeñez. Siento.., sin palpar; la vida late y formo parte del Todo. Cierro los ojos... Aspiro el aire que acaricia el rocío. La brisa susurra entre las quimas los nombres de mi amor, caricias y roces que me apresan suavemente. Amo.
Vacío.. Existo en el Todo.. Abandona la razón, siente el corazón.

Kiyoku, mazushiku, utsukushiku ikuru
Vivir con un corazón limpio, austero y hermoso

Cuando se toma una cosa
todo el Universo va con ella.
Una flor es la primavera
y una hoja de arce caída, es el otoño


Una mota de polvo
contiene la tierra entera.
Cuando una flor se abre
el mundo entero nace.

Resulta extraordinario tratar con acierto la manera en que otra cultura se expresa. En la mayoría de las ocasiones nuestra percepción no se origina tanto en lo que la obra de arte quiere trasladar al espectador como en lo que las normas de la cultura de este interpretan. A pesar de esto, el Arte permite comprender la sensibilidad y la cosmovisión de otras culturas. Como todas las artes de las culturas asiáticas, los fundamentos de la estética japonesa descansan sobre la comunión con esferas sutiles, con nuestra percepción espiritual.

Cuando contemplamos una obra de arte japonés, resulta evidente la proximidad entre la creación artística y una profunda intuición filosófica de la realidad; el zen, rama del budismo iniciada por Bodhidharma (o Daruma en el Japón), impregnó vigorosamente la cultura japonesa y sus diversas expresiones artísticas, como la pintura, la poesía, la arquitectura, la jardinería o la célebre ceremonia del té.

El zen, el perfil místico del budismo, vincula su ideal de realización humana con la experiencia de lo real a través de su “nervadura” más profunda, entendida como algo subyacente, inasible e infinito vacío de nuestro conocimiento del que misteriosamente procede la multiplicidad de las cosas.
Lo vacío es la fuente primaria del sentido, de la plenitud, la belleza y la expansión vital. El arte japonés, mediante la apelación a la espontaneidad creadora, la economía de formas, la percepción íntima de la naturaleza y la elaboración de formas irregulares o asimétricas, pretendió expresar la experiencia vivificante del vacío creador.

El artista japonés descuida la apariencia de la cosas, su forma exterior, para llegar a la verdad; su pincel dibuja una forma siguiendo unos trazos convencionales, pero la idea esencial se trasluce a través de una pintura, más abstracta en tanto en cuanto más pura, donde el objeto sólo es utilizado como un símbolo, como por ejemplo, el bambú, la roca, la cascada.

La simplicidad domina la estética japonesa. La pobreza de los medios y de la materia, el “wabi” japonés, caracteriza el Arte de este país. El elemento ornamental desaparece, las líneas se simplifican, el artista persigue ante todo las formas naturales -una vieja cepa torcida, una simple piedra de extraño aspecto, una flor silvestre...,- precisamente porque su mirada ha sabido captar la belleza del objeto en sí mismo, su riqueza en evocaciones estéticas.
Así, el arte japonés de inspiración zen es austero. El espectador se siente impresionado ante la elegante simplicidad de sus cerámicas, estatuas, pinturas, de las artes menores, y descubre una distinción natural, una finura instintiva, un gusto infalible. El arte japonés es aristocrático, es decir, no fácil, no relajado, no descuidado.

Otro elemento importante de la estética japonesa es la importancia del vacío, de la soledad, “sabi”, alrededor del objeto representado, eludiendo la gravedad y pesadez del espacio que lo rodea. Las pinturas zen son notables desde este punto de vista; tres cuartas partes del cuadro están vacías y, sin embargo, el conjunto resulta de una gran riqueza evocadora.
El artista ha sabido disponer su objeto (rama de árbol, pájaro, pico de una montaña, orilla del mar) y rodearlo de nada, en una soledad pictórica absoluta; también se puede considerar que esta soledad habla, es vacío que se impone y nos atrae, una nada que es a la vez un todo.

El arte abstracto occidental utiliza también el vacío, pero, a menudo, sorprende comprobar lo evidente que resulta el esfuerzo de abstracción, el intento de conseguir este efecto, mientras que el arte oriental es de una espontaneidad extraordinaria, de una riqueza sugestiva que muy a menudo falta en la artificial y complicada obra europea.

La razón está en el valor religioso que impone el “sinto” al objeto, en su sacralización estética, que hace aparecer su luz interior tras un detalle insignificante o la aparente vulgaridad material. Esta luz es la razón de ser del choque estético.

Esta vulgaridad, esta familiaridad del objeto, el “shibu”, es visible en la apariencia inacabada de la obra de arte; la trivialidad externa atrae al artista japonés porque es la prueba de que el objeto está vivo, es rico en posibilidades, brilla por la presencia de los “kami”.
La escoba de la cocina, el cazo, el vaso de agua, el bastón de un viejo campesino han desempeñado un importante papel en el arte y eso sin ningún esfuerzo para situar esos objetos en el cuadro; la escoba está allí, en un rincón del monasterio, como en la realidad, y sin embargo interviene en el diálogo zen. Hay un sentido de lo inacabado que subraya la asimetría de los rasgos; la estética japonesa no ha esperado al arte occidental para comprender el valor de esta técnica. La simplicidad, auténtica y profunda, consecuencia de su sentido zen, convierte al Arte en un camino de percepción inapreciable por los sentidos.

La consecuencia es que la Belleza es un valor interior, más allá de la forma y por lo tanto de la apariencia, que nace de su expresividad.

Desde el zen, el arte ha evitado conscientemente la expresión simétrica, no sólo en lo referido al conjunto final de la obra sino, incluso, a la simple repetición de sus motivos, ya que se ha considerado la uniformidad en el diseño como algo fatal para la frescura imaginativa.

Las formas en el arte japonés de inspiración zen propician que se complete lo incompleto y asimétrico mediante una respuesta activa de la mente. Lo simple expresa una fuerza de sentido inacabado; es el pequeño resplandor de una realidad total, luminiscente imán que despierta el asombro del ojo atento, que se esfuerza por devolver a lo pequeño su grandeza.

El hombre occidental, encerrado en su lenguaje, en sus teorías y símbolos, pierde el contacto directo con el ritmo precioso y radiante de cada forma natural, de modo que la falta de atención de su mente hacia lo extraño a él mismo, a su pequeño mundo, a sus tediosas costumbres, ya que le gusta más imponer y ordenar que recibir, hace que la naturaleza puede languidecer y adquirir la palidez de las sombras.

La carencia de inquietudes mentales hacia lo que no es propio, útil y no puede controlarse (acaso la realidad normal en Occidente) impide reparar en la proximidad de un vacío creador, en un ritmo universal, o en las fuerzas invisibles que envuelven las cosas. Mediante el sencillo y pequeño resplandor de sus objetos, la naturaleza es movimiento hacia la proximidad de lo infinito, disfrazado por las pequeñas joyas de las cosas simples.

El Arte pretende recrear la actitud de un alma que acaba de despertar, que se demora aún entre brumosos sueños del pasado y que, sumida en la dulce inconsciencia de una mórbida luz espiritual, añora la libertad que yace más allá, en el espacio, y la fugacidad, la fragilidad, la levedad, y el aparente abandono que la acompañan. Lo eterno solo se halla en el espíritu, que encarnado en simples elementos los embellece con el sutil resplandor de su refinamiento.

El concepto zen de la perfección, debido a la naturaleza dinámica de su filosofía, considera más importante el proceso por el que se busca la perfección que esta misma. La verdadera belleza puede ser descubierta sólo por aquel que completa mentalmente lo incompleto. El vigor de la vida y el arte consiste en sus posibilidades de crecimiento.

No se si habré conseguido con estas pinceladas que los lectores que me soportan se aproximen un poquito al arte japonés. Por si acaso, indico a continuación la bibliografía básica que he utilizado y que pudiera interesar a quien quiera conocer algo más sobre lo tratado.

Bibliografía:
“Religión y espiritualidad en la sociedad japonesa contemporánea”, de Federico Lanzaco Salafranca
“El zen y la cultura japonesa”, de Suzuki Daisetz-Teitaro
“El libro del té”, de Okakuro Kakuzo
“El arte japonés”, de Jean Roger Riviere

sábado 19 de abril de 2008

Agua y soluciones

Cada día me siento un bicho más extraño. Mi tendencia natural es analizar cualquier cosa que aparece ante mí y huir, ya casi por instinto, de asumir cualquier postura que no haya sometido antes a crítica. Será mi pasado economista, será.
Quiero escribir poco, que luego alguno se duerme si me extiendo. Por eso anticipo que lo que sigue no llega ni a un simple esbozo y que mi única pretensión es activar el pensamiento sobre una situación que se agrava día a día.
Como entremés, afirmo que cuando ante cualquier problema actuamos solo sobre alguna de sus partes, sin solventar el núcleo que lo origina, estamos aumentando su gravedad a medio y largo plazo, enmerdando.

Comenté hace poco un artículo de Silvia sobre el problema del agua y quiero desarrollar un poquito lo que expuse allí. Un problema no solo del levante y sur de España. Durante años solo tuve agua de 9 a 12 de la mañana en mi casa familiar de un pueblo de Santander. Y en Aragón, donde vivo ahora, hay muchos pueblos a los que es necesario abastecer de agua de boca con camiones, ya que están absolutamente secos.
Así que lo primero que hay que hacer es conocer con total exactitud el problema. Aunque reconozco que los españoles podemos seguir disfrutando dándonos por el culo unos a otros, como es costumbre. Ya nos cabe cualquier cosa.
Tras un estudio serio, que seguro que existe y es bien conocido desde hace mucho, habrá que utilizar todos los recursos existentes en España, para solucionar los problemas de toda España. Y a un ritmo parejo, que en Aragón aún no se han construido las obras hidráulicas aprobadas por ley durante el gobierno de Primo de Rivera, confirmadas durante la II República y mantenidas por el régimen de Franco. Y claro, esta gente anda algo mosca. ¿Brillante, eh?.

El agua es cada día que pasa un recurso más escaso. Un bien económico que exige ser administrado. Pero se puede administrar en doble sentido, ya que es posible hacerlo tanto sobre la oferta como sobre la demanda.

Así, para que nuestros hijos puedan tener más oportunidades, los padres nos esforzamos en nuestros trabajos, procurando ganar más para poder proporcionarles cosas que les permitan tener más calidad de vida. O eso creemos. Los padres actuamos sobre la oferta; la incrementamos. Pero hay ocasiones en que no nos parece adecuado lo que piden nuestros hijos y se lo negamos. Estamos actuando sobre la demanda.

Bien. ¿Por qué los gobiernos suelen responder actuando siempre sobre la oferta?. La respuesta, en principio, es clara: Negar algo a los ciudadanos es invitarles a que dejen de votarte.. Pero una buena administración debe conjugar ambos aspectos, oferta y demanda en beneficio de todos.

Agua.. No hay duda de que la Administración Pública debe ofertar la necesaria para que los ciudadanos satisfagan sus necesidades básicas (beber, lavarse, cocinar, ..). ¿Pero debe proceder igual cuando se trata de regar campos de golf?. ¿Y para aumentar cada vez más el riego en territorios que mantienen una industria agrícola muy importante?. Que ciertamente generan riqueza y puestos de trabajo...
¿Y si ese suministro obliga a detraer recursos que podrían satisfacer otras necesidades?; ¿y si estas necesidades a satisfacer corresponden a territorios distintos al que demanda agua?. ¿Y a quien atender, al más rico o al más pobre?. ¿Y quien es más rico o más pobre, en función de que criterios?.
Un simple, de esos que nunca aportan soluciones, diría que se haga lo más justo. Vale einstein, mañana eres el ministro responsable de solucionarlo y disfrutaré con tu deslumbrante explicación de lo más justo.. Y luego admirando el problemón que has creado durante generaciones.
¡Cuanto asesino social en potencia genera la falta de preparación!. (Hay pueblos del Cuarto Mundo entrando en hambruna gracias al dulce encanto ecologista que me permite usar biocombustible mientras me rasco la panza conduciendo el fin de semana).

No. Lo que tenemos es un conflicto de intereses. Y eso se ha solucionado -mal, pero en parte por lo menos- a lo largo de la Historia por tres vías:
  1. La Fuerza. Soy quien más puedo y me llevo los recursos.
  2. El Derecho. Si existe un ámbito jurídico que admita mi reclamación, que resuelva en equidad y que sea capaz -esencial, pues sin esto es pura agua de borrajas- de imponer el cumplimiento de lo que decida a quien no lo cumpla. Con lo que el Derecho nos lleva a la Fuerza, pues, como se establece en cualquier manual básico de estudios jurídicos, una de las características esenciales del Derecho y que lo diferencian de otras Normas, es su coercibilidad.
  3. La Riqueza. Soy quien genera más puestos de trabajo, quien más produce, quien tiene más futuro, quien tiene más población, quien te da más votos, quien...; luego apóyame, decide a favor de mis intereses.
El resultado será siempre un incremento de oferta para unos, respondiendo a su demanda, y una insatisfacción de la demanda de otros. Pura Economía. Que cada uno se decante por lo que le interese. Porque serán los intereses más potentes los que ganen, como siempre. Triste.

Se preguntarán: Y tú, defensor de putas pobres, ¿por que te decantas?. He partido de que hay que actuar sobre la oferta, pero dentro de lo razonable. Satisfacer necesidades y generar riqueza. Evidente. Pero me decanto por actuar sobre la demanda. Con claridad. Y por tres razones:
  • El agua cada día va a ser un bien más escaso, que por ello necesitará ser muy bien administrado. No podemos, desde ya mismo, generar una mentalidad de que el gobierno es capaz de abastecer a alguien con la cantidad que sea "ad eternum".
  • Los agricultores deben comprender que en el futuro tendrán que centrar sus miradas no en el agua que necesiten sus cultivos sino en como sacar el máximo partido de la que dispongan, siempre en menor volumen esta que aquella y que, en consecuencia, les será muy difícil aumentar, e incluso mantener, la superficie cultivada. La única respuesta a sus problemas vendrá de soluciones I+D y de una tecnificación exhaustiva de todo su proceso productivo. Y lo mismo todos y cada uno de nosotros en cuanto al uso doméstico.
  • Porque dirige la economía territorial hacia la agricultura y el turismo, obviando otras posibilidades de desarrollo. Así, aquí en Aragón parece que todos deseasen para sus hijos un futuro dedicado al cultivo de la zanahoria. Y desecharon el proyecto de Carlo Rubbia, que hubiese colocado a Aragón y a España en un primer nivel tecnológico mundial. Aunque reconozco que la actual estructura política de poder, basada en los controladores pueblerinos del desarrollo de la acelga se hubiese ido a tomar p'ol saco. Y no lo consintieron. Quien manda, se aferra.
¿Cómo se actúa sobre la demanda?. De varias maneras; por ejemplo:
  • Precios: Algo escaso no puede ser barato. Y es una locura subvencionarlo. Como proteger la agricultura. Algún día los estados del Primer Mundo se van a ahogar en lo que les cuesta producir, cuando sería más barato comprar al Tercer Mundo -y puede que la emigración se autorregulase- y dedicarnos a otros sectores.
  • Regulaciones: Sobre mantenimiento de redes y criterios de abastecimiento. Imponiendo sistemas de uso (prohibir riego por "agua rodada", reciclaje y depuración, reaprovechamientos, ..)
  • Compensaciones interterritoriales: Te doy lo mío porque somos de la familia, pero tú me das, también, algo a cambio. ¡Qué chuli!.
¡Vamos, échenle imaginación!. Que pedir, sin más, es cosa de pobres. Sobre todo de espíritu.

Funeral de amor

La capilla no era muy grande. ¿Para qué?. En estos casos, la gente ahueca; no quieren compromisos. Cuando entré, el ataúd estaba ya sobre los caballetes y el viejo esperaba. Habían dejado libres los primeros bancos, a la izquierda y a la derecha.
Eso está bien, así no se juntan. Los hijos de la esposa en uno; su mujer amante y al cabo también esposa en el otro.
Entraron. Hijos y nueras, juntos, algo perdidos, indecisos en el papel que la vida les llevaba haciendo representar desde hacía tantos años. En sus caras se leía el contraste; resentimiento en el uno, tan encelado en si que era incapaz de romper su resquemor hacia quien se fue de casa un día. Mirada perdida en el otro, pues vagaba por los recuerdos de su padre, que siempre les atendió -¡tan vivo!- y que un día, cuando eran ya mayores, eligió vivir enamorado.
Cuando se sentaron, entró la anciana. Modesta en el vestir, perdida la apariencia; tuvo que ser grande de cuerpo, pero en aquel momento solo se apreciaban arrugas, un bastón y un caminar quedo. A su lado, otra mujer de mediana edad, quizá su hija. La otra parte contratante de la primera parte....
El cura navegando, como casi siempre. Que si amaros, que si perdonaros, que si.. Y cada dos por tres alabando al viejo, un dechado de virtudes, según él que no lo conoció. Y llegó el momento de darse la paz.. La paz del Señor sea con vosotros; y con tu espíritu. Todo normal, cada uno en su banco y Dios en el de todos.

Y lo vi .. Giró su mirada, que seguía perdida, hacia la mujer que tanto amaba a su padre y a la que este había entregado su vida, por encima de costumbres, sociedad y comidillas de quienes nunca vivieron. Y salió del banco, despacio, con los hombros caídos, buscando la mejilla de aquella mujer extraña.. Y la dio un beso. Y sonrió. Y se miraron.
Y ya puestos, besó a la hija. Y es posible que se sintiesen, beso y mirada, dolor y ternura, compañía. Y la hija, con fuerza, cruzó también el pasillo de la capilla y se lió a besos suaves con aquellos que no la hablaban.

"Viejo -pensé- de esta vas al Cielo. Se están perdonando. Y el daño que hiciste se esfuma como la niebla que mueve el viento. ¡Tiene cojones, viejo!. ¡Qué cosas puede el amor!. Será que es lo único que se nos pide. Amarnos".

En el pasillo, busqué su mirada. Ya no estaba perdida. Solo líquida. Enrojecida. Le abracé por la cintura. Y nos cogimos las manos, sonriendo, apretando los dedos entrelazados. Y le dije en voz baja: "Campeón, eres todo un hombre y estás vivo". Sonreía. Su padre descansaba.

martes 15 de abril de 2008

Excma. Sra. Ministro de Defensa

Vaya por delante que no hay intención alguna en el título de burlarme de la recién nombrada. Ocurre que uno tiene su manera de ver las cosas y procura proceder en consonancia. Hace más años de los que quisiera recordar me encontraba en L'École de Spécialisation de l'Aviation Légère de l'Armée de Terre en Dax, Aquitania. Y como uno, modestamente, representaba a España y a todos ustedes, fue acompañado por el oficial que l'Armée (*) de Terre había designado como su enlace (**) a saludar al alcalde de la ciudad.
Cuando nos recibió, aprecié el exquisito protocolo con el que el oficial francés se dirigía a dicha autoridad. "Monsieur le Maire". Nada de alcalde a secas ni zarandajas por el estilo; cuadrado y absolutamente educado, el oficial francés no tomó la iniciativa verbal, limitándose a responder cuando se le preguntaba, sin atreverse a tomar libertad alguna.
Y entendí muy bien por que se comportaba así. No estaba ante una persona ni un político concretos. En un acto oficial estaba ante la totalidad de los habitantes de Dax, personalizados por Monsieur le Maire. Y tantos franceses imponen y merecen respeto.
Cuestión que no entendió nuestro Presidente de Gobierno, cuando se mantuvo desconsideradamente sentado al paso de la bandera que representa a todos los ciudadanos de los Estados Unidos de América. Que merecen respeto.

Así que nuestra actual Ministro de Defensa es la Excelentísima señora doña Carmen Chacón. Los periodistas han destacado que es mujer y que está embarazada. Me resulta absolutamente indiferente.
Veamos. Las Fuerzas Armadas tienen entre 140.000 y 150.000 militares profesionales, a los que habría que sumar los civiles contratados en régimen de Derecho Administrativo y los que lo están por contrato laboral. Creo que podemos afirmar que se trata de lo que en economía se califica como "gran empresa".
El presupuesto del ministerio durante el año 2007 se elevó a 8.052.758,14 (miles de €). Mantiene tropas en operaciones en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Afganistán y el Líbano. Y de él dependen el Centro Nacional de Inteligencia, las cuestiones de personal de la Guardia Civil y y el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial "Esteban Terradas", aparte de otras menudencias.
Sus decisiones implican consecuencias importantísimas para España en cuestiones de seguridad territorial, relaciones internacionales, I+D, y lucha antiterrorista.
¿Entienden por qué carece de importancia para mí que sea mujer?. Me importa que sea capaz de negociar al máximo nivel de complejidad lingüística en inglés, y trabaje con fluidez en alemán y francés (y no pido nada que no exista en mi familia).
Que tenga gran experiencia en alta dirección y gestión económica, tanto dentro de la economía pública como la privada. Que se maneje con soltura y tenga profunda experiencia en nuestra Administración Pública.
Que asuma que quien dirige a las Fuerzas Armadas, al igual que debe exigirse a todos los que ostenten cualquier mando en ellas, carece de cualquier derecho propio si antes los soldados no han visto satisfechos los suyos. Cuestión no baladí: Puede morir quien sustituye a una compañera que disfruta su permiso de maternidad. Y digo yo que también tendrá derecho a vivir. Y en los Ejércitos ha sido esencial durante la Historia que cada palo aguante su vela..
He oído que su nombramiento es un gesto. No se que es eso. En asuntos en que cuarenta millones de personas se juegan tanto no entiendo los gestos.
Y si nada de esto les convence, les preguntaré: ¿En la vida diaria contratan a alguien para un buen trabajo sin "mirarle hasta los higadillos"?; ¿es que a sus hijos les hacen "gestos" para obtener un trabajo?; ¿se dejarían operar ustedes por un cirujano que por todo mérito les informase de que es mujer y está preñada?; ¿gana el prestigio de las excelentes profesionales que hay cuando se promueve a otras mujeres por el mero hecho de su sexo -lo del género, en español, es otra cosa-?; ....
¿Es serio este país, antes conocido como España?.


(*) Armée, en francés, como Army, en inglés, no corresponden a Armada en español, que es la Marina de Guerra, sino a Ejército. Nuestra Armada corresponde al francés Marine National -La Royale- y al inglés Navy.
Y ya puestos, aunque comprendo que para algún periodista español pasar unos días en los Estados es el desideratum, "to arrest", en el derecho anglosajón, corresponde a la detención del derecho español, ya que el arresto en España es una sanción prevista y regulada en los artículos 35 y ss. de nuestro Código Penal; de manera que, aunque periódicos y periodistas lo afirmen por su santa madre, parece excesivo que un policía pueda, sobre la marcha y en plena calle, sentenciar a pena de arresto a un ciudadano en lugar de un juez, cuando lo que está haciendo es detenerlo.
Y como soy picajoso, el término "efectivos" tiene las acepciones que quieran, pero en los reglamentos militares -establecidos en consonancia con la normativa vigente- comprende la totalidad de los medios humanos y materiales en plantilla de una unidad o dispuestos al cumplimiento de una misión. Así que no queda más remedio que adjetivar: los efectivos del Ejército de Tierra son tantos soldados, más tantos vehículos, más tantos cañones, más....

(**) Un personaje curiosísimo. De empleo equivalente a un teniente coronel de Caballería, era hijo de un cordobés que había combatido durante nuestra Guerra Civil en el Ejército Republicano, a consecuencia de lo cual tuvo que emigrar a Francia.
Vestía el uniforme del Ejército Francés, si, pero hablaba un español perfecto con un fortísimo acento andaluz. Y, heredado de su padre, amigo del maestro, cubría su cabeza con un fantástico sombrero cordobés, en cuya badana figuraba la firma y una dedicatoria de Manuel Rodriguez "Manolete".
Juntos nos fuimos a ver torear a Paquirri y al Yiyo. Y por la noche intentaba enseñarme la manera correcta de bailar un pasodoble. ¡Y aún no he encontrado un español que baile mejor el pasodoble ni que entienda tanto de toros!.

martes 1 de abril de 2008

¡Así necesito que me veas!

Espero no extenderme; que luego me dicen que soy canso. Y más que eso lo que ocurre es que mi cabeza ya no es lo que era. Hoy mismo, he ido a liquidar el I.V.A y he tenido que hacer varios viajes, pues cuando no me había olvidado el nombre dejaba la firma en blanco. En fin.
Aunque todo tiene su ventaja. Tanto paseo dicen que adelgaza; y, además, me permite observar a las gentes...

En un cruce de calles ha parado un coche; y digo parar porque no puedo calificar su maniobra de otro modo. Se ha detenido en el único espacio libre, sobre el paso de cebra y la acera del chaflán de un edificio. Con esa proverbial empatía que me caracteriza y que hace mi trato suave y delicado, he pensado: Un trabajador agobiado por sus obligaciones, que reclama la comprensión y el derecho ajeno ante la dureza de su vida y el poco tiempo que dispone, motivo por el que ignora y pisotea cualquier otro derecho y trabajo. Lo mismo que hacen con él otros como él. Todos jodidos...

A lo que iba. Ha abierto el maletero y he podido ver que este iba lleno de unas garrafas de plástico de unos cinco litros; las mismas que se desparramaban por los asientos del vehículo. Ha cogido varias y ha entrado en la peluquería de señoras que abre su puerta en aquel chaflán. ¡Vaya -me he dicho- un humilde repartidor!.

Pero como a uno le gustan, además de las mujeres y la buena mesa, los coches, no he tenido más remedio que echar una ojeada al vehículo... Un Bayerische Motoren Werke, serie 5, de la última gama, color marfil. Entonces me he fijado en el repartidor, un hombre de unos 30 años, vestido con un pantalón y jersey marrones corrientes, con una pinta física más corriente aún.

Y me he puesto a discurrir.. He recordado inmediatamente a las dos mujeres de mi quinta que merendaban ayer junto a mí en una cafetería..; hastiadas de todo y volcando su tristeza en sus sortijas y visones. Caras silenciosas, miradas opacas, cutis grises..
Y he pensado que quizá nuestro repartidor es un trasunto de lo mismo. Una persona que carece de sensación de su propia existencia y que anduvo a los veinte años por las calles hablando con sus amigos a voz en grito, de manera que el sonido le hiciese sentir que estaba vivo, ya que no encontraba en su interior algo que se lo dijese.
Y que hoy, unos años más tarde, ha utilizado todo lo que tiene o no tiene para comprarse un coche llamativo, que es el sueño de la mayoría de los machos humanos que no saben a que asirse vitalmente, pretendiendo que el resto de la humanidad les digamos convencidos: ¡Oh, si, existes; tu vida merece la pena; te admiro!.
Y saldrá exultante el sábado por la noche montado en su corcel, dispuesto a que le admiren castas y sabias doncellas...

martes 25 de marzo de 2008

Es gratis

Ayer se me rompió uno de las tres gafas que uso para leer. Así que me he acercado a una óptica para que las reparen. He tenido que hacer algo de cola, experiencia a la que me voy poco a poco acostumbrando, tras muchos años de no saber ni que existían.
Las colas permiten escuchar y explorar a nuestros congéneres. Con que les prestemos un poquito de atención, podemos aprender muchísimo. Otro lugar donde es posible alcanzar el mismo resultado son las concurridas terrazas de verano; en ellas, bien sea por el calor, la cerveza, el efecto euforizante del hispánico café con leche o cortaillo, o por todo a la vez, se desatan las lenguas y uno descubre que este país funciona gracias a la pericia del bigotudo barrigón que vocifera unas mesas más allá.

A lo que iba. Inmediatamente delante de mí, se ha acercado un señor al mostrador. Jubilado, sin duda; de economía modesta, evidentemente; de comportamiento respetuoso, en consonancia con lo soportado durante su vida.
"Buenos días", ha saludado, ante todo. "Es que no estaba en casa cuando han llamado y lo ha cogido mi señora. He venido porque me ha dicho que revisan gratis la vista..".
"Sin duda caballero; ¿tiene usted cita?", le ha respondido un joven dependiente.
"Pues no", ha contestado mohíno el buen hombre, sintiendo que se alejaba la ocasión.
"¡No se preocupe, caballero; le abro una ficha y le daré cita!", ha contestado aquella promesa del comercio, mientras el abuelo se recogía dentro de su gabardina, sin saber a que venía aquello y si la prenda sería refugio suficiente.
El empleado del mes comenzó a teclear en el ordenador, mientras me parecía ver como iba apareciendo entre sus labios un colmillo brillante y astifino. "¿Nombre?", preguntó directo..; "¿apellidos?", prosiguió sin tregua. "Jubilado, claro", sentenció casi sin mirarle. "¿Dirección..?". A estas alturas yo elucubraba si llegaría a preguntarle si aún se le levantaba ....
Después de sonsacarle, a quien ya era un anciano, cuanta información podría ser comercialmente interesante, el encorbatado joven le ha dicho con una sonrisa: "jueves, a las 7; no falte". Y el cliente, vencido, ha inquirido con un hilillo de voz: "¿Pero será gratis verdad?".
El empleado de brillante futuro y curtidas maneras le ha contestado, al tiempo que poniéndole una mano en la espalda le achuchaba hacia la puerta: "Sin duda, sin duda; la revisión es gratis y luego podrá comprobar nuestras soluciones en cadmio-cromo pulido ultrafino".
Ahora si. Del colmillo goteaban ....

viernes 14 de marzo de 2008

Elecciones

Desde que el mundo gira, creo que todos los que han querido aprovecharse de los demás han comprendido que estos no les entregarían nada si no creían en algo. Tiene una lógica aplastante. Si yo le digo a alguien que le voy a chulear, es muy probable que me mande a paseo y, además, puede arrearme un cantazo. Así que para alcanzar mi objetivo le convenzo de algo que justifica el chuleo y lo hace posible. Le hago creer en ese algo.
¿Y qué es esto de creer?. Tener por cierto algo que el entendimiento no alcanza o que no está comprobado o demostrado; tener fe, tanto en la existencia de ese algo como en el resultado material y extrínseco que produce dicha existencia, sin conocimiento suficiente de su substancia y actividad.

Algunos se han hecho intermediarios ante los hombres de cientos de divinidades, de manera que so pena de evitar hipotéticos castigos divinos a los segundos, los primeros han vivido como obispos. Así, el Vaticano acaba de ampliar el número de pecados capitales, aduciendo que se estaba perdiendo el sentido de culpa (¿cómo puede existir pecado, imputabilidad personal de la ofensa, sin conciencia de ofender?), lo que nos informa más de la incapacidad de la Iglesia Católica de fortalecer la Fe de los creyentes que del pecado en si.
Otros, deseosos de la riqueza ajena, ofrecen rentabilidades futuras, con la misma seguridad que los profetas bíblicos, confiados en la avaricia de su prójimo por un lado y en su ignorancia de la realidad económica por otro.
La mayoría de los hombres.. Mari Pili ¡te adoro! (hasta que te cepille por "tos laos").
Y los políticos.. Déjame gobernarte, que no se si vivirás mejor; pero te aseguro que yo, como dios.

Parece necesario, pertinente, oportuno y prudente analizar someramente el caso, pues creo y afirmo que la preparación intelectual de las personas y la comprensión de los procesos que viven es lo que las hace más libres. Aunque, en ocasiones, saber lo que ocurre entristezca..

Cualquier alumno que haya asimilado lo estudiado en el primer curso de Derecho de mi viejo plan de 1953, sabe que según ha ido creciendo la población y las sociedades han ido rigiéndose por regímenes inexactamente calificados como democráticos, ha sido imprescindible establecer la Institución de la Representación Política (en Derecho, Institución: conjunto de personas, medios y normas puestos coordinadamente a disposición del logro de un fin lícito).
La sociedad en su conjunto no puede desplazarse ni permanecer en el lugar donde se rigen sus asuntos, así que como alguien tiene que cumplir esta función, se escoge y se nombra a unos pocos que representen a todos. Y el resto mantiene viva la sociedad, ejerciendo sus actividades habituales.
El primer asunto a resolver es como ejercen la representación. ¿Trasladan lo que representan (idea, propuesta, norma, ..) sin capacidad alguna de alterarla -sujetos a mandato- o al relacionarse con los demás representantes pueden negociar entre ellos para alcanzar un acuerdo común -sin mandato imperativo-?. La ineficacia de la primera forma ha generalizado la utilización de la segunda.
A continuación, se plantea otra cuestión: ¿Cuantos representantes nombramos?; ¿tantos por cada postura distinta, tantos por cada conjunto humano distinto o tantos por cada territorio distinto?. Aparquemos esta cuestión por ahora...

Porque lo que quiero analizar en principio es lo que lleva a los electores a elegir a sus representantes y las responsabilidades de este acto. Como muchos deben elegir a unos pocos y estos deben representar los deseos y exigencias de muchos, creo que aquí radica el meollo de la Institución. Cuanto más eficiente sea el funcionamiento del sistema electivo, mayor confianza generará su resultado.
Existen varias posibilidades de voto, combinando afinidades y discrepancias, cuando no amores y odios, del elector. Pero hay algo que este debería tener clarísimo y tanto el sistema electoral como los gobernantes deberían promover: Cuanto más representados se sientan los ciudadanos por el resultado, más confianza sentirán. Y a la larga, solo mantenemos aquello en lo que confiamos.

Para conseguir que los representantes reflejen lo mejor posible a la sociedad, los electores deberían elegir según lo que desean y no en función de lo que no desean, pues esto último podrá darnos una imagen del camino que no se quiere recorrer pero nunca definirá lo que quiere hacer la sociedad. Y la que no se define, la que no se sabe (a si misma), pierde su perspectiva histórica y corre un gran riesgo de desaparecer.
Vale, ¿pero cómo conseguir que el elector disfrute manifestando su deseo y no se decante por elegir aquello que no le convence tanto, por pura utilidad y alejándose de lo que realmente desea?. Pues educando generaciones durante años. ¿Y cómo se educa?. Haciendo comprender a la persona las consecuencias de sus actos. Creando responsabilidad; de manera que cada uno de nosotros sintamos que nuestra decisión electoral no solo tiene un resultado sino que, también, genera obligaciones exigibles sobre dicho resultado.

¿Qué hacer?. Hay que explicar a las personas que si su voto es un acto personalísimo (en Derecho, no delegable en nadie, bajo circunstancia u ocasión alguna) y secreto, esas características no pueden limitarse a su ejercicio sino que deben extenderse a su contenido. Es decir; para que el sistema sea eficiente, funcione y nos satisfaga a todos, es esencial que mi voto refleje fielmente lo que creo y no lo que creen otros.

Así, si la ley electoral o el sistema en su conjunto me parecen un despropósito, debo abstenerme. Recordemos... Institución de la Representación, que tiene por finalidad recoger lo que opinan los ciudadanos y trasladarlo en su nombre al foro correspondiente. Luego su legitimidad se deriva de que los ciudadanos puedan opinar en libertad, sea cual sea lo que manifiesten, y sus representantes lo sean de dichas opiniones (otra cosa es que antes y mediante la aplicación del mismo sistema, la Sociedad haya decidido excluir la representación de ciertas opiniones que atacan a la propia Sociedad, es decir a su supervivencia, ya que lo contrario sería un puro dislate; algo así que como para defender la vida, promuevo la muerte).

Mi voto es mi opinión y la legitimidad democrática nace de la libre opinión de todos y cada uno de los ciudadanos. Así que nadie venda motos estropeadas; propagar el infundio de que abstenerse no es de demócratas y agrede al sistema es, en si misma, la postura más antidemocrática que existe, pues parte de la concepción de que no todas las opiniones son válidas.
Todas las opiniones son siempre válidas, pues opinar es un acto humano íntimo, fruto de la conciencia. Limitarlo es asesinar la Libertad antes de nacer. Otra cosa es que lo sea su propaganda y/o su ejercicio, ya que esto puede afectar al derecho de otros a ser libres, lo que ocasiona un conflicto que se resuelve primando la supervivencia social, como ya dije.

Y la opinión primaria y básica es elegir entre el todo o nada, entre el si y el no, entre el quiero o no quiero, entre acepto participar o no lo hago. Así que abstenerse de votar es absolutamente legítimo y materializa el deseo de cambio radical del sistema (aunque es cierto que haya quien no vota por pura desidia, lo que también muestra el nulo atractivo de dicho sistema). Lo que ocurre es que hace daño a los representantes y a sus organizaciones, los partidos, pues mi postura resta fuerza a las suyas, ya que el resultado electoral traslada la opinión de menos personas.
Por eso, en Derecho Comparado, hay estados que exigen unos mínimos de participación para que la elección sea válida e, incluso, hay alguno que exige el certificado de voto para cobrar el jornal, sueldo o salario.. Abstenerse es rechazar tanto el sistema como a la totalidad de los elegibles.. ¿Y por qué esa acción es tan criticada?. Pues porque es la que más daño hace a la credibilidad de los poderes e intereses establecidos. Y recordemos que ellos están vendiéndonos su moto...

Si no encuentro quien me represente, bien porque no se presenta o porque la ley electoral no me deja elegirle -o me obliga a elegir a quien no quiero (listas cerradas)- debo participar, pues acepto el sistema, pero solo el voto en blanco -sobre vacío- recoge mi opinión.
Y por supuesto mis votos no están encadenados; no es pecado votar a unos para una cámara y a otros para otra. Lo que se requiere es información sobre las competencias de una y otra, ya que parece sensato pensar que lo que quiero es que se produzca determinado resultado, favorable a mi manera de entender la sociedad, y no algo que se va extendiendo como el aceite..: con independencia de su función, todo igual.
Así, se nombran cargos sanitarios por ser de mi color, aunque sea un becerro inútil; responsables económicos que no saben sumar; o sometemos nuestras disputas, en busca de una solución equitativa, a quien está dominado por una escandalosa parcialidad.

Si no te convence lo que he dicho hasta ahora, prueba algo.. Date el lujazo de hacer lo que te de la real gana: vota a quien deseas, aunque sea el "Partido de los que Botan con el Culo" (existió), sin elucubraciones ni apuestas, que no dejan de ser una muestra de soberbia, derivadas de creer que tu voto vas a resolver las elecciones. Verás que bien sienta.

Pasemos ahora a aquello que dejamos pendiente. ¿Cuantos nos van a representar y según que sistema?. Recordemos que podemos representar una opción política, una etnia o grupo humano, o un territorio.
Las dos primeras acaban siendo la misma cosa, pues un grupo humano diferenciado no dejará de disponer de su propia opción, por lo que para un análisis tan elemental como este podemos considerar ambas como una sola. Aunque tengamos en la mente que pudiera ser conveniente reservar determinados representantes para un grupo étnico, religioso, .., determinado y minoritario, pues puede ser la única manera de que sean capaces de hacerse oír y evitar su desaparición. Y lo mismo sucede con un territorio, así que trataré solo de como representar las diversas opciones políticas en un territorio dado.

A bote pronto, parece lógico y sensato que para elegir quien representa a las diversas opciones apliquemos la regla de tres.., el Sistema Proporcional. "Si somos cien personas y nos representan cuatro, y en las elecciones los partidarios del arroz con leche han sacado la mitad de los votos.., pues disponen de dos asientos en la cámara".
El problema viene luego. Quedan por asignar otros dos asientos, pero nadie ha conseguido el 25% de los votos que necesita obtener quien quiera ocupar uno. ¿Qué hacemos?. Pues de entrada, algo imprescindible: reconocer, por mucho que nos joda, que no existe solución perfecta y que ocurra lo que ocurra, alguien se sentirá descontento.
A continuación, habrá que elegir un procedimiento. Para no cansaros, os aclararé que, a igualdad de norma, cuantos más asientos tenga el Parlamento, estos irán "llegando" a los grupos que progresivamente hayan obtenido menos votos.
Y también, que un sistema proporcional puro, sin correcciones, como el italiano en algún momento, produce tal fragmentación parlamentaria que resulta dificilísimo gobernar el estado.

Así que se aplican formulas matemáticas que reparten de manera imperfecta los escaños-asientos que sobran después de asignar los que llamé del "arroz con leche". Y de paso se aprovecha la formula para alguna que otra cosa más, que con matemáticas se hace hasta música. Por ejemplo, fortalecer a determinados partidos.. Veamos los resultados de las últimas elecciones..

Fuente: Diario "El Mundo" (Como no incluía los votos de UPyD, aunque si su escaño y el de Nafarroa Bai, he tenido que incluirlos como mejor he podido)

Fijaros en que UPyD y el PNV tienen, en la práctica, los mismo votos, pero la diferencia en escaños es bestial. Injusto. Como que CC y BNG tengan el doble de escaños que UPyD con menos votos, concretamente un 85% menos CC y un 45% menos BNG. O la clamorosa injusticia que sufre IU, que con casi un 25% más de votos que CIU tiene un 82% de escaños menos. Puro despropósito. Nuestra ley electoral es radicalmente injusta y políticamente perversa.

Y responde a un sistema proporcional, que según los puristas -esos que siempre terminan ocasionando un baño de sangre después de dejar todo empantanado- es el sistema que hay que propugnar. Alguno me dirá que corregido por la ley D'Hont, pero es que como hemos visto todos tienen necesidad de correcciones.

Como consecuencia del poco mundo que he visto tengo cierta atracción por las soluciones británicas. Muchísimos problemas a lo largo de su historia, cierto. Pero tienen una rara tendencia a ser eficaces. Y eso me pone.
Matemáticamente, una ley electoral que establezca la elección de un solo representante por mayoría simple -el que más chifla, capador que dicen en La Rioja-, aunque sea por un voto, en circunscripciones pequeñas ofrece curiosamente unos resultados cercanos a los que resultarían de utilizar un sistema proporcional. O sea, los hijos de la Gran Bretaña.

Volved al cuadro de resultados. Tenían derecho a voto casi 34.000.000 de españoles. Imaginaros que dividimos España en trocicos que contengan, pito más pito menos, 100.000 posibles votantes, de manera que, al elegir cada trocico un representante por mayoría simple, tendríamos unos 350 parlamentarios. Coger otros 50 parlamentarios, por aquello de redondear a 400, y asignárselos a los territorios menos poblados, para que no queden sin defensa.
El resultado final, elegidos, repito, por mayoría simple, sería próximo al proporcional.
Pero, pero, ..., demos un paso más. No utilicemos listas abiertas puras, pues los partidos políticos son útiles y cumplen una importantísima función de canalización de ideas, propuestas y actividades. Que sean ellos los que propongan una lista de nombres; por ejemplo, con el triple de los que pueden resultar elegidos en cada circunscripción, o sea tres; para que no se hernien con el esfuerzo ..
Y en cada una de aquellas circunscripciones de 100.000 personas, los votantes ponen una crucecica junto al nombre de quien quieren que les represente y quien más votos saque.., ¡para él escaño!. ¡Ah!, y si año y medio más tarde le da un parabien al elegido y hay que sustituirlo, ¡nada del siguiente!. Nueva elección en su barrio.
¡Ya se andarían con más cuidado partidos y parlamentarios!. Que si; el partido te propone pero, por muchos bigotes que tengas, si no les gustas a los votantes importa un carajo que seas el primero o el último de la lista. ¡Viva el lápiz y la goma de borrar!.
¡Y cuídate muy mucho de defender a las personas que representas y no tanto los intereses de partido!. Que si no, a la próxima, te van a dar p'al pelo y te vas a dedicar al cultivo de gambusinos....

De verdad. O cambia la ley electoral o volveremos a ser regidos por dictadores, aunque cambiemos a sus súbditos cada cuatro años, más o menos.
Porque la democracia no reside tanto en votar como en ejercer el control sobre quienes nos representan y obligarles a cumplir sus responsabilidades. Si no, vana y simple palabra...